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29 mayo 2009

Ayuda a la mujer ante un embarazo inesperado

Una mano amiga para cada paso del camino

«Cuando una mujer embarazada se ve apoyada, vence al mundo». Lo sabe bien don Conrado Jiménez, Presidente de la Fundación Madrina, una de tantas entidades que ayudan a la mujer que se enfrenta a un embarazo inesperado. La filosofía de todas ellas es que la mujer no se encuentre sola, o desamparada, ante ningún problema.

Ni siquiera -aunque no es el objeto de este reportaje- si abortan. Algunas simplemente necesitan un empujoncito; para otras, toda ayuda será poca. A su disposición hay pocos medios, pero sí todo el cariño de profesionales y voluntarios. La diferencia con los centros abortistas, que cobran y se desentienden, se marca por sí sola


«Estoy embarazada y no sé qué hacer»

«Están pensando en abortar, e incluso nos preguntan si sabemos los precios». Doña Gema Rosales, psicóloga, es una de la decena de profesionales psicosanitarios y sociales que se turnan de día y de noche para que funcione la única línea gratuita 24 horas de atención a la mujer embarazada que hay en España. La gestiona la Línea de Atención a la Mujer, una asociación que forma parte del programa Red de Madres, de la Comunidad de Madrid, aunque atienden llamadas de toda España.

La atención telefónica fue el primer encargo de Gema, y se tuvo que curtir enseguida: «Es una labor muy complicada, hay que conseguir retener la llamada» para explicarle que tiene otras opciones. Lo más importante es «actuar rápido y ser empático, no acaparar la conversación, escuchar, y buscar siempre la frase adecuada para que sigan hablando» y cuenten sus problemas. Don Conrado Jiménez, Presidente de la
Fundación Madrina, añade que es importante «no añadir a la situación de la mujer tu miedo a que aborte. Es importante que sepa que vas a ayudarla, aunque aborte».

Tras el primer contacto, es esencial que la mujer acuda a una cita para, cara a cara, analizar su situación y detectar problemas como el maltrato -que, últimamente, padecen la mitad de las mujeres que les piden ayuda-. En esas primeras citas, psicólogos y asistentes sociales -incluido un especialista en menores- elaboran un plan personalizado para cada mujer, pero «sin manipularlas. Queremos que sea ella la que decida», insiste Gema. Otro momento clave de este primer contacto es presentarle a su hijo, a través de una ecografía gratuita.

La experiencia general de las entidades de ayuda a la embarazada es que la gran mayoría de las mujeres a las que se escucha y se les ofrece ayuda deciden seguir adelante con su embarazo. La Fundación Red Madre habla del 80%, la
Fundación Madrina de tres cuartas partes, «si es la chica la que busca ayuda, y el 50%, cuando somos nosotros los que nos acercamos a ella porque alguien nos ha avisado», explica el señor Jiménez.

«Me echarán de casa si no aborto»

Una de las principales consecuencias de no abortar suele ser el abandono de la pareja. Si compartían vivienda, quizá no pueda pagarla sola. En la Fundación Madrina están acostumbrados a casos aún más sangrantes: «Atendemos a menores a las que sus familias dejan en la calle, y el SAMUR social sólo las anima a abortar», denuncia don Conrado. La Fundación cuenta con un piso por el que, cada año, pasan unas diez mujeres. Además de los pisos de acogida o las residencias, que otras entidades también ofrecen, la Fundación Madrina ha desarrollado un proyecto innovador: los hogares madrina. Ya son varias decenas las familias que han abierto su casa a alguna de estas mujeres, las que presentan menos problemas, durante un período de tiempo flexible y pactado.

«No tengo trabajo»

Muchas mujeres embarazadas necesitan un empleo, y no es fácil conseguirlo en su estado, sobre todo si son jóvenes o inmigrantes. La inserción laboral es uno de los ejes de actuación de Madrina, y para ello es fundamental la formación. Las primeras orientaciones las reciben en la misma Fundación, y luego se forman en una decena de empresas y PYMES con las que la Fundación tiene convenios. No es raro, además, que estas mismas empresas termine contratando a alguna de las mujeres.
La última actividad de este tipo ha sido con la empresa informática Sun Microsystems, experta en conciliación y en proyectos de responsabilidad social corporativa. Don Eduardo González coordina el equipo de voluntarios de la empresa y fue uno de los encargados del taller intensivo -dos días- que se dio a las mujeres sobre informática y comunicación a través de Internet: «Algunas tenían dificultades serias con la informática, pero fueron muy receptivas. No han tenido muchas oportunidades así, y les hemos donado algunos ordenadores para que pongan en práctica lo aprendido». Durante esos dos días, a los bebés los atendieron, en la sede de la empresa, voluntarios de la empresa y de Madrina, lo que convirtió la cafetería en el centro de atención: «La gente bajaba a tomar un café, los veía y se ofrecía para echar una mano al día siguiente».

