Defendiendo la vida

06 enero 2010

Los embriones olvidados de la fecundación artificial

Fernando Pascual

¿Cuántos miles de embriones mueren desde el uso de las técnicas de fecundación artificial? Un estudio publicado en 2009 por la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (en inglés, European Society of Human Reproduction and Embryology, ESHRE) puede darnos una idea, aunque bastante incompleta, de la situación.

El estudio se refiere a 30 países (29 de Europa a los que se agrega Turquía), con datos de los tratamientos realizados en 2005. Ha sido publicado en la revista Human Reproduction (vol. 24, año 2009, páginas 1267-1287), con el título “Assisted reproductive technology and intrauterine inseminations in Europe, 2005: results generated from European registers by ESHRE”.

En el mismo se recoge la información facilitada por un buen número de clínicas (923), si bien no son todas las que existen en los 30 países objeto de estudio (que serían 1134 clínicas, en ese año 2005, según se indica en la tabla III, p. 1271).

Vamos a fijarnos en la información ofrecida sobre dos técnicas: la fecundación in vitro (en inglés, IVF, que será la abreviación que usaremos en adelante, en vez de la forma española FIV), y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Tendremos también presentes algunos datos sobre el uso de embriones congelados obtenidos después de haber recurrido a la IVF o a la ICSI.


En las estadísticas ofrecidas en el estudio destaca un vacío importante: no se facilita información precisa sobre el número total de embriones implicados en los distintos procedimientos. La mayoría de las tablas organizan los datos alrededor de los ciclos tratados, las aspiraciones de óvulos, las transferencias, los embarazos clínicamente constatados y los partos. Sólo la tabla V (p. 1273) alude a cuántos embriones fueron transferidos (1, 2, 3, 4 ó más embriones) en cada intervención.

En ningún momento se ofrecen datos sobre el número de óvulos extraídos en los ciclos tratados, ni sobre cuántos embriones fueron “producidos” gracias a la IVF o a la ICSI en el laboratorio, ni sobre cuántos embriones fueron congelados como “sobrantes” o disponibles para futuros tratamientos, ni sobre cuántos embriones murieron o fueron destruidos intencionalmente por el personal técnico implicado (con o sin permiso de los padres de esos embriones).

A pesar de que las omisiones anteriores no permiten conocer el número exacto de embriones que mueren tras el recurso a estas técnicas, es posible hacerse una idea de la situación desde los demás datos hechos públicos por la ESHRE.

En los 30 países indicados, durante el año 2005 hubo 108 mil 769 aspiraciones registradas para la IVF entre quienes enviaron datos (tabla VI, p. 1274). De ese número, se baja a 96 mil 729 transferencias y a 29 mil 302 embarazos clínicamente constatados. Es evidente que entre transferencias y embarazos se ha producido la muerte de miles de embriones (más de 67 mil 427, como explicaremos con ayuda de la tabla V, pues en muchos casos son transferidos dos o más embriones).

La tabla no permite conocer cuántos embriones fueron producidos tras las aspiraciones de óvulos y, por lo tanto, no da una idea del número de embriones “perdidos” (nunca transferidos) en los más de 12000 mujeres que empezaron el tratamiento pero sin llegar a recibir en su seno a ningún embrión.

La tabla VI facilita información parcial sobre el número de partos (nacimientos) obtenidos gracias a la IVF, por la falta de datos de algunos países. Podemos hacernos una idea de cuántos embriones y fetos cuya implantación fue constatada y luego fallecieron desde los datos de algunos países que enviaron información al respecto.

En Gran Bretaña, de los 4 mil 182 embarazos constatados hubo 3 mil 698 nacimientos. En Francia, de 4 mil 969 embarazos pasamos a 3 mil 752 nacimientos. En Alemania, de 3 mil 116 embarazos se obtienen mil 924 nacimientos. En Italia, de mil 724 embarazos se llega a 717 nacimientos (es decir, menos de la mitad de los embriones sobrevive en el seno materno). En España se nota una alta mortalidad de hijos: de 1292 embarazos sólo se produjeron 437 nacimientos (como en el caso de Italia, menos de la mitad sobrevivieron).

Queda claro que son muchos los embriones y fetos que mueren tras la constatación del inicio del embarazo clínico.

Por lo que respecta a la ICSI (tabla VII, p. 1275, que tampoco ofrece datos completos), de las 194 mil 156 aspiraciones registradas se pasa a 179 mil 012 transferencias de embriones, y la cifra baja a 55 mil 305 embarazos clínicamente constatados. Es decir, que entre transferencias y embarazos han muerto más de 123 mil 707 embriones, teniendo en cuenta, como vamos a explicar en seguida, que en más de la mitad de las intervenciones son transferidos como mínimo dos embriones.

