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30 agosto 2015

Un guardia de seguridad de IPPF se pasa a los provida en plena protesta en la calle

El pasado 22 de agosto, miles de personas se manifestaron ante más de trescientos abortorios de Planned Parenthood para protestar contra las prácticas que han revelado las grabaciones con cámara oculta: el tráfico de órganos de bebés abortados, obtenidos incluso de fetos nacidos "intactos" y presumiblemente vivos.


Jaylene Daugherty Romero, una de las manifestantes ante la clínica Bixby, en Los Ángeles, ha dado a conocer a través de Facebook lo que sucedió durante la concentración. Ese centro de Planned Parenthood está integrado en la red de la que es responsable médico Deborah Nucatola, protagonista del primero de los vídeos, ya célebre por la forma desenvuelta con la que se prepara un bocado de ensalada mientras comenta que la gente quiere corazones intactos de bebé y cada vez mayor número de hígados.

Según cuenta Jaylene, uno de los guardias de seguridad de la clínica "quedó abrumado por la emoción ante las atrocidades que sufren hoy en el seno materno nuestros vecinos más indefensos", así que allí mismo "llamó por teléfono a su jefe y se despidió".

Los abortistas debieron llamarle al interior, porque "luego tuvo una reunión con un miembro directivo de Planned Parenthood y con el propietario de la clínica. Dejó la conversación, devolvió su cinturón y salió de la propiedad.

La gente aplaudió, animándole, cuando pasó junto a ellos por la acera. Algunos le dieron dinero y una hermana en Cristo le dijo que, si quería, le ofrecía trabajo como guardia de seguridad".

El joven comentó entonces que "le había dicho a su jefe que él era cristiano y no podía trabajar en ese lugar. Se supone que le ofrecieron un aumento, pero él dijo que no merecía el dinero, que trabajar en un lugar que asesina niños no merece dinero. Dijo que tenía que pedir perdón a Dios por estar allí ese día". "Se le veía claramente conmovido", concluye Jaylene, "y le dimos algún material sobre el Evangelio".

Férreo silencio de las grandes cadenas de televisión
Los principales medios de comunicación, y políticos de la relevancia de Barack ObamaHillary Clinton (en cuya campaña presidencial, apoyada públicamente por Planned Parenthood, trabaja la hija de Cecile Richards, su directora ejecutiva) presentan a la multinacional abortista como una empresa que provee servicios de salud para la mujer. 

El compromiso de la administración Obama con la industria del aborto es tan estrecho, que tras decidir el estado de Kansas cortar la subvención a Planned Parenthood, la Casa Blanca ha reducido en la misma medida los fondos federales para atención sanitaria en ese estado

La férrea censura de dichos medios ante el descubrimiento del lucro que obtienen, de la venta de órganos de niños, los mismos médicos que los matan, ha conseguido que sólo una tercera parte de los norteamericanos conozca una de las investigacionesinformativas más relevantes de los últimos años. Y eso eso a pesar de que varios estados han decidido cortar las subvenciones públicas a Planned Parenthood, y de que varios estados están investigando esas actividades por si violan la legalidad.

Por todo ello no es sorprendente que una persona que trabajase como guardia de seguridad en la clínica Bixby pudiese desconocer los hechos que los vídeos han revelado hasta que una manifestación en la puerta le permitiese informarse de ello.

Rel

 

17 enero 2011

Lo último que vi fue la espina dorsal pequeña, perfectamente formada, succionada por el tubo...

Abby Johnson
Nota: Este texto es el primer capítulo del libro de Abby Johnson, UnPlanned, de próxima aparición.


A pesar que había estado con Planned Parenthood durante ocho años, nunca había sido asignada a la sala de examen para ayudar al equipo médico durante un aborto, y no tenía idea por qué me necesitaban ahora. Las enfermeras de profesión eran las únicas que ayudaban en los abortos, no otro personal de la clínica. Como directora de esta clínica en Bryan, Texas, en un apuro yo podía reemplazar a alguien en cualquier puesto, excepto, por supuesto, a los médicos o enfermeras que realizan procedimientos médicos. En unas pocas ocasiones estuve de acuerdo con el pedido de una paciente para permanecer con ella y sostener su mano durante el procedimiento, pero sólo cuando yo había sido la consejera que había trabajado con ella durante la ingesta y el asesoramiento. Ese no era el caso hoy. Por eso me pregunté: ¿por qué me necesitan?

