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25 noviembre 2007
12 octubre 2007
La bebé operada de espina bífida por cirugía fetal abierta en Sevilla recibe hoy el alta médica
María, la pequeña operada de espina bífida por cirugía fetal abierta en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, recibirá sobre las 10.00 horas de hoy el alta médica, según informó en una nota el propio hospital, que recordó que aquella intervención, pionera en Europa, tuvo lugar a las 26 semanas de embarazo y su nacimiento a las 32 semanas de gestación.
La bebé, que nació el pasado 6 de septiembre en el centro sevillano, fue intervenida por cirugía fetal abierta para la corrección del mielomeningocele que padecía y, tras 34 días de hospitalización en la Unidad de Gestión Clínica de Neonatología, necesarios para el correcto seguimiento de la pequeña, podrá volver a casa con su familia.
La intervención de cirugía fetal abierta se realizó el pasado 31 de julio, a las 26 semanas de embarazo por un equipo de 15 profesionales y por espacio de tres horas y 20 minutos. En aquel momento, el feto pesaba 900 gramos.
Para corregir el defecto del tubo neural fue preciso abrir el útero materno, sacar al exterior la región anómala del feto para su corrección y devolverlo a la cavidad uterina para proseguir su curso natural de maduración.
Todo ello se practicó en una compleja intervención que exigió una exhaustiva preparación y seguimiento, dentro del Programa de Medicina y Terapia Fetal del hospital, en el que participa un equipo multidisciplinar de profesionales de reconocida experiencia. Finalmente, María nació mediante cesárea a las 32 semanas de gestación, con 2,075 kilos y con una medida de 40 centímetros.
Este procedimiento, recalcó el hospital, ha vuelto a situar a la sanidad andaluza "a la cabeza en innovación y excelencia sanitaria", dando el primer paso en Europa para incorporar una nueva terapia que permite aumentar la supervivencia de los niños afectos de espina bífida y reducir el fuerte impacto de sus secuelas.
SEVILLA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -
La bebé, que nació el pasado 6 de septiembre en el centro sevillano, fue intervenida por cirugía fetal abierta para la corrección del mielomeningocele que padecía y, tras 34 días de hospitalización en la Unidad de Gestión Clínica de Neonatología, necesarios para el correcto seguimiento de la pequeña, podrá volver a casa con su familia.
La intervención de cirugía fetal abierta se realizó el pasado 31 de julio, a las 26 semanas de embarazo por un equipo de 15 profesionales y por espacio de tres horas y 20 minutos. En aquel momento, el feto pesaba 900 gramos.
Para corregir el defecto del tubo neural fue preciso abrir el útero materno, sacar al exterior la región anómala del feto para su corrección y devolverlo a la cavidad uterina para proseguir su curso natural de maduración.
Todo ello se practicó en una compleja intervención que exigió una exhaustiva preparación y seguimiento, dentro del Programa de Medicina y Terapia Fetal del hospital, en el que participa un equipo multidisciplinar de profesionales de reconocida experiencia. Finalmente, María nació mediante cesárea a las 32 semanas de gestación, con 2,075 kilos y con una medida de 40 centímetros.
Este procedimiento, recalcó el hospital, ha vuelto a situar a la sanidad andaluza "a la cabeza en innovación y excelencia sanitaria", dando el primer paso en Europa para incorporar una nueva terapia que permite aumentar la supervivencia de los niños afectos de espina bífida y reducir el fuerte impacto de sus secuelas.
SEVILLA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -
Adopcion Espiritual
Etiquetas:
espina bífida,
pequeños grandes milagros
09 septiembre 2007
Hay que echarle valor... y amor
S. BASCO. RAQUEL DÍAZMaría José y Francisco han dado a su hija la oportunidad de vivir. Muchos no lo habrían hecho. Muchos no lo hacen. La pequeña María padece de espina bífida en su forma más extrema, el mielomeningocele, que es considerado por los médicos como «la malformación congénita más grave compatible con la vida».
La ley ampara a quienes decidan que la apuesta es demasiado arriesgada, que la hidrocefalia, los problemas motores, la incontinencia... que pueden afectar en el futuro a su hijo aún no nacido le condenarían a una vida de sufrimiento. La alternativa legal es el aborto. No hay riesgos, ni padecimiento. Tampoco hay vida. Buena parte de la sociedad -¿mucha? ¿poca?- apoya también la idea de que seguir adelante entraña demasiadas complicaciones para el niño y demasiados problemas para los padres. La alternativa social también es el aborto. No hay preocupaciones, ni años de desvelos. Tampoco hay vida.
María José y Francisco admiten, desde el hospital sevillano Virgen del Rocío, donde el jueves nació su hija, que «fue una decisión difícil», pero «soy católica -dice la madre- y desde el principio descarté el aborto... queríamos darle una oportunidad a la niña».
En Málaga, donde viven, les diagnosticaron la malformación del feto y les informaron de la posibilidad legal de abortar. Buscaron en Sevilla una segunda opinión médica. El problema era grave. La niña podía ser operada en Estados Unidos, o en Brasil. En Europa nunca se había hecho. Además, la intervención no cura la espina bífida ni garantiza por completo que la niña quede libre de secuelas, aunque sí ofrece una alta probabilidad de minimizarlas.
Los médicos del Virgen del Rocío se atrevieron a proponer que ellos podían hacerlo. Asumieron la parte del reto que les correspondía. María José y Francisco no lo dudaron. La pequeña María fue intervenida en el útero de su madre a las 26 semanas de gestación. Volvieron a colocar la parte de su médula espinal afectada en su lugar, bajo el arco protector de las vértebras lumbares, de donde nunca debió salir. Ha pasado ya mes y medio de aquello y acaba de nacer. Hoy tiene tres días de vida.
Aunque es pronto para valorar el estado de María, y sobre todo la calidad de la vida que tiene por delante, las expectativas médicas son buenas. Hay esperanza. El equipo de neurocirugía ha hecho lo que se esperaba de ellos, un buen trabajo. Lo que cualesquiera especialistas capacitados hubiesen hecho en su lugar. Pero el verdadero éxito no ha sido de la medicina. El aplauso, la medalla de oro, son para los padres de María porque no todos habríamos tenido el mismo valor, la misma fe... el mismo amor.
Adopcion Espiritual
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