Además, y de modo semejante a como vimos en la IVF, entre el embarazo y el parto también se pierden miles de embriones en la ICSI (según los datos, no de todos los países, ofrecidos por la misma tabla VII). Por ejemplo, en Gran Bretaña se pasa de 4 mil 076 embarazos clínicos a 3 mil 630 nacimientos; en Italia, de 4 mil 511 a 1 mil 958 (una mortalidad ampliamente superior al 50 %); en Francia, de 7 mil 296 a 5 mil 639; en Alemania, de 7 mil 324 a 4 mil 655; en España, de 7 mil 206 a 3190 (de nuevo notamos que en España mueren más de la mitad de los hijos entre el embarazo y el parto).

Fijémonos ahora en los números de embriones transferidos (sumando tanto el uso de la IVF como el de la ICSI) con la ayuda de la tabla V (p. 1273), que tampoco recoge los datos de todos los países. Según dicha tabla, en un total registrado de 236480 intervenciones fueron transferidos 486 mil 981 (quizá más) embriones.

La cifra tan elevada se debe al hecho de que junto a las 47 mil 348 transferencias de un único embrión, hubo 132 mil 683 transferencias de dos embriones, 50 mil 841 de tres embriones, y 5 mil 436 de cuatro o más embriones (la suma ofrecida arriba, 481 mil 981 embriones, supuso el número de cuatro embriones para esas 5 mil 436 transferencias de cuatro o más embriones, pero queda claro que la cifra puede ser ligeramente mayor).

Comparemos los datos sobre partos en algunos países (en IVF y en ICSI simultáneamente, desde la información de las tablas VI y VII, pp. 1274-1275) con los datos de embriones transferidos (tabla V, p. 1273). Por ejemplo, en Gran Bretaña fueron transferidos 52 mil 987 embriones (la gran mayoría en transferencias de dos embriones), mientras que hubo sólo 7 mil 328 partos. En España fueron transferidos 49 mil 630 embriones, y hubo sólo 3 mil 627 partos. Las cifras hablan por sí mismas del gran número (en España, seguramente más del 90%) de embriones fallecidos entre la transferencia y el parto.

Pasemos ahora a considerar el tema del uso de embriones congelados, con la información ofrecida en la tabla VIII (p. 1276). Tampoco aquí tenemos datos completos, pero se hace evidente la enorme pérdida de embriones simplemente al constatar que de los 72 mil 347 procesos de descongelación de embriones (no sabemos cuántos embriones fueron descongelados en cada proceso), se realizaron 70 mil 151 transferencias, y se lograron sólo 13 mil 719 embarazos clínicamente constatados.
Es decir, salta a la vista la pérdida de más de 56 mil 432 embriones sólo entre la transferencia y el inicio del embarazo clínico (seguramente más, pues se transfieren en muchos casos dos o más embriones). A esa cifra hay que sumar los embriones y fetos que mueren entre el embarazo clínico y el parto (la tabla VIII no ofrece totales de nacimientos por carecer de datos para algunos países).
Las cifras que acabamos de recoger hacen evidente que estamos hablando de números sumamente altos, si bien el estudio de la ESHRE no permite llegar a datos globales precisos, como ya dijimos.

En un intento de síntesis aproximada, y sólo respecto a la IVF y a la ICSI (incluyendo el uso de la descongelación de embriones), resulta claro que entre la transferencia y la constatación del embarazo clínico se producen 247 mil 566 “fracasos”, muchos de ellos con la muerte de dos o de tres embriones, por lo que podemos hablar de la muerte de más de tres millones de embriones en 2005 en esa fase, según la información facilitada por las clínicas que participaron en el estudio (como dijimos, no son todas las clínicas activas ese año).

Por lo que respecta a la suerte de los 98 mil 326 embarazos clínicamente constatados (IVF, ICSI y uso de embriones congelados), también se pierden miles y miles de hijos, en un número difícilmente determinable, sea por la falta de datos completos, sea por los casos de embarazos inicialmente gemelares o plurigemelares que concluyen con la muerte de uno (o de varios) de los gemelos y el nacimiento de otro (o de varios), sea porque el número de partos gemelares es en muchos casos ligeramente superior al 20 % de todos los nacimientos que se producen tras el recurso a la IVF y a la ICSI. Siendo minimalistas, podríamos hablar de entre 25 mil y 40 mil muertes durante 2005 en la fase que va desde la constatación del embarazo en adelante.
Uniendo estos últimos datos y el anterior, estamos hablando de entre 325 mil y 340 mil embriones muertos, sin contar, hay que decirlo de nuevo, con los embriones fallecidos en los procesos de descongelación.
Queda por analizar, hay que repetirlo, el dato más importante, sobre el cual el artículo considerado guarda un silencio completo: ¿cuántos miles y miles de embriones han sido producidos en los laboratorios, y luego congelados, o destruidos, o descartados por motivos eugenésicos (por tener baja calidad, por no tener el sexo deseado por sus padres, etc.), o simplemente fallecidos “de muerte natural” durante el periodo de su vida en probeta?

Hacer suposiciones implica el riesgo de caer en errores graves, sea por exceso, sea por defecto. Lo cierto es que la sociedad está a oscuras respecto del verdadero drama que ocurre en las clínicas de fertilidad.

