16 diciembre 2007

Bernat Soria cree que hablar del aborto ilegal es «volver a la Inquisición»

S. N.

ALCOY. Los presuntos delitos cometidos en clínicas abortistas de Barcelona y Madrid no parecen inquietar al ministro de Sanidad, Bernat Soria, lo más mínimo. Al contrario, lo que le molesta, según pudo comprobarse ayer en una entrevista radiofónica, es que se hable del asunto, y más aún, que se le pregunte por él. De esta manera, el ministro Soria no sólo no criticó o denunció públicamente las irregularidades cometidas, ni lamentó los hechos dantescos que se están conociendo, sino que arremetió contra los que están sacando a la luz la información, a los que comparó con la Inquisición.

Soria, que será número uno en la candidatura del PSOE por Alicante en las elecciones generales del 9 de marzo, señaló en Radio Alcoy que el debate sobre el aborto en España es ficticio: «Es un debate ya resuelto en España. No podemos volver a los tiempos de la Inquisición, volver a 500 ó 300 años atrás. El país que inventó la Inquisición parece que no quiere olvidarse de ella. No puede ser que haya un 5 o un 6 por ciento de personas que quieran ser los inquisidores del resto».

De las trituradoras de fetos, del cierre de clínicas por presuntas irregularidades y de los informes firmados pero con la casilla de la embarazada en blanco y con la del «riesgo para la madre» ya marcado no dijo ni media palabra.

Y rápidamente desvió la cuestión al plan bucodental infantil, con el que, sin duda, se siente mucho más cómodo. Así, volvió a prometer que los niños y ancianos tendrían en 2008 dentista gratuito; defendió las desaladoras; aseguró que los jóvenes alcoyanos tendrían casa para poder independizarse; cantó las alabanzas de los calzados, juguetes y fabricaciones textiles de la zona y acabó dando la gran noticia que toda la comarca aguardaba: «Estoy en condiciones de confirmar que este año no faltaré a la fiesta de Moros y Cristianos».

Tan sólo un día antes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a preguntas de periodistas se limitó a señalar que «la Fiscalía cumplirá con su papel para que se respete la legalidad en este campo». «Siempre que estemos ante posibles interrupciones voluntarias del embarazo que no respeten la legalidad, estamos ante supuestos delictivos», indicó.

La vicepresidenta primera, De la Vega, también reconoció fallos en los controles, aunque descartó promover una reforma de la legislación vigente sobre la regulación del aborto.