06 marzo 2006

LA HISTORIA DEL BEBÉ MALAQUÍAS




Escrita por un miembro de la organización provida "New York Lambs for Christ"

Este pequeño bebé lo encontramos congelado en un frasco, junto con otras tres criaturas en un centro de abortos en Dallas, Téjas, en febrero de 1993. Quedamos consternados al hallarlo. Había frasco tras frasco de niños congelados en ese centro. Rhonda Mackey, nuestra secretaria ejecutiva, sacó uno de esos recipientes y me preguntó qué debíamos hacer con él. Yo no tenía la menor idea, pero instintivamente supe que no podíamos dejarlo ahí. Se lo llevamos al Dr. McCarty, un maravilloso obstetra de Dallas. El Dr. McCarty juntó los pedazos del bebé y de las otras criaturas abortadas en el mismo centro.

Todo el proceso fue filmado, mientras el Dr. McCarty y todos los que estábamos presentes llorábamos al ver la reconstrucción de los cuerpecitos de estos preciosos niños. La vida que una vez tuvieron había desaparecido para siempre. Sentimos que Dios nos había permitido encontrar a aquellos niños, y a uno de ellos en particular, para mostrarle al mundo entero el horror que es el aborto. Una foto puede hablar con más potencia que muchísimas palabras.

Le pedimos a Dios que permitiera que este niño le hablara a nuestra nación. Recordamos el pasaje bíblico en Hebreos 11:4: “¡… aún muerto, habla todavía!” Nos sentimos asistidos por el Espíritu Santo cuando decidimos ampliar la foto de este bebé al tamaño de un afiche. Rhonda me preguntó si ella podría tener el privilegio de ponerle un nombre a este bebito. Luego de rezar, Rhonda se sintió asistida por el Espíritu Santo para darle el nombre por medio del cual este niño sería conocido en todo el mundo: ¡Malaquías!

Este nombre despierta terror en los corazones de aquellos que matan niños, ya que ellos saben que la foto de este niño, más que cualquier otro medio, revela el increible horror que el aborto provocado realmente es.

Así ha sido, ¡Malaquías ha logrado eso y mucho más! ¡Aún muerto, habla todavía! Miles y miles de niños se han salvado gracias a esta pequeña y preciosa vida. Duró solamente 21 semanas y, sin embargo, ahora muchos padres se están uniendo a la batalla para defender a los indefensos.

Enterramos a Malaquías en el Cementerio de los Inocentes en Dallas, Téjas, en el verano de 1993. El funeral tuvo lugar en el inmenso pórtico que está al frente del ayuntamiento de Dallas. Centenares de personas se reunieron para darle el último adiós a Malaquías. Aunque no lo llegamos a conocer, lo llegamos a amar profundamente.

Cuando los empleados del ayuntamiento se dieron cuenta de que estábamos llevando a cabo un funeral de un niño de verdad, exigieron que la policía de Dallas detuviera el evento. El Capitán Kowalski, quien es jefe del equipo especial policíaco de Dallas, dijo a sus superiores que de ninguna manera iba a impedir que se llevara a cabo el funeral. Este hombre, que en varias ocasiones nos había arrestado cuando defendíamos la vida, ahora se nos unía para honrar la vida de este pequeñito niño. Sacó la cara por Cristo. ¡La sacó!

Cuando me contó que no iba a impedir el funeral y que tampoco iba a permitir que nadie más lo impidiera, yo lloré. Lloré, porque supe que ahora el Capitán Kowalski había decidido dar un paso al frente y todos sus oficiales se enteraron de ello. ¡Y todo el ayuntamiento se enteró también! Lloré, porque ahora Malaquías comenzaba su viaje misionero y ya estaba cumpliendo el propósito de su corta vida.

Pongan atención a estas palabras, ustedes padres y madres que han abortado a sus hijos. Ustedes que han fracasado de forma tan miserable al tratar de deshacer el mal que han hecho y se han dado cuenta de que no pueden hacerlo. Dios y el hijo que abortaron les dicen: “Aunque vosotros pensasteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir, como hoy ocurre, a un pueblo numeroso” (Génesis 50:20).

Si usted llegara a conocer al padre y a la madre del Bebé Malaquías, por favor, ¿podría decirles que Dios está utilizándolo poderosamente para hablar por aquellos que no pueden hablar por sí mismos? ¿Podría, por favor, decirles que Dios les ama y que la culpa que les ha alejado tanto de Él puede ser superada en un solo momento divino? Por favor, dígales que es hora de regresar a la casa con Jesús.

El nombre “Malaquías” significa “Mi Mensajero”. ¡El mensaje de Malaquías es que la matanza de bebés inocentes debe terminar!

Este artículo fue tomado y traducido, con la debida autorización, del portal de la organización Priests for Life (“Sacerdotes Provida”), http://www.priestsforlife.org, concretamente del enlace: http://www.priestsforlife.org/resources/abortionimages/babymalachi.htm. Para conocer más acerca de Priests for Life, diríjase a: Priests for Life, PO Box 141172, Staten Island, NY 10314, USA. Tel.: 888-PFL-3448, (718) 980-4400. Fax: (718) 980-6515. Email: mail@priestsforlife.org.
Fuente: Vida Humana Internacional

Adopcion Espiritual

La verdad acerca del dolor del feto


En el número del 24 de agosto del 2004, el órgano oficial de difusión de la Asociación Médica de EEUU, Journal of the American Medical Association (JAMA), volumen 294, página 947, se publicó un artículo que causó un gran alboroto. Los autores dijeron que los conductos neurológicos del cerebro del feto que permiten “la percepción consciente del dolor” no funcionan hasta después de las 28 semanas de gestación. Decir que ha habido una explosión de críticas es poco. Las reacciones a lo aseverado en el artículo se refieren fundamentalmente a tres asuntos.

Uno de ellos es que, contrariamente a lo que dicen los autores del artículo, los bebés prematuros que nacen antes de las 29 semanas y tan temprano como entre las 22 y las 23, sí manifiestan con toda claridad que sienten dolor, ya que reaccionan a los estímulos dolorosos retirándose y llorando. Un segundo asunto es que el artículo referido no da a conocer ninguna investigación nueva, sino que simplemente repasa algunos hallazgos anteriores. El tercero es que se ha hablado mucho de la parcialización de los autores. Uno de ellos es el director del departamento de medicina del centro de abortos ubicado en el San Francisco General Hospital. Se ha informado que en este hospital se practican anualmente 600 abortos entre el 5to y el 6to mes del embarazo. El otro autor trabajó anteriormente para la organización abortista nacional llamada NARAL, por sus siglas en inglés.

Estos comentarios son válidos y por sí mismos destruyen la credibilidad científica del artículo. Sin embargo, es evidente que sería más conveniente realizar un análisis más profundo del tema.