Es cierto que en el estudio ofrecido por la ESHRE sobre las clínicas de fertilidad no se ofrecen datos sobre esos miles y miles de muertes “in vitro”. Lo único que el estudio evidencia son los cambios respecto a algunas variables (aumento del número de clínicas que participan en la recogida de información, de ciclos tratados, de porcentajes de nacimientos, aumento de la ICSI respecto de la IVF, disminución del número de transferencias de varios embriones, etc.).

Por otra parte, es obvio que las mismas clínicas no suelen hacer pública información acerca de cuántos cientos de embriones mueren al año, pues tienen como uno de sus objetivos atraer a las parejas estériles o con problemas de diverso tipo a través de datos “positivos” sobre el nivel elevado de “éxitos”; es decir, evidencian el porcentaje de hijos que nacen según cada técnica, no los porcentajes de embriones fallecidos: nunca es buena publicidad poner números (y muy elevados) de fracasos.

Surge aquí la pregunta: la inmensa alegría de tener un hijo entre los brazos, ¿es motivo suficiente para olvidar la muerte de cientos de miles de otros hijos que se “pierden” en el uso de las técnicas de reproducción artificial?

En el Manifiesto de Zaragoza, preparado y publicado como culminación del IV Congreso Internacional Provida (Zaragoza, 6-8 de noviembre del 2009), se tuvo el valor de calificar al aborto como “mega-genocidio”. En unas líneas que se refieren explícitamente a la fecundación artificial, el Manifiesto aludía al hecho de que “diversas prácticas de fecundación artificial, donde según las estadísticas más fiables, sólo nacen poco más del 4% de los embriones, seres humanos (...) provocan un número difícilmente determinable de víctimas”.



Hay que reconocer con números y con valentía que la legalización de las técnicas de reproducción artificial ha provocado y sigue provocando en Europa y en muchos otros países del mundo un mega-genocidio de embriones que no conocemos en sus precisas proporciones y que debe ser denunciado con firmeza por quienes desean tutelar la dignidad de cualquier vida humana, sin excepciones.

denmechance.org

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03 enero 2010

Ha fallecido la Dra María Dolores Vila-Coro





María Dolores Vila-Coro: "El paciente necesita afecto y ser escuchado"

El cuidado de sus ocho hijos le impidió sacar el tiempo necesario para estudiar medicina, pero se ha dedicado a ella desde otro punto de vista complementario: el de la bioética.

Marta Esteban - Jueves, 21 de Mayo de 2009

El nombre de María Dolores Vilacoro siempre ha estado ligado a la bioética y a los derechos humanos. Directora de la Cátedra de Bioética de la Unesco y vocal del Comité Director de Bioética del Consejo de Europa, Vilacoro aborda la visión de este área desde dos puntos de vista: el del derecho y el de la medicina.

¿A quién interesa más la bioética, a médicos o a juristas?
-Ante los avances biotecnológicos y científicos, los profesionales de la sanidad se plantean la aplicación de la bioética a los seres humanos.



Tiene hijos que han cursado la carrera de Medicina. ¿Alguna vez le hubiera gustado cambiar su visión jurídica de la sanidad por un punto de vista puramente clínico?
-Me hubiera gustado estudiar Medicina, pero con 8 hijos y mi trabajo era difícil sacar tiempo para las prácticas. Por eso me decanté por el Derecho y más tarde por la Filosofía.

Ambas disciplinas me enseñaron a pensar con rigor, usar con precisión el lenguaje y saber que las leyes, para ser verdaderas, deben adecuarse a la naturaleza de las cosas. Pude estudiar ayudante técnico sanitario, que me ha sido muy útil para comprender la parte científica de la Bioética.

Qué inquietudes le transmiten sus hijos médicos?
-Que tenemos grandes profesionales que sólo buscan el bien del enfermo, pero la masificación de la sanidad en España impide proporcionarle una parte importante de la terapia: el afecto de una palmadita, la sonrisa de complicidad, la comprensión, la escucha de una lejana historia familiar, etcétera.

Desde su experiencia como directora de la cátedra de la Unesco, ¿en qué cree que ha cambiado la bioética en los últimos años?

-En cuanto a la estrategia no ha cambiado nada. Es el campo de juego de dos visiones contrapuestas del ser humano. Para el materialista, el hombre es fruto del azar; una forma más de movimiento de la materia, y el valor del individuo está subordinado al grupo, al partido, al Estado, a la ciencia.

Para otros, el hombre tiene dignidad, que es el máximo valor que se puede predicar de un ser, y las instituciones están a su servicio para que se realice plenamente como persona.

¿Qué mecanismos deben ponerse en marcha para que ocupe el papel principal que le corresponde?
-Ante todo, informar, y si pensamos con rigor veremos cómo muchas prácticas se descartan por reducción al absurdo. Por ejemplo, la ley de plazos.

Si el límite para abortar lo pone el legislador, ¿por qué no esperar a que el niño haya nacido para constatar sus deficiencias y evitar errores y eliminarlo a los dos o tres años si su desarrollo no es normal?

