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22 julio 2013

Wojciech Giertych, teólogo personal del Papa habla sobre la anticoncepción y la violencia

Pienso claramente que la crisis económica que estamos observando en el mundo occidental es una consecuencia directa de 1968, del rechazo a la Humanae Vitaela encíclica que reiteraba la enseñanza católica contra la anticoncepción, del rechazo a la Doctrina de la Iglesia, y la aprobación de la revolución sexual, que ha ocasionado un crack demográfico”.

Por John-Henry Westen 

CIUDAD DEL VATICANO, 16 de julio de 2013 Notifam.net 

Así se expresó Wojciech Giertych OP, el Teólogo de la Casa Pontificia, en una reciente entrevista con LifeSiteNews.com El prelado relacionó la historia y las proyecciones.

Se puede ver el video de la entrevista a Giertych, en inglés.


Además de señalar la realidad de las personas que trabajen menos y viven más, lo que crea inestabilidad económica, el Padre Giertych habló sobre la cuestión moral de gastar dinero y dejarle la deuda a la próxima generación, a una generación que ha sido abortada parcialmente, que no se ha encontrado con la generosidad de los padres”, y la describió como “la preparación de un conflicto violento entre generaciones”.

“He visto cómo se desarrollaba esto en Europa”, agregó el Padre Giertych. “En Estados Unidos, al menos hay un debate público sobre la moralidad de extender la deuda pública y dejarle la responsabilidad a la generación futura”.

Los niños que viven en la pobreza porque sus padres experimentaron una tragedia o guerra, pueden vivir con sus circunstancias, comprendiendo la calamidad que los llevó a su estado, explicó. Sin embargo, un vasto segmento de la sociedad  dice que somos pobres comparado con lo que tenía la generación de nuestros padres... no porque hubiera habido na catástrofe, sino porque la generación de nuestros padres consumió toda la riqueza y nos dejó la responsabilidad a nosotros”.

El teólogo del Papa llamó la atención hacia las protestas violentas de jóvenes y el desempleo masivo en toda Europa. “Por lo general protestan diciendo: 'Tenemos el derecho de recibir', porque sus padres recibieron becas para sus estudios, recibieron vivienda más económica, entonces tienen esta sensación de derecho, que es una consecuencia del socialismo, alguien tiene que dar”.

Finalmente habrá un conflicto violento

 “Y los estados finalmente dicen: ‘No podemos dar. Hay un límite, sabes, hasta donde podemos llegar’ Y por supuesto, el estado puede producir dinero y estar más y más endeudado, pero finalmente habrá un conflicto violento, y la eutanasia es un aspecto de este conflicto, que es una consecuencia directa de la expulsión de la transmisión de la vida y de vivir la sexualidad que se reduce a la anticoncepción. Es una consecuencia”.

La Iglesia tendrá una respuesta para los jóvenes, una respuesta que necesitarán escuchar y se alegrarán de oírla.

“Creo que llegará un momento en el que los jóvenes necesitarán escuchar, se alegrarán de escuchar de parte de la Iglesia una voz que estará de su lado, y una voz que señalará al egoísmo de la generación hedonista que ha distorsionado la sociedad”, dijo. “Y ha distorsionado el comienzo de la sociedad en un punto central muy importante, que es la sexualidad… y estamos viendo las consecuencias”.

Hablamos con el teólogo papal sobre cómo  podría defender la Iglesia católica su ‘dura enseñanza’ sobre la anticoncepción.

El Padre Giertych hizo hincapié en que se trata de una realidad que se aplica a todos. Explicó: “no es solo una cuestión de estar en armonía con la Doctrina de la Iglesia, es estar en armonía con la realidad, con la naturaleza de la persona humana y la naturaleza del amor, que recibimos de Dios, mientras que la Doctrina de la Iglesia nos muestra el camino hacia ese amor supremo”.

Para el Padre Giertych no es difícil responder por qué razón la Iglesia católica prohíbe la anticoncepción. “Porque distorsiona la sexualidad humana, y eleva el momento de placer sexual, mientras que niega la finalidad fundamental de la sexualidad, que es la transmisión de la vida”, dijo. “La actividad sexual ha sido creada, ideada por Dios, como una forma de transmitir vida y expresar amor, mientras que la anticoncepción separa la transmisión de la vida, a la que excluye, y luego se enfoca exclusivamente en el placer, que genera, como resultado, egoísmo”.

“El motivo principal por el que la Iglesia dice ‘no’ [a la] anticoncepción es porque destruye la calidad del amor, el amor conyugal, que es una manera de expresar las gracias del sacramento del matrimonio, que es una manera de vivir el amor divino que está infundido en el cuerpo y alma de los esposos”.

El “amor conyugal ha de ser de calidad suprema” pero la anticoncepción se reduce a decir de la esposa: ‘Hay algo en ti que amo, pero hay algo en ti que odio, y odio que puedas ser madre. Entonces exijo que esto sea envenenado’. Bueno, esto no es amor. No es posible que un esposo diga a su esposa: ‘Te amo verdaderamente’, si al mismo tiempo le exige que envenene en su cuerpo la capacidad de transmitir vida, de ser madre”.

“Esa distorsión de la sexualidad distorsiona las relaciones humanas, distorsiona el vivir plenamente la sexualidad humana”.

“Cuando la sexualidad no está unida con la virtud de la castidad, que enseña a la persona a integrar el deseo sexual dentro de la caridad, entonces todo se tambalea. Lo vemos al presentarse la anticoncepción muy fácil y disponible. Estamos viendo, sucesivamente, las distorsiones de la sexualidad, y los problemas en el nivel de las relaciones humanas, de matrimonios que se separan, de la violenta hacia las mujeres que descubren que son abusadas como resultado de la anticoncepción, y se vuelven a un feminismo agresivo, con rabia contra los hombres. La anticoncepción conduce al aborto, porque trata al niño potencial como un enemigo, y si algo sale mal y se concibe a un niño, entonces al niño se lo aborta fácilmente”.


 

31 agosto 2011

Efectos negativos de la píldora anticonceptiva


1. Los anticonceptivos hormonales tienen graves efectos colaterales. Aunque los principales medios de comunicación y los grupos feministas anti vida presentan los anticonceptivos hormonales como una bendición para las mujeres, pasan por alto los graves efectos colaterales acerca de los cuales han informado las principales publicaciones científicas. El consumo habitual de potentes esteroides, que es lo que son los anticonceptivos hormonales desde la píldora hasta la inyectable Depo-Provera, tiene poderosos efectos en el organismo humano. No debería sorprender que estos anticonceptivos causen una larga lista de efectos colaterales, desde leves, como dolores de cabeza, hasta graves, como depresión severa y aún la muerte. De hecho, los anticonceptivos hormonales, como la píldora, han sido clasificados como carcinógenos por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) [1]. (Es significativo saber que la OMS no se destaca precisamente por ser provida, ¡sino todo lo contrario!) Todo lo que se dice a continuación sobre la píldora aplica también a otros anticonceptivos hormonales femeninos.

2. Principales efectos colaterales. He aquí a continuación algunos de los efectos colaterales de las píldoras anticonceptivas que aparecen en la lista de uno de los principales sitios de salud en la Internet, PDRhealth.com, el cual dice que “los efectos colaterales no se pueden anticipar”: “Depresión, pérdida de los períodos menstruales, migraña, náusea, vómitos, retención de líquido, aumento de peso, infección vaginal... Dolores en el pecho, toser sangre o falta de aliento (que indica un posible coágulo sanguíneo en el pulmón)… Dolor opresivo en el pecho o sensación de pesadez (que indica un posible ataque al corazón)… Pérdida repentina, parcial o completa, de la visión (que indica un posible coágulo sanguíneo en el ojo); masas en el seno (que indican la posibilidad de cáncer de seno o de enfermedad fibroquística del seno); dolor agudo o sensibilidad en el estómago (que indica un posible tumor en el hígado)…” [2]

3. Aumento considerable del riesgo de trombosis venosa profunda. Uno de los efectos colaterales más graves de la píldora es el aumento de la trombosis venosa profunda o coágulos sanguíneos que son potencialmente mortales. El Guardian (6 de marzo, 2009), el diario izquierdista británico más prominente, divulgó los resultados del informe publicado por la Asociación Médica Británica y la Sociedad Farmacéutica Real de Gran Bretaña de que algunas versiones de la píldora aumentan 5 veces el riesgo de trombosis venosa profunda. La píldora duplica el riesgo de sufrir un infarto y aumenta ligeramente el riesgo de cáncer cervical.

