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10 septiembre 2011

Tu hijo in vitro puede tener hermanos congelados, abortados o más de 100 sin saber de su existencia

El caso de Cinthya Daily abre los ojos a un grave problema largamente denunciado por los defensores de la vida humana: el bebé que concibió hace 7 años con semen de un donante tiene al menos 150 hermanos.

REDACCIÓN HO/ACI/EWTN Noticias.- El diario New York Times difundió esta semana la historia de Cinthya Daily, una mujer que descubrió en el web DSR que el bebé que concibió hace siete años con semen de un donante tiene al menos 150 medio hermanos, un caso que evidencia cómo el millonario negocio de la fecundación artificial está hace tiempo fuera de control en el país.

En Estados Unidos y en España no hay un límite oficial para concebir niños de un solo donante de semen y el caso de Daily ha confirmado las críticas de distintos expertos sobre la masificación de las prácticas de fecundación artificial y sus riesgos.

El diario admite que “existe una creciente preocupación entre los padres, los donantes y los expertos médicos sobre las posibles consecuencias negativas de tener tantos hijos engendrados por los mismos donantes, incluida la posibilidad de que los genes de enfermedades raras pueden propagarse más ampliamente a través de la población“.

“Algunos expertos incluso llamando la atención sobre el aumento de las probabilidades de incesto accidental entre hermanos, que a menudo viven cerca unos de otros”, agrega el diario.

También informa que a medida que más mujeres optan por tener hijos por su cuenta y el número de niños nacidos por inseminación artificial aumenta, empiezan a aparecer grupos de hermanos donantes en redes sociales a partir los números únicos de identificación de los donantes de esperma.

“Los críticos dicen que las clínicas de fertilidad y bancos de esperma están percibiendo enormes beneficios al permitir que muchos niños sean concebidos con esperma de donantes populares, y que las familias deberían recibir más información sobre la salud de los donantes y los niños concebidos“, explica.

“Tenemos más reglas para comprar un automóvil usado que para adquirir esperma”, afirma Debora L. Spar, presidenta del Barnard College y autora de El negocio de los bebés: cómo el dinero, la ciencia y la política del comercio de la concepción.

Para Spar ninguna relación comercial tiene tan pocas reglas como la industria de la fertilidad, pues aunque otros países, incluyendo Gran Bretaña, Francia y Suecia, limitan el número de hijos de un donante de esperma, no hay límite en Estados Unidos.

Nadie sabe cuántos niños nacen en Estados Unidos y en Esapña de donantes de esperma. Según algunas estimaciones, el número fluctúa entre 30 mil y 60 mil. A las madres se les pide que informen voluntariamente sobre el nacimiento de un niño engendrado con esperma pero sólo entre el 20 y 40 por ciento lo hace, según explicó Wendy Kramer, fundadora del registro de hermanos de donantes compatibles.

Kramer tuvo a su hijo Ryan, ahora de 20 años, a través de un donante de esperma y en el año 2000 inició el registro para ayudar a conectar a las familias con hijos como el suyo. En su registro, los padres pueden inscribir el nacimiento de un niño y encontrar medios hermanos a través del número asignado a cada donante de esperma.

Según Kramer, muchos padres de familias se sorprenden al saber cuántos medios hermanos tiene su niño. “Piensan que su hija puede tener pocos hermanos, pero luego van a nuestro sitio web y encuentran que en realidad tiene 18 hermanos y hermanas. Están asustados. Estoy sorprendida de que estos grupos sigan creciendo y creciendo”, indicó.

Kramer cree que ciertos bancos de esperma en Estados Unidos han tratado a las familias con poca ética y es hora de considerar una nueva legislación que limite este negocio.

Los defensores del derecho a la vida se opone a la fecundación in vitro por dos razones primordiales: porque la técnica supone la eliminación de seres humanos en estado embrionario tanto fuera como dentro del vientre materno,implicando varios abortos en cada proceso. A ello, otros colectivos en defensa de la familia, como la Iglesia Católica, añaden que se trata de un procedimiento contrario al orden natural de la sexualidad que atenta contra la dignidad de los esposos y del matrimonio.

En España hay muchos donante entre el alumnado de las Universidades y no solo de esperma sino de óvulos. Los donantes ignoran que se hace con sus gametos y hasta se les convence de que su actividad, remunerada bajo un concepto de indemnización, es altruista. Les ayuda apagar sus estudios o o su ocio y no saben cuánto hijos suyos van por el mundo...