El abortero que estaba hoy de visita había estado aquí en la clínica Bryan sólo dos o tres veces antes. Tenía un consultorio privado para abortos a unos 250 kilómetros de distancia. Cuando hablé con él sobre el trabajo varias semanas antes,  me  explicó que en su propio establecimiento solo se hacían abortos guiados por ecografías, que es el procedimiento de aborto con el menor riesgo de complicaciones para la mujer. Puesto que este método permite al médico ver exactamente lo que está pasando en el interior del útero, hay menos probabilidades de perforar la pared uterina: uno de los riesgos del aborto. Yo respetaba lo que me dijo. Esto es lo máximo que se podía hacer para mantener a las mujeres seguras y saludables, lo mejor en lo que a mí se referiría. Sin embargo, yo le expliqué que esta práctica no era el protocolo en nuestra clínica. Él entendió y dijo que respetaría nuestro procedimiento típico, aunque se había un convenio según el cual  él tendría la libertad de utilizar la ecografía si se encontraba en una situación particular que lo justificara.

Que yo sepa, nosotros nunca habíamos hecho abortos guiados por ecografías en nuestras instalaciones. Hacíamos abortos sólo cada dos sábados, y la meta asignada en esos días por nuestra afiliada Planned Parenthood era realizar 25 a 35 procedimientos. Nos gustaba concluir en torno a las 2 p.m. Nuestro procedimiento típico tardaba casi 10 minutos, pero una ecografía agregaba unos cinco minutos, y cuando estás tratando de programar hasta 35 abortos en un día, esos minutos adicionales aumentan mucho el tiempo.

Por un momento sentí repugnancia fuera de la sala de examen. Nunca me gustó entrar en esta habitación durante un procedimiento de aborto, ya que nunca acepté lo que sucedía detrás de esa puerta. Pero ya que todos teníamos que estar listos en cualquier momento para arrimar el hombro y hacer el trabajo, abrí la puerta y entré.

La paciente ya estaba sedada, aún consciente pero aturdida, la luz brillante del médico cayendo sobre ella. Ella estaba en posición, los instrumentos estaban cuidadosamente dispuestos en la bandeja, al lado del médico, y una enfermera profesional estaba colocando la máquina de ecografías al lado de la mesa de operaciones.

“Voy a realizar un aborto guiado por ecografía en esta paciente. Te necesito para mantener la sonda del aparato”, me explicó el médico.

Cuando tuve la sonda de la ecografía en la mano y ajusté la configuración de la máquina, yo discutía conmigo misma: no quiero estar aquí. No quiero participar en un aborto. A decir verdad, era una actitud equivocada, ya que yo necesitaba mentalizarme para esta tarea. Respiré hondo y traté de sintonizar la música de la radio, que sonaba suavemente en el fondo. Es una buena experiencia de aprendizaje  "Nunca antes he visto un aborto guiado por ecografía", me dije. Tal vez esto me ayude cuando aconseje a las mujeres. Voy a aprender de primera mano acerca de este procedimiento más seguro. Además, estaré afuera en tan sólo unos minutos.

Yo no había imaginado cómo los siguientes 10 minutos sacudirían los cimientos de mis valores y cambiarían el curso de mi vida.

Ocasionalmente  había efectuado antes diagnósticos con ecografías para las clientes. Éste era uno de los servicios que ofrecíamos para confirmar el embarazo y estimar qué tan avanzado estaba. La familiaridad de preparar para una ecografía calmó mi inquietud por estar en esta sala. Apliqué el gel en el vientre de la paciente, y luego maniobré la sonda del aparato hasta que se vio en la pantalla el útero y ajusté la posición de la sonda para captar la imagen del feto.

Yo estaba esperando  ver lo que había visto en ecografías anteriores. Por lo general, dependiendo de lo avanzado que estuviera el embarazo y de la forma que el feto movía, primero sea veía una pierna, la cabeza o alguna imagen parcial del torso, por eso tuve que maniobrar un poco para obtener la mejor imagen posible. Pero esta vez la imagen era completa, es decir, pude ver el perfil completo y perfecto de un bebé.

"Se ve como Grace a las 12 semanas" pensé sorprendida, recordando la primera visión que tuve de mi hija, tres años antes, acurrucada y protegida dentro de mi vientre. La imagen que tenía ahora frente a mí parecía la misma, sólo que más clara y más nítida. El detalle me sorprendió. Pude ver claramente el perfil de la cabeza, ambos brazos, las piernas e incluso los pequeñísimos dedos de las manos y los pies. Era una imagen perfecta.

