28 diciembre 2005

Un pozo de impunidad


de José Luis Requero en El Mundo

Pregunta A. M. (28 años, Bilbao): «¿Cuánto dinero cuesta un aborto? ¿Hasta qué mes del embarazo puede practicarse? ¿De qué modo se hace?». Y Vampirella informa de los casos en los que es lícito.Al referirse al grave riesgo físico o psíquico para la madre, añade: «Como no es fácil demostrar si se sufre o no un riesgo psíquico, cualquier mujer puede referirse al tercer caso y abortar».Y sigue ilustrando sobre lo fácil que es abortar acudiendo al fármaco RU-486. Saco esas líneas del Consultorio -sección «Sexo»- del suplemento juvenil EP3 (El País, 14 de octubre de 2005).

The Sunday Telegraph hablaba el pasado 11 de septiembre de las facilidades económicas que dan las clínicas abortistas británicas para abortar en España; citaba el centro Mediterrània Mèdica, de Valencia. Al parecer, el grave riesgo psíquico para la madre ha hecho de la ley española una bicoca para que las inglesas se zafen de los límites de su ley nacional. Ponía en boca del doctor Leonardo Llorente que jamás rechazaría a una embarazada inglesa de seis meses -límite de la ley inglesa para abortar- pues «probablemente todas las mujeres que esperan abortar en ese periodo estarán psicológicamente alteradas». Este doctor es claro: «Siempre puede probarse que las pacientes en ese momento tenían serios problemas mentales, aunque después sean completamente normales» y, preguntado si eso significa que puede abortarse en cualquier situación, el doctor dicta su cautelosa sentencia: «Definitely» (seguramente).

Definitely que en España hay aborto libre e impune, pero no gratuito porque para eso es negocio. Si no, carece de explicación este turismo abortivo desde la antaño meca del aborto. Gracias a esa impunidad desde que se introdujo el aborto en 1985 hasta 2003 (año de las últimas estadísticas del INE), se han practicado unos 850.000 abortos; según el Instituto de Política Familiar, en 2004 han sido 84.000, lo que haría un total acumulado de 934.000.Estos últimos no son datos oficiales, pero no van descaminados.La tendencia creciente -que es cierta y objetiva- hace prever que en 2006 superaremos el millón. El número crece cada año, como las facilidades. Lo que dicen Vampirella y el doctor Llorente lo corroboran instancias en principio más respetables, si es que lo es quien da facilidades. Por ejemplo, que el Ayuntamiento de Madrid expenda gratuitamente píldoras abortivas o que el Colegio de Médicos de Barcelona abogue por que las menores aborten sin el consentimiento de los padres evidencia la trivialización de la vida: como diría Vampirella o cualquier otro doctor abortista, gestar un ser humano es una resaca superable.

Ignoro qué preocupa en este momento al fiscal general del Estado.Definitely algún grave asunto. Y el que comento, ¿lo es? ¿Habrá leído a Vampirella o The Sunday Telegraph? Temo que no. Sí que leería que hace un año el Gobierno renunciaba al aborto libre dentro de las primeras 12 semanas de embarazo. Según El País (11 de agosto de 2004) es innecesario porque «al fin y al cabo la norma actual permite abortar sin apenas cortapisas». Vivimos un holocausto creciente e impune que ha costado ya 934.000 vidas.Cuando esto ocurre, el Estado de Derecho pierde su lógica y las paradojas saltan. ¿Qué sentido tiene que el Tribunal Constitucional diga que nuestros tribunales pueden perseguir hasta los confines del Universo cualquier delito contra la Humanidad si aquí no se investiga si las clínicas abortistas respetan el Código Penal?

Se persigue la violencia doméstica pero se tolera la que, silentemente, ocurre en el seno materno. ¿Y no son manifestaciones de un mismo desprecio de la vida?. Y si esta impunidad ocurre con lo más, ¿quién garantiza que no ocurra con lo menos? Por ejemplo, que los restos de los abortos se empleen para fines cosméticos, con lo cual el negocio se duplica. Repito: estamos hablando de 934.000 seres humanos eliminados, sin contar las no mensurables víctimas de la píldora del día después o de la fecundación in vitro.