 

14 noviembre 2010

El caso de la niña Marianita abre polémica por FIV en Perú

El padre justificó ante  prensa su  decisión de demandar a una clínica de fertilidad que –asegura– lo estafó con un tratamiento de fecundación in vitro por el que una de sus mellizas nació con Síndrome de Down con estas palabras "¿Cómo se sentiría si le dieran un producto fallado?



ACI  La demanda de una pareja contra una clínica de fertilidad por el nacimiento de Mariana, una niña con Síndrome de Down, ha despertado la polémica sobre el gran negocio de la fecundación asistida en Perú, una industria que para los expertos, comercia con el anhelo de ser padres y presenta al hijo como un objeto en venta.

En declaraciones a ACI Prensa, el experto en bioética Renzo Paccini, explicó que detrás de la demanda por el caso Marianita "hay una aproximación mercantilista a la procreación humana" y "los que pagan las consecuencias son esos seres humanos que están en estado embrionario" y son eliminados de manera masiva".

Walter Gonzáles y Ana María Rodríguez, denunciaron a la clínica Concebir de esta capital por el nacimiento de su hija Mariana de nueve meses de edad que presenta Síndrome de Down y complicaciones congénitas, a diferencia de su hermana melliza que nació con buena salud.

Los padres de Mariana exigen una reparación económica de un millón de soles (unos 350 mil dólares) y han presentado el caso como una "estafa" alegando que pagaron 15 mil dólares por un tratamiento de fecundación in vitro del que debían nacer solo niños sanos.

Paccini recordó que en las clínicas de fertilidad se producen embriones que muchas veces morirán para que nazca uno. Agregó que una de las maneras de eliminarlos es someterlos a un "control de calidad" que discrimina qué embrión no será implantado ante una posible alteración o enfermedad.

El director para América Latina del Population Research Institute, Carlos Polo, dijo a ACI Prensa que éste "es un ejemplo claro de la terrible lógica que introduce la reproducción asistida: el hijo convertido en mercancía" y la apertura a la lógica abortista.

"No es necesario explicitar lo que debe hacerse con los embriones que no cumplan el estándar requerido. Es claro que hubieran preferido que desechen a Mariana y a todos los embriones que no fueran el hijo anhelado. Ninguna clínica de reproducción asistida produce un solo embrión en este proceso comercial que cuesta 15,000 dólares en el Perú. Cumplido el contrato, lo demás es material de desecho", explicó Polo.

Por su parte y consultada por ACI Prensa, Gloria Adaniya, presidenta del Centro de Promoción Familiar y Regulación Natural de la Natalidad (CEPROFARENA), recordó que "el niño tiene derecho a nacer naturalmente y dentro de una familia, tiene derecho a nacer con dignidad dentro del matrimonio, y no debe ser considerado un objeto de propiedad".

Adaniya recordó que no existe el derecho al hijo sino el derecho de los niños a "tener padres y nacer del amor humano e integrar una familia".

"La fecundación in vitro trata al ser humano como mercancía y es penoso porque realmente justifica eliminar tantas vidas, tantos hijos" al decidir cuantos embriones se fabrican, "cuántos se eliminan, cuántos se desechan, cuántos se eligen".

La doctrina católica se opone a la fecundación in vitro por dos razones primordiales: primero, porque se trata de un procedimiento contrario al orden natural de la sexualidad que atenta contra la dignidad de los esposos y del matrimonio; segundo, porque la técnica supone la eliminación de seres humanos en estado embrionario tanto fuera como dentro del vientre materno, implicando varios abortos en cada proceso.


 
 

30 octubre 2009

Provida desenmascara el negocio de la fecundación in vitro


La asociación adelanta los datos que desarrollarán en el próximo número de Provida Press a raíz de las conclusiones del reciente Congreso en Madrid de “la multinacional de muerte más genuinamente española”.