Pero rápidamente el aleteo de la cálida memoria de Grace fue sustituida por una oleada de ansiedad. ¿Qué voy a ver? Mi estómago se puso rígido. No quiero ver lo que está a punto de suceder.

Supongo que suena extraño, viniendo de una profesional que había administrado una clínica de Planned Parenthood durante dos años, aconsejando a las mujeres en crisis, programando abortos, revisando los informes mensuales del presupuesto de la clínica, contratando y capacitando personal. Pero extraño o no, el simple hecho es que yo nunca había estado interesada en la promoción del aborto. Yo había llegado a Planned Parenthood ocho años antes, creyendo que su propósito era principalmente prevenir embarazos no deseados y, en consecuencia, reducir el número de abortos. Esta había sido sin duda mi meta. Y yo creía que Planned Parenthood salvaba vidas, las vidas de las mujeres que, sin los servicios proporcionados por esta organización, podrían recurrir a algún carnicero de la calle. Todo esto se aceleró a través de mi mente, mientras yo sostenía con cuidado la sonda en posición.

“Trece semanas”, oí decir a la enfermera después de hacer mediciones para determinar la edad del feto.
“De acuerdo”, dijo el doctor mirándome, “simplemente mantén la sonda en posición durante el procedimiento, así puedo ver lo que estoy haciendo”.

El aire fresco de la sala de examen me dejó fría. Mis ojos estaban todavía pegados a la imagen de este bebé perfectamente formado, cuando vi como se hacía presente una nueva imagen en la pantalla. La cánula – un instrumento unido al extremo del tubo de succión – se había insertado en el útero y se acercaba hasta situarse al lado del bebé. Se veía como un invasor en la pantalla, fuera de lugar. Mal, esto simplemente se veía mal.

Mi corazón se aceleró. El tiempo se volvió más lento. Yo no quería mirar, pero no quería dejar de mirar bien. Yo no podía no observar. Yo estaba horrorizada, pero estupefacta al mismo tiempo, como un papamoscas que reduce la marcha cuando pasa al lado de algunos restos horribles de un automóvil: no queriendo ver un cuerpo destrozado, pero mirándolo lo mismo.

Mis ojos volaron hacia el rostro de la paciente, las lágrimas corrían por las comisuras de sus ojos. Pude ver que estaba dolorida. La enfermera secó el rostro de la mujer con un pañuelo de papel.
“Simplemente respire”, la enfermera la alentó gentilmente. “Respire”.

“Está casi terminado”, susurré. Quería mantenerme concentrada en ella, pero mis ojos se zambulleron de nuevo en la imagen en la pantalla.

Al principio, el bebé no parecía consciente de la cánula. Se situó suavemente al lado del bebé, y por un instante sentí un rápido alivio. Por supuesto, pensé, el feto no siente dolor. Yo había tranquilizado a un sinnúmero de mujeres sobre esto, tal como me habían enseñado en Planned Parenthood. El tejido del feto no siente nada cuando se lo elimina. Entiéndelo, Abby. Éste es un procedimiento médico rápido y simple. Mi cabeza estaba trabajando a pleno para controlar mis respuestas, pero yo no podía eliminar una inquietud interior que rápidamente estaba llegando a la cima del horror en el momento que observé la pantalla.

El siguiente movimiento fue la sacudida repentina de un pie pequeño, en el momento que el bebé comenzó a patear, como si estuviera tratando de alejarse de la sonda invasora. A medida que la cánula lo apretaba al costado, el bebé empezó a luchar para girar y girar de inmediato. Me pareció claro que podía sentir la cánula, y que no le gustaba lo que estaba sintiendo. Y luego la voz del médico se abrió paso, provocándome un susto.

“Sonríe, Scotty”, le dijo despreocupadamente a la enfermera. Él le estaba diciendo que volviera a la succión – en un aborto, la succión no está activada hasta que el médico siente que la cánula está en el lugar exacto.

Tuve un repentino deseo de gritar “¡Alto!”. Quería sacudir la mujer y decirle: “¡Mira lo que le está sucediendo a tu bebé! ¡Despierta! ¡Date prisa! Haz que se detengan!”.
Pero aun cuando pensaba estas palabras, vi que mi propia mano sostenía la sonda. Yo era uno de “ellos” al llevar a cabo este acto. Mis ojos se sumergieron de nuevo en la pantalla. El médico giraba ya la cánula y entonces pude ver el pequeño cuerpo retorciéndose violentamente con ello. En el brevísimo momento en que el bebé se veía como si estuviera siendo exprimido como un trapo de cocina, giró y se encogió. Y luego se desplomó y comenzó a desaparecer dentro de la cánula ante mis ojos. Lo último que vi fue la espina dorsal pequeña, perfectamente formada, succionada por el tubo, y luego se fue. El útero quedó vacío, totalmente vacío.

