Mostrando entradas con la etiqueta celulas madre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta celulas madre. Mostrar todas las entradas

13 mayo 2009

22 abril 2009

Curan una parálisis cerebral espástica con sangre del cordón umbilical

Tras ocho semanas en coma por una parálisis cerebral espástica, un niño alemán de dos años ya puede sentarse y sonreír. Sobre todo sonreír. El milagro ha sido posible gracias a una transfusión de sangre de su propio cordón umbilical, que fue congelada en el banco de almacenamiento de la empresa española Secuvita en Alemania. El profesor Arne Jensen, médico responsable del tratamiento, fue quien informó de que el pequeño ya no sufre espasmos en los brazos ni en las piernas, aunque todavía es pronto para evaluar la posibilidad de éxito a largo plazo. El doctor Eberhard Lampeter, director médico de Vita 34, el banco en el que se congelaron las células madre del pequeño, explicó que precisamente en casos de daños cerebrales es muy importante la rapidez de la actuación. Por eso hace un llamamiento a los padres afectados y a los médicos responsables de los tratamientos: “en caso de enfermedad, diríjanse rápidamente al banco en el que se conserva la sangre del cordón umbilical”.


En España, 900 niños al año sufren una parálisis cerebral, una enfermedad hasta ahora sin cura. “Las células madre recupera parte de las células dañadas, no de las células muertas. Actúa en la zona de penumbra. Poder actuar con este tipo de operaciones representa una esperanza para los afectados, para sus familiares, para los médicos que trabajan en ello”, alienta el doctor Santiago Luengo, director general de Secuvita en España. Recuerda también que no hay dos parálisis iguales y que cada daño es diferente. Está de acuerdo con el doctor Lampeter en que, cuanto antes se ejecute la operación, el resultado será mejor.


¿Tendencia o cuestión de fe? Guardar la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos se popularizó en España con la crioconservación de las células madre de la infanta Leonor en un banco de sangre de Estados Unidos. El factor moda ya pasó. Ahora a los españoles les tira más las aplicaciones terapéuticas de estas células, capaces de generar los componentes esenciales de la sangre humana, de la vida ósea y del sistema inmunológico y cuya principal ventaja es que se evita el rechazo en el caso de tejidos obtenidos a partir de estas células. Es el caso de Aurelio y Maribel, dos malagueños cuyo hijo Alejandro ha venido al mundo hace unos días y han congelado la sangre de su cordón umbilical para conservarlo en Alemania. “Queríamos guardarnos un as bajo la manga por si acaso, Dios no lo quiera, tenemos que paliar alguna futura enfermedad de nuestro bebé”, afirma el recién estrenado padre. No conocen ningún caso anterior, aunque sí están recibiendo muchas llamadas de conocidos pidiendo información sobre cómo hacerlo. El contrato lo han firmado con Vidaplus. Han pagado 2.000 euros por la extracción y pagarán 90 euros anuales durante los próximos 20 años, “cuando volveremos a revisar el contrato”.


Los expertos recomiendan mucho cuidado, porque se han detenido a piratas que venden falsas esperanzas. En algunos casos no se hacen analíticas para garantizar que las muestras sirven. Otras, como Vidaplus, devuelven el dinero si las unidades extraídas no son válidas; incluso están las que simplemente no dicen nada y engañan a los padres. Apenas el 1% de las muestras extraídas no se conservan, según el doctor Luengo, porque la extracción se realiza con “sumo cuidado”. Eso sí: hay que diferenciar entre si la extracción va dirigida a un banco público o a uno privado. En el público, los criterios de selección son muy estrictos. “No se aceptan muestras con menos de un millón de células”. En el caso de un ciudadano normal que quiere guardar las células madre de su hijo, con “600 millones bastaría para realizar un trasplante”.


Cualquiera de las dos opciones aporta ventajas, “pero que nadie piense que es la panacea a todos los problemas”, advierte el doctor Javier Mato, presidente del Comité Médico de Vidaplus. Según un estudio publicado por Fundacion Parent´s Guide to Cord Blood, sólo se conservan el 5% de los cordones umbilicales del mundo, dilapidándose así la mayor parte de opciones de futuro. En España, unos 450.000 bebés nacen cada año y apenas entre 8.000 y 10.000 parejas españolas al año congelan la sangre del cordón de su hijo en un banco fuera del país. Han pagado entre 1.500 y 2.000 euros más una cuota de mantenimiento, que oscila entre los 70 y los 90 euros al año. Muchos españoles todavía se preguntan para qué sirve este gasto.


