19 junio 2012

Proyecto Raquel: un ministerio en el corazón de la Iglesia




En respuesta a la legalización del aborto, en 1975 los Obispos Católicos en los Estados Unidos de Norte América comprometieron "los recursos pastorales de la Iglesia" a "las necesidades específicas de... aquellos que han tenido o han participado en un aborto" (Plan Pastoral para las Actividades Pro-Vida [1975], n. 6). Ellos hicieron hincapié en que "es importante que nos demos cuenta de que la misericordia de Dios está siempre disponible y sin límite, que la vida cristiana puede ser restaurada y renovada a través de los sacramentos"(n.24).

El Proyecto Raquel, el ministerio post-aborto de la Iglesia Católica en los Estados Unidos de Norte América y otros países, es una red de consejeros, incluyendo sacerdotes, consejeros laicos, y otros que brindan atención pastoral a los que sufren después de participar en un aborto. El Proyecto Raquel incluye otros recursos, tales como retiros y grupos de apoyo, pero es principalmente una red de sanación que une a los necesitados de consejería  con los sacramentos.

Para la mayoría de las mujeres, las secuelas del aborto no es solo una patología física, sino también de pena y culpa. Estos sentimientos necesitan sanación espiritual y psicológica. Ambos aspectos deben ser abordados en el proceso de curación. El dolor y la culpa son reacciones normales de una mujer que ha perdido a un hijo o hijos. Ella puede experimentar este dolor inmediatamente después de su aborto, o puede no llegar a comprender esto por muchos años, cuando un "incidente desencadenante" de repente la hace consciente de su necesidad de curación. Es entonces cuando y donde la Iglesia tiene que estar preparada para ella. El Proyecto Raquel se encuentra en el corazón de la Iglesia.

La Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos ha desarrollado nuevos recursos para ayudar a iniciar o fortalecer el ministerio del Proyecto Raquel en las diócesis. Un nuevo manual de capacitación describe las consecuencias del aborto para las mujeres, hombres, abuelos del niño abortado, y otros. En él se describe el papel de los sacerdotes en el asesoramiento, y aborda preguntas acerca de la reconciliación sacramental, incluyendo una sección sobre el derecho canónico. El manual también ofrece consejos sobre la selección de personal y los voluntarios, en la prestación de la formación de los sacerdotes, y ayudar a los pastores a alentar a las mujeres y los hombres a superar su miedo de confesar su aborto, y puedan buscar consejería pastoral.
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