Quedé helada, no lo podía creer. Sin darme cuenta, me desprendí de la sonda. Ésta se desplazó fuera del vientre de la paciente y se deslizó sobre su pierna. Yo podía sentir mi corazón golpeando, latiendo tan fuerte que mi cuello vibraba. Traté de hacer una respiración profunda, pero sin poder respirar hacia adentro o hacia afuera. Yo seguía mirando a la pantalla, a pesar que estaba negra, porque yo había perdido la imagen. Pero no estaba registrando nada para mí. Me sentí demasiado aturdida y sacudida para moverme. Yo oía al médico y a la enfermera conversando en forma casual mientras trabajaban, pero sonaban distantes, como un ruido vago en el fondo, difícil de entender en los latidos de mi propia sangre en mis oídos.

La imagen del pequeño cuerpo, mutilado y aspirado, se estaba repitiendo en mi mente, y con ello la imagen de la primera ecografía de Grace, que había sido aproximadamente del mismo tamaño. Y pude recordar y oír una de las tantas discusiones que había mantenido con mi esposo, Doug, sobre el aborto.

“Cuando estuviste embarazada de Grace, ella no era un feto, sino un bebé”, dijo Doug. Y ahora esto me golpea como un rayo: ¡Tenía razón! Lo que estaba en el vientre de esta mujer hace un momento era algo vivo. No era solamente tejidos o células. Era un bebé humano. ¡Y estaba luchando por su vida! Una batalla que perdió en un abrir y cerrar de ojos. Lo que he dicho a la gente durante años, lo que he creído y enseñado y defendido, es una mentira.

De pronto sentí los ojos del médico y la enfermera sobre mí. Esto me sacó de mis pensamientos. Me di cuenta que la sonda estaba extendida en las piernas de la mujer y a duras penas pude volver a ponerla en su lugar. Pero ahora mis manos estaban temblando.

“Abby, ¿estás bien?”, preguntó el médico. Los ojos de la enfermera buscaban mi cara, porque estaba preocupada.

“Sí, estoy bien”. Todavía no había colocado la sonda en la posición correcta, y ahora estaba preocupada porque el médico no podía ver el interior del útero. Mi mano derecha sostenía la sonda, y mi mano izquierda estaba cautelosamente puesta en el vientre cálido de la mujer. La miré a la cara, en la que había más lágrimas y una mueca de dolor. Corrí la sonda hasta que recuperé la imagen del útero ahora vacío. Mis ojos viajaron de nuevo a mis manos. Las observé como si ellas no fueran las mías: "¿Cuánto daño han hecho estas manos en los últimos ocho años? ¿Cuántas vidas han sido tomadas a causa de ellas?" No sólo de mis manos, sino a causa de mis palabras. ¿Y si yo hubiera sabido la verdad, y lo que le dije a todas esas mujeres?

¿Qué pasa si... ?

¡Yo había creído en una mentira! Había promovido ciegamente la “línea de la compañía” durante tanto tiempo. ¿Por qué? ¿Por qué no había buscado la verdad por mí misma? ¿Por qué había cerrado los oídos a los argumentos que había escuchado? ¡Oh, Dios mío, ¿qué he hecho?

Mi mano estaba todavía en el vientre de la paciente, y tuve la sensación que acababa de tomar algo de ella con esa mano. Yo le había robado. Y mi mano comenzó a dolerme. Sentí un dolor físico, real. Y allí, de pie junto a la mesa, mi mano en el vientre de la mujer que llora, este pensamiento vino desde lo más profundo de mí: ¡Nunca más! Nunca más.

Entré en piloto automático. Cuando la enfermera limpió a la mujer, dejé la máquina de ecografías, luego desperté suavemente a la paciente, que estaba débil y atontada. La ayudé a sentarse, la senté en una silla de ruedas y la llevé a la sala de recuperación. La envolví con una manta liviana. Al igual que tantos pacientes que había visto antes, ella continuó llorando, envuelta en un obvio dolor emocional y físico. Hice mi mejor esfuerzo para hacerla sentir más cómoda.