En España sólo es posible para uso común

De las 375.000 unidades de cordón que hay almacenadas en bancos por todo el mundo, 225.000 unidades están en el sistema público, mientras que 150.000 pertenecen a bancos privados. “8.000 muestras se han utilizado para trasplantes, de los cuales el 10% se han utilizado para familiares de personas que guardaron su cordón tras su nacimiento”, resume el doctor Luengo. La legislación española sólo permite almacenar células madre del cordón umbilical para uso común. “Si una madre opta por donar el cordón de su hijo al banco público, estas células pasarán a formar parte de la red Redmo, un registro mundial en el que estará disponible para todo paciente compatible que lo precise”, continúa el doctor Mato. Es gratuito, pero prácticamente puedes despedirte de él para uso propio. Este marco normativo obliga a los bancos privados a transportar y criogenizar las muestras en otros países. Hay quienes van a Polonia o a Portugal. “Nosotros depositamos las células madre en los laboratorios de Cruz Roja de Frankfurt”, describe el doctor Mato.


También aumenta año tras año el número de donaciones al sistema público para aprovechar algo que antes se quedaba obsoleto y ahora se presenta como una fuente de vida para casos de enfermedad. En 2007 se aprobó el Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical, cuyo objetivo es conseguir almacenar en los bancos de SCU existentes 60.000 cordones en cinco años. En España, en 2008 se donaron 35.000 unidades de cordón, con un objetivo fijo: llegar a los 50.000. Unas muestras que quedan a disposición de quien lo pueda solicitar y que sea compatible. También destaca por ser el segundo país con más muestras en el sistema público, únicamente adelantada por Estados Unidos, con 70.000.

Ya sea banco público o privado, los defensores de una opción como de otra recomiendan, por encima de todo, informarse bien y concienciar a la población de que, el cordón umbilical no es un despojo humano, sino que puede convertirse en una fuente de vida, para nuestros propios hijos o para salvar a terceros.

leído en El Confidencial

Información complementaria


Adopcion Espiritual

28 abril 2008

Seiscientos a cero: el fraude de la investigación con células madre embrionarias.

Lunes 28 de abril | Navarra



La destrucción de embriones iba a ser la solución del siglo XXI a todas las enfermedades del ser humano. Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, ha puesto número a este fraude mediante el recuento actual de protocolos terapeúticos: “hay ya cerca de 600 protocolos que utilizan células madre adultas, y no se ha presentado ninguno con células de origen embrionario”.


Realidad y propaganda.

En una reciente conferencia, pronunciada en la Academia de Medicina de Granada, la doctora Moratalla declaró que “Los últimos hallazgos sobre las posibilidades terapéuticas de las células madre adultas, ponen en entredicho abiertamente las dos grandes promesas propiciadas por la nueva ley española de biomedicina: el uso y creación de embriones para investigación y la llamada clonación terapéutica. A los graves reparos éticos ya conocidos (la destrucción indiscriminada de miles de embriones humanos), se unen evidencias científicas que cuestionan cada vez más su utilidad terapéutica”.

Fetofobia.

La falsa promesa de que la destrucción de embriones iba a traer como contrapartida la curación de todo tipo de enfermedades, más que una cuestión científica se revela ahora más que nunca como una estrategia política de más amplio calado. Una vez más,
el fin justificaría los medios. Oponerse a la destrucción de fetos humanos era oponerse cruelmente al progreso y a la curación de múltiples enfermedades. Los increíbles avances médicos de la investigación con células madre embrionarias serían el espaldarazo definitivo a la trivialización y justificación de la destrucción masiva de embriones humanos, que ya se practica con el aborto o la fecundación in vitro.

Su tumor, gracias.

Bien al contrario, como recuerda el editorial de
hispanidad.com, pronto se descubrió que la línea de investigación que daba resultados era, llamativamente, la línea ética de investigación con células madre adultas. El desarrollo incontrolable de tumores cancerosos se constituyó desde el principio como un problema insalvable para la investigación con células madre embrionarias. No sólo se habían pisoteado los más elementales principios éticos, sino que además no había servido para nada.

Seiscientos a cero.

A fecha de hoy, 600 protocolos terapeúticos avalan la investigación ética con células madre adultas. Los resultados paralelos de la investigación con células madre embrionarias son cero protocolos. La investigación con células embrionarias recibió la puntilla recientemente, al desarrollarse un procedimiento para obtener células madre en todo idénticas las embrionarias pero a partir de células madre adultas. Así termina la historia de la utilización de unos medios que ningún fin hubiera justificado, pero con los que ni siquiera se consiguió anotar un solo tanto.


Publicado en Navarra confidencial



Adopcion Espiritual