¿Esto tiene marcha atrás? Sí, aunque los partidarios del matrimonio homosexual se chuleen diciendo que no se derogará como no se derogó la ley del aborto. Cuando la izquierda reina sus reformas son irreversibles y a la derecha le corresponde gestionar esa sociedad que, inconmoviblemente, le va dejando la izquierda.La misión de la derecha parece limitarse a poner al día los datos macroeconómicos, es decir, a llenar la despensa. Hecho esto, la izquierda volverá para seguir construyendo su modelo de sociedad.

He hablado de vuelta atrás, pero no se trata simplemente de derogar la ley del aborto. Esto sería hasta fácil, pero no arregla el problema. Que se hayan eliminado a 934.000 no nacidos, no pase nada, vaya en aumento, Vampirella, The Sunday Telegraph o las evidencias de El País nos digan públicamente que se puede delinquir sin problema, que las Administraciones den facilidades y el Estado de Derecho consienta tal impunidad, todo eso evidencia que hay una sociedad enferma y desde el BOE no se expenden fórmulas magistrales.

Hay que derogar la ley del aborto, cierto, porque las leyes educan o deseducan. Cuando algo se despenaliza, primero es lícito, de ahí pasa a ser derecho, luego prestación de la Seguridad Social y, si se contraría, violación de los derechos constitucionales; es más, no informar sobre la posibilidad de abortar se indemniza.Es pasmosa la tranquilidad con la que se ha instalado en la mente algo jurídicamente inexistente: el derecho al aborto. Abortar es delito, salvo en algunos supuestos en que el Estado no lo persigue. Pero ya se ha visto cómo una reforma del Código ha generado un derecho y un boyante negocio que cotiza en bolsa.

La repenalización no basta y en época de «políticas activas» (inmigración, tercera edad, mujeres maltratadas, medio ambiente, población marginal, etcétera), habrá que diseñar otra más: la de respeto, defensa y promoción de la vida. Si en los colegios se imparte circulación vial o se simulan juicios, no está de más enseñar el respeto a la vida como un valor básico, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Si las administraciones crean narcosalas, se ocupan de la población desfavorecida, crean casas de acogida para maltratadas o a sin papeles, habrá que acoger a la mujer que se plantea abortar, habrá que acoger al concebido y no nacido para que nazca porque siempre es un bien en sí.Y si en torno a estas cuestiones se mueven decenas de ONG, habrá que apoyar a las que se ocupan de la mujer embarazada y del hijo en riesgo de ser eliminado. Acometiendo estos aspectos y otros más tendría sentido esa modificación penal; el holocausto es reversible, es cuestión de voluntad; es lo que se está implantando en Italia y quien lo promueve... ¡es la izquierda!

Vivimos en una sociedad violenta, la violencia es única y la abortista es parte de un mismo fenómeno. Las víctimas siempre son los más débiles. Una parte de esa violencia recae sobre ancianos y menores, otra sobre mujeres y tiene variadas manifestaciones: está la de género, también la que la mercantiliza o cosifica (prostitución, pornografía) más la abortista: se elimina a un no nacido, pero el trauma psicológico es para la madre, y eso no hay quien se lo quite. Todo invita a que nos preguntemos si nuestra sociedad no tiene sus fundamentos minados; el clamor de 934.000 vidas -que superará el millón de muertes- nos interpela y nuestra responsabilidad es contestarle.

José Luis Requero es magistrado y vocal del Consejo General del Poder Judicial.

Adopcion Espiritual

Hay que derogar la ley del aborto


José Javier Esparza

28 de diciembre de 2005. En 2004 hubo en España 84.985 abortos; un aborto por cada cinco nacimientos. Son datos oficiales que superan incluso las negras previsiones del Instituto de Política Familiar. Esa cifra de vidas truncadas significa un aumento del 6,5% respecto a la del año anterior, la cual, a su vez, también aumentaba la del año precedente. Desde que se despenalizó el aborto, en 1985, y hasta 2003, se contabilizaba un número acumulado de unos 850.000 abortos. Con estas nuevas cifras, más las aún no computadas de 2005, ya superamos el millón. En veinte años han sido suprimidos un millón de españoles. Con razón se ha hablado de holocausto silencioso.