«¡Es un chico, qué monada!»


Un grupo de chicas, en el taller de formación impartido,
para la Fundación Madrina, por la empresa Sun Microsystems
Una niña irrumpe entusiasmada en el despacho de doña Gema en la LAM. Es hija de una de las mujeres a las que la psicóloga ha atendido, y viene a anunciarle que su hermanito es un niño. Lo acaban de descubrir en una ecografía de seguimiento, en la consulta de al lado. La Línea de Atención a la Mujer ofrece a las mujeres embarazadas un seguimiento médico básico durante el embarazo, con la ayuda de médicos voluntarios. Gema explica que, aunque podrían recibir esa atención en la Seguridad Social, «aquí tiene un componente distinto: la cercanía. Lo hacemos para que la mujer no se sienta sola». Por este mismo motivo, una matrona las prepara para el parto, a la vez que les enseña lo básico sobre el cuidado del bebé.

«Te ha quedado muy bien»

Han aceptado a su hijo, y cuentan con ayuda para luchar por él. Y, sin embargo, el problema de un embarazo inesperado no ha acabado. «Necesitan mucho tiempo para asumir» que toda su vida ha cambiado de golpe, apunta la señora Rosales, psicóloga de la Línea de Atención a la Mujer. Muchas de ellas necesitan un seguimiento, no sólo social, sino también psicológico, para superar el shock y otros problemas preexistentes, como la exclusión o el maltrato.
La Línea de Atención a la Mujer también les ofrece un taller de bisutería, aunque la bisutería «casi es lo secundario», explica doña Tatiana, su responsable. El objetivo principal -continúa- es, por un lado, fomentar la relación entre mujeres que comparten un problema y que muchas veces se encuentran solas. Así también «van relativizando su problema», al ver situaciones parecidas o incluso peores. Por otro lado, el taller pretende fomentar su autoestima, que suele estar muy baja. Para Tatiana, «es importante que sientan que están participando en algo bueno, creativo, e ir sacando y valorando todo lo positivo que va saliendo de ellas». Además, la bisutería se vende, y ese dinero es una pequeña ayuda extra para las mujeres.

«¿Nos tomamos un café?»

Doña Paloma de la Huerta es madre de familia, y acude cada día al piso de acogida de la Fundación Madrina. Es una de esas figuras que dan nombre a la fundación. Su labor es un acompañamiento distinto al de los profesionales. Su tarea es ser «como una madre con ellas, darles el amor que no tienen». Esto incluye «desde acompañarlas al ginecólogo hasta enseñarles a cocinar». La señora De la Huerta es una de las madrinas más implicadas, pero hay más que, dentro de sus posibilidades, ejercen este papel. Y las mujeres también cuentan con voluntarios para, por ejemplo, cuidar a los niños cuando ellas salen a buscar trabajo. Lo mismo ocurre en la Línea de Atención a la Mujer, que cuenta con una cincuentena de voluntarios también para cosas tan sencillas -y tan importantes- como ir de compras, al cine, o a tomarse un café.

Preparando la canastilla

La ayuda material más básica -ropa, leche, pañales, cochecitos-, ligada en el imaginario popular a las asociaciones provida, sigue siendo tan necesaria como siempre, y no se benefician de ella sólo los bebés, sino también sus hermanos, si son pequeños. Es asimismo una de las formas de ayuda en las que cualquier persona puede colaborar con más facilidad, aunque también es bienvenida la ayuda de empresas del sector. O que no sean del sector, como Sun Microsystems, que, antes de colaborar con la Fundación Madrina con el taller de formación, recogió material entre sus empleados para donárselo.

«¿Con quién dejo al niño?»