¿Se ha deshumanizado la sociedad y los poderes públicos?
-Los poderes públicos hacen las leyes, que tienen un efecto docente.

A veces se confunde lo que la ley permite con lo que es lícito moralmente. Hoy las leyes legalizan conductas, atribuyen derechos y enarbolan banderas de falsa libertad, que en realidad esclavizan al hombre. La sociedad se encuentra confundida.

Como madre de 8 hijos y abuela de 18 nietos, ¿qué opinión le merece la posibilidad de que las adolescentes puedan abortar sin consentimiento?

-Desde el sentido común considero que es un monumento a la irresponsabilidad que anima a la niña a no ser consecuente con sus actos: crea hostilidad en el santuario de la familia, y con la mayor frivolidad se deshace uno de un ser humano porque no está en sus planes.

Los juristas se encuentran con las consecuencias derivadas de la adecuada aplicación o no de la lex artis y se preguntan si las leyes se ajustan a la naturaleza de las realidades que regulan.






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(1) Licenciada en Filosofía, y Licenciada y Doctora en Derecho (con Premio extraordinario de Doctorado). Académica Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Vocal del Comité Director de Bioética del Consejo de Europa. Vocal de la Comisión Espańola de la UNESCO y Presidenta de su Comité de Ética. Ex vocal de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida y del Comité de Ensayos Clínicos de la Comunidad de Madrid. Fundadora y Presidenta de la Asociación de Juristas ATRIA y de la Sociedad Espańola de Biojurídica y Bioética. Miembro del Consejo Asesor de varias Universidades nacionales e internacionales y de las principales revistas de Bioética. Ha sido Profesora de las Universidades Complutense, Francisco de Vitoria, Rey Juan Carlos y San Pablo CEU. Está en posesión de la Cruz de San Raimundo de Peñafort.


Ha impartido cursos, dictado conferencias y participado como ponente oficial en congresos nacionales e internacionales (Argentina, Chile, Brasil, Guatemala, México, Italia, Francia, Suiza). Ha publicado varios libros, entre ellos: Introducción a la Biojurídica; Huérfanos Biológicos; La Bioética en la Encrucijada. Prologuista y coautora de unos 20 libros y de más de 200 artículos en revistas especializadas y diarios de tirada nacional; colabora, habitualmente, en diversos programas de radio y televisión.


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Congreso Mundial pro vida Zaragoza 2009 videos

Entrevistas a distintas personalidades que asistieros













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02 enero 2010

María, Madre de Dios




María, Madre de Dios

María, Madre de Dios,
la Virgen Inmaculada,
la Flor por Dios más cuidada,
Santuario del Salvador.

María, Madre de Dios,
la Fiel y Humilde Señora,
la Madre por Dios amada,
Sagrario del Redentor.

Tu Corazón, María
Sagrado e Inmaculado,
convierta todas las penas
en lágrimas de alegría,
y alabanza al Salvador.

María, Madre de Dios y nuestra,
Estrella que nos conduce,
ampara a todos los niños
que esperando el año nuevo
aún están por nacer.

July Mouriño

Virgen de Belén. Óleo sobre tabla. Ambrosius Benson. Cat. Gran Canaria





28 diciembre 2009

Gianna Jessen - Sobrevivente de um aborto







24 diciembre 2009

Diagnóstico prenatal e ideología “pro choice”: Entrevista al ginecólogo Esteban Rodíguez (II)

ZENIT.org.- Cada vez es más frecuente la práctica del diagnóstico prenatal invasivo y no invasivo para comprobar la salud congénita del no nacido y para “tranquilizar” a los padres. Una prueba que trae grandes riesgos para la salud del feto y que no pocas veces lleva al aborto selectivo.

Sobre los peligros de esta práctica ZENIT entrevistó al ginecólogo español Esteban Rodríguez, el primero en objetar ante estos programas oficiales. “Para nosotros, la vida es un regalo, y el diagnostico prenatal indiscriminado e ideologizado se convierte en un método para ver si el contenido del regalo nos gusta y en caso contrario, devolverlo o tiralo a la basura”, aseguró.

-¿Cuáles son los peligros directos que traen para el no nacido los programas de diagnóstico prenatal para buscar defectos congénitos?
Esteban Rodríguez: Existe un riesgo directo y uno indirecto. El directo es el riesgo de muerte cuando es sometido a pruebas invasivas como la amniocentesis o las biopsias coriales. Este riesgo será desproporcionado cuando lo que se trate de diagnosticar sean enfermedades incurables que no aporten ningún beneficio para la salud del feto, valga como ejemplo el síndrome de Down que es la indicación más frecuente. El indirecto es que alguien, tras los resultados, pueda decidir que no merece nacer. El embarazo que se somete a pruebas de diagnóstico prenatal suele ser un embarazo deseado y suele dejar de serlo si el resultado no es favorable.