Hoy, cuando la genética nos ha enseñado que cada ser posee un código único e individual desde su concepción, debería estar más claro que nunca que todo aborto es un homicidio. "Eso" que se aborta no es un tumor, una excrecencia: es una persona, una identidad. Y nadie puede otorgar a una persona el derecho a suprimir la vida de otra persona, porque el derecho a la vida es universal por definición. Todas estas cosas sólo pueden negarse desde la ceguera o desde la mala fe. Sin embargo, hoy, en España, el aborto es una práctica generalizada. Es la macabra metáfora de una sociedad que desea exterminarse a sí misma.

España despenalizó el aborto en 1985. El Estado no lo "legalizó": se limitó a retirar la proscripción penal en tres supuestos: riesgo de malformaciones del feto, violación, peligro para la salud (física o psíquica) de la madre. Aquel gobierno lo presidía Felipe González; el ministro de Sanidad era Ernest Lluch. Con el tiempo, y ante la pasividad de los distintos gobiernos estatales y autonómicos, los tres supuestos despenalizados fueron virando hacia la consideración de "derechos". En particular, el supuesto de "peligro para la salud de la madre", por su ambigüedad, se convirtió en un auténtico coladero para abrir la puerta al aborto libre. La ideología no ha sido un obstáculo. Cuando más se ha abortado ha sido con los gobiernos Aznar: con una administración central ausente, las autonomías han aplicado el aborto a su libre albedrío. Hoy, en España, nadie pide una legislación de aborto libre; sencillamente, ya es una realidad de hecho.

El magistrado José Luis Requero, vocal del poder judicial, ha denunciado el absurdo jurídico de esta situación: una despenalización parcial termina convirtiéndose en "derecho" por simple desidia política. Pero los políticos no son los únicos responsables: habría que apuntar también a los profesionales de la sanidad, de la judicatura y de la comunicación, que con escasísimas excepciones comulgan con la insensatez nihilista. Da la impresión de que empieza a hacer falta un buen golpe de fusta sobre ciertas conciencias.

Requero ha propuesto la derogación de la Ley del Aborto. Es una bandera por la que vale la pena pelear. La sostienen un millón de inocentes.

Adopcion Espiritual

Los Santos Inocentes

Cada año, el 28 de Diciembre, se celebra la Fiesta de Los Santos Inocentes: “Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven”.


Sin llanto y sin lamentos, sino con la frialdad de las estadísticas, la matanza de los Inocentes se renueva cada año. El Ministerio de Sanidad y Consumo ha hecho públicos los datos de los abortos perpetrados en 2004. Las estimaciones más pesimistas se han visto desbordadas: en ese año murieron a causa del aborto provocado 84.985 niños en etapa de gestación. Un tsunami que arrasa impunemente un volumen de población similar a la de Cáceres. El aborto es ya la principal causa de defunción en España. Desde la despenalización, en determinados supuestos, de este delito, hace ya veinte años, el número de abortos provocados no ha dejado de aumentar. Si en 1995 se habían practicado 49.367 abortos, diez años después esta cifra casi se ha duplicado. Cada seis minutos, una mujer aborta voluntariamente. Cada día, casi 233 abortos se cometen en nuestro país.

Ante esta proliferación del delito de aborto, no podemos quedar con los brazos cruzados. Se me ocurren algunas iniciativas:

1. Concienciarse de la gravedad de estos hechos.
2. Los creyentes, rezar y desagraviar, por tantos pecados gravísimos.
3. Tomar nota a la hora de ejercer el derecho al voto.
4. Educar, cada uno en la medida de sus posibilidades, en el respeto a la vida, también a la vida de los no nacidos. Igualmente, educar para el ejercicio responsable de la sexualidad.
5. Participar en actos como los “11-V” (“Veladas por la Vida”, que se organizan ante los abortorios, los días once de cada mes).
6. Escribir sobre el tema: cartas al director, mensajes en los foros, etc.
7. Usar bien el lenguaje, sin caer en la trampa de los eufemismos. El aborto es un delito y así debe ser denominado.
8. Dar a conocer realidades como la Asociación de Víctimas del Aborto y otras. El aborto mata al niño, pero hiere gravemente a la mujer.
9. Recomendar y difundir libros como "Yo aborté", así como la doctrina de la Iglesia sobre la gravedad de todo atentado contra la vida de un inocente.
10. Exigir al Gobierno medidas que permitan compaginar el trabajo y la maternidad; así como ayudas para las madres gestantes, y cauces que propicien la adopción de niños corran el riesgo de ser abortados.


Guillermo Juan Morado.