Diez minutos, tal vez 15 a lo sumo, habían pasado desde que Cheryl me había pedido que fuera a ayudar en la sala de examen. Y en esos pocos minutos todo había cambiado. Drásticamente. La imagen de ese pequeño bebé retorciéndose y luchando se mantuvo repetidas veces en mi mente. Y la paciente: me sentía tan culpable. Yo había tomado algo precioso de ella, y ella ni siquiera lo sabía.

¿Cómo había llegado a esto? ¿Cómo había permitido que pasara esto? Yo me había comprometido a fondo, mi corazón y mi carrera en Planificación Familiar porque me preocupaba por las mujeres en crisis. Y ahora me enfrenté a una crisis que era totalmente mía.

Mirando ahora hacia atrás, en ese día de finales de septiembre de 2009, me doy cuenta de cuán sabio es Dios por no revelar nuestro futuro para nosotros. Si yo hubiera sabido entonces que estaba a punto de estar en medio de una tormenta de fuego, yo no podría haber tenido el coraje de seguir adelante. Por eso, dado que no sabía, todavía no estaba buscando ser valiente. Sin embargo, yo estaba buscando entender cómo me encontré en este lugar – viviendo una mentira, difundiendo una mentira y perjudicando a las propias mujeres a las que yo quería ayudar.

Y yo necesitaba desesperadamente saber qué hacer a continuación.
Traducción por José Arturo Quarracino con revisión del sitio



13 agosto 2010

Raymon de Souza presenta los interrogantes sobre el control de población




Las personas inteligentes deberían preguntarse por qué un continente tan escasamente poblado está siendo inundado con millones de dólares destinados a evitar que las personas de tener hijos.




09 diciembre 2009

Amparo Medina: en la militancia del aborto solo vi muerte, nunca una mujer feliz


De militante pro abortista y guerrillera, Amparo Medina pasó a la lucha pro vida desde una organización de Ecuador. Comenta que su decisión la llevó a que la despidan de su trabajo, pero también a salvar la vida de miles de niños.








Lucha por la vida. La ecuatoriana Amparo Medina estuvo en Paraguay ofreciendo charlas sobre su experiencia de vida. FOTO: Luis Enriquez



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Militó en grupos de la izquierda radical, fue guerrillera, luchadora pro aborto y ex funcionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Actualmente, la ecuatoriana Amparo Medina (43), madre de tres hijos y presidenta de la Red Pro Vida, de Ecuador, lucha en contra del aborto y de las Leyes de Salud Sexual y Reproductiva que promueven los gobiernos en los países de América Latina. En una visita por Paraguay ofreció su testimonio.




-¿Cómo decidió dejar de lado la lucha a favor las campañas pro aborto y empezar a luchar por la vida?



-Hubo tres momentos. El primero fue después de ver los resultados de la campaña que estábamos realizando. Los resultados fueron desastrosos. La metodología no funcionaba: de los 49 millones de personas oficialmente enfermas de sida, más de la mitad afirmaba haber usado correctamente preservativo. Cuando ves esa realidad y sigues entregando preservativo a los jóvenes y se siguen enfermando te preguntas: "¿Cuántas víctimas voy a tener bajo mi conciencia?" Eres atea pero tienes conciencia humana. Lo siguiente fue cuando me enfrenté directamente al aborto a través de una amiga mía muy querida que experimenta esa realidad y se derrumba totalmente, terminando con un síndrome posaborto muy fuerte. El tercer momento, me veo enfrentada directamente a una experiencia de Dios, a pesar de ser atea.




-¿Por qué cree que esas organizaciones quieren imponer la Ley de Salud Sexual y Reproductiva en América Latina?



-Hay tres fines fundamentales. El primero es el control natal. Les permite el manejo de recursos en América Latina, tanto del agua cómo el oxígeno. Lo segundo, es que una población con chicos que viven la sexualidad como si fueran animalitos, que no tienen control sobre su carácter, es una población fácil de manipular. El tercer punto, el más importante, es el avance del "millon sex" (los millones del sexo). Es una empresa gigantesca. Al vender sexo te venden pornografía, prostitución, anticoncepción, aborto, y hasta bebés abortados, inclusive por internet, para sacarles el colágeno con los que elaboran cremas y champú; también para hacer investigaciones en farmacéuticas. Varios médicos se vuelven millonarios vendiendo y haciendo abortos. El aborto más barato cuesta US$ 60. En Estados Unidos se realizan más de 1 millón de abortos al año y cuestan US$ 300 cada uno. La pastilla de emergencia la compras a US$ 0,25 y la vendes a US$ 8. Los dispositivos intrauterinos (DIU) los puedes encontrar a US$ 2 o 3 y te ponen por US$ 25 a 30. La International Planned Parenthood Federation (IPPF) (Federación Internacional de Planificación de la Familia), la que más vende anticoncepción y aborto en América Latina, en el 2007 ganó US$ 77 millones.