-¿Nos puede describir este procedimiento?
Esteban Rodríguez: Hoy se han diseñado unos programas ajustados a unos plazos legales que permitan la opción de provocar la muerte del feto enfermo. En concreto existen unos programas de cribados de cromosomopatias, de defectos del cierre del tubo neural o, de cardiopatias congénitas, ecográfico-bioquimicos, a través de los marcadores de cromosomopatias o, invasivos; para confirmar la ausencia de normalidad cromosómico genética y/o morfológica del ser humano que vive en el interior de un útero. La gran mayoría de los fetos, sometidos a estos programas, en los  que se detecta algún defecto son abortados.

-Y de quienes son sometidos a este control, ¿qué porcentaje resultan con enfermedades o defectos congénitos?
Esteban Rodríguez: Hay que decir que la probabilidad de que un niño presente algún tipo de defecto congénito, grave o leve, es sólo del dos al tres por ciento, porque esa es la frecuencia con la que se presentan en la naturaleza. El 98% de los embarazos darán lugar al nacimiento de un niño sano. La propia naturaleza proporciona la tranquilidad que se necesita, como también dispone de mecanismos naturales que llevan a la muerte, más o menos precoz, de las criaturas realmente defectuosas, teniendo en cuenta que lo único incompatible con la vida es la muerte.

-¿Trae algún beneficio para el no nacido el verse sometido a un diagnóstico genético-cromosómico de carácter invasivo?
Esteban Rodríguez: Para el hijo no existe ningún interés en que alguien pueda conocer el secreto de su individualidad genética, escondido por el Creador en lo más profundo de su ser: el núcleo celular. Hoy por hoy no es posible el tratamiento prenatal de afecciones genéticas y menos aún de las cromosómicas. Violar ese secreto como excusa para acabar con su vida resulta un riesgo desproporcionado e inútil para el hijo.

-¿Aumenta el número de abortos tras un diagnóstico desfavorable para el paciente no nacido?
Esteban Rodríguez: Claro que sí. En definitiva el diagnóstico dice: - hazte las pruebas que no pasa nada, son buenas para que te quedes más tranquila - y si el feto resulta con alguna enfermedad nos dice: - aborta que no pasa nada, Dios te quiere, no quiere que sufras y que no seas feliz, ¿cómo vas a ser tan cruel de traer un hijo al mundo para sufrir?-. Desgraciadamente, la teoría de "la aceptación serena", a la luz de los datos estadísticos, raramente se cumple y los hijos resultan abortados la mayoría de las veces, incluso cuando se hacen diagnósticos leves, como labio leporino o pie zambo, o de patologías potencialmente curables o paliables, como cardiopatías o espina bífida. Clamoroso resulta que el 90% de los síndromes de Downs sean abortados tras el diagnóstico.
En España, según datos oficiales del Ministerio de Sanidad, unos 3.000 niños al año son abortados como consecuencia de estos programas de diagnóstico prenatal y de las leyes que lo permiten. Cabría preguntarse cuántos son realmente curados.
Cabe decir que son pocos los abortos que se dan en este caso en comparación con las cifras de abortos totales, pero realmente son los no nacidos los miembros más débiles e indefensos de toda la familia humana, porque a su condición de feto indefenso se la añade la de enfermo que los convierte en doblemente débiles y necesitados de los fuertes.

-Y habría cura para la mayoría de los que vienen abortados...
Esteban Rodríguez: En efecto. Abortar priva a los padres, a asistir a un error de diagnóstico (no infrecuentes), la posibilidad de un tratamiento extrauterino, la posibilidad ¿por qué no? de asistir a un milagro, de hacer un duelo sano -no es lo mismo que ha una madre se le muera hijo que participar en su muerte- , de manifestar su amor hacia un hijo necesitado de amor y cuidados mientras dure su vida, por corta que ésta pueda ser.

-¿Hay un tipo de diagnóstico prenatal que no pone en riesgo la vida del hijo y que no se realice con fines abortistas?
Esteban Rodríguez: Sí. No se puede confundir el adecuado control de un embarazo, con unos programas concretos de cribados de defectos congénitos, invasivos o ecográficos, de inspiración eugenésica.
No hay nada objetable en hacer controles obstétricos destinados a buscar situaciones que puedan tener tratamiento o que puedan ser prevenidas, incluso a buscar enfermedades fetales para ser tratadas intraútero o tras el nacimiento. Pero buscar síndrome de Down o cualquier otra enfermedad, antes de las 22 semanas, a partir de las cuales el aborto, por arte de magia laicista, ya no es delito, para dar la opción de matarlos antes de que se pase el plazo, es intrínsecamente perverso.