Adopcion Espiritual

Carta de una madre que abortó a su hijo


Por María Esperanza Puente Moreno

Hoy es un día liberador para mí por una razón: es la primera vez que vuelvo al lugar donde aborté a mi hijo después de 11 años. Es el centro Dátor de abortos en Madrid.

Cuántos inocentes como mi hijo han desaparecido en lugares como éste... aquí entramos dos y salí sola, humillada y destrozada, como las casi 85.000 mujeres del año 2004. Aquí dejé el cuerpecito roto de mi hijo, aquí dejé parte de mí, y no podré recuperar a mi hijo jamás.

Pero ahora vuelvo a sonreír y mi hijo me da la fuerza para volver un día como hoy 28 de diciembre al centro Dátor de Madrid a decirle a quien me quiera escuchar la verdad de lo que ocurre en estos centros y falsas "clínicas" y la verdad de lo que nos pasa a todas las mujeres que hemos abortado.

Hemos sido sometidas a la más miserable manipulación: la no información de lo que le va a pasar a nuestro hijo y a nosotras tras el aborto o interrupción del embarazo. Me gustaría que este día se conmemorara de verdad por los millones de inocentes en el mundo a los que se les ha negado ver la luz, a los que no hemos dejado sonreír y llorar, sufrir y ser felices, vivir y morir como cualquiera de nosotros. No hay derecho al aborto: interrumpir el embarazo te destroza la vida. Te lo aseguro.

María Esperanza Puente Moreno. Presidenta de la Asociación de Víctimas del Aborto

22 diciembre 2005

Carta abierta de la Madre Teresa a un abortero




Estimado Dr. Morgentaler:

Jesús dijo: "El que recibe a un niño en mi nombre, me recibe a Mí" (Lucas 9:48). "Les aseguro que todo lo que hicieran por el más pequeño de mis hermanos, eso habréis hecho por Mí" (Mateo 25:40).
Fue un pequeño niño aún por nacer, "quien saltó en el vientre de Isabel... ante la presencia de Jesús en el vientre de María, Su Madre" (Lucas l:4l-44).

Estoy luchando contra el aborto a través de la adopción. Miles de preciosos niños libaneses, hindúes, etc. han sido rescatados y han traído amor, júbilo y unión, a numerosas familias que de otro modo no hubieran podido tener un hijo. Yo nunca le doy un niño a una familia que ha hecho algo para no tener hijos.

Me he unido a la lucha contra el aborto, porque considero que el niño aún por nacer es el más pobre entre los pobres hoy en día, el menos amado, el más menospreciado, el ser "desechable" de la sociedad. En cuanto a nuestros votos ante Dios, nosotras las Misioneras de la Caridad, nos hemos comprometido a servir gratuita y fervientemente a los más pobres entre los pobres.

El aborto se ha convertido en el mayor destructor del amor y de la paz en nuestros días. He conocido muchas mujeres que se han hecho practicar un aborto hace muchos años. Cada vez que ven un niño de la misma edad que el suyo hubiera tenido, recuerdan lo que hubiera sido el suyo.

Pero Ud., Dr. Morgentaler, aconseja a la gente que no comparta mi punto de vista con respecto al aborto. Yo sé que no está de acuerdo con su opinión y siento tristeza por Ud., porque un día, cuando Ud. vaya a su hogar final ante Dios, me pregunto: ¿Qué respuesta le dará Ud. a Él?. Cuando Él le pregunte: ¿"Donde están todos los preciosos niños que Yo había creado para que hicieran grandes cosas, para amar y ser amados, dónde están"? Ud. teme tener que alimentar un niño más, educar un niño más. Sus padres no tuvieron temor, ellos no lo abortaron a Ud.; al contrario, lo amaron, le dieron la alegría de vivir.

Tengo miles y miles de niños de todas partes del mundo y sin embargo ninguno de ellos, ni uno sólo se ha sentido indeseado o falto de mi ha carecido de cuidado.

He experimentado un hermoso milagro del tierno amor de Dios por el niño. Un hombre vino a mí y me dijo: "Mi único hijo se está muriendo y el médico ha recetado esta medicina que no se puede conseguir en la India." Justo mientras estábamos hablando, se nos acercó un hombre con un canasto lleno de medicinas usadas a medias, y precisamente encima de todas ellas encontré la medicina que necesitábamos. La miré una y otra vez, pensando asombrada en los millones y millones de niños en el mundo, y en la preocupación tierna que tiene Dios por los pequeños de las barriadas más pobres de Calcuta. No salía de mi asombro ante la compasión y el dulce amor de Dios por aquel pequeño.