-¿Qué piensa respecto a que el Estado debe ser laico y no tiene que tomar en cuenta las opiniones de las iglesias a la hora de decidir sobre leyes de educación sexual?



-Primero que nada, ser laico no quiere decir ser ateo. Ser laico quiere decir que estás abierto a todas las creencias y posiciones de las personas en el momento de presidir. Cuando dicen eso le están quitando el derecho a la humanidad, porque los miles y millones de personas que nos conmovimos cuando las torres gemelas fueron enturbiadas, y veíamos como la gente se tiraba por las ventanas y nos dolía porque había personas que estaban ahí. No nos dolía porque éramos católicos o ateos, nos dolía porque éramos seres humanos. Lo que hacemos es defender la raza humana. Si en este momento alguien viene con un niño y le quiere cortar en pedazos, la reacción del más ateo será querer defender a ese niño, de lo contrario deja de ser humano.




-¿Qué tipo de leyes es la que tendrían que promover los gobiernos?



-Primero deben generar propuestas que mejoren la calidad educativa de nuestros países. El nivel educativo está en un promedio de 3 o 4 sobre diez. Las matemáticas y la lecto escritura no están bien impartidas. Entonces, si nuestros niños no aprenden a leer ni a escribir correctamente sería una ignorancia pedir que los mismos maestros, que ni siquiera están bien instruidos, enseñen a los chicos a usar anticonceptivos, que lo único que van a hacer es matarlos. Segundo, establecer políticas de salud, donde se creen más maternidades y espacios donde los chicos sepan lo que son las enfermedades de transmisión sexual. Que se diga la verdad, que se les diga que existen 55 tipos de enfermedades de transmisión sexual en el ambiente. Que las enfermedades de transmisión sexual no tienen que ver con el uso de preservativo solamente, porque hay enfermedades que se transmiten piel a piel, como el virus del papiloma humano que causa cáncer de útero. Que la clamidia es una enfermedad incurable que te deja estéril para toda tu vida. Eso es lo que le tienen que decir y no: "Ten sexo libremente". Finalmente, lo más importante dentro de las políticas es apoyar a las familias, es decir, que las familias grandes puedan tener, por ejemplo, rescisión de impuestos, sistemas accesibles de compras de casas, o sea, apoyarlas.





-¿Cómo ve el retorno de izquierdas en el continente?



-El socialismo del siglo XXI es el típico discurso del que vive, come y gana como la derecha, pero habla el discurso de izquierda, y de izquierda no tiene absolutamente nada. Fijate la incoherencia, porque son los famosos revolucionarios que están en contra del imperio y están trabajando para el imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y reproductiva.





-Haciendo una comparación entre la militancia que hace ahora y la que hacía antes, ¿qué puede decir?



-En la militancia del aborto solo vi muerte, jamás vi una mujer feliz entrar o salir de una clínica de esas. Yo pedía a las mujeres que aborten porque les decía que era su derecho. Para abortar existen miles de pretextos, la pobreza, tu felicidad, que ya tienes muchos hijos, que eres joven.





-¿Ahora qué responde ante esos pretextos?



-Ninguna mujer que ha abortado sale con un título o con un cheque para solucionar sus problemas. Ninguna, después de abortar, puede encontrar un hombre o la felicidad en la puerta del abortorio. Lo único que puede causar el aborto es empeorar tu situación. Lo más cruel que uno puede decir es que matando a su hijo la mujer puede solucionar sus problemas. Eso es mentira. Después de abortar, ¿vas a ser millonario? Hay mujeres, de 40 o 50 años que han abortado y hoy gritan al cielo un hijo. Tienen llenas sus paredes de títulos pero no pueden tener niños. Tenemos un batallón de voluntarios en toda América Latina, en las puertas de un abortorio informando y prestando ayuda a las mujeres. El resultado es que más 200.000  niños, en estos 8 años de trabajo, han sido salvados del aborto. Solamente en Ecuador, en estos últimos años hemos salvado a 2000 niños, solamente estando en las puertas y dándoles una mano.




Defensa de la vida





"Si alguien viene con un niño y le quiere cortar en pedazos, la reacción del más ateo será defenderlo".