Luego de leer el artículo con sumo cuidado, me resultó chocante el hecho de que si uno es capaz de cambiar la definición de algo para que concuerde con las propias conveniencias, entonces es fácil demostrar que lo que uno dice es verdad. La clave de la cuestión aquí fue la de cambiar la definición del dolor. Obsérvese que en el artículo se habla de “la percepción consciente del dolor”. Además, los autores definieron el dolor como “una sensación y una experiencia emocional que requiere el estar consciente para ser capaz de reconocer el estímulo como desagradable”. La definición del dolor que dan los autores es simplemente incorrecta.

Si decimos que el dolor es cerebral, si lo definimos como algo que existe solamente cuando están presentes la consciencia y la memoria, si definimos todas las otras reacciones a los estímulos nocivos como meros reflejos que en realidad no causan daño, entonces el artículo tiene mérito. Pero he ahí precisamente la falsedad fundamental del análisis de los autores. Es un hecho que no se requiere el estar consciente para reaccionar ante un estímulo doloroso. Además, ni siquiera se necesitan los hemisferios cerebrales. Los siguientes ejemplos servirán para ilustrar nuestro argumento.

Si usted coloca el dedo sobre un horno caliente, lo retirará de inmediato. Su dedo estará apartado de ese horno caliente antes de que su cerebro registre conscientemente el dolor.
Que ese fenómeno sea un reflejo, no hay duda, pero el hecho de que es un reflejo no significa que no le haya dolido, ya que a su dedo ciertamente le dolió y luego desarrolló una ampolla.

Los bebés anencefálicos nacen sin las partes superiores del cerebro. Todo lo que tienen es el tronco cerebral. Por lo tanto, ciertamente no están conscientes. Algunos de ellos viven algunos días; otros, un poco más. Durante este breve período neonatal, si se les pincha con una aguja o si se mojan los pañales, se ponen a llorar. ¿Sienten dolor? Dudo que haya una madre, un padre o un médico que lo está atendiendo en ese momento que diría que eso no es dolor, porque es obvio que lo es. Consideremos otro ejemplo, el de un feto de tan sólo 8 a 10 semanas de gestación. Si usted le pincha la palma de la mano con una aguja, retirará la mano. También abrirá la boca. Podemos comparar este episodio con el caso de un recién nacido a quien accidentalmente se le clava un alfiler al cambiarle unos pañales de tela. Ese bebito retirará sus nalguitas y se quejará estrepitosamente. Las reacciones en estos tres casos es la misma.

¿Cuál es entonces la reacción neurológica en todos estos ejemplos? Un nervio sensorial lleva un estímulo doloroso de la superficie o de la periferia a una porción del tronco del cerebro, que se llama el tálamo. El tálamo se parece a una pizarra rotativa. Dirige el mensaje del dolor hacia abajo, hacia un nervio motriz. Este nervio motriz va a la palma del feto o a las nalguitas del bebé recién nacido y activa un movimiento muscular de echarse atrás, el mismo que consiste en retirar el dedo de un horno caliente.

Hasta hace pocos años, había una cierta sabiduría convencional en el campo de la medicina que decía que los bebés muy prematuros no podían sentir dolor. Debido a ello, a un recién nacido prematuro lo operaban sin anestesia. En años recientes, una serie de artículos han demostrado con bastante claridad que eso no es cierto. Estos artículos han informado, no sólo que un bebé prematuro (o un feto) siente dolor, sino también que esa personita siente el dolor, incluyendo el dolor severo, de una manera mucho más aguda que un adulto.

La razón de ello es la capa de mielina. La capa de mielina es fundamentalmente un aislante. Se la puede comparar a la cubierta de un alambre eléctrico. Ese alambre recibe una carga eléctrica en una punta y la descarga por la otra, sin que la carga eléctrica se salga de la ruta que lleva, gracias a la cubierta del alambre. Los nervios periféricos de los niños más grandes y de los adultos están cubiertos por la mielina, de manera que llevan el estímulo de una punta del nervio al tálamo sin impactar los tejidos por los cuales pasa. Ello ubica el dolor allí donde el estímulo nocivo tuvo lugar. Ahora se sabe que un feto grande y que los bebés prematuros no tienen esta capa protectora o, si la tienen, su desarrollo no se ha completado todavía. Debido a ello, el estímulo doloroso no sólo se siente allí donde ocurrió, sino probablemente también a todo lo largo de la fibra del nervio expuesto. Si ello es así, entonces ese pequeño ser humano siente un dolor mucho más agudo que el niño más grande o el adulto que reciban el mismo estímulo doloroso.

Citemos a algunas autoridades en este campo. La Dra. Jean Wright, de la Universidad de Emory, ha afirmado: “Los bebitos de 23 semanas de gestación reaccionan al dolor de maneras altamente específicas, así como fisiológica y conductualmente coordinadas, similares a las de los bebitos más grandes”. Blechschmidt ha declarado: “A las siete semanas de edad fetal, se crispan o viran la cabeza para alejarse del estímulo con el mismo tipo de maniobra que se puede observar en todas las etapas de la vida”. Matviuw ha dicho: “A las 13 semanas, la respuesta orgánica fetal al dolor es más que un reflejo. Se trata de un intento fisiológicamente integrado de apartarse del estímulo nocivo.”

Pero, ¿no es cierto que el bebé no nacido no puede decirnos que siente dolor? Esa es una buena pregunta. Pero hay una respuesta. El dolor se puede detectar cuando los receptores del dolor descargan impulsos eléctricos en la espina dorsal y el cerebro. Disparan impulsos que les comunican a los músculos del cuerpo que reaccionen, como se ha indicado arriba. Estos impulsos se pueden medir. Además, los cambios en los latidos del corazón, los movimientos fetales, así como los movimientos del recién nacido prematuro, también sugieren una reacción al estímulo doloroso.

Más recientemente, en EEUU, el Tribunal Federal del Distrito del Sureste del Estado de Nueva York recibió una serie de extensos testimonios de expertos en este campo, unos que están de acuerdo con que los bebitos no nacidos pueden sentir dolor y otros que no durante la práctica del aborto “de nacimiento parcial”. En su testimonio, el Dr. Kanwaljeet Anand explicó que los fetos sufren un dolor severo durante los procedimientos de aborto. Este testimonio no fue cuestionado por nadie.

Uno de los que defendió el controversial artículo de la revista JAMA fue el Dr. David Grimes, quien hasta hace poco era el jefe del departamento de ginecología y obstetricia del mismo San Francisco General Hospital en el cual trabaja uno de los autores. Grimes, junto con el Dr. Cates, practicó abortos en el segundo y tercer trimestres en Atlanta, capital del Estado de Georgia. Cates fue el autor de un artículo en el que sugirió que el precio de un aborto tardío se calculara según la longitud del pie del feto. Desde entonces, Grimes se ha convertido en un conocido defensor del aborto sin restricción alguna.