Ojalá que pueda Ud. un día experimentar la alegría de amar a Dios y de compartirlo con todos aquellos con quienes se encuentre, especialmente con su familia y con la gente con quien trabaja.

Estoy rezando por Ud., que Dios lo bendiga.

Madre Teresa de Calcuta
Misioneras de la Caridad

Nota: Tomado de "Vitality", Mayo de 1989

Adopcion Espiritual

21 diciembre 2005

La principal causa del aborto contada por las mujeres: el abandono del varón





En la mañana de este martes se han hecho públicas las conclusiones del primer informe sobre los motivos del aborto en España. El abandono psicológico y físico de la pareja, la presión o desconfianza con la familia, el miedo al juicio por su embarazo en soltería, la presión laboral y social y el diagnóstico prenatal en el caso de los embarazos con malformaciones, son las principales causas del aborto, según el informe “Interrupción voluntaria del embarazo en España: estudio piloto de factores motivacionales en la mujer” elaborado por la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA).

El estudio -coordinado por la psicóloga Paola Sarmiento- se basa en 2.976 entrevistas a mujeres entre 14 y 40 años que se sometieron a un aborto provocado en los últimos 10 años. En el informe han participado médicos de atención primaria, asociaciones feministas, psiquiatras, psicólogas y sociólogas que colaboran con AVA de un total de 17 provincias españolas.

Las razones indicadas por las mujeres entrevistas son múltiples en la mayoría de los casos. No obstante, Sarmiento destaca como factor motivacional determinante la falta de apoyo emocional en su embarazo en dificultad (pareja, padres y amigos, por este orden). El informe también destaca que ninguna mujer fue informada sobre las posibles graves secuelas físicas y psíquicas del aborto y en el 99,1% de los casos, afirman desconocer las alternativas al aborto como la ayuda social e institucional o el aborto. “Vieron el aborto como su única posibilidad” señala la coordinadora del informe.

Para el 87% de las parejas entrevistadas, el abandono físico o afectivo del varón fue el motivo principal de su aborto. Además, el 71% de éstas, confiesan haber sido presionadas por su pareja para abortar. Una presión que se produce en el 85% de los casos por parte de los padres de las menores de edad de la muestra (un 19% del total). En el caso de las mayores de edad no emancipadas, el 70% reconoce que la desconfianza y el miedo al rechazo paterno fue un factor decisivo de su aborto que se suma al miedo al juicio social por el embarazo en soltería y a la presión de los amigos, señalada en el 60% de los casos.

En cuanto a las mujeres que abortaron tras detectárseles una malformación fetal (3% del estudio), el “consejo” de su ginecólogo fue percibido como una fuerte presión para hacerlo, siendo este motivo señalado por el 99,7% de este grupo. Además, el 92% de éstas destacó la falta de información sobre otras alternativas al aborto o apoyos sociales que tendría su hijo si hubiera nacido.

En el caso de las mujeres en edad de trabajar, la presión laboral figura como un factor relevante en el 74% de los casos. No obstante, Sarmiento matiza que siendo la presión laboral un factor “relevante”, no resulta “determinante” en los casos donde sí existe apoyo por parte del varón. De la misma forma, según el estudio, siendo significativo el factor económico en el 11% de los casos, el factor emocional sigue siendo prevalerte.

Esta conclusión contrasta con la manifestada por las investigadoras del Centro de Investigaciones Científicas (CSIC), Margarita Delgado Pérez y Laura Barrios Álvarez, que en febrero de este año presentaron el informe “Factores determinantes del aborto de adolescentes y jóvenes”. Delgado se basa en los datos ofrecidos por las memorias anuales sobre el aborto realizadas por el ministerio de Sanidad. En sus estadísticas se detallan las características de la mujer que aborta: edad, situación laboral, etc.

Sin más investigación que los datos aportados por el ministerio de Sanidad, Delgado concluye que la presión laboral ejerce como “factor determinante” de la mujer que aborta. La investigadora del CSIC llega a esta conclusión partiendo del dato de que la mayoría de las que abortan son trabajadoras. Un argumento “acientífico” según los expertos. Podría concluirse igualmente que la presión laboral ejerce como factor determinante del cáncer de mama por el hecho de que la mayoría de los cánceres de mama se den en una población de mujeres trabajadoras.