"Los famosos revolucionarios que están en contra del Imperio están trabajando para el imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y reproductiva".




LA MISMA CAMPAÑA EN TODOS LOS PAÍSES





Tras su paso por Paraguay, Medina señaló que está admirada por el trabajo que desarrolla lo que llama el imperio de la muerte, en los países de Latinoamérica.





"Las leyes y la metodología que utilizan son las mismas, también el sistema educativo y la forma en que los políticos tratan de legalizar la ley de salud sexual y reproductiva, el aborto y la pastilla de emergencia", señaló.





Agregó que ante el acercamiento de un aniversario más de Beijing, donde en 1995 se había realizado la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, organizada por la ONU, representantes de 189 gobiernos, entre ellos Paraguay, se comprometieron a tomar medidas de acción a favor de las mujeres, entre ellas, la creación de leyes de salud sexual y reproductiva para sus países. "Los gobiernos enviaron miles de millones de dólares para legalizar el aborto, a través de la creación de la Ley de Salud Sexual. Están apurados porque tienen que dar informes y resultados por los millones que han recibido y no hay resultados positivos", dijo. Añadió que trabajaron bastante, pero gracias a la lucha de gente comprometida con la vida no se logró su legalización.




www.ultimahora.com

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14 julio 2009

A pesar de la crisis financiera de 2008, los gobiernos subvencionan a la IPPF

By Samantha Singson

(NUEVA YORK – C-FAM) Federación Internacional de Planificación de la Familia o IPPF (International Planned Parenthood Federation), el mayor proveedor de servicios de aborto del mundo, publicó recientemente su último informe financiero, en el que se muestra que la organización continúa solventando su presupuesto multimillonario gracias al apoyo económico de los gobiernos y que abona sueldos de seis cifras a decenas de sus ejecutivos, a pesar de la crisis financiera mundial.

En el “Balance Financiero IPPF 2008” se resalta el trabajo realizado por la Federación y sus filiales a lo largo y ancho del mundo. Esta entidad se jacta de haber provisto más de 24 millones de “servicios de anticoncepción” y más de 650 mil “servicios de aborto” durante el mencionado período.

A pesar de que la crisis ha golpeado duramente a las naciones, los fondos para las actividades de la Federación fueron suministrados, principalmente, por los gobiernos. Casi el 80% de los ingresos, que, en total, ascienden a 119 millones de dólares, provinieron de donaciones: 17 países entregaron dinero a la IPPF el año pasado, y la lista de benefactores estuvo encabezada por Suecia, el Reino Unido y Japón.

Además, el Fondo de Población y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA aportaron un millón de dólares. Por otra parte, instituciones benéficas como las fundaciones Bill y Melinda Gates, MacArthur y Hewlett llenaron las arcas de la Federación mediante contribuciones que ascendieron a 23 millones de dólares. También realizaron significativos aportes otras importantes organizaciones partidarias del aborto, como Population Action International e Ipas.

El monto total desembolsado por la IPPF en 2008 fue de 121,4 millones de dólares. Si bien la mayor parte de este dinero fue destinado a las cinco prioridades de la Federación (adolescentes, aborto, acceso, defensa y HIV/SIDA) un alto porcentaje correspondió a gastos en concepto de personal. El año pasado, la Federación incorporó 297 empleados full-time a un costo de 23 millones de dólares. Más de tres decenas de personas recibieron sueldos de seis cifras, el mayor de los cuales ascendió a un monto bruto de 480 mil dólares anuales.

El informe muestra que la Federación Internacional de Planificación de la Familia entregó más de 60 millones en donaciones destinadas a sus filiales en todo el mundo, así como también a “otras organizaciones”. Cientos de miles de dólares fueron entregados a las oficinas latinoamericanas de las “Católicas” por el Derecho a Decidir, Marie Stopes International (proveedor de servicios de aborto) y Women’s Link Worldwide (grupo dedicado al litigio estratégico contra las leyes que protegen la vida en todo el mundo).

Según la organización, las ramas de la IPPF se extendieron el año pasado a 176 países a través de 151 filiales cuya meta es impulsar el aborto y la anticoncepción en el mundo entero. Basándose en los datos de una encuesta sobre las actividades de sus filiales, la Federación se jacta de que el 88,4% de ellas están involucradas en la “promoción de políticas nacionales y leyes sobre derechos de salud reproductiva y sexual”. El 82,3% de estas filiales admiten estar relacionadas con actividades destinadas a contrarrestar cualquier oposición a los mencionados derechos.