El Acta para Informar acerca del Dolor del Niño No Nacido, que se ha propuesto en el Congreso de EEUU, exige que a la madre que se va a someter a un aborto se le diga que un aborto tardío le causará dolor al feto y que, por lo tanto, éste necesita anestesia. Es evidente que el propósito del artículo de la revista JAMA es descarrilar la aprobación de este proyecto de ley. Considerando todo lo que hemos dicho aquí, tenemos la esperanza de que el intento de los autores sea contraproducente y de que este proyecto de ley sea aprobado.

Dr. John C. Willke

El Dr. John C. Willke es un destacado líder provida a nivel mundial. El Dr. Willke es presidente del Life Issues Institute (Instituto para Asuntos Provida) y del International Right to Life Federation (Federación Internacional para el Derecho a la Vida). Junto con su esposa Barbara, ha viajado extensamente por todo el mundo para dictar conferencias en congresos internacionales, incluyendo América Latina. El Dr. Willke es también un gran colaborador de VHI. Precisamente este artículo ha sido traducido y publicado por VHI con su autorización. Para ponerse en contacto con el Dr. Willke, diríjase a: Life Issues Institute, 1821 W. Galbraith Rd., Cincinnati, OH 45239, USA. Tel.: (513) 729-3600. Fax: (513) 729-3636. Email: lifeissues@aol.com. Portal: http://www.lifeissues.org.

fuente: Vida Humana Internacional

Adopcion Espiritual

03 marzo 2006

Médicos: el derecho a no matar




La negativa de dos anestesistas a colaborar en la ejecución de una pena de muerte en California ha reabierto el debate sobre la responsabilidad ética de los médicos ante el final de la vida. Brad Knickerbocker analiza en "Christian Science Monitor" esta polémica en relación a la pena de muerte, el suicidio asistido y los interrogatorios a prisioneros (24 febrero 2006).



Michael Morales, condenado a muerte en California por violación y asesinato, tenía que haber sido ejecutado el pasado martes pero aún sigue vivo. Su abogado alegó que la inyección letal era un castigo cruel que viola la Octava Enmienda, y el juez del distrito ordenó que le asistieran dos anestesistas que garantizaran que no se le infligía un dolor innecesario. Pero los dos médicos se negaron a participar alegando motivos éticos.

Aunque la ejecución se ha aplazado, dice Knickerbocker, el debate está servido: "¿Debe un médico colaborar en una ejecución?" "Dejando a un lado la espinosa cuestión del aborto, la polémica sobre los médicos y el final de la vida se plantea también en el ámbito de las leyes que permiten el suicidio asistido como la que está vigente en el estado de Oregón". Desde 1997, la ley permite allí el suicidio con cooperación médica a los pacientes cuya esperanza de vida no sobrepase los seis meses (ver Aceprensa 157/97). En la actualidad, otros estados están considerando aprobar leyes parecidas.

Sin embargo, como explica Knickerbocker, también hay estados que se han alineado en la tendencia opuesta. "La Asociación Médica de California ha propuesto introducir medidas legislativas que impidan a los médicos colaborar en las ejecuciones de penas de muerte. En al menos doce estados se están debatiendo proyectos de ley que permitirían a médicos, enfermeras, farmacéuticos y demás personal sanitario, ampararse en la objeción de conciencia para no colaborar en dar muerte a otras personas".

Para Knickerbocker, la lógica que está detrás de estas medidas es que los médicos "tienen la obligación ética y profesional de hacer todo lo posible por salvar vidas humanas, no para terminar con ellas". En este sentido, recuerda el texto básico de la Asociación Médica Americana: "Como miembro de una profesión ordenada a salvar vidas mientras existan posibilidades, un médico no debería participar en una ejecución legalmente autorizada".

En los últimos meses, el debate se ha planteado en un nuevo escenario: la base de Guantánamo y otras prisiones a cargo de Estados Unidos. En ocasiones, el ejército pide la colaboración de psiquiatras para interrogar a los detenidos. En principio esto no debería plantear problemas éticos, pero la realidad es que los abogados de algunos prisioneros han denunciado torturas psíquicas. Según informa Knickerbocker, el año pasado un general del ejército norteamericano presentó un escrito ante el Pentágono en el que aconsejaba que los psiquiatras no participasen en los interrogatorios. La recomendación fue desoída.

A la polémica de los interrogatorios se ha sumado recientemente la cuestión de la alimentación forzosa a los prisioneros. Para algunos altos cargos del ejército, la intervención de los médicos en estos casos sí está justificada, pues el resultado es que salvan vidas. Pero muchos médicos ven las cosas de otra manera y creen que es preferible mantenerse al margen.


Adopcion Espiritual

Así ayudan a vivir dos familias españolas a sus hijas con espina bífida




En Holanda ya es legal matar a los nacidos con alguna malformación o enfermedad incurable. Lo llaman "ayuda a morir". En ALBA, dos familias españolas dan testimonio de cómo ayudan a sendas niñas que nacieron con espina bífida y de cómo sus hijas no son un problema, sino "una niña con un problema a la que hay que ayudar no a morir, sino a vivir dignamente".


Jesús G. Sánchez-Colomer.

"La ayuda a morir a los recién nacidos con enfermedades incurables o malformaciones congénitas ha quedado regulada en Holanda". Así comenzaba su crónica el diario El País sobre la legalización de la eutanasia infantil en Holanda el pasado 30 de noviembre. En el país de los tulipanes queda a disposición de los médicos la vida de los niños menores de 12 años.

Mientras esto sucede en Holanda, en España existen multitud de familias que miran asombradas cómo "nos intentan meter poco a poco en la cabeza la idea de que los problemas es mejor que no existan". Lo dice Javier, un padre de cuatro niños de entre 6 y 11 años, cuya hija menor, Leticia, nació con una lesión medular conocida como espina bífida y por la cual no tiene apenas sensibilidad ni movilidad en las piernas.

Por esta lesión, multitud de parejas abortan a sus hijos, acogidas al tercer supuesto despenalizador del aborto, que lo permite cuando el feto tenga taras físicas. Así, en 2004, fueron 2.550 los niños abortados por sufrir taras como la espina bífida o el síndrome de Down.

Pero tanto para Javier como para Irene, su esposa, "Leticia no ha sido ni es un problema. Por desgracia, es necesario manifestar lo evidente: nuestra hija, es una niña, no un problema".

Una niña feliz

Y a juzgar por cómo juega con sus hermanos y cómo la tratan en casa, es una niña feliz, que juega, que ríe y que, como afirma Irene, "paradójicamente, ha sido un bien tanto para nosotros como para nuestros amigos y nuestra familia".