REDACCIÓN HO.- Sin menoscabar un detallado análisis que efectuarán en el próximo número de Provida Press, la asociación Provida adelanta una serie de puntualizaciones ante las manifestaciones efectuadas por dirigentes del IVI, “la multinacional de muerte más genuinamente española”, tras la celebración de su congreso en Madrid.
En el texto de conclusiones del Congreso, como señala Provida, “se da cuenta de los protocolos de eliminación sistemática de seres humanos que acompañan a la fecundación in vitro, y de las prácticas y objetivos que se plantean estos nuevos Mengeles mediáticos del siglo XXI”.
Como denuncia el colectivo en defensa de la vida, “el IVI representa en su más puro estilo la conformación de las tríadas oligárgicas que protagonizan la cultura moderna en las que al amparo de una justificación x (en este caso científica) se aúnan: el poder económico (se trata de una de las empresas más rentables de España, un referente mundial con centros en varios continentes y en continua expansión), el poder político (estamos ante una institución mimada por el poder central y autonómico con acceso abierto al caudal inagotable de fondos públicos”.
Respecto a este aspecto de la financiación y apoyos al IVI, Provida cita como ejemplo el Centro de Investigación Príncipe Felipe, “donde se recolocan los dirigentes del IVI y donde según ellos mismos y contra la ley se practica la clonación humana“, o la “multitud de prebendas oficiales, como la concesión a su presidente Antonio Pellicer, quizá el más grande congelador de seres humanos a nivel mundial, del premio Jaime I de investigación”.
A ello suman el poder cultural, “con una imagen mediática favorable con proyección en todo el espectro comunicativo y con anclajes de respetabilidad como el decanato de medicina de la Universidad de Valencia -Pellicer- y la proximidad a las instancias del poder”.
Precisamente uno de los objetivos de las asociaciones provida, como se mostrará en el Congreso Mundial Provida que se celebrará en Zaragoza del 6 al 9 de noviembre próximos, es como indican sus organizadores “desenmascarar el aura de respetabilidad que envuelve a este negocio, que causa más víctimas que el aborto, y que junto con éste y con el aborto químico conforma las horribles dimensiones que está adquiriendo el mega-genocidio de la eliminación de seres humanos antes de nacer”









13 julio 2009

La mujer que abortó porque "no era su hijo"

Fernando Pascual

Hay casos que desvelan situaciones y dramas humanos que van más allá del caso en cuestión. Como el de una mujer que recurrió a la fecundación in vitro, congeló varios embriones, y perdió uno de ellos por un "error" del laboratorio.

¿Cuál es el caso? The Sunday Times lo presentó en un artículo publicado el 14 de junio de 2009 con el título "Woman aborts other mother’s last embryo" ("Mujer aborta el último embrión de otra madre").

Deborah y Paul querían tener un hijo con ayuda de la fecundación artificial. Acudieron a una clínica de fertilidad. Después de dos fracasos, en 2003 nació un hijo, Jamie.

En la clínica habían quedado tres embriones congelados, de los cuales solamente uno sobrevivió. La pareja quiso tener un segundo hijo. Volvieron a la clínica en diciembre de 2007 con la esperanza de "usar" ese embrión.

Se les dijo inicialmente que el embrión había sido dañado en un accidente. Luego se les comunicó la verdad: había sido transferido por error a otra mujer. Cuando ella supo que no era su hijo, lo abortó.

Hasta aquí los hechos dados a luz por la prensa. Se trata de un caso particular, de un "accidente" que ha involucrado a dos mujeres, a sus familias, al equipo de médicos y a varios embriones.

Detrás del hecho se descubren horrores y males profundos de la fecundación artificial y de cierta mentalidad que trata a los hijos como productos de consumo.

Recurrir a la fecundación artificial va contra el respeto a la vida y la dignidad del hijo y del matrimonio. Cada persona merece iniciar su vida desde el amor entre un hombre y una mujer que, unidos en matrimonio, se abren a la llegada de los posibles hijos y los acogen en el lugar más adecuado: el seno materno.

Producir embriones en el laboratorio los expone a situaciones peligrosas, injustas y dañinas, de selecciones arbitrarias, y favorece la mentalidad que los trata más como cosas (bienes de consumo para "usar" según el deseo de sus "propietarios") que como seres humanos.

Congelar embriones es un acto injusto que impide a miles, quizá millones de hijos, llevar adelante la propia vida en el seno materno, y suele provocar graves daños en muchos de esos embriones congelados, que morirán al ser descongelados o por decisión de otros (de los técnicos o de sus mismos padres que ya no los desean).

Tratar a los embriones congelados como "material de reserva" aumenta la misma injusticia de la fecundación artificial, al convertirlos en objetos valiosos sólo en tanto correspondan a los deseos de sus padres (o simplemente de su madre).