4. La píldora causa problemas a largo plazo en la regulación hormonal. En el número de enero de 2006 de The Journal of Sexual Medicine (“La Revista de Medicina Sexual”), los investigadores informaron que persisten cantidades anormalmente bajas de testosterona sin límites causadas por la píldora en mujeres que han dejado de tomarla. El organismo femenino utiliza la testosterona, como el masculino, para regular la función sexual, pero en cantidades más bajas. El Dr. Irwin Goldstein, uno de los autores del informe, dijo: “Esta obra es la culminación de 7 años de investigación, en la que hemos observado en nuestra práctica a muchas mujeres que habían tomado anticonceptivos orales y que sufrían de disfunción sexual, pero cuyos problemas sexuales y hormonales persistieron aún después de dejar de tomarlos” [3].

5. La píldora aumenta significativamente el riesgo de varios cánceres. La píldora aumenta el riesgo de cáncer en las mujeres de edad fértil. Cuando toman anticonceptivos orales, “las adolescentes son especialmente vulnerables al cáncer de seno, debido a que sus senos se están desarrollando”, dijo el Instituto para la Prevención del Cáncer de EEUU. La OMS trató el tema del vínculo entre la píldora y el cáncer de seno en un informe que fue publicado en el 2005, como también lo hizo en enero de 2006 la New England Journal of Medicine (“Revista de Medicina de Nueva Inglaterra”) [4]. Si bien es cierto que la píldora disminuye el riesgo del cáncer de los ovarios y del cáncer del endometrio, “según la Sociedad para el Cáncer de EEUU, de 100 mujeres con cáncer [elegidas al azar], 31 tienen cáncer de seno; mientras que sólo 6 tienen cáncer del endometrio y sólo 3 tienen cáncer de los ovarios, de manera que no se trata de un buen ‘intercambio’ de riesgos”, dijo el instituto. El panel de científicos de la OMS concluyó que la píldora aumentaba los riesgos de cáncer de seno, de cáncer cervical y de cáncer del hígado.

6. La píldora causa una pérdida del bienestar general. Un estudio del Instituto Kinsey arrojó que el 40% de las mujeres que comenzó a tomar la píldora sintió una disminución de su “bienestar” y del deseo sexual. (Es significativo saber que este instituto o se destaca precisamente por respetar la moral sexual, ¡sino todo lo contrario!) Elle, una lustrosa revista para mujeres que se encuentra en tiendas de costa a costa en EEUU, informó que “la Dra. Elizabeth Lee Vliet, una especialista en salud femenina y autora del libro It’s My Ovaries, Stupid! (‘¡Se trata de mis ovarios, estúpido!’), cree que el impacto negativo de los anticonceptivos orales en el ánimo –especialmente, según ella, los que tienen altas dosis de progesterona – podrían causar la necesidad de recurrir a los antidepresivos: la píldora echa a perder el ánimo y el libido de la mujer, y luego ella termina tomando Prozac [un antidepresivo]”.

7. La píldora puede contribuir a que la mujer se case con el hombre equivocado. Un estudio publicado en el número de agosto de 2008 de Proceedings of the Royal Society B (“Actas de la Sociedad Real de Gran Bretaña”), arrojó que cuando las mujeres, antes de tomar la píldora, olían las camisetas que usaban los hombres, les atraían hombres que eran más genéticamente disímiles a ellas. Pero luego de tomarla, les atraían hombres que eran genéticamente similares a ellas. Ello significa que una mujer que toma la píldora antes de casarse y que luego deja de tomarla para tener hijos, podría dejar de atraerle su esposo. Además, los matrimonios entre esposos genéticamente similares tienen más probabilidad de tener hijos con problemas genéticos. Uno de los investigadores, Craig Rogers, especialista en psicología de la evolución, dijo: “La similitud [genética] no solamente puede causar problemas en la fertilidad, sino eventualmente también la desintegración de la relación cuando una mujer deja de tomar la píldora, ya que la percepción del olor desempeña un papel significativo en cuanto a mantener la atracción entre los esposos”.

8. La píldora está envenenando el medio ambiente. Gran parte de la hormona femenina que contiene la píldora es expulsada a través de la orina y termina en los ríos y los lagos del mundo. Los científicos están hallando cada vez más animales “intersexo” en ambientes acuáticos, lo cual podría causar un colapso en la población de peces y de otros animales marinos, seguido de un colapso en las poblaciones de aquellos animales que dependen de ellos. El 22 de abril de 2009, el diario Washington Post informó que “más del 80% de los róbalos de boca chica del sexo masculino del Río Potomac estaban poniendo huevos”. Los primeros róbalos “intersexo” fueron descubiertos apenas en el 2003, constituyendo el crecimiento de este fenómeno algo extraordinariamente rápido. En algunos lugares, dijo el Post, “el 100% de los peces machos tenía características femeninas”. El 8 de febrero de 2008, según el Post, unos científicos dijeron que la causa “probablemente es algún contaminante creado por los seres humanos – quizás un químico agrícola o agua de los alcantarillados, la cual puede contener hormonas humanas o residuos de píldoras anticonceptivas”. El artículo publicado después por el Post informó que los científicos piensan que el problema es causado por una mezcla de hormonas y de contaminantes que imitan hormonas, y han hallado efectos negativos también en peces del sexo femenino. Nadie sabe qué efectos esos contaminantes están teniendo en los niños. Ian Murray, autor de The Really Inconvenient Truths (“Verdades verdaderamente inconvenientes”), expresó en la revista National Review Online (el 22 de abril de 2008): “Bajo cualquier estándar que normalmente usan los ambientalistas, la píldora es un contaminante. Causa lo mismo, y peor, que otras sustancias químicas que ellos llaman contaminantes”.

9. La píldora causa el aborto en algunos casos. Aunque la mayor parte del tiempo la píldora parece actuar impidiendo la concepción por medio de la supresión de la ovulación y de la inhibición del transporte de los espermatozoides a través del organismo de la mujer, en otras ocasiones causa un aborto al impedir o interrumpir la implantación del bebé recién concebido en el útero de su madre. En algunas mujeres, la píldora suprime la ovulación completamente. En aquellas mujeres en las que ello no ocurre, puede que la píldora permita la concepción y luego cause el aborto de niños por nacer.

Notas:
[3]. Panzer, Wise, Goldstein, et al., “Impact of Oral Contraceptives on Sex Hormone-Binding Globulin and Androgen Levels: A Retrospective Study in Women with Sexual Dysfunction”, Journal of Sexual Medicine, Jan. 2006, Vol. 3 Iss. 1, 104-113.
[4]. Yager, Davidson, “Estrogen Carcinogenesis in Breast Cancer”, New England Journal of Medicine, January 2006, Vol. 354, No. 3, 270-282. 


07 enero 2011

La anticoncepción aumenta considerablemente la tasa de abortos

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 7 de enero 2010 (Notifam) – Los partidarios del aborto promueven con frecuencia la anticoncepción, afirmando que a medida que aumenta el uso de anticonceptivos disminuye el número de embarazos “no deseados” y, en consecuencia, los abortos. Pero un nuevo estudio en España ha encontrado exactamente lo contrario, al sugerir que en realidad la anticoncepción aumenta las tasas de aborto.

Los autores, que publicaron sus hallazgos en enero de 2011 en el diario Contraception, realizaron evaluaciones cada dos años, desde 1997 a 2007, de alrededor de 2.000 mujeres españolas, de 15 a 49 años. Descubrieron que en este período el número de las mujeres que utilizaron métodos anticonceptivos aumentó del 49,1% al 79,9%.

Pero señalaron que en el mismo período de tiempo la tasa de aborto en el país aumentó a más del doble, de un 5,52 por cada 1.000 mujeres a 11,49.