Irene recuerda que el embarazo "fue normal hasta el séptimo mes, y cuando nos hicieron el eco de alta precisión, se confirmó que tenía espina bifida. Me quedé impresionada, pero lo primero que se me pasó por la cabeza no fue ‘qué horror’, sino si ella estaría sufriendo".

Irene deja claro que los médicos se portaron muy bien con ellos, sobre todo el neurocirujano del Gregorio Marañón, "que me reconfortó mucho porque no hablaba de la lesión de Leticia, sino de que era una niña guapísima. Él no veía al bebé como un problema, sino a un bebé que tiene un problema". Quien sí parecía asustada era la ecografista, porque "no había visto antes la lesión, y no me había dicho que tenía la posibilidad de abortar, y yo la verdad es que agradecí que no lo hubiese visto antes, porque así pasamos el embarazo más tranquilos". Irene reconoce que atender a Leticia supone esfuerzos para la familia, como el cambio de casa, "pero poco más". Por lo demás, "llevamos una vida normal", como Leticia, que "va al colegio con sus hermanos, auque nos habían aconsejado que la llevásemos a uno especial, y es verdad que en algunas cosas está menos atendida, pero hemos preferido que haga una vida lo más normal posible". Dentro de esa normalidad se han involucrado desde pequeños sus hermanos. Por ejemplo, Juan y Beatriz, de 11 y 10 años, se turnan para sondar a su hermana. "Yo, como no sé, le quito el aparato", apunta Ignacio, de 9. Dentro de esta normalidad, Leticia se ha ido dando cuenta de que su situación no es como la de sus hermanos, porque "nunca la hemos engañado, y le vamos diciendo las cosas a medida que se va hacieno mayor". La propia Leticia dice que sus hermanos la cuidan "muy bien", y cuenta que en el cole juega "todos los días".

La eutanasia infantil

Irene opina sobre la eutanasia infantil que "me da una pena terrible porque es negar la posibilidad de ser feliz si no se es pefecto". Para Javier, su marido, la felicidad de una persona no radica en una lesión o enfermedad: "¿Por qué vamos a presuponer que Leticia de mayor no va ser feliz y cualquiera de los otros sí? La eutanasia infantil es una forma de intentar evitar el problema, nadie puede decidir por un niño si de mayor va ser feliz o no en función de una lesión o enfermedad". Opina que un Estado debe preocuparse de lo que será de Leticia si a mi mujer y a mí nos ocurriera algo que nos impida cuidarla. Una ley adecuada y apropiada sería la que garantizase su atención, no la que abriese la puerta a su eliminación".

Javier está seguro de que "cualquier niño puede ser más o menos feliz que Leticia, y nosotros podíamos haber sido mucho menos felices sin Leticia", porque "la felicidad no te la da o te la quita una niña así. Eso es una esperanza que yo quiero dar a la gente, que hay algo positivo en todo esto que uno va descubriendo y sorprendiéndose de ello a lo largo de los años".

Irene recuerda cómo al principio la gente les miraba con cara de "resignación, y yo me rebelaba contra eso". Sin ningún tipo de victimismo, asegura tener la certeza de que la vida "es justa, y Leticia nunca ha sido algo producto de la mala suerte; al revés, ha sido una ocasión para crecer entre nosotros, con nuestros amigos, un punto de unión en la familia". Javier va más allá en este sentido: "Yo no sé si la vida es justa o no, pero sí sé que no estamos más o menos contentos por la circunstancia de Leticia. En todo caso lo estamos más, porque Leticia es un bien para esta familia". Para terminar la entrevista, declara con rotundidad que se considera "un privilegiado" y sonriendo afirma que es "una suerte" la familia que tiene: "Conmigo la vida es injusta, pero para bien. Eso sí, hay que mirarla de frente, no esquivarla ni soportarla, porque cada circunstancia que vivimos es una ocasión para crecer, una pregunta que requiere una respuesta de la misma magnitud".

Algunos menos años que Leticia tiene Blanca, hija de otro Javier y de Fuensanta, pero su lesión es la misma y las consecuencias muy similares: falta de sensiblidad y de control de esfínteres y parálisis en las piernas son los puntos en común entre ambas niñas. Pero el embarazo de Fuensanta fue más traumático que el de Irene. Diagnosticaron la lesión en el segundo trimestre. "Yo me puse a llorar. El médico dijo que la niña podía ser tetrapléjica, e insistió en que me tenía que dar mucha prisa para abortar".

Presión para abortar

"Y la verdad -explica Javier-, nos quedamos muy tranquilos al saber que la ibamos a tener, el problema está en que nosotros estábamos muy convencidos de tenerla y de quererla, pero gente que no estuviera convencida, en esa situación, habría abortado, porque nosotros fuimos a varios médicos de la Seguridad Social, y todos nos dijeron lo mismo. No te ofrecen ni siquiera otra posibilidad ni te explican nada; es más, el ecografista encima nos apremiaba diciendo que quedaba poco tiempo".

Reconocen también que si por ellos fuese, habrían deseado una niña normal, pero a pesar de los cambios de planes, como la remodelación de la casa, "Blanca tiene derecho a la vida, y no por ser minusválida merece no nacer". Denuncian que en ocasiones "la sociedad te pone muchas dificultades", y denuncian indignados cómo las Administraciones prestan más atención a "colectivos mucho más minoritarios que el de los minusválidos, por ejemplo".

Tampoco parecen estar muy de acuerdo con la eutanasia infantil de Holanda, algo que ven como "una barbaridad, porque quién te dice a ti que dentro de unos años estos niños no van a poder andar. Si eso se da, y tú te paras a pensar que has matado a un hijo que ahora podía estar andando, ¿qué haces?"

A Fuensanta se le ilumina la cara al contarle a todo el mundo que su hija Blanca "es una niña buenísima, que aprende todo lo que se le enseña, que se queja muy poco o, por lo menos, como cualquier otro niño. Para nosotros ha supuesto muchos cambios de planes, pero luego no supone nada insuperable".

Son personas

Blanca no para de jugar con los papeles y con la grabadora mientras Javier, su padre, aprovecha para destacarse y dejar clara su postura respecto al aborto eugenésico: "Que aborten a estos niños por estar enfermos es una barbaridad. No son menos personas por ser minusválidos". "Además -apostilla Fuensanta-, es una puerta abierta para que si hoy puedes eliminar al niño que no puede andar, mañana puedas eliminarlo por no tener los ojos azules".

Recuerda lo mal que lo pasó durante el embarazo por la presión de los médicos para que abortase, pero asegura que "nuestra hija tiene una vida digna", y que a veces piensa en "llevársela a esos médicos para que la vean". Javier y Fuensata, al igual que Javier e Irene, no van por la vida con cara de resignación; muy al contrario, caminan ayudando a sus hijos a vivir, no a morir, e incluso se sienten afortunados también porque "si les toca a otros, abortan, y con nosotros, Blanca está viva".