-¿Cuándo cree usted que un médico puede practicar y cuándo no, el diagnóstico prenatal?
Esteban Rodríguez: El diagnóstico prenatal tiene un buen uso cuando se utiliza para curar o paliar, pero también tiene un mal uso cuando se utiliza para seleccionar candidatos a ser eliminados. Ambos usos son inseparables en la práctica diaria, dada la legislación. El médico que decida prestarse a ello debe asumir la ideología que los inspira.
La Medicina Fetal ha surgido como especialidad que considera al feto como paciente, pero cuando la ideología “pro choice”, es decir la ideología abortista, se antepone a la deontología, se pone en riesgo la esencia misma de la Medicina y el avance de la verdadera Medicina Fetal, de manera que si eliminamos al paciente perdemos la oportunidad de estudiarlo y de seguir avanzado.
En tanto que las legislaciones abortistas sigan considerando legal acabar con la vida del discapacitado antes de nacer y las sociedades científicas sigan adaptando sus estrategias sanitarias para permitir la opción del aborto, los ginecólogos que participan en estos programas se ven obligados a asumir el papel de policías, jueces y verdugos. El problema está realmente en leyes inicuas propias de la cultura de la muerte, que condicionan el papel del médico.

Por Carmen Elena Villa


zenit.org


Ginecólogos pro vida: el derecho a objetar. Entrevista con el ginecólogo español Esteban Rodríguez



MADRID, miércoles 23 de diciembre de 2009 (ZENIT.org) Después de la ampliación de la ley del aborto que el pasado jueves hizo la Cámara de diputados española que estipula los 16 años como mayoría de edad para abortar sin permiso de los padres y considera la “interrupción del embarazo” como un “derecho de la mujer”, el ginecólogo Esteban Rodíguez aseguró que seguirá recurriendo a la objeción de conciencia “hasta las últimas consecuencias”.


En España, desde que el Gobierno empezó a promover la ampliación de la ley del aborto, representantes del Ejecutivo y del PSOE han subrayado en diversas ocasiones a la necesidad de limitar el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario y ven “con preocupación”, que por el hecho de que los médicos acudan a este mecanismo, se pase el plazo para que las mujeres puedan ejercer el “derecho a abortar”.

ZENIT entrevistó al doctor Esteban Rodríguez Martín, miembro de la plataforma Ginecólogos por el Derecho a Vivir (DAV), con más de cien médicos especialistas de toda España. Es el primer médico que se ha declarado objetor del diagnóstico prenatal, que se está utilizando con fines abortistas.
La segunda parte de esta entrevista se publicará en el servicio de mañana 24 de diciembre.

-¿Por qué usted ha tenido la osadía de manifestar el tema de la objeción de conciencia de manera pública y de invitar a muchos médicos a que lo hagan?
Esteban Rodríguez: Porque soy un hombre libre y no un esclavo. Porque soy médico y mi misión es defender de la vida,  la salud de la mujer y la libertad de ciencia y de conciencia de los médicos para actuar conforme al deber deontológico. Porque asumo que estamos en unos momentos históricos en los que creo necesario dar un testimonio público vivo y valiente en defensa de la cultura de la vida, en comunión con las exhortaciones que nos han hecho tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI. Y porque no estoy dispuesto a darle al Cesar lo que es de Dios.
Esteban Rodríguez: Se nos obliga a asumir la mentalidad eugenésica y anticonceptiva que considera el embarazo como una enfermedad. Algunas universidades y sociedades científicas han asumido esos postulados ideológicos que han sido impuestos a través de leyes en algunos países como el mío.

-¿Le han solicitado practicar abortos? ¿ha tenido que objetar?
Esteban Rodríguez: Sí, en más de una ocasión. He tenido que negarme a participar en un aborto por enfermedad fetal. He tenido que negarme a cooperar en los programas oficiales destinados al diagnostico prenatal de malformaciones, diseñados para permitir el aborto eugenésico como una de sus finalidades, cuando la medicina no es capaz de proporcionar soluciones terapéuticas o cuando, habiéndolas, los padres deciden tener que pasar por el esfuerzo que requerirán los cuidados y crianza de hijo discapacitado o enfermo, argumentando una falsa humanidad o falsa piedad. He tenido que negarme a la inserción de dispositivos intrauterinos y a la prescripción de fármacos antimplantatorios que acaban con la vida con la vida del ser humano en sus primeros días de existencia.


-¿Las ha convencido de que opten por la vida de su hijo?

Esteban Rodíguez: Sí. En mi experiencia, 8 de cada 10 mujeres que quieren abortar ante un embarazo inesperado deciden permitir nacer a sus hijos cuando son ayudadas para ello.
La primera emoción que sienten los padres ante un embarazo inesperado es de miedo ante la responsabilidad que se les avecina. La mujer, en no pocas ocasiones, además se siente sola, por la concepción social de que el embarazo es un “problema” que ataña en “exclusivamente a la mujer” y que considera que no hay obligación de proteger a los hijos si no han sido inicialmente deseados- cuando dejan de ser deseados tras un diagnóstico prenatal adverso- sino derecho a decidir que no nazcan en un ambiente o condiciones desfavorables.
Por tanto la primera intervención debe ir orientada a paliar ese miedo y esa soledad. Hay que hacer sentir a la mujer que hay personas a las que nos importa el sufrimiento y la angustia por la que está pasando de manera que no sienta sola. Especialmente cuando desde su entorno familiar o médico estén sufriendo presiones para abortar. Hay que hacerle sentir que alguien la va ayudar a defender la vida del hijo del que está embarazada ofreciéndole ayudas concretas.