Los investigadores, que se habían planteado como objetivo recopilar información sobre el uso de la anticoncepción para reducir el número de abortos, quedaron completamente perplejos por los resultados. Escriben que los resultados fueron “interesantes y paradójicos”, y sugieren que el aumento de la tasa de aborto puede deberse a “un uso inadecuado o inconsistente” de los anticonceptivos. También dicen que podría deberse a que se ha informado que ha habido más abortos, incluidos los abortos “clandestinos” y los de personas extranjeras.

“Los factores responsables del aumento en la tasa de aborto voluntario necesitan más investigación”, afirma la conclusión del resumen.

Sin embargo, el Dr. Brian Clowes, el Director de Investigación y Capacitación de Vida Humana Internacional, ha sugerido que los investigadores no han hecho un gran descubrimiento. “Es la misma vieja cosa  de siempre. Estos muchachos aparentan no saber lo que está pasando, pero lo saben muy bien”, dijo.

La Dra. Dianne Irving, una experta en bioética de la Universidad de Georgetown y ex miembro de un banco bioquímico con los Institutos de Salud Nacionales de Estados Unidos, dijo que la necesidad de más estudio “no tiene razón de ser”, porque “años de estudios científicos en todo el mundo” han establecido el vínculo entre la anticoncepción y el aborto.

Los activistas pro-vida han sostenido durante mucho tiempo que la anticoncepción lleva a una mayor actividad sexual y, dado que la anticoncepción fracasa en forma regular, lleva a más embarazos “no deseados”. Esto a su vez lleva a más abortos.

“Dado que es… un dato científico documentado y ampliamente conocido que casi todos los llamados ‘anticonceptivos’ fracasan habitualmente y ello se refleja en las tasas estadísticamente significativas que resultan de los “embarazos no deseados”, ¿sorprende que los abortos voluntarios sean socialmente requeridos para curarse de estos ‘accidentes’?”, preguntó la Dra. Irving. “Quiere decir que el aborto se ha convertido en sí mismo y por sí mismo en un ‘anticonceptivos’”.

“La idea es hacer que la gente acceda a la anticoncepción para que se les pueda vender el aborto”, dijo el Dr. Clowes.

Señaló que muchos partidarios del aborto de alto perfil han hecho la conexión entre el aborto y la anticoncepción desde la década de 1950. Entre ellos se cuentan personajes como Alfred Kinsey, Beckworth Whitehouse y Christopher Tietze.

Malcolm Potts, ex Director Médico de la Federación Internacional de Paternidad Planificada, dijo en 1979 que “a medida que las personas recurren a la anticoncepción, habrá un aumento, no un descenso en la tasa de aborto”.

La Corte Suprema de Estados Unidos también admitió la conexión al sostener el “derecho” al aborto en su sentencia de 1992 en el caso Planned Parenthood v. Casey. “En algunos aspectos críticos el aborto es del mismo carácter que la decisión de utilizar un método anticonceptivo”, escribieron los jueces. “Durante dos décadas de desarrollo económico y social, las personas han organizado sus relaciones íntimas y han tomado decisiones que definen sus puntos de vista respecto a sí mismos y al lugar que ocupan en la sociedad, dependiendo de la disponibilidad del aborto en caso que falle la anticoncepción”.

“He estado en todo el mundo, y el camino que ellos comienzan para tratar de legalizar el aborto es legalizar primero la anticoncepción”, dijo Clowes. “Y dado que ésta fracasa rotundamente, entonces las mujeres comienzan a buscar abortos ilegales… Luego, las mismas personas que están empujando a la anticoncepción dicen ahora que tenemos que legalizar el aborto. Es un sistema muy poco pulcro que trabaja todo el tiempo”.

La Dra. Irving señaló que muchos de los “anticonceptivos” citados por los autores también actúan como abortivos. Dijo que si falla la acción anticonceptiva de la píldora o del DIU, el medicamento o el dispositivo actúa entonces “matando al embrión en su desarrollo inicial durante su primera semana de vida, mientras está todavía en las trompas de Falopio de la mujer”.

Ella señaló que los abortos que resultan de estos anticonceptivos abortivos no son contabilizados en las estadísticas sobre el aborto de los autores, dando a entender que el aumento de los abortos sería aún más elevado que el que informa el estudio.

Los autores encontraron que el anticonceptivo más comúnmente utilizado fue el preservativo, ya que su uso aumentó de un 21% a un 38,8%. El segundo anticonceptivo utilizado con más frecuencia fue la píldora, que pasó del 14,2% al 20,3%. Disminuyeron la esterilización femenina y el DIU, al ser utilizados por menos del cinco por ciento de las mujeres en el 2007.

Los autores agruparon los métodos naturales de planificación familiar con la anticoncepción. La cantidad de las que utilizaron la planificación familiar natural cayó del 0,9 al 0,5 durante el período de estudio.

Se puede encontrar aquí el estudio, titulado Trends in the use of contraceptive methods and voluntary interruption of pregnancy in the Spanish population during 1997-2007.

Versión original en inglés en LFN 

También aquí

Traducción por José Arturo Quarracino




 

20 mayo 2010

El amanecer de un engaño diabólico: la aparición de la píldora anticonceptiva

Jenn Giroux

VHI continuación presenta la traducción al español del artículo “The Dawn of Demonic Deception” (“El amanecer del engaño diabólico”) de la Sra. Jenn Grioux, quien escribe como invitada la columna que normalmente tiene el Rev. Padre Thomas J. Euteneuer, Presidente de HLI, en su boletín electrónico semanal “Spirit and Life” (“Espíritu y Vida”), al cual pueden inscribirse (en inglés), visitando www.hli.org. Respecto de la autora, el Padre Tom dice que “es una dinámica mamá de nueve hijos, una enfermera diplomada y ex Directora Ejecutiva de [la organización provida que lucha contra la anticoncepción] One More Soul. La Sra. Giroux ha estado luchando contra la anticoncepción y la mentalidad anticoncepcionista toda su vida y, por tanto, ¡está perfectamente capacitada para la misión de HLI!”

Para conmemorar el 50 aniversario de la “Píldora”, el Wall Street Journal publicó, el pasado 20 de abril del 2010, un largo y disparatado artículo titulado “The Birth Control Riddle” (“El enigma del control de la natalidad”) de Melinda Beck. En el artículo, Beck le llama a la llegada de la píldora anticonceptiva “el amanecer de la anticoncepción confiable”, que “prendió la mecha de la revolución sexual, puso fin al boom de bebés de la post guerra y ayudó a millones de mujeres a entrar en la fuerza laboral”. Luego, la Sra. Beck procede a lamentarse de todos los “embarazos no planeados” que todavía ocurren hoy, antes de detallarnos con cuánta “seguridad” ahora se pueden usar los nuevos y más desarrollados métodos para el control de la natalidad.

Marshall McLuhan, el gran experto de los medios de comunicación, que se convirtió al catolicismo antes de morir, dijo: “Los principales medios se han involucrado en una conspiración diabólica contra la verdad”. ¡Cuán cierto! La columna de la Sra. Beck es un ejemplo paradigmático de esta conspiración, incluyendo mentiras y tergiversaciones tan vulgares como las siguientes:

“Los beneficios son mayores que los riesgos” cuando se toma la píldora,
“… mientras más tiempo una mujer usa la píldora, menos riesgo tiene de cáncer de los ovarios y del endometrio” y
“… la píldora no parece aumentar el riesgo de contraer [cáncer de mama]”.

Beck entonces procede a asegurarles a sus lectores, con fuentes como el Instituto Alan Guttmacher (el brazo investigativo de la organización abortista Paternidad Planificada) y citando a la vice-presidente de Asuntos Médicos de esta organización quien minimiza los dañinos efectos colaterales de la píldora diciendo: “Tenemos que mantener las cosas en perspectiva. Los riesgos que tiene una mujer de tener problemas cuando está embarazada son sustancialmente mayores”.

En realidad, la píldora y el uso a gran escala de otros anticonceptivos hicieron posible el “amanecer del engaño diabólico” en EEUU. Sólo necesitamos echar una mirada a algunos de los amargos frutos de la píldora para darnos cuenta del porqué.