Semanario ALBA



Adopcion Espiritual

Con la sangre de cordón umbilical, el Estado es como el perro del hortelano

Ángel Álvarez, fundador y presidente de VidaCord, banco privado de sangre de cordón umbilical: "Con la sangre de cordón umbilical, el Estado es como el perro del hortelano"

Las células madre procedentes de la sangre del cordón umbilical pueden tener ganada la partida, en lo que a medicina regenerativa se refiere, a las células madre embrionarias. Además, su uso no entraña ningún dilema moral, pero en España el Estado pone trabas a su conservación. Ángel Álvarez, Fundador de VidaCord, propone un proyecto pionero en Europa.

Jesús G. Sánchez-Colomer


Ángel Álvarez Ramos, nacido en Gijón en 1963, es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Oviedo. Además, es autor de seis libros y numerosos artículos de investigación, así como asesor científico de numerosas empresas. Hace cinco años fundó un banco privado de sangre de cordón umbilical (SCU), un material con un inmenso valor biológico que en España sólo administra el Estado. Ángel, a través de su banco de SCU, propone un modelo de conservación que no conculque los principios de libertad y de solidaridad a la hora de los posibles trasplantes, una puerta abierta a la vanguardia de la medicina regenerativa.

-¿Qué es VidaCord y cuál es la razón de su existencia?

-Es un banco privado de sangre de cordón umbilical que ofrece a las familias la posibilidad de guardar la sangre del cordón para la utilidad clínica que pudiera tener en un hipotético trasplante entre hermanos, que es donde se ha evidenciado la utilidad clínica de la SCU. Como algo novedoso en los bancos privados de SCU, ofrecemos a las familias la posibilidad de comunicar la compatibilida de la SCU al REDMO (Red Española de Donantes de Médula Ósea), que es quien comunica todas las compatibilidades entre los bancos públicos. Por tanto, si unos padres libremente decidieran guardar la sangre de sus hijos, podrían hacerlo en VidaCord, y además, si decidieran comunicar al REDMO la compatibilidad de la SCU de sus hijos, esa unidad pasaría a ser de carácter universal como cualquier otra guardada en los bancos públicos.

-¿Tienen ustedes bancos privados en España?

-VidaCord ha creído en el Estado de Derecho, dado que su actividad es plenamente legal en el marco jurídico del Real Decreto 411/96, pero como las autoridades sanitarias españolas están conculcando este derecho, nos hemos visto obligados a instalar el laboratorio en un país de la Unión Europea, en concreto Polonia, donde prestamos físicamente el servicio de la conservación de la sangre. Esto lo hemos tenido que hacer porque nos han conculcado un derecho, pero lo que nos gustaría es que nuestro laboratorio estuviera en Asturias, donde solicitamos y se nos denegó, o en Madrid, donde aún no nos han contestado.

-¿En qué sentido se conculca este derecho?

-Denegando la autorización para abrir nuestro banco, algo que no está prohibido, pero que no nos dejan hacer.

-En España existen seis bancos públicos, ¿cree que existe algún interés por parte del Estado de controlar este tipo de bancos en exclusiva?

-Sí, eso es obvio.

El valor de la SCU

-¿Por qué tienen tanto valor las células madre de SCU?

-La administración pública sanitaria en España está confundiendo a la población hablando del uso de la SCU sólo para el propio niño, en lo cual es verdad que hay muy pocos casos de utilidad de la SCU. Lo que realmente es útil, evidenciado clínicamente, es el trasplante entre hermanos, con más de 4.000 trasplantes en el mundo. Es una lástima que se esté perdiendo esta sangre, que hoy es útil clínicamente en el ámbito de las leucemias, que el día de mañana podría serlo en muchas más cosas según avancen las técnicas de la medicina regenerativa, y que es una lástima que se tire.

Como el servicio público de salud no puede guardar la sangre de los 450.000 niños que nacen en España al año, lo que VidaCord propone es que se instrumentalicen entidades privadas, con todos los controles necesarios para tener altos estándares de calidad, que incluso si es necesario intervengan sus precios, pero que al final haya entidades privadas en las que un padre, libremente, decida si quiere guardar o no la sangre de su hijo. Además, lo que ofrece VidaCord es que si libremente lo decide, pueda ejercer la solidaridad. Pero lo que no puede ser es que un material de extraordinario valor biológico se siga tirando. Insisto en que el Sistema Público de Salud no puede recoger la SCU de los 450.000 niños que nacen al año. En este caso, la Administración pública se está comportando como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

-¿De cuántos cordones se ha guardado sangre en España en los bancos públicos?

-Según el acta de la ONT (Organización Nacional de Trasplantes), 17.421 unidades a junio de 2005.

-Según su procedimiento, ¿cuánto costaría a una familia española conservar la SCU de su hijo?

-1.800 euros, de los cuales, entre que se firma el contrato y nace el niño, hay que abonar 900 en costes de transportes, analítica y procesamiento de la SCU. Facilitaríamos los pagos según las necesidades de la familia. El resto es durante 20 años a 80 euros al año. Para las familias con ingresos menores de 10.000 euros al año, a través de la Fundación VidaCord, correríamos con los 900 euros iniciales.

-¿Y cuánto le cuesta a la ONT conservar una unidad de SCU?

-Dos mil euros procesar un cordón, lo cual demuestra ineficiencia, porque a nosotros, una entidad privada, nos sale más barato.

-¿Para qué le sirve a una familia guardar la SCU de uno de sus miembros?

-Hoy, procurar la mejor opción que pudiera tener un hermano en el tratamiento de una posible leucemia. Mañana podría ser en otras enfermedades. Por eso yo me pregunto: ¿por qué nos han de decir que no? Nosotros no somos enemigos de la ONT. En la ONT tienen que ver el modelo mixto de VidaCord como a alguien que defiende sus mismos valores de libertad y de solidaridad, un aliado que viene sumarse a un esfuerzo de solidaridad en la medida en que las familias decidan libremente comunicar al REDMO las histocompatibilidades.

-¿Existe algún impedimento ético o moral en la conservación de la SCU, o para la utilización de sus células madre?

-Lo explico sin rodeos: desde el punto de vista de la moral católica, utilizar este tipo de células procedente de la SCU no conculcan ningún derecho como es el derecho a la vida de ningún no nacido. No son células como las embrionarias. Estas células de SCU son sólo eso: células. Y la Iglesia no ha tenido nunca nada en contra de que se utilicen células. Lo ha tenido en contra de que se utilicen células procedentes de embriones, pero no por el mero uso de las células, sino de las que proceden de un embrión, porque para obtenerlas matas un embrión. Por lo tanto, la Iglesia no está en contra de su utilización, incluso yo diría que ven en ella una alternativa.