La Fundación Madrina está intentando poner en marcha, para verano, un nuevo proyecto: los hogares guardería, para que las mujeres puedan dejar a sus hijos mientras trabajan, hasta que consigan plaza en una guardería. Su necesidad pone de manifiesto que el resto de ayuda que se les ha prestado ha tenido éxito: tienen trabajo y son autónomas. Puede ser el último paso, pero las mujeres saben que, en el caso de que les siga haciendo falta, siempre podrán contar con esa mano amiga que una vez les tendieron.
María Martínez López

Leido en Alfa y Omega

Adopcion Espiritual

23 marzo 2009

Esperanza Puente «El aborto legal ha traído la etapa más machista de la historia»

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http://fotolog.miarroba.com/f/0/5/4/1437054/28.jpg

Portavoz de la asociación REDMADRE contra el aborto

ÁNGEL DE ANTONIO Blanca Torquemada Antonio Astorga Virginia Ródenas

-En el libro desmenuza el aborto desde todas las perspectivas y denuncia cómo la corrección política acalla sus trágicas consecuencias.

-He intentado buscar la realidad que tenemos en la calle y que no se conoce, porque no se informa de ello. Reflejo lo que ocurre y lo que vivimos día a día los que nos dedicamos a trabajar en esto. En suma, el dolor que hay detrás de cada aborto y la posterior condena al silencio de la mujer que lo sufre.

-Y libra la batalla del lenguaje, tan importante.

-¡Es fundamental, sí!

-Porque decir «IVE» parece hasta menos gravoso que el IVA.

-Lo de IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) es una trampa y una mentira. Porque ni es interrupción, sino supresión, ni es voluntaria, pues no es verdad que la mujer vaya a abortar porque quiere. En casi todos los casos hay un condicionante que la aboca al aborto.

-Desmonte ese eufemismo.

-¡IVE es «Interrupción Violenta del Embarazo»! Me lo ponen tan a tiro...

-¿Más falacias semánticas?

-«Embarazo no deseado». En esos términos la sociedad asume que es algo no querido, que va a provocar infelicidad para que la mujer se diga «cómo voy a tener un hijo que va a sufrir, para eso lo mato antes». Por eso yo lo llamo «embarazo imprevisto». Lo normal es que un embarazo provoque felicidad en la mujer. Emborronada quizá por las circunstancias y el entorno, pero no por el embarazo en sí.

-Compareció ante la subcomisión parlamentaria para la reforma de la ley. ¿Fue ese foro un paripé?

-La subcomisión se creó como coartada para que no se acusara al Gobierno de no buscar el consenso. Y me pareció fatal que las comparecencias se hicieran a puerta cerrada porque la sociedad española tenía derecho a escuchar no sólo a los que defendemos la vida, sino sobre todo y muy especialmente a quienes están a favor de la cultura de la muerte, para que la gente sepa por qué se va a cambiar la legislación y a quién se favorecerá. Ahí el gerente de la clínica Dator declaró tan tranquilo que incumplía la ley en el caso de las menores de edad. ¡Y de eso viene lo de pretender que a partir de 16 años no se precise el permiso de los padres para abortar!

-Desde la invocación a la sagrada libertad de la mujer.

-El pretexto de la libertad de la mujer esconde un machismo soterrado. Vivimos en la época más machista de toda la historia, porque los hombres no han cambiado, son los de siempre. Las que hemos cambiado hemos sido nosotras, en favor supuestamente de nuestra liberación. ¡Vaya igualdad! Ellos hoy se frotan las manos porque si surge un embarazo imprevisto lo tiene que asumir solita la mujer. ¡Como es «libre»!

-En «Rompiendo el silencio» relata cómo una joven llamada Marta, después de abortar, puso le nombre a su niño no nacido.

-El síndrome pos-aborto no sólo es el sufrimiento que provoca participar en la muerte de tu hijo. Luego, hay que pasar por un duelo, porque las mujeres no nos embarazamos de lechugas, sino de hijos, pero quienes hemos abortado no tenemos en qué personalizar ese duelo. Yo estuve más de diez años dando la espalda a esa realidad, hasta que Marta me ayudó. Estábamos charlando en una cafetería, y cuando me contó que a su hijo muerto le había puesto el nombre de Ricardo, decidí que yo a mi niña la llamaría Julia.

Leído en ABC

Adopcion Espiritual


Adopcion Espiritual

16 noviembre 2008

Red Madre inaugura su primera oficina gallega de atención a la mujer embarazada en Vigo




Por N.T. - 15/11/2008
Tras un año de trabajo en Vigo, la Fundación Red Madre inauguró hoy oficialmente su primera oficina en Galicia. A la presentación de esta oficina acudieron los directivos de la fundación de la sede local, colaboradores y socios y la presidenta de la Fundación Red Madre, Carmina García Valdés, quien habló para Vm. En la noche del viernes, Red Madre celebró una cena de beneficiencia con más de 200 personas en el Talaso Atlántico.

Carmina García explica la necesidad de esta oficina en la ciudad para la mujer embarazada, ya que es importante "atender personalmente a quién solicita nuestro asesoramiento. Cuando nos llaman tenemos que disponer de un sitio discreto, privado, donde se sientan en confianza y acogidas para hablar. Ésta es una oficina que funciona a nivel local, pero es la primera en Galicia y bien podría asumir las funciones de toda la comunidad para derivar cada caso a las locales."

Y es que la principal labor de esta organización es dar apoyo a la mujer embarazada. Desde Red Madre Pontevedra se logra dar una atención directa a quien lo solicita desde el teléfono de asistencia 902 188 988. Se acompaña a las visitas médicas y gestiones con voluntarios, se pone en contacto con familias de acogida, se coordinan las ONGs colaboradoras y profesionales de distintos sectores, como del derecho, la salud o la asistencia social. Todo ello para facilitar alternativas y medios a las dificultades derivadas de un embarazo inesperado o con complicaciones.

Hoy junto a la presidenta de esta institución, está Mónica Fernández Barciela, presidenta de Red Madre Pontevedra quien conoce bien la actividad que tiene la asociación en Galicia, específicamente en Vigo y manifiesta que "es una ciudad muy activa, hemos tenido la oportunidad de dar a conocer nuestra actividad y difundir mejor nuestra labor, para la cantidad de casos que se nos han presentado, esta ciudad nos ha facilitado el acercamiento a quien lo ha necesitado".

Así lo reafirma Carmina "había que establecer un centro neurálgico y ha sido Vigo la mejor elección. La respuesta ciudadana en Vigo ha sido increíble". Y es que su labor se difunde por sí sola. Con más de 70 socios en un año son reclamados en congresos, conferencias y centros de enseñanza.

En un año de trabajo en la provincia de Pontevedra, desde Vigo y en su nueva oficina ubicada en la calle Gran Vía 2, primero,oficina 4, se han atendido a más de 50 mujeres en distintos niveles sociales. El funcionamiento de esta red solidaria comienza "con el asesoramiento e información a las madres sobre las posibilidades que tienen desde el momento que conocen su embarazo y evaluar sus necesidades". A partir de ahí coordinan sus esfuerzos con las distintas entidades colaboradoras. Pero ahí no termina su labor, continúan con el seguimiento de cada caso "siempre con un objetivo principal que es lograr la total autonomía de las mujeres que se acercan a esta organización y que la ayuda social no se convierta en una forma de vida" señalaron Mónica y Carmina.

"Cada caso es distinto y en Red Madre conocen muchos testimonios distintos pero reconocen problemas comunes, la principal carencia es la falta de ayudas institucionales económicas y para guarderías a muchas madres adolescentes, inmigrantes o solteras, que están excluidas de aquellas ayudas dirigidas a madres trabajadoras, viudas o separadas" relataron a Vm.

Sin embargo otras reflexiones les llenan de esperanza. "Muchas mujeres se ven desamparadas cuando llegan a Red Madre, pero en cuanto les asesoran y dan alternativas, se siente arropadas y, ese momento,los problemas se diluyen" dice la presidenta de la fundación.

La iniciativa ciudadana en esta red es muy importante. Carmina también hace hincapié en que "hay que tener en cuenta que la sensibilización de la sociedad va pareja a la reflexión por parte de la Administración Pública". La primera propuesta llevada a cabo a nivel nacional, más concretamente por Red Madre Pontevedra, ha consistido en la recogida de firmas para hacer llegar al Parlamento Gallego "una iniciativa Legislativa Popular reclama un plan integral de ayuda a la mujer embarazada en la que las instituciones públicas se involucren en sus necesidades y ofrezcan soluciones y así dar la posibilidad de elegir libremente sobre su maternidad" concluyó Carmina García Vadés para Vm .