-¿Cree usted que generalmente las mujeres que quieren abortar desconocen lo que implica este procedimiento y las consecuencias que trae?
Esteban Rodíguez: Si, por ello hay que explicarles lo que no les explicaran los abortistas: qué dice la ley, en qué consiste un aborto, como se hace, qué secuelas le acarreará, a qué complicaciones se expondrá, como influirá en su salud sexual y su futuro reproductor y como afectará a su dinámica familiar tanto con sus padres como su cónyuge como con el resto de su hijos. Hay que hacer una ecografía para mostrarle la realidad corporal y personal de su hijo vivo y hacerle sentir que, en el ambiente actual, el único abogado que de que dispone este pequeño es su propia madre, de manera que está perdido si ésta renuncia su defensa. También es un momento de anunciarle la buena noticia que significa que Dios haya querido venir en rescate del hombre a través de Jesucristo, especialmente si el aborto ya se ha producido y la estamos ayudando ha superar el síndrome que sufren tras él.

-Muchos quieren imponer como dogma que el médico se comporte como un agente moral neutro…
Esteban Rodíguez: En mi opinión, esa supuesta neutralidad moral convierte al agente de salud en un agente amoral y, yo no estoy dispuesto a consentirlo sin resistencia. No estoy dispuesto a aceptar los dogmas de otros, contrarios a los míos, especialmente cuando además son contrarios a la deontología médica, poniendo en riesgo la vida, la salud de la mujer y la integridad moral del médico. No estoy dispuesto a renunciar a mi honor y a mi dignidad profesional y humana, para satisfacer los intereses ideológicos de la cultura de la muerte.

-Y no son pocos los que miran con “preocupación” la objeción de un médico por el hecho de que se pase el plazo de una mujer para abortar…
Esteban Rodíguez: Opino que caen en una actitud totalitaria. La libertad de conciencia y el derecho a la vida son anteriores al Estado. La esencia de un Estado democrático y lo que lo diferencia de un Estado totalitario es precisamente la defensa de esos derechos fundamentales.
Más bien nos debemos preocupar por tratar de disminuir el número de abortos, verdadero problema de salud pública que se ha convertido en la primera causa de muerte en España, de controlar a los empresarios del aborto que se están lucrando a costa de la desgracia de la mujer, de ayudar a las mujeres para que no tengan que pasar por el trauma de un aborto que lesiona profundamente su salud y su dignidad como mujer, de promocionar unos sistemas de diagnóstico prenatal que fuesen respetuosos con la vida de los pacientes fetales y que respetasen el derecho de estos a la intimidad y el anonimato genético-cromosómico, que de qué los médicos honrados ejerzan su derecho a la objeción de ciencia y de conciencia para seguir siendo fieles a los principios deontológicos de la profesión médica.

-Sus decisiones se han hecho noticia especialmente por la objeción ante el diagnóstico prenatal…
Esteban Rodíguez: Sí y mis superiores se han negado a respetar mi autonomía moral y han pretendido obligarme, por encima de mi libertad ideológica de pensamiento y de conciencia, a convertirme una herramienta acrítica, de un sistema institucionalizado que permita un falso derecho a decidir provocar la muerte la muerte de un ser humano embriofetal enfermo.
Por Carmen Elena Villa
Zenit.org





21 diciembre 2009

Peregrinaciones por la vida del no nacido: ahora, también en Cataluña



“Esta experiencia quiere ser una invitación a poner ante Dios toda nuestra historia, sea la que sea, o incluso la historia de otro, encomendando a Dios a todos los niños que no han llegado a nacer”. De esta forma se expresa mosén Jordi Vila, miembro del equipo organizador de la primera peregrinación por la vida en Cataluña, que tendrá lugar el 28 de diciembre en el santuario de la Virgen de la Fuensanta, en Subirats (Alt Penedès).
Coincidiendo con la festividad de los Santos Inocentes, una ceremonia muy especial se celebrará en esa ermita, siguiendo los pasos de unos encuentros que desde hace más de veinte años tienen lugar en el santuario francés de Notre Dame de Grâces, en Cotignac, y que ya se ha extendido por todo el mundo.

Según adelantaba el pasado 5 de noviembre Samuel Rodríguez en Cataluña Cristiana, las peregrinaciones por la vida, que es como se llaman estas ceremonias, convocan a personas, sobre todo mujeres, que han sufrido las consecuencias del aborto, ya sea natural o provocado, y que quieren sanarse interiormente.

Acogida espiritual ante las secuelas

Estos encuentros forman parte del acompañamiento psicológico y espiritual que se empieza a ofrecer en el seno de la Iglesia católica. Así, en contacto con casos de mujeres que habían abortado y que sufrían las dramáticas consecuencias de esta experiencia, un equipo formado por una psicóloga, una educadora y un sacerdote llegaron a la conclusión en los últimos años de que era necesaria una intervención eclesial valiente y sanadora en este sentido.