Desde la ética laicista, se podría reprochar que si una familia guarda la SCU para ella, ¿qué pasa si niños ya nacidos no encuentran unidades en los bancos públicos? Pero el modelo VidaCord lo concilia, porque a través de la libertad de unos padres puede comunicar al REDMO, sin conculcar la solidaridad, y entonces, ¿cuál es el problema? Es un modelo de banco privado y solidario que ofrece cubrir el servicio que el Estado no puede, y la solidaridad de la política de trasplantes.

-Sanidad ha anunciado que va a asegurar a través de un real decreto la no autorización de apertura de estos bancos privados.

-A mí me sorprende que este Gobierno esté legislando con absoluta firmeza en ámbitos extraordinariamente sensibles como es el tema de los embriones o de la clonación terapéutica, y que se muestre con la firmeza de la ministra de Sanidad, que ha dicho que aunque hubiese habido tan sólo cinco padres con esta necesidad se hubiera legislado, y ahora resulta que en un caso como el de SCU, que no hiere ningún tipo de sensibilidades, diga que se legislará de acuerdo al interés general. ¿No es de interés general que los padres puedan si quieren guardar un material biológico de extraordinaria importancia?

-Hablando de padres, ¿por qué los Príncipes se han ido a Estados Unidos para guardar la SCU de Dña. Leonor?

-El 30 de mayo, VidaCord informó a los Príncipes a través de una carta de la utilidad de la SCU en el posible trasplante cruzado entre hermanos. Esperábamos, confiando en el Estado de Derecho, que nos autorizasen a abrir nuestras instalaciones en Asturias. Para nuestra sorpresa, se denegó esa autorización, y yo quiero imaginar que los Príncipes, al no haber ningún banco privado en España y conociendo la utilidad clínica de SCU para el trasplante entre hermanos, tuvieron que acudir a un banco de fuera.

-En la UE sólo hay dos países en que ahora no hay concesiones a bancos privados. Uno de ellos es España, ¿por qué?

-Sorprende que haya bancos privados de SCU en todos los países de Europa, menos en aquellos por los que ha pasado el actual director de la ONT, Rafael Matesanz, que son Italia y España.

-¿Cómo se encuentran sus solicitudes de apertura?

-En Asturias se nos denegó la autorización. Pero en Madrid, parece que la presidenta de la CAM tiene la voluntad de dar acreditaciones a bancos privados. Parece ser que está encontrando gran reticencia en el Ministerio. Aunque nuestras esperanzas están depositadas en Dña. Esperanza Aguirre.

Semanario ALBA
Adopcion Espiritual

Otra vez el aborto



Recientemente se ha publicado en Diario LA RIOJA un artículo titulado 'Por qué 85.000 abortos', firmado por el delegado de la Fundación Vida en La Rioja. Su lectura, y un reciente debate televisivo, me ha llevado a reflexionar sobre el tema. Una parte importante, cada vez mayor, de la comunidad científica considera que en la concepción comienza una nueva vida; el feto es un ser humano, con un patrimonio genético irrepetible. Además, jurídicamente, en muchos estados el aborto ha sido y es considerado un delito; por ello, aunque en varios se han despenalizado algunos supuestos, no se puede hablar del derecho a abortar.

Ninguna mujer quiere abortar (aunque las estadísticas hablan de mujeres que han abortado cinco o más veces), sino más bien se ve abocada a ello, muchas veces, por soledad, falta de recursos económicos, de convicciones firmes, etc. Pero, a la vez, toda mujer sabe que el dolor físico o psíquico no justifica quitar una vida humana porque el fin no justifica los medios. La sociedad no quiere abortos, los tolera en determinados casos y es indulgente con la adolescente embarazada. La antigua vergüenza de ser madre soltera se ha reducido mucho, mientras se extienden las presiones a futuras madres (sobre todo solteras, especialmente adolescentes) planteando que «no hay otra salida». Por el contrario, en muchas ocasiones, el propio entorno social se ensaña con las madres que en situaciones difíciles siguen adelante con su embarazo.

El aborto puede resultar muy tentador cuando se piensa que el problema es el embarazo y que, zanjándolo por la vía rápida, se acaba ese problema: nadie descubrirá tu actividad sexual, no hay que decidir quien se queda con el futuro hijo y se puede seguir como si nada hubiera pasado. Sin embargo, como el aborto va contra el arraigado instinto maternal, muchas mujeres que abortan quedan marcadas por esa experiencia, a veces para siempre: padecen reacciones sicológicas nuevas, recuerdan intensamente el momento del aborto, piensan en niños pequeños, etc., y tienden a tomar sustancias, a veces nocivas, para paliar esa tensión. Hay mujeres que ocultan este trauma durante años hasta que algo les hace explotar; a menudo un nuevo embarazo: ver la imagen de su futuro hijo de 9 semanas en una ecografía les hace darse cuenta de que el aborto se hizo con alguien igual de vivo, que eso no es un quiste sino su hijo.

Ante el dilema del aborto o la vida, el Estado no puede ser neutral. En un Estado de derecho, que coloca los derechos humanos en la base de su arquitectura constitucional, nada más lógico que apostar por la vida, sobre todo la más indefensa. Si queremos ser cada vez más civilizados tendremos que encontrar otras formas de resolver los problemas. Hay un clamor, casi unánime, por una política generosa para prevenir los abortos. Algunos proponen que igual que se hace un plan nacional antidroga para atajar el mal de la drogadicción, ¿por qué no se hace otro plan semejante para frenar la cultura de muerte del aborto, que tanto daña a hombres y mujeres y al bien común de este país?

Pero ¿qué hacer con esa adolescente que biológicamente es apta para ser madre pero que socialmente es inmadura?¿O con aquella pareja que no se ha planteado el matrimonio ni tener un hijo que haría añicos sus estudios, su trabajo, etc.? Ante una maternidad conflictiva el Estado debe fomentar una cultura de la vida como valor permanente, promover una educación afectivo-sexual global, no meramente biologicista sino responsable, explicando los diversos tipos de riesgo que comportan las relaciones sexuales; una buena información sobre la adopción y sus modalidades; ampliando las ayudas sociales a madres solteras, etc. Lo que no es admisible, porque es falso, es vender la «bondad» del aborto como salida de emergencia sobre todo para los que se denominan «embarazos no deseados» de los jóvenes
Carlos Moreda de Lecea
Adopcion Espiritual

02 marzo 2006

Sobre los niños, los medios de comunicación y el sexo. Recortes de prensa



THE NEW YORK TIMES

El pasado verano, en la película Me and you and everyone we know, que ganó un premio cinematográfico en la categoría de "prohibido a los menores de 17 años", un adolescente es iniciado en el sexo oral por dos chicas quizá un año mayores, y su hermano de 6 años se introduce en un chat pornográfico donde se escribe con una mujer.