Sin negar la existencia de la presión laboral (posible freno al desarrollo profesional, percepción de dificultad para encontrar un empleo estable, etc.), este Informe insiste en que el factor determinante del aborto provocado es el abandono. “Si una mujer se siente apoyada por su pareja y por su entorno, sigue adelante a pesar de todas las dificultades”, concluye.

Curiosamente, Delgado presentó ese informe en febrero patrocinado por la Fundación Schering (ver convocatoria de prensa). Como informamos en su momento, la farmacéutica –que acudió a la presentación del informe- abogaba por “empastillar” a las mujeres en edad fértil. Toda una estrategia de publicidad comercial utilizando al prestigioso CSIC como herramienta de marketing. Unos meses después, Delgado presentó el mismo informe a la Obra Social de Caja Madrid recibiendo el premio de 12.000 euros a la Labor Investigadora por un trabajo no novedoso, de valor académico dudoso y de clara tendencia abortista. Sabemos que el ambiente de la Obra Social no es ése, pero se trata del segundo gol en un año que las feministas aborteras les meten por la escuadra. El primero, ya saben, el apoyo financiero al “think tank” abortero Federación de Planificación Familiar Española ¿Quizás porque el Área de Coordinación de Centros del Instituto madrileño del menor y de la familia de la Comunidad de Madrid se ha incorporado como nuevo colaborador de la citada Federación?

Más curiosidades. Resulta que Delgado estaba presente en el informe 68/2005 de la Fundación Alternativas (cercana al PSOE) titulado “El aborto en la legislación española: una reforma necesaria” de la catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Málaga, Patricia Laurenzo Copello. La académica insistió en la necesidad de derogar el vigente art. 417 bis del antiguo Código Penal que contempla el aborto provocado como delito. Y es que ya en 1990 la catedrática Laurenzo abogaba por sacar el aborto del tipo penal en el libro “El aborto no punible” editado por Editorial Bosch. Y por supuesto, ahí estaba Margarita Delgado, junto a la presidenta de la Asociación Nacional de Clínicas Acreditadas para la realización de Interrupciones Voluntarias del Embarazo, Eva Rodríguez. No obstante, Delgado afirma no pretender el aborto libre. ¿No?

Bastaba con una pequeña investigación “internetera” para conocer quién es Margarita Delgado. Pero el jurado del premio de la Obra Social de Caja Madrid no tuvo esa “delicadeza”. En todo caso, ahora ya tenemos un informe mucho más amplio y sobre todo mucho más real. Porque los tres supuestos despenalizadores y las condiciones socio-laborales dicen más bien poco sobre las verdaderas causas del aborto. Nada como estar cerca de las mujeres que sufren los dolores del síndrome post-aborto en soledad y silencio. “Si hubiera tenido apoyo, si me hubiera sentido acogida, no lo habría hecho”, señalan la mayoría de las mujeres entrevistadas por AVA y sus colaboradores. Toda una reflexión para una sociedad que empuja a sus madres a acabar con la vida de sus hijos.

Luis Losada Pescador


Adopcion Espiritual

20 diciembre 2005

El número de abortos provocados crece de año en año

A punto de finalizar el año, el Ministerio de Sanidad aún no ha hecho públicos los datos sobre aborto relativos a 2004, aunque se cree que podrían haber sido perpetrados casi 85.000. Ya en 2003, uno de cada seis embarazos terminaba en aborto

El Instituto de Política Familiar (IPF) envió, el pasado 1 de diciembre, una carta a la ministra de Sanidad, en la que reclama la publicación inmediata de los datos del número de abortos provocados en España durante el año 2004. Don Eduardo Hertfelder, Presidente del IPF, considera lamentable que todavía no se hayan dado a conocer los datos del año 2004, cuando el año 2005 está a punto de finalizar, y los indicadores demográficos del mismo serán publicados en breve.

Según Hertfelder, es inaudito que la Administración retenga datos acerca de un problema tan grave como el masivo incremento del número de abortos en España, lo que califica de secuestro. Asimismo, afirma que esa falta de transparencia constata la nula voluntad que se tiene por parte del Gobierno de abordar el problema.