El hecho de que una mujer descubra que ha recibido un "embrión equivocado" (como ocurrió en este caso) no crea ningún derecho a eliminarlo a través del aborto: ese hijo, como cada ser humano, merece respeto, acogida, ayuda, aunque "por error" se encuentre en el seno de quien no es su madre natural.

El aborto de un "embrión equivocado" desvela una mentalidad muy difundida en el mundo moderno, que ha llevado y sigue llevando a millones de madres a eliminar a sus hijos cuando no son deseados, cuando no tienen las cualidades que les gustaría, cuando llegan en un momento "inoportuno".

Ninguna vida humana debe ser despreciada si no encaja con los planes de los adultos. Este hecho refleja sólo una parte del drama de la fecundación artificial y de la injusticia del aborto, los graves "errores y horrores" a los que se ha llegado.

Frente a situaciones como ésta, hace falta promover medidas concretas para que los hijos sean respetados en el seno materno, para que el aborto desaparezca del planeta, y para que no se recurra a técnicas de fecundación artificial que van contra la dignidad de los hijos y de sus padres.

La instrucción "Dignitas personae", publicada por la Congregación para la Doctrina de la fe en diciembre de 2008, tiene un párrafo que ayuda a valorar este tipo de situaciones:

"La Iglesia reconoce la legitimidad del deseo de un hijo, y comprende los sufrimientos de los cónyuges afligidos por el problema de la infertilidad. Sin embargo, ese deseo no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio absoluto. El deseo de un hijo no puede justificar la ‘producción’ del mismo, así como el deseo de no tener un hijo ya concebido no puede justificar su abandono o destrucción" (Dignitas personae n. 16).


Adopcion Espiritual

22 junio 2009

Implantan el último embrión por error

La historia es la siguiente:

Una pareja que no puede tener hijos paga porque le fabriquen unos. Losmédicos ponen manos a la obra y después de obtener óvulos de ella, los fecundan con los espermatozoides de él y les crean unos cuantos hijos a quienes dejan en etapa embrional. A partir de ese momento y tras la correspondiente selección, la suerte está echada para sus hijos-embrioncitos que vivirán más o menos:

1.-Los no seleccionados se les deja morir... el chiste de vivir se le sacaba muy pronto por no cumplir con los requisitos mínimos para ser implantados.

2.- Los seleccionados tuvieron varios destinos: algunos fueron implantados, la mayoría murieron pero uno fue el campeón sobreviviente, es decir, su actual hijo de 6 años.

3.- Sólo quedó un hijo-embrioncito vivo seleccionado y listo para serimplantado. A este último hijo, lo dejaron congelado unos añitos hastaque les volvió a resurgir el instinto paternal/maternal y entonces pidieron que se lo implantaran a ella para que éste pudiera continuar su desarrollo.

Aquí surgió el problema: su último hijo-embrioncito fue implantado por error a otra mujer y bueno, pues ésta al enterarse que no era su hijo biológico pues, como si de un vestido se tratara que no le salió como esperaba, lo tiró a la basura a través de un aborto.

Evidentemente esta pareja ahora está desecha, llorando la pérdida de su último hijo abortado por otra mujer. No cabe duda de que éste fue un luchador que sobrevivió la selección, el periódo de congelación, la implantación y un tiempo de embarazo en un útero distinto al de su madre... En fin, su hijo luchó por vivir... Su vida fue corta pero al menos más larga que la de sus hermanitos creados in vitro y lo más importante es que logró que sus padres lo reconocieran como ser humano, como su hijo aunque fuera un embrión. Durante un poco más de tiempo pudo experimentar la ilusión devivir y de ser amado, pero al final terminó igual que los otros. Bueno a diferencia de ellos, éste les dejó dinero a sus padres y la conciencia de que a pesar de que fuera tan chiquito, desde siempre fue su hijo.

Sin embargo, es muy triste que sólo lloren por este hijo cuando en realidad es un drama el que siendo científica y biológicamente familia numerosa, sólo puedan disfrutar en vida a uno de sus hijos.

Es verdaderamente un drama que un hijo adquiera valor como si de una cosa se tratara: cuando cumple unas expectativas determinadas para cubrir una necesidad de unos clientes en un momento específico... antes y después no...

Luz Maria Dollero

Leído en: denmechance.org

Adopcion Espiritual