¿Es esto lo que ven los niños? En caso afirmativo, ¿qué mensaje están recibiendo sobre el sexo y qué efecto tendrá en sus vidas?

La revista Pediatrics analizó el tema el pasado mes de julio en un informe titulado Impacto de los medios de comunicación en las actitudes y hábitos sexuales de los adolescentes. Es un asunto importante, pero tristemente ignorado. El informe, basado en una revisión de la literatura científica, fue solicitado por el Congreso de Estados Unidos, financiado por los Centros de Prevención y Control de Enfermedades de Atlanta y dirigido por la Universidad de Texas, en Houston. Según la conclusión de Liliana Escobar-Chaves, investigadora principal, "aunque una gran meta es conocer los efectos de los medios de comunicación en las costumbres de los adolescentes, como en las comidas, el tabaco o la bebida, apenas conocemos los efectos sobre sus hábitos sexuales".



¿Quién supervisa lo que ven, leen y oyen sobre el sexo?. En la mayor parte de los casos, nadie. "Cada vez más, los jóvenes acceden a los medios en entornos aislados de la supervisión o guía de los padres u otros adultos", dice el informe. "De media, un joven americano gasta un tercio del día en varias formas de comunicación, por lo general sin control paterno".



A pesar de los cortafuegos informáticos y televisivos, no tienen muchos problemas en acceder a presentaciones sexuales gráficas. Y na- die restringe lo que oyen por sus auriculares. El efecto de la educación basada en la abstinencia palidece por comparación con los numerosos mensajes gráficos que retratan la actividad sexual -en especial el sexo sin protección fuera del matrimonio- como una parte de nuestra cultura tan normal y aceptable como comer un Big Mac o beber una Coca-Cola.



La proporción de estudiantes de bachillerato que dicen haber practicado sexo ha bajado algo y el índice de embarazos de adolescentes también, pero las cifras siguen siendo pasmosas. "Aproximadamente el 47 por ciento de los estudiantes de bachillerato han tenido relaciones sexuales. De ellos, el 7,4 por ciento informa haberlo hecho antes de los 13 años, y el 14 por ciento han tenido cuatro o más compañeros sexuales". Cada año, en Estados Unidos cerca de 900.000 chicas jóvenes se quedan embarazadas (340.000 tienen 17 o menos años). Los índices de enfermedades de transmisión sexual son más altos entre adolescentes que entre adultos, y el 35 por ciento de las jóvenes han quedado embarazas al menos una vez antes de los 20 años. En 2002, las infecciones por Chlamydia fueron seis veces más prevalentes entre adolescentes sexualmente activas que entre mujeres sexualmente activas.



Los riesgos no acaban con los embarazos y las ETS. "Los datos sugieren que los adolescentes sexualmente activos tienen más riesgo de depresión y suicidio. Las experiencias sexuales tempranas se han asociado también con otros hábitos potencialmente dañinos como el alcohol, la marihuana y otras drogas".



En un comentario a este estudio, Joe McIlhaney, del Instituto Médico para la Salud Sexual de Austin, en Texas, escribe que "muchos padres y algunos médicos subestiman el impacto negativo y a largo plazo de una temprana actividad sexual". El informe añade que, con la perspectiva del tiempo transcurrido, muchas chicas sexualmente activas hubieran deseado haber esperado más tiempo.



La televisión es el medio mejor estudiado; a él dedican más de tres horas al día. Dos tercios de los jóvenes de 8 a 18 años tienen televisión en sus dormitorios, y dos tercios viven en hogares con televisión por cable que les da acceso no supervisado a escenas y diálogos sexuales.



El contenido sexual de la televisión es creciente. Un estudio de la Fundación Kaiser ha encontrado que "los programas más vistos por adolescentes en 2001-2002 tienen cantidades inusualmente altas de contenidos sexuales comparados con la media televisiva: el 83 por ciento de los programas preferidos de los jóvenes tenían contenido sexual y el 20 por ciento incluían escenas explícitas o implícitas".

Un mundo feliz

El estudio también ha observado que "los personajes implicados en situaciones sexuales de estos programas televisivos raramente experimentan consecuencias negativas. Los programas que advierten sobre el riesgo y la responsabilidad sexual representan sólo el 1 por ciento de todos los que incluyen contenidos sexuales". Además, sólo el 3 por ciento de las escenas de sexo observadas aludían a la protección contra ETS o incidían en los embarazos no deseados.

Lo poco que se sabe de los efectos de la televisión sobre las actitudes sexuales de los jóvenes procede de una encuesta telefónica efectuada en 2001 y 2002 entre 1.792 jóvenes de 12 a 17 años. La encuesta mostró que ver programas con carga sexual envejece artificialmente a los niños: los que ven más que la media se comportan sexualmente como si tuvieran de 9 a 17 meses más. Y los niños de 12 años que abusan de tales contenidos actúan como si tuvieran 14 ó 15 años. Asimismo, los adolescentes acostumbrados a esta programación tienden a sobreestimar la frecuencia de ciertos hábitos sexuales y manifiestan actitudes más permisivas hacia el sexo prematrimonial.

En cuanto al cine, dos estudios que analizaron el contenido de los vídeos alquilados más vistos por gente joven revelaron una gran carga sexual. Los efectos de estos programas han sido mínimamente estudiados. En un análisis de 2001 con chicas de raza negra sexualmente activas de 14 a 18 años, las que se habían expuesto a películas clasificadas X eran más proclives a tener múltiples compañeros sexuales, a practicar sexo con más frecuencia, a dar positivo en los test de Chlamydia y a recurrir menos a la contracepción.

Los vídeos musicales que gustan a los jóvenes abundan en referencias sexuales, en gran parte explícitas, sigue el informe de Pediatrics. Pero los efectos de esta exposición no han sido estudiados, como tampoco el influjo de las revistas, anuncios o juegos de ordenador de tono subido. En cuanto a internet, una encuesta entre chicos de 10 a 17 años reveló que "uno de cada cinco había encontrado inadvertidamente contenido sexual explícito, y uno de cada cinco había estado expuesto a una solicitación sexual no querida mientras chateaba".

El informe invita a mejores estudios para conocer cómo afectan tales contenidos a las creencias y hábitos de los adolescentes, y a medir el efecto de su acumulación en el tiempo y el desarrollo futuro de la sexualidad juvenil.