-Un estudio de la Mayo Clinic arrojó que las mujeres que usan anticonceptivos hormonales durante un mínimo de 4 años antes de su primer embarazo completo tienen un riesgo 52% mayor de desarrollar cáncer de mama.

-Las mujeres que usan anticonceptivos hormonales durante más de 5 años son 4 veces más propensas a desarrollar cáncer cervical.

-Antes de la revolución sexual y de la píldora se sabía de 5 enfermedades de transmisión sexual; hoy hay más de 30.

-Hay más de 50 estudios que señalan que el uso de anticonceptivos orales y de la Depo-Provera aumentan el riesgo de las mujeres ante el VIH.

Al echar una mirada en derredor hoy, nos damos cuenta de cuán preciso fue el Papa Pablo VI cuando predijo lo que iba a pasar si la anticoncepción era practicada a gran escala: una degradación general de la moralidad, un aumento de la infidelidad, una mayor objetivización de la mujer y el uso de la anticoncepción como arma. Algunas de las más tristes y evidentes advertencias provenientes de la sabiduría del Papa, al reafirmar la enseñanza perenne de la Iglesia contra la anticoncepción en la Humanae vitae, son las siguientes: familias más pequeñas y desintegradas, un homosexualismo rampante, pornografía y la política coactiva del gobierno chino de un solo hijo por familia.

La denuncia de las mentiras de la anticoncepción es, sin duda, el gran reto moral de nuestros días. No se trata solamente de una batalla por la vida, sino por las propias almas.

Cuando una de las principales publicaciones le preguntó recientemente a Martha Stewart qué era lo que más lamentaba, respondió: “No haber tenido una docena de hijos”. Esta aseveración resume con exactitud “el lamento post anticonceptivo” que pesa sobremanera sobre los corazones y las almas de las mujeres que se han tragado las mentiras del negocio del aborto. Desde 1960, aún las familias católicas han disminuido su índice de natalidad de 5.5 a 2.1 hijos, rechazando en forma creciente las alegrías y los desafíos de tener familias numerosas por adquirir bienes menores como el confort material, la “libertad” y los logros profesionales.

Me viene a la memoria la historia de la era de los 1920, del niño que miraba a hurtadillas por la ventana al caer la noche a un hombre que pasaba para encender lo faros de gas ubicados en las esquinas de las calles. Su madre le preguntó: “¿Qué miras?” Y él, como si explicara lo obvio, respondió: “Estoy mirando cómo un hombre abre agujeros en la oscuridad”. (Irónicamente, esta época era la misma en la que Margaret Sanger comenzaba sus esfuerzos por legalizar la anticoncepción y el aborto en EEUU.)

Hoy, todo lo que Dios nos pide a los católicos que hemos recibido el Sacramento de la Confirmación, es mantenernos firmes como intrépidos testigos y abrir agujeros en la oscuridad espiritual que nos rodea. Al enfrentar los engaños diabólicos que nos presentan la Sra. Beck y otras personas de similar ideología, que pasan por alto la devastación causada por la anticoncepción, debemos responder con la luz de la verdad.

Nuestra fidelidad día a día al plan perfecto que Dios tiene para nuestra sexualidad y el matrimonio, por medio del rosario y los sacramentos, es la única manera de recuperar nuestra cultura y nuestra nación. Solamente por medio del uso de estos dones es que vamos a poder ayudar a que se logre el regreso contracultural de la castidad y de la familia.

VHI tiene en su portal www.vidanhumana.org, una sección completa sobre la píldora anticonceptiva en:






22 abril 2009

Este año se pueden producir entre 120 y 240 mil abortos en España

Son las cifras que reconocen los propios sectores abortistas.

REDACCION HO Y EP.- Son los siniestros datos de la VI Encuesta de Anticoncepción en España 2009, que han presentado hoy Isabel Serrano, de la Federación de Planificación Familiar, y el jefe de Obstetricia y Ginecología del Hospital Severo Ochoa de Leganés, Javier Martínez Salmeán, miembro del comité de "expertos" abortistas del Ministerio de Igualdad.

Según este estudio, cerca de 2,1 millones de mujeres con edades entre los 15 y los 49 años (el 18 por ciento de este sector de la población en España), está en una situación de riesgo para tener un embarazo no deseado.

Para los autores de la encuesta, esta circunstancia podría acabar en embarazo real en el 11 por ciento de los casos, lo que en cifras representa unos 240 mil casos. Martínez Salmeán y los autores del estudio han conjeturado que al menos la mitad de esos casos potenciales terminarán convirtiéndose en reales, aunque no han podido explicar de dónde sacan esa conclusión.

El estudio pone en evidencia asimismo el fracaso de los métodos anticonceptivos, que en algunos casos resulta muy llamativo (los jóvenes y el preservativo). Sin embargo el comité de "expertos" abortistas subrayó en su informe la necesidad de potenciar su uso y el propio Gobierno lo promueve e incluso lo exporta.

Este sondeo, realizado a finales de 2008 en una muestra de más de 2.000 mujeres de España en edad fértil, señala que el 78 por ciento de las encuestadas (1.661) utilizan métodos anticonceptivos (sobre todo el preservativo, 37,3 por ciento, y la píldora anticonceptiva, 18 por ciento), y que no usa ningún método el 21 por ciento (443).

De este 21 por ciento de mujeres que no emplea ningún método anticonceptivo, el 74,5 por ciento (306) busca un bebé, pero el 25,5 por ciento los rechaza porque aseguran no mantener relaciones sexuales (47 por ciento), por temor a los posibles efectos secundarios o porque les sientan mal (18 por ciento), y un 25 por ciento por otros motivos, entre ellos la negativa de sus parejas a emplearlos (2 por ciento).

El método anticonceptivo más popular en España es el preservativo, ya que es el país donde más se usa de toda Europa y el más empleado entre las jóvenes de 15 a 24 años (casi el 50 por ciento), seguido de la píldora, empleada por el 11,3 por ciento de las jóvenes entre los 15 y los 19 años y por el 27 por ciento de las de entre 20 y 24.

Aunque de las que dicen usar como método el preservativo (789), el 78 por ciento asegura 'utilizarlo siempre', un 22 por ciento reconoce que sólo lo emplea en algunas ocasiones, prescindiendo del mismo sobre todo en las relaciones esporádicas (43 por ciento), por 'no interrumpir' la relación (40 por ciento), porque 'no quiso la pareja' (6 por ciento) o por la 'euforia' de haber consumido drogas (5 por ciento).

Métodos como el coito interrupto, el Ogino y otros de los llamados métodos naturales, se mantienen este año en el 2,8 por ciento, utilizados sobre todo entre las mujeres de más de 40 años (7 por ciento). También se mantienen los porcentajes de uso de vasectomías (5 por ciento), ligaduras de trompas (4,3 por ciento) y DIU (5 por ciento), más comunes también entre las mujeres de más de 40.

Por comunidades autónomas, donde más se utilizan los métodos anticonceptivos es en Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria, con un 82 por ciento de parejas que los emplea frente a un 18 por ciento que no; seguidos de Andalucía y Extremadura (con un 81 por ciento que sí y un 19 que no); Cataluña (con 78 por ciento que sí y 22 por ciento que no); Aragón, La Rioja, Navarra y País Vasco (con 77 por ciento que sí frente a un 23 que no); Canarias y Baleares (con 75 por ciento frente a 25 por ciento). Y por fin Levante y Murcia (con un 73 por ciento frente a un 27).




Adopcion Espiritual

02 diciembre 2007

La conexión entre la anticoncepción y el aborto

Por Janet E. Smith, PhD

Mucha gente en el movimiento pro-vida rehusa hacer la conexión entre la anticoncepción y el aborto. Insisten en que son dos cosas muy diferentes—que hay un mundo de diferencia entre los anticonceptivos, que evitan de que una vida se forme, y el aborto, que elimina una vida que ya ha sido formada.

Con algunos anticonceptivos no sólo hay una conexión con el aborto, sino que se trata de una misma identidad. Algunos anticonceptivos son abortivos y actúan causando un aborto temprano. El Dispositivo Intrauterino (DIU), evita que un óvulo fertilizado (un pequeño ser humano) se implante en el útero. La "píldora" no siempre detiene la ovulación, sino que también previene que el embrión se implante. Y, por supuesto, la píldora RU-486, trabaja abortando del todo al nuevo feto, al nuevo bebé. Aunque algunos en el movimiento pro-vida ocasionalmente hablan en contra de los anticonceptivos que son abortivos, generalmente ellos se abstienen totalmente de hablar sobre la controversia de los anticonceptivos.

La anticoncepción crea la "necesidad" de abortar

Esto me parece un error. Creo que no haremos un buen progreso creando una sociedad donde la vida nueva tenga seguridad y sea tratada con verdadero respeto, donde el aborto sea sólo un terrible recuerdo en vez de una terrible realidad, hasta que no veamos que hay muchas conexiones importantes entre los anticonceptivos y el aborto, y que hablemos con valor sobre esta verdad. Necesitamos entender que en una sociedad en la que los anticonceptivos son tan ampliamente usados, va a ser muy difícil eliminar los abortos, puesto que el estilo de vida y las actitudes que promueven los anticoncetivos crean una supuesta "necesidad" de abortar.

Planned Parenthood v Casey, la reciente decisión de la Corte Suprema, que confirmó Roe contra Wade, declara: "En algunos aspectos críticos, el aborto tiene el mismo carácter que la decisión de usar anticonceptivos. . .durante dos décadas de desarrollo económino y social, la gente ha tenido relaciones íntimas y ha tomado decisiones que definen sus propios puntos de vista y sus lugares en la sociedad, valiéndose de la disponibilidad del aborto en el caso de que los anticonceptivos fallen."

La decisión de la Corte Suprema ha hecho completamente innecesario cualquier esfuerzo para exponer lo que realmente hay detrás de la adherencia de la época moderna al aborto. Tal como la Corte Suprema dice francamente, "necesitamos" el aborto para poder continuar con nuestros estilos de vida anticonceptivos. La razón por la cual un millón y medio de mujeres al año buscan el aborto como remedio, cuando no les resultan los anticonceptivos, no es por falla de los anticonceptivos mismos. Las "relaciones íntimas," que fueron ayudadas por los anticonceptivos, son las que hacen el aborto "necesario." "Relaciones íntimas," aquí, es un eufemismo y un engaño en si mismo. Aquí, la palabra "íntimo" quiere decir "sexual"; no significa "amoroso y cercano." El aborto es más a menudo el resultado de relaciones sexuales en las que no hay verdadera intimidad ni amor; en las que no hay cabida para un bebé, que es la consecuencia natural del acto sexual.

Los eruditos dudan de la alarmante sobrepoblación

La Corte Suprema, sin embargo, es inordinariamente franca. Muchas veces, se dan razones ostentosamente más nobles para el entusiasmo por los anticonceptivos. Por ejemplo, muchos piensan que los anticonceptivos son cruciales para controlar lo que se percibe como una gran explosión demográfica. Pero la mayoría no saben de que hay eruditos que seriamente disputan la autenticidad de esa alarma de sobrepoblación en la mayoría de los países de la tierra. Algunos eruditos, como Ben Wattenberg, Julian Simon y Jacqueline Kasun, sostienen que algunos países, especialmente en el occidente, están enfrentando problemas de reponer población, y como no nos estamos reproduciendo, nuestra población en el futuro se verá en una situación económica difícil. Estos eruditos piensan que gran parte del problema, incluso en areas ostensivamente sobrepobladas, es político y económico en vez de demográfico. O sea, que el problema no es demasiada gente, sino una distribución inapropiada de los bienes.

Pero el tema aquí no es la sobrepoblación ni los méritos de los anticonceptivos como medio de vencer la sobrepoblación. El control de la población no es la fuente principal que entusiasma a la época moderna para el uso de los anticonceptivos. En realidad, los anticonceptivos son aclamados como la solución a los problemas acarreados a causa de la revolución sexual. Muchos creen que con mejores anticonceptivos y uso responsable de ellos, se podrá reducir el número de embarazos no deseados como también el número de abortos, y aún evitar en algún modo la propagación de enfermedades transmitidas sexualmente.

Para avalar este argumento de que el uso responsible de anticonceptivos reduciría el número de abortos, algunos toman en cuenta que la mayoría de los abortos son hechos con "propósitos anticonceptivos." Esto es, algunos abortos se hacen porque la mujer ha sido víctima de violación o incesto, o porque el embarazo pondría en peligro su vida, o porque el bebé podría estar deforme o incapacitado En vez de esto, la mayoría de los abortos suceden porque hombres y mujeres que no quieren bebés, están teniendo relaciones sexuales y se encuentran con embarazos que no planeaban o no querían. Ya sea porque los anticonceptivos que usaron fallaron o porque se les olvidó usar el anticonceptivo, recurren al aborto como reserva. Muchos creen que si pudiéramos convencer a los hombres y mujeres de que usen anticonceptivos responsablemente, podríamos reducir el número de embarazos no deseados y por lo tanto el número de abortos. Hace treinta años esta posición pudo obtener credibilidad, pero no hoy. Hemos vivido casi treinta años en una cultura saturada con el uso de anticonceptivos y de aborto. Ya no podemos pensar, que más acceso a los anticonceptivos reducen el número de abortos. Por el contrario, donde los anticonceptivos son más facilmente adquiridos, el número de embarazos no deseados y el número de abortos aumentan rápidamente.

La revolución sexual no es posible sin anticonceptivos

La conexión entre anticonceptivos y aborto es primordialmente la siguiente: los anticonceptivos facilitan el tipo de relaciones y también el tipo de actitudes de carácter moral que facilmente llevan al aborto. La mentalidad anticonceptiva trata las relaciones sexuales como algo que casi no tiene nada que ver con bebés. Se piensa que los bebés son como "accidentes" de las relaciones sexuales, como intrusos no bienvenidos en una relación sexual, como una carga. La revolución sexual no tiene suficiente cariño ni espacio para formular una conexión entre la actividad sexual y los bebés. La revolución sexual simplemente no fue posible hasta que anticonceptivos confiables fueron ampliamente disponibles.

Lejos de ser un tope para la revolución sexual, los anticonceptivos fueron el combustible que facilitó el inicio de la revolución sexual y lo habilita para que crezca con furia. En el pasado muchos hombres y mujeres se abstuvieron de relaciones sexuales ilícitas, simplemente porque no estaban preparados para enfrentar la responsabilidad de ser padres. Pero una vez que anticonceptivos confiables aparacieron en la escena, la barrera que protegía al sexo dentro del matrimonio cayó. La conexión entre el sexo y el amor también cayó rápidamente. Desde que los anticonceptivos vinieron a ser usados ampliamente, han habido muchas pláticas sobre aceptar y practicar el sexo casual y recreacionalmente. El profundo significado que es intrínsico en la relación sexual, se ha perdido de vista. El deseo de comprometerse en una relación sexual no es el resultado de un compromiso profundo de uno para otro. No se habla más del deseo de "tener un hijo tuyo," y todo lo que trae consigo un bebé. Los anticonceptivos ayudan a reducir a la pareja a un simple objeto sexual, puesto que ayudan a tener relaciones íntimas sin ningún compromiso.

La facilidad con la que se dan las relaciones sexuales se acompaña con falta de cuidado en el uso de los anticonceptivos. Los estudios muestran que las mujeres que han tenido abortos, saben mucho sobre métodos de control de la natalidad. La gran mayoría, un 80%, son expertas en el uso de los anticonceptivos, pero demuestran descuido e indiferencia en el uso de los anticonceptivos por una variedad de razones. Una investigadora reporta las siguientes razones: Ella observa que algunas mujeres han roto la relación con su pareja sexual y creen que ya no necesitaran más usar anticonceptivos, pero de todas maneras siguen sexualmente activas(1). A otras no les agrada el exámen físico que requiere la píldora o no les gustan los efectos secundarios de ésta o las dificultades que trae conseguir los anticonceptivos. A muchas mujeres solteras no les gusta pensar de si mismas como mujeres sexualmente activas y el uso de anticonceptivos pone en conflicto la imágen que tienen de si. La omisión en el uso de anticonceptivos es una señal de que muchas mujeres no se sienten a gusto siendo sexualmente activas. O sea, que muchas de estas mujeres están comprometidas en una actividad que por alguna razón no desean admitir.

Frecuentemente los embarazos que son abortados eran planeados

En un libro titulado Tomando riesgos: El aborto y la decisión de no usar anticonceptivos, Kristin Luker, investigadora y científica social, pro-aborto, trata de descubrir la razón por la cual, con tantos anticonceptivos disponibles, muchísimas mujeres, prácticamente todas conocedoras de los anticonceptivos, tuvieron embarazos no deseados y abortos (2). Las conclusiones de los estudios sugieren que no es solo "descuido" o "irresponsabilidad" lo que lleva a las mujeres a abortar, sino que, frecuentemente, los embarazos que terminan en abortos son planeados o son resultado de un riesgo calculado. Luker empieza por dar de baja algunos de los puntos de vista más usados para obtener el aborto. Ella niega que las mujeres que tienen abortos sean jovencitas aterradas de pánico o que sean mujeres solteras que tendrían hijos ilegítimos si no abortan. También sostiene que las estadísticas no demuestran que el aborto es un acto de desesperación por parte de las mujeres pobres o de las que obtienen asistencia social o de las que tienen más hijos de los que pueden mantener. Lo que Luker trata de distinguir son las "razones" por las cuales estas mujeres no usan anticonceptivos, teniendo experiencia de ellos y sabiendo los riesgos que representa el no usarlos(3). Luker trata de comprobar en su estudio que: "los embarazos no deseados son el resultado final de una decisión tomada con alebosía. Para las mujeres en este estudio, el embarazo ocurrió de todas maneras, porque la mayoría de ellas trataban de lograr otros objetivos que tenían más importancia que el prevenir un embarazo"(4).

Luker discute que, para estas mujeres (que tienen sexo sin protección, aunque no quieren tener bebés), el uso de los anticonceptivos tiene un cierto "precio" y el quedar embarazadas tiene ciertos "beneficios." La mujer calcula que los beneficios de no usar anticonceptivos y los beneficios de un embarazo sobrepasan los riesgos de quedar embarazada y de tener un aborto. Ella está de acuerdo en que muchas mujeres prefieren el "sexo espontáneo" y no les gusta pensar de si mismas como "sexualmente activas." También nota que algunas se preguntan si todavía son fértiles y por eso no toman anticonceptivos(5). Para muchas mujeres, los beneficios de un embarazo son numerosos. El embarazo comprueba "que es mujer"(6), o que es fértil(7); provee una excusa para "forzar o definir una relación"(8); "fuerza a los padres de una mujer o de una jovencita a prestarle atención y relacionarse con ella"(9); el embarazo también se usa como una "técnica de psicología organizacional."

Al final, casi todas las mujeres solteras a las cuales Luker entrevistó, tuvieron la opción de casarse (y supuestamente llevar el embarazo a término), pero ninguna escogió esta opción. Luker atribuye esto al deseo de no casarse bajo esas condiciones — esto es muy distinto al matrimonio de sus sueños — y a la creencia de que ellas son responsables del embarazo y no pueden exigir el apoyo de parte del hombre(10). Uno de los ejemplos que usa es el de una mujer soltera a quién no le gusta la píldora porque le hacía ganar peso, junto con el deseo de que su novio admitiera la relación ante los padres de él, quienes no la aceptaban, y la posibilidad de forzar el matrimonio. Por estas razones ella decidió no usar anticonceptivos (11). Después de quedar embarazada, esta mujer tuvo un aborto.

El "descuido" es intencional

Mucha de esta información sugiere que hay algo en lo más profundo de nuestra naturaleza que considera la separación entre el acto sexual y el amor, el compromiso y los bebés, como algo inadecuado. Como hemos visto, las mujeres son negligentes en el uso de anticonceptivos por diversas razones. Pero una de las razones por su despreocupación es el deseo de tener una relación sexual que tenga sentido, en vez de una actividad sexual sin significado. Ellas quieren que el acto sexual sea algo más que un saludo o compartir una cena. Ellas se sienten muy incómodas con los efectos de los anticonceptivos en cuanto a sus cuerpos y a la relación con sus parejas. A menudo, las mujeres desean tener una relación de más compromiso con el hombre que están viendo. Ellas quedan embarazadas para comprobar el cariño y el compromiso por parte de él. Pero como esa relación no es permanente, puesto que no hay votos ni promesas serias, ellas son profundamente ambivalentes a que ocurra un embarazo. Es más probable que estas mujeres aborten un embarazo que incluso habrían deseado. Suena como descabellado el decir que algunas mujeres pueden, en cierta forma, "planear" los mismos embarazos que ellas abortan, aunque este análisis ha sido llevado a cabo por sociólogos pro-aborto.

¿Por qué actúan las mujeres en forma tan autodestructiva? Nuevamente, una gran parte de los razonamientos es el énfasis tan increíble que la época moderna le da a la libertad. No a la verdadera libertad que todos desean — la libertad de alcanzar lo bueno y verdadero— sino que a un tipo de libertad que es más como una licencia: la libertad de hacer lo que uno quiere, sin importar si es bueno y verdadero. Queremos ser libres no para "descubrir" lo que es bueno y la verdad, sino ser libres para "definir" lo que es bueno y la verdad.

Nuevamente encontramos pruebas explícitas de nuestro deseo de definir la realidad, en el caso Planned Parenthood v Casey, que dice: "En el corazón de la liberad está el derecho de definir el concepto propio de la existencia, del significado, del universo, del misterio de la vida humana." Sin duda, todos tenemos el derecho a definir nuestros propios "conceptos." Pero cuando estos "conceptos" se traducen en acción, el público tiene el derecho a protección contra comportamientos malignos que resultan de estos conceptos. Algunos tienen el "concepto" de que individuos de cierta raza o grupo étnico son inferiores y no tienen derecho a la igualdad de derechos humanos. Ciertamente ellos tienen el derecho a definir ese concepto, por muy erróneo que sea; pero ellos no tienen el derecho a imponer "sus" conceptos a otros. ¡No todos los conceptos son creados iguales!

Preferimos nuestra libertad sobre lo que es bueno

Fundamentalmente, la época moderna escandaliza con su actitud anarquista. Hasta en las sociedades libres las leyes se ven como reprimiendo la libertad humana. Permitimos esas restricciones para evitar un gran daño a los individuos. Pero mientras menos restricciones tengamos mejor. Hemos perdido en gran parte el sentido de que las leyes pueden poner restricciones adecuadas a la libertad humana y que son esenciales para la protección de los seres humanos. Aunque vemos cierta conexión entre las leyes y la justicia, preferimos mucho más las leyes que protegen nuestra libertad en vez de las leyes que adelantan nuestro bien. Por ejemplo, aunque pocos defienden que la pornografía es dañina para nuestra cultura, es generalmente tolerada porque preferimos nuestra libertad sobre lo que es bueno. Una vez que se les ocurrió el punto de vista de que el hombre es fundamentalmente bueno y que su libertad de hacer lo que quiere es su característica más importante, esta idea se dispersó. Este punto de vista está acompañado por una falta de apreciación por lo transcendente. Ve al hombre sólo como a un animal más desarrollado. Como enseñó Nietzsche, el hombre no debe de controlar sus pasiones por la razón, sino que tiene que usar la razón para satisfacer sus pasiones, para ayudarle a coger cualquier felicidad que pueda en este universo sin sentido. Este punto de vista reemplaza la visión cristiana del hombre como huésped del universo de Dios, una criatura caída con el pecado original, pero de todas formas la criatura más excelsa de la creación, quien a través de la obediencia a la ley natural y a Dios, y por medio de la gracia, se encamina a la unión eterna con Dios.

La promiscuidad sexual aumenta

Al final de la década de los sesenta y a principios de los setentas, la idea de la persona humana como un animal a quien las pasiones deben gobernar, se arraigaron de un modo intrínsico en las actitudes de aquellos que promovieron la revolución sexual. Uno de los más grandes promotores y agentes de la revolución sexual ha sido Planificación Familiar (12). Durante las décadas de los sesentas y los setentas, muchos de los hombres y mujeres, altavoces de Planificación Familiar, sin vergüenza alguna, promovieron el sexo fuera del matrimonio y aún la promiscuidad. A la juventud se le dijo que abandonara las expresisones morales de sus padres y se entregaran al "amor libre." Les dijeron que el tener una vida sexual activa con un gran número de parejas les iba a ser psicologicamente sano, perfectamente normal y perfectamente moral. Hoy en día, por la gran expansión del SIDA y la desvastadora plaga de embarazos de adolescentes, incluso Planificación Familiar le da importancia a la abstinencia. Aún así, ellos no confían en que la gente joven se pueda y quiera abstener de relaciones sexuales. Por lo tanto promueven el "sexo seguro," "sexo responsable," por lo cual quieren decir que la relación sexual se tenga con anticonceptivos. Los educadores sexuales asumen que la gente joven tendrán actividad sexual fuera del matrimonio (lo auto-asumen en algunos aspectos). Por lo tanto, la meta de sus programas es que utilicen anticonceptivos. Planificación Familiar piensa que la educación sexual reducirá el número de embarazos y por lo tanto el número de abortos. Pero volvemos a lo mismo. Todos los estudios muestran que los programas de educación sexual inspirados por Planificación Familiar conducen a mayor promiscuidad, a más embarazos de adolescentes y a más abortos.

La gente joven no necesita educación sexual del tipo que enseña Planificación Familiar. Necesitan aprender que el acto sexual se debe de usar con responsabilidad y seguridad sólo en el matrimonio. En lugar de llenarles la cabeza con nociones falsas sobre la libertad y los bolsillos de condones, necesitamos ayudarles a ver la realidad del verdadero significado de la sexualidad. Necesitamos ayudarles a que aprendan autodisciplina y autocontrol, para que no se esclavicen de sus pasiones sexuales. Necesitan aprender que las relaciones sexuales le incumben sólo al matrimonio y cuando se comprometen al matrimonio viene la verdadera libertad: la libertad de darse completamente al otro, la libertad de aceptar la responsabilidad de los hijos propios.

Hay dos bases sobre las cuales la educación para responsabilidad sexual se debe construir. Estas bases están corroídas por el sexo con anticonceptivos. Una base fundamental es que el acto sexual debe ser la expresión de un amor profundo hacia otro individuo. Un amor profundo que lleva a uno a entregarse totalmente al otro. La mayoría de los individuos esperan tener algún día un matrimonio fiel, una relación marital con alquien a quien amen profundamente y por quien sean profundamente amados. Uno de los mayores componentes de ese amor profundo es la promesa de fidelidad que uno le da al otro de serle fiel sexualmente. A algunos les parece anticuado hablar de la necesidad de ser fiel a su esposo antes del matrimonio. El caso es que uno le debe fidelidad a su esposo/a aún antes de conocerle. Uno se debe preparar para ser un buen amante, un buen esposo/a durante toda la vida. Esto quiere decir reservar el dar uno su sexualidad hasta que esté casado; porque, de hecho, la sexualidad propia le pertenece a nuestro futuro esposo/a tanto como a uno mismo. Hace algunas generaciones, era común para la gente joven hablar de "preservarse" para el matrimonio. Hoy esta es una expresión mofada, porque no hay entendimiento alguno de lo que es el amor, la sexualidad y el matrimonio. Uno debe de prepararse y esperarse para el matrimonio.

Las relaciones sexuales fuera del matrimonio causan mucho daño. Muchos tienden a sentirse explotados así como haber explotado a otros. Muchos experimentan el sentirse extraños y pierden la habilidad de confiar en otros completamente. O bien, el placer sexual que experimentan les impide conocer el verdadero carácter de la persona con quién tienen sexo y hacen un juicio erróneo sobre con quién se quieren casar (13). Tendríamos que ayudar a la gente joven a ver por qué ellos deben evitar el camino fácil, tonto y autodestructivo de las relaciones sexuales con anticonceptivos de que toman parte, con descuido y sin ningún significado, antes de casarse.

Los anticonceptivos cortan la conexión entre el sexo y los bebés

La otra base fundamental para los programas de educación sexual debería ser la idea de que "si no estás listo para tener bebés, no estás listo para relaciones sexuales y no estás listo para bebés hasta que te cases." La mayoría quieren ser buenos padres, quieren proveer para sus hijos y darles una buena educación. Los anticonceptivos destruyen la conexión entre las relaciones sexuales y los bebés; nos hacen sentir responsables sobre nuestra sexualidad mientras que nos permiten ser irresponsables. Los individuos que nacen fuera del matrimonio empiezan la vida de una forma más dura; les cuesta mucho obtener la disciplina y la fuerza necesarias para ser adultos responsables. Las madres solteras tienen vidas muy duras al esforzarse para solventar las necesidades de sus hijos y sus propias necesidades emocionales. Aquellas quienes abortan a sus bebés muy a menudo tienen desvastadoras cicatrices psicológicas. El precio de un embarazo sin matrimonio es muy alto.

Incluso dentro del matrimonio los anticonceptivos son destructivos al reducir el significado del acto sexual; quitan el gran compromiso que es inherente a la receptividad de tener hijos con quien uno ama.

Por lo tanto, no nos debe sorprender que, al contrario de los que usan anticonceptivos, aquellos que usan métodos de Planificación Natural de la Familia (PNF) no recurren al aborto en caso de un embarazo no planeado. Algunos arguyen que los que usan métodos de PNF están opuestos a tener bebés, tal como los que usan anticonceptivos; y que ellos también desean tener relaciones sexuales sin bebés. Pero la gran diferencia es que aquellos que usan PNF mantienen el principio de la responsabilidad sexual; sus relaciones sexuales permanecen tan abiertas como la naturaleza de la procreación lo permite. Ellos se abstienen de relaciones sexuales cuando saben que pueden concebir, y tienen relaciones sexuales cuando saben que no pueden concebir, precisamente por su deseo de ser responsables sobre la crianza de niños.

Aquellos quienes abortan generalmente han usado anticonceptivos

Una gran diferencia reveladora entre los anticonceptivos y PNF es que quienes abortan generalmente han usado anticonceptivos, y aquellos que usan PNF casi nunca abortan. Cuando los que usan PNF se embarazan sin intención alguna, aceptan el embarazo de lleno. Generalmente ellos practican PNF no para evitar un embarazo del todo, sino por les gustaría posponer un embarazo. Ellos generalmente aman a los niños y desean tenerlos; y aunque el embarazo a veces puede ser inconveniente, no es como un desastre. Tiene sentido entonces que lo usen sólo aquellos que están casados, porque tienen confianza mutua y el compromiso de llevar a la práctica el método.

Por otro lado, aquellos quienes usan anticonceptivos y quedan embarazados sin esperearlo, generalmente están enojados, pues hicieron todo lo posible para evitar un embarazo. Para aquellos que no están casados, un embarazo representa un desastre, y el aborto parece una necesidad, pues no hay compromiso permanente entre la pareja sexual. Los que se casan a menudo ha planeado una vida que no es receptiva a niños y están tentados a abortar para mantener ese estillo de vida que ellos han diseñado sin hijos.Pero no estoy diciendo, desde luego, que todos los que usan anticonceptivos podrían abortar; sino que muchos de los que usan anticonceptivos abortan y es muy raro que los que usan PFN lo hagan.

Los anticonceptivos dejan el elemento de "hacer un bebé" fuera del acto sexual. Tratan al embarazo como a un accidente del acto sexual, en lugar de la consecuencia natural para la que los invididuos responsables deberían estar preparados. El aborto, entonces, se ve como una solución a un embarazo no deseado. Los anticonceptivos les permiten a aquellos quienes no están preparados para tener bebés, a tener relaciones sexuales. Cuando resulta un embarazo, ellos se resienten contra el niño que aún no ha nacido por entrometerse en sus vidas, y buscan la solución en el aborto. No debería sorprendernos que en los países donde los anticonceptivos están a la orden del día, tratan de hacer el aborto legal a toda costa. Mientras esto no sucede en los países en los cuales los bebés pueden sobrevivir dentro y fuera del vientre. Es tontería por parte de los que son pro-vida pensar que pueden evitar el tema de los anticonceptivos y la irresponsabilidad sexual y al mismo tiempo tener éxito en la batalla contra el aborto. Porque tal como la Corte Suprema declara, el aborto es "necesario" para aquellos que tienen relaciones sexuales basadas en anticonceptivos.

Referencias

1. Mary K. Zimmerman, Passage through Abortion (Pasage a través del aborto) (New York: 1977)

2. Kristin Luker, Taking Chances: Abortion and the Decision Not to Contracept (Tomando riesgos: El aborto y la decisión de no usar anticonceptivos) (Berkley: 1975)

3. Luker, 16 4. Luker, 32 5. Luker, 62-53

6. Luker, 65 7. Luker, 68 8. Luker, 70

9. Luker, 71 10. Luker, 123 11. Luker, 83

12. Para corroborar los argumentos hechos por Planned Parenthood, ver George Grant, Grand Illusions: The Legacy of Planned Parenthoood (Ilusiones grandes: El legado de la Planificación Familiar) (Brentwood, TN: Wolgemuth and Hyatt Publishers, Inc., 1988) y Robert Marshall y Charles Donovan, Blessed Are the Barren (Bendito sean aquellas estériles)(San Francisco, CA; Ignatius Press, 1991)

13. Para una buena discusión pastoral sobre el mal del sexo premarital, ver James T. Burtchaell, For Better or Worse (Para mejor o peor), (New Jersey: Paulist Press, 1985)

La doctora Janet E. Smith, es una Profesora Visitanda de los Asuntos de Vida en la Sacred Heart Seminary en Detroit. Ha editado Why Humanae Vitae was Right: A Reader (Por qué Humanae Vitae tenía razón: Texto de lectura) y ha escrito Huanae Vitae: A Generation Later (Humanae Vitae: Una generación más tarde) y numerosos artículos sobre los preguntas ethicales y bioethicales. Ella habla nacionalmente e inter-nacionalmente en asuntos de vida. Mas que 400,000 copias de su cassete "Anticoncepción: Por qué No" se han distribuidos.

Este artículo fue impreso con permiso de Homiletic & Pastoral Review.


http://www.omsoul.com/pdfs/PCBCsp.pdf

Adopcion Espiritual

05 diciembre 2006

Sobre la “Salud Reproductiva”.


por Jorge Scala

Objeciones fundamentales a la utilización del concepto de salud reproductiva


Las objeciones fundamentales a la utilización del concepto de salud reproductiva son tres:

1°) La locución "salud reproductiva" implica una manipulación del lenguaje. En efecto: el contenido esencial de dicha locución en la práctica es la entrega gratuita de contraceptivos por parte del Estado. Ahora bien, todos los anticonceptivos tienen contraindicaciones y efectos nocivos. Al usarlos personas sanas, para prevenir algo que no es una enfermedad -el embarazo-, resulta que en lugar de provocar "salud", provocan "enfermedades" en forma masiva. Por otra parte, los contraceptivos son anti-reproducción, pues su efecto es evitarla, ya sea impidiendo la fecundación o mediante abortos tempranos. Estrictamente hablando, si el nombre debe ser un reflejo de la realidad de las cosas, habría que denominarla "enfermedad esterilizante", en lugar de "salud reproductiva". La manipulación semántica es evidente.

2°) Según la definición de salud de la OMS: "un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones y enfermedades" (Documentos básicos de la OMS-OPS, Documento Oficial n° 240, Washington, 1.991, pág. 23), la "salud reproductiva sería "el estado de completo bienestar físico, mental y social, en cuanto a la sexualidad y la reproducción, y no solamente la ausencia de afecciones y enfermedades".

Ahora bien, esto es sí mismo resulta inaceptable, porque implica -necesariamente-, que sería deber del Estado como garante de la salud pública, la entrega gratuita de contraceptivos y el entrenamiento a la población en su uso; dado que los anticonceptivos impiden los "embarazos no deseados" y algunos de ellos previenen ciertas enfermedades de transmisión sexual. Esto es así porque a la salud sexual y reproductiva, se les corresponden automáticamente los derechos sexuales y reproductivos.

Lógicamente, la distribución gratuita de contraceptivos es contraria al bien común, al punto que bien podría catalogársela de "mal común"; ya que la anticoncepción es un mal per se, y si el Estado la facilita a escala nacional, ese mal se transforma en común a toda la sociedad.

Una vez aceptada la manipulación semántica a través del término "salud reproductiva", se ingresa en un sistema conceptual cerrado en sí mismo, puramente ideológico, que no admite escapatoria. La "salud reproductiva" implica -necesariamente-, la puesta a disposición de toda la población, de los medios para la regulación de la fertilidad. Y aquí viene el tercer motivo para rechazar dicha locución.

3°) El día 13 de abril de 1.994, en pleno desarrollo del III Comité Preparatorio para la Conferencia de El Cairo sobre Población y Desarrollo, mientras se discutía la redacción del borrador del documento final, los diplomáticos que trabajaban en ello, solicitaron a la OMS, que defina el alcance del término "fertility regulation" -regulación de la fertilidad-. La cuestión quedó zanjada con el fax enviado por el Dr. Tomris Türmen, Director de la División Salud Familiar de la OMS, dirigido a Andrew J. Joseph, Director de la OMS ante las Naciones Unidas, quien estaba trabajando en ese III Comité. En dicho fax se dejó en claro que la "fertility regulation" incluye "... la planificación familiar, el aborto, elevar la edad mínima para contraer matrimonio y la lactancia". Es decir que, desde 1.994 ya es una posición pública y oficial de la OMS incluir el aborto como uno de los medios para alcanzar la "salud reproductiva", al ser uno de los medios de regulación de la fertilidad aceptados y promovidos por dicha Agencia de la ONU. Esa fue la primera definición pública de la OMS al respecto, reiterada luego en todas las Conferencias de la ONU.

Al margen de esto, con relación a Europa, el 5 de octubre de 2.004, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, aprobó la Resolucion n. 1399 (2004) y la Recomendación n. 1675 (2004); tituladas «Estrategia europea para la promoción de la salud y de los derechos sexuales y reproductivos». El artículo 2 de la Resolución dice: "el derecho a la salud sexual y reproductiva implica la facultad de establecer una relación completa, satisfactoria y segura, libre de coerciones y violencias y sin que haya que temer enfermedades de transmisión sexual, incluidos el sida o los embarazos no deseados. A los individuos y las parejas se les debería facilitar la regulación de su fecundidad sin consecuencias negativas y peligrosas».

La referencia al aborto como modo de regular la fecundidad sin consecuencias "negativas y peligrosas" está implícita, lo mismo que para eliminar los "embarazos no deseados", una vez producidos... Las exigencias de la Unión Europea a Malta y Polonia para que despenalicen el aborto, están en el marco de la llamada "salud reproductiva".

Asimismo, el Informe Final de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades del Parlamento Europeo, sobre "salud sexual y reproductiva y los derechos en esta materia", del 6 de junio de 2.002, de junio de 2002, protocolizado como (2001/2128(INI)), en el punto 12. "Recomienda que, para proteger la salud reproductiva y los derechos de las mujeres, se legalice el aborto, con objeto de hacerlo más accesible a todos y eliminar así los riesgos de las prácticas ilegales".

Finalmente, es de destacar que con la aprobación del Informe Sandbaeck, a fines de 2002, que constituye el reglamento para la "ayuda a las políticas y programas en países en desarrollo", los préstamos de la Unión Europea a los países pobres, una de las áreas prioritarias es el financiamiento de la "salud reproductiva", que incluye el aborto.

Por otra parte, como la OMS está integrada por casi todos los países del mundo, obviamente, no puede tener una posición explícita en favor del aborto, ya que es delito en muchos de los países que la integran. Para eludir ese escollo, utiliza términos ambiguos como: "salud reproductiva", "regulación de la fertilidad", "salud genésica", "planificación familiar", etc., todos los cuales incluyen el aborto.


Jorge Scala

Adopcion Espiritual