La Federación intenta sacar provecho de la decisión de la administración Obama de rescindir la Política de Ciudad de México, la cual prohibió que las organizaciones llevaran a cabo o promovieran el aborto en el exterior. El informe esboza los planes de la organización para 2009, que incluyen: promover su “Declaración de los Derechos Sexuales”, documento en el que se establece que los gobiernos están obligados a garantizar una definición amplia de los “derechos sexuales”, incluyendo el aborto, la “libertad sexual” y la “educación sexual integral”. Este año, la IPPF también prevé aprovechar los eventos en torno al 15º aniversario de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (más conocida como “Conferencia del Cairo”) para impulsar en las Naciones Unidas el aborto.

Traducción: Luciana María Palazzo

Leído en c-fam.org

Adopcion Espiritual

14 abril 2008

EEUU: LA IPPF RECIBE DINERO PARA MATAR A BEBÉS DE LA RAZA NEGRA

En un comunicado del 6 de marzo del 2008, Eve Sánchez Silver, líder de una organización provida en EEUU, denunció las prácticas abortistas y racistas de la asociación miembro de la IPPF en ese país, Planned Parenthood (Paternidad Planificada).

IPPF son las siglas del nombre en inglés de la Federación Internacional de Planificación de la Familia, nombre eufemístico que encubre las verdaderas intenciones del conglomerado de organizaciones no gubernamentales (ONGs) más abortista del mundo entero [1].

Silver preside a Cinta Latina, una organización provida hispana cuya sede se encuentra en Nueva Jersey, EEUU. Esta noble entidad se dedica a informar al público acerca de la conexión entre el aborto, la píldora anticonceptiva y el cáncer de mama [2], así como a denunciar las prácticas racistas y abortistas de Paternidad Planificada. Según lo ampliamente demostrado por las investigaciones de Silver, Paternidad Planificada ha hecho de las minorías en EEUU, especialmente las comunidades hispanas y afro-estadounidenses, el blanco preferido de sus prácticas abortistas.

En su comunicado, Silver da a conocer un vídeo, publicado en inglés en YouTube, que muestra a recepcionistas de centros abortistas de Paternidad Planificada aceptando con entusiasmo los donativos de personas con intenciones explícitamente racistas. Los donantes de Paternidad Planificada llaman y dicen que quieren que su dinero vaya específicamente al financiamiento de los “servicios” de abortos para mujeres de la raza negra. Al otro lado de la línea se escucha la voz de la recepcionista que acepta llena de entusiasmo el donativo ofrecido para ese propósito concreto. Hay un donante que incluso llega a decir que no quiere que su hijo encuentre obstáculos financieros para ir a la universidad, debido a los subsidios educativos que el gobierno otorga a las minorías que sufren desventajas sociales, como las personas afro-estadounidenses. El donante en cuestión dice sin ambages que quiere que su donativo financie el aborto de bebés negros, y la recepcionista acepta gustosamente el donativo y la razón por la cual lo da.

Alertamos, sin embargo, a nuestros lectores, que el vídeo tiene una breve pero inapropiada escena de una pareja en una cama. Consideramos esa escena no apta para menores de edad u otras personas moralmente vulnerables a ese tema, y pedimos encarecidamente que se ejerza el discernimiento al decidir ver el vídeo, el cual se encuentra en:

http://www.youtube.com/watch?v=Eygv8qEkiFE

En su comunicado, Silver también denuncia a la Susan G. Komen Breast Cancer Foundation (Fundación Susan G. Komen para el Cáncer de Mama), entidad sin fines de lucro que aunque recauda fondos para luchar contra el cáncer mama, desgraciadamente al mismo tiempo dona dinero a Paternidad Planificada.

Para obtener el comunicado de Silver y para conocer más acerca de Cinta Latina, diríjase a:

Eve Sánchez Silver

silver (arroba) cintalatina.org

silver (arroba) learresearch.org

http://www.stopabortionbreastcancer.org/

http://www.cintalatina.org/

http://www.blackabc.org/

http://www.nativelife.us/

Notas de VHI:

[1]. Para obtener más información acerca del mito de la IPPF y de Paternidad Planificada, visite, en el portal de VHI, http://www.vidahumana.org, el siguiente enlace:

http://www.vidahumana.org/vidafam/ippf/ippf_index.html.

[2]. VHI también tiene abundante información sobre este tema en:

http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/cancer.html.




Adopcion Espiritual