6 de febrero de 2006

www.almudi.org

Adopcion Espiritual

La cuarta parte de jóvenes alemanes sufre problemas derivados de la banalización de la sexualidad


Análisis Digital - 28/02/2006
La organización evangélica alemana Weißes Kreuz (Cruz Blanca), no precisamente sospechosa de “timorata”, alerta de los estragos producidos por la “liberación sexual” entre los jóvenes. Su presidente, el médico Wolfgang Vreemann, presenta estudios que afirman que uno de cada cuatro jóvenes sufre alteraciones psicosomáticas por la presión que les impone la imagen del sexo que transmite la cultura dominante. Advierte, además, de que éste es uno de los principales motivos que induce a los adolescentes a la depresión y al suicidio

No hay noviazgo, ni siquiera relación pasajera, que se entienda hoy sin relación sexual. Pero no es así como figura en el “manual de instrucciones del Creador”, dijo el doctor Wolfgang Vreemann, presidente de la asociación evangélica Cruz Blanca, que se ocupa de temas de salud sexual y bioética, durante la asamblea anual de la organización territorial de Wüttemberg, celebrada el pasado 19 de febrero. Sin entrar en valoraciones morales acerca de este problema, Vreeman alerta de los trastornos que genera esta mentalidad entre los jóvenes de 15 a 25 años. Las más evidentes son las disfunciones de tipo sexual provocadas por la “presión de funcionar” y el “miedo al fracaso”. Estos problemas, según los estudios presentados por el doctor, afectan al 25% de los jóvenes.

Pero además hay una sensación de vacío existencial y la de ser reducido a un objeto difíciles de cuantificar. Como aproximación, Vreeman aporta el dato de que uno de cada dos jóvenes alemanes reconoce que las relaciones sexuales no le “liberan”. De hecho, el doctor afirma que ésta es causa común de depresiones y suicidios, la principal causa de mortalidad entre los jóvenes de 15 a 25 años. Según otro estudio citado por Vreeman, el 80% de los jóvenes cambia con frecuencia de “pareja sexual”, a pesar de que, en realidad, anhela un noviazgo duradero.

El antídoto contra esta epidemia sorprende por su sencillez: “El noviazgo necesita mucho tiempo para madurar”, afirma Vreeman. Por ello, su recomendación es animar a los jóvenes a que esperen al matrimonio antes de mantener relaciones sexuales. No es una propuesta muy popular en los tiempos que corren, reconoce, pero sí la más eficaz par prevenir todos esos problemas descritos.

En un encuentro paralelo de jóvenes, el pastor y presidente local de la organización evangélica, Volker Gäckle, alertó sobre la concepción de la pareja “únicamente como instrumento de mi felicidad”. En su opinión, “cuando contemplo al otro sólo como una ayuda para mi autorrealización, como alguien que me proporciona felicidad con sus artes culinarias, con su belleza, su trabajo, su dinero, su fuerza o su potencia sexual, hay que concluir que la relación no funciona

Adopción espiritual

No se quede callado, o será cómplice y culpable

Si algún día un grupo de investigadores de categoría demostrara que el embrión humano no tiene vida humana, la polémica del aborto desaparecería. Practicar un aborto sería como quitarse una espinilla o cortarse el pelo. ¿Hay polémica con respecto al corte de pelo? ¿Hay sentadas en las puertas de los podólogos para evitar que a la gente le quiten los callos? ¿Hay operaciones rescate delante de las clínicas dentales para salvar las muelas que van a ser extraídas y evitar que vayan al cubo de la basura?

Probablemente nos quedaríamos todos muy tranquilos. Sin embargo la realidad no siempre es como quisiéramos que fuera y si no la podemos cambiar tenemos que aceptarla como es. De lo contrario viviríamos en un mundo fantástico, irreal.

La biología y la medicina estudian la realidad y ven que el embrión humano tiene vida humana desde el principio, desde la concepción. Si no es vida humana en ese momento, ya no lo será nunca. Si es vida humana, no dejará de serlo hasta que muera o hasta que lo maten. El proceso de desarrollo es continuo, no hay un momento a partir del cual se pueda decir que antes no era humano y ahora sí. Qué más da que el embrión tenga 6 ó 60 días, que esté implantado en el útero o flotando en la trompa, que esté dentro de su madre o en una cuna, que pueda dar lugar a gemelos o no, que se le llame embrión, feto, neonato, niño o adolescente? No es que se desarrolle hasta convertirse en hombre, sino que se desarrolla como hombre. Aceptar que después de la fecundación un nuevo ser humano ha empezado a existir ya no es cuestión de gusto o de opinión, no se trata de una hipótesis científica, sino de una evidencia experimental.

Un individuo de la especie homo sapiens es persona, sea de la raza que sea. Y un embrión humano es persona, porque es un individuo de la especie homo sapiens. Esto es independiente de su estado de desarrollo o ruina. Un paciente con una enfermedad del sistema nervioso es persona, y un embrión que no ha desarrollado su sistema nervioso es persona, aunque a una mirada superficial no lo parezca. Un chimpancé adulto da más señales de personalidad que un niño de un año. Lo que es potencial en el embrión no es el ser persona, sino el comportarse como persona. Todos somos personas en potencia en el sentido de que nadie ha desarrollado todas las posibilidades de una persona.

Entiendo perfectamente los motivos vivenciales que pueda tener una chica violada y con falta de recursos y todas esas cosas. Pero lo que no puedo admitir es que se crea que la mujer es dueña del niño. Ningún hombre tiene dueño. La teoría de los derechos humanos se fundamenta en que los hombres a diferencia de los animales y las cosas no pueden ser sometidos al dominio de nadie. Y los hombres débiles (niños, ancianos, enfermos ) deben ser protegidos.

En algo tan serio bastaría la sola probabilidad de que el embrión fuera hombre, para justificar una rotunda prohibición de cualquier intervención que lo pusiera en peligro. Para poder derribar una casa no basta con pensar que probablemente no hay nadie dentro. Hay que asegurarse primero de que no hay nadie. Para atentar contra un embrión habría que demostrar primero con seguridad que no es una persona. El Derecho Romano permitía el aborto porque consideraba al feto como parte de las entrañas de la madre. Esa concepción ya no es sostenible científicamente.

Ahora se nos viene encima una ley de reproducción asistida que autoriza la generación expresa de embriones para investigar y permite su comercialización, tráfico y uso industrial. El fin (para investigar, curar enfermedades de otros) no justifica los medios (producir y experimentar con una persona, arriesgarse a lesionarla, matarla). El hombre nunca puede ser utilizado como un medio.

Un hombre es un mundo de proyectos, de realidades,de sentimientos ¿Cuánto da de sí la vida de un hombre! Es libre y puede hacer el mal o puede hacer el bien y amar y ser feliz y hacer felices a otros ¿A cuántas personas se les está impidiendo esto! Todos somos responsables, en diversa medida. No podemos desentendernos. Estamos evitando con nuestra pasividad que cientos de miles de hombres puedan vivir su vida. No es una cuestión de moral privada (tