08 octubre 2009

Cuando hablamos del aborto no hablamos de la mutilación de una parte de la mujer, sino de arrancar una vida

Francisco Jiménez-Villarejo, vocal del Consejo Fiscal, ha afirmado que "el Estado no puede desproteger la vida" de los no nacidos, en virtud de tres sentencias del Tribunal Constitucional sobre la donación y utilización de embriones y fetos, dictadas en 1985, 1996 y 1999.

Europa Press.
      
En la sede de la Fundación Pablo VI en Madrid, donde fue presentado el manifiesto antiabortista
El verdadero peligro de nuestra época es la pérdida del gusto por la vida, Jiménez-Villarejo ha aclarado que las sentencias del Tribunal Constitucional "rellenan el vacío" de la Constitución Española en esta materia y muestran una claridad meridiana respecto al proyecto de ley".

El Consejo Fiscal, del que es vocal Jiménez-Villarejo, votó en contra de la constitucionalidad del proyecto de ley y declaró la imposibilidad de la legislación española para considerar el aborto como un derecho, pues "supondría el reconocimiento del derecho a eliminar a un ser humano distinto a la madre y titular del derecho a la vida".

En este sentido, Jiménez-Villarejo ha afirmado que "no hay ningún instrumento de orden internacional que admita el aborto como un derecho, aunque parezca obvio".

Sin lugar al debate
Por su parte, César Nombela, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid, ha aclarado que la ciencia "no está dividida" respecto al origen de la vida humana, pues "las características de un ser humano están definidas desde el mismo momento de la gestación. El aborto es un ataque frontal contra la vida humana, ya que la ciencia demuestra que ésta comienza con la fecundación, desde el primer día como cigoto, desde nuestra primera forma de corporeidad como seres vivos". Según Nombela, la existencia del feto es independiente de la vida materna, y regular el aborto como si se tratara de un derecho supondría legitimar "la destrucción de una vida humana hasta la decimocuarta semana. Cuando hablamos del aborto no hablamos de la mutilación de una parte de la mujer, sino de arrancar una vida".

Belén Cabello, presidenta de la asociación Familias para la Acogida, ha defendido la creación de "redes de apoyo a la mujer embarazada" con el objetivo de evitar el incremento de abortos.