El IPF también quiso recordar que, en 2003, se produjeron 79.788 abortos en España, lo que significa que uno de cada seis embarazos (el 15,25%) terminó en aborto. El IPF estima que, en 2004, el número podría haber aumentado a 84.000, lo que significaría que se produjo un aborto cada 6,2 minutos, y unas 230 muertes por esta causa al día. Hertfelder afirma que, según esos datos, el aborto se convierte en la principal causa de mortalidad en España, por lo que califica de estafa el hecho de que el Ministerio de Sanidad siga ignorando el problema y ocultando información.

El Ministerio de Sanidad no ha confirmado ni desmentido las estimaciones de la organización que preside Hertfelder: «Aún no podemos decir cuántos se practicaron; los datos se harán públicos en breve. Hasta ese momento, no sabremos si las predicciones son acertadas o no», aseguraron fuentes ministeriales al diario La Razón. Sin embargo, lo que sí es un hecho constatado es que la tendencia de los últimos 20 años, desde que la despenalización del aborto se hizo efectiva en 1985, ha sido siempre ascendente. En el año de su legalización, sólo se produjeron nueve abortos. Y, en 1993, se produjeron 45.503. Es decir, de confirmarse las previsiones del IPF –89.000 abortos en 2004–, en once años casi se habría doblado el número de abortos anuales.

Según informa el diario La Razón, el IPF ha realizado su estimación trazando una línea ascendente, acorde con la tendencia de los años anteriores. Según estos datos, el hecho de que cada día dejen de nacer más de 200 niños en España significa que, «cada tres o cuatro días, desaparecería un colegio de tamaño medio por falta de niños».
Un signo claro de alarma es el de las mujeres para las que recurrir al aborto no es una cuestión puntual, sino que son reincidentes: según el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), un 25% de las mujeres que abortaron en 2003 ya lo habían hecho una o dos veces en el pasado. En el mismo informe, el CSIC estudiaba también, entre otros parámetros, el estado civil de las mujeres que habían acudido a clínicas abortistas, aunque, en este dato, no ha habido muchas sorpresas: en 2001, la mayoría (63%) eran solteras, aunque también había entre ellas un 27% de casadas. El resto eran viudas. Es necesario también subrayar que, de los embarazos entre jóvenes de 15 a 19 años, casi la mitad (46,6%) acabaron en un aborto, así como una tercera parte (32,81%) de los embarazos entre jóvenes entre 20 y 24 años. La proporción es bastante menor en todos los demás grupos de edad, salvo en las mujeres entre 45 y 49 años, donde vuelve a subir al 34,95%.

Madrid y Cataluña, a la cabeza

Los últimos datos oficiales son los correspondientes al año 2003, del Instituto Nacional de Estadística, que reflejaban un aumento del aborto en todas las Comunidades Autónomas. Sin embargo, en algunas, el crecimiento fue más agudo que en otras. Por ejemplo, en Madrid, Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana, que suman el 66,3% del total de abortos practicados en España. Los abortos realizados en Madrid crecieron un 68,5% entre 1998 y 2003, al pasar de 9.154 a 15.434. Las Comunidades Autónomas donde menos abortos se produjeron son Ceuta, Melilla, La Rioja (462), Cantabria (499), Navarra (559) y Extremadura (914). Además de contabilizar el número total de abortos, el Instituto Nacional de Estadística mide también la tasa de abortos por cada mil mujeres entre 15 y 44 años. Por ejemplo, en 2003, 8,77 mujeres de cada mil se sometieron a un aborto, mientras que, en 1993, esta tasa era 5,15 por cada mil. Las Comunidades Autónomas donde la tasa es más alta son Baleares (13,7 por cada mil), Madrid (12,83), Murcia (11,69) y Cataluña (11,39). En Ceuta y Melilla, sólo 3,06 de cada mil mujeres recurrieron al aborto.

Asimismo, siguiendo la tendencia de los años precedentes, según esos mismos datos, el coladero del aborto sigue siendo el tercer supuesto, que lo permite en el caso de que el embarazo suponga un peligro para la salud mental o física de la madre. En 2003, fue la causa aducida por el 97% de las mujeres que se sometieron a un aborto, una proporción que se ha mantenido bastante estable, por lo menos –el INE no ofrece datos referentes a años anteriores–, desde 1992.

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