Juntos viajaron en el año 2007 hasta Cotignac, donde pudieron experimentar por ellos mismos los efectos apaciguadores de una peregrinación que permitía a sus participantes reconciliarse con los niños que no habían llegado a nacer, con ellos mismos y con Dios.

La posibilidad de ‘importar’ este modelo a Cataluña pronto tomó fuerza y juntos se pusieron a trabajar para hacerlo posible.

De esta manera, más allá de las acciones preventivas o de denuncia ante el aborto, las peregrinaciones por la vida quieren ser antes que nada un espacio para la acogida espiritual de mujeres y hombres que sufren las secuelas de esta experiencia y que, en medio del arrepentimiento o del dolor, se abren a recibir la gracia sanadora de Dios.

También participan familiares y amigos de las personas que han abortado o incluso personas que vienen en representación de otras, siempre con el objetivo de integrar la ceremonia religiosa dentro de un proceso más largo que permitiera abordar con garantías el síndrome postaborto.

“A través de este camino interior se pretende que las personas puedan experimentar el amor liberador de Jesús”, explica mosén Vila.

La dimensión espiritual del perdón

La ceremonia que se celebrará el próximo día 28 contará con un esquema muy similar a la que desde hace más de veinte años tiene lugar con éxito en el santuario francés de Notre Dame des Grâces. El encuentro se iniciará a las diez y media en el santuario, con una calurosa acogida a los participantes. Desde allí y en silencio, se iniciará la peregrinación circular de media hora a pie, durante la cual tendrá lugar una celebración penitencial.
Llegados al santuario se celebrará la Eucaristía. La experiencia de Francia pone de relieve que la dimensión espiritual del perdón se convierte en un elemento clave para que las heridas provocadas por el aborto puedan sanar poco a poco.

Durante el ofertorio, en uno de los momentos más emotivos de la ceremonia, todo el mundo estará invitado a dejar en una cesta el nombre escrito de aquel bebé que, por las circunstancias que sean, no llegó a nacer. Ante el altar, como el pan y el vino, serán ofrecidos ante Dios. Finalmente, después de la comunión, cada uno de los peregrinos llevará una pequeña candela “como símbolo de la vida en Dios que estos niños confiamos que ya tienen”. Está previsto que el encuentro termine con un pequeño espacio para compartir la experiencia y establecer lazos de amistad entre los asistentes.


Los impulsores de la primera peregrinación por la vida en Cataluña querrían dar los primeros pasos en un campo pastoral que todavía hoy no recibe las atenciones que sería necesario. “Hay mucha vergüenza y es una experiencia que forma parte del santuario interior, sobre todo de las mujeres. Sin embargo, para sanar estas heridas, hay que sacarlas a la superficie y expresarlas a alguien que las acoja con sensibilidad y mucho respeto”, señala mosén Vila.
“Ahora más que nunca la Iglesia ha de mostrar su maternidad y atender amorosamente a tantas y tantas mujeres que hoy sufren las consecuencias del aborto”, concluye.


Para más información: pelegrivida@gmail.com o tel. 686 458 410.








Feliz Navidad








18 diciembre 2009

Belén Moreno: Cuando tenía que jugar (17 primaveras)



17 primaveras,
las que su corazón llevaba
todo un mundo de ilusiones
le iluminaban la cara.

Todo se le vino abajo
o por lo menos eso pensaba
cuando llegó la noticia
de que estaba embarazada...

Pero tu fuiste valiente
porque pasaste de la gente...

Cuando tenías que jugar
cambiaste las muñecas por un niño de verdad
tuviste el coraje de afrontar al realidad
y fue tu recompensa que te llamará mamá...
Cuando tenia que jugar
cambiaste las muñecas por un niño de verdad
tuviste el coraje de afrontar al realidad
y fue tu recompensa que te llamará mamá...

No sé como conseguiste
explicárselo a tus padres
porque sé que los de ahora
no son como los de antes...
Que los tiempos han cambiado
que todo es diferente...
No se escuchan tonterías
del que dirán de la gente...

Pero tu fuiste valiente
porque pasaste de la gente

Cuando tenía que jugar
cambiaste las muñecas pos un niño de verdad
tuviste el coraje de afrontar al realidad
y fue tu recompensa que te llamará mamá...
Cuando tenía que jugar
cambiaste las muñecas por un niño de verdad
tuviste el coraje de afrontar al realidad
y fue tu recompensa que te llamará mamá...

No quisiera decirte
que siempre me senti orgullosa
deseria de quien soy
la mas bonita y mas hermosa...
Por ser madre y compañera
por ser valiente entre valientes
quiero que escuches esta letra
y de lo que mi alma siente

Ay! Pero tú fuiste valiente
porque pasaste de la gente

Cuando tenía que jugar
cambiaste las muñecas por un niño de verdad
tuviste el coraje de afrontar al realidad
y fue tu recompensa que te llamará mamá...
Cuando tenía que jugar
cambiaste las muñecas por un niño de verdad
tuviste el coraje de afrontar al realidad
y fue tu recompensa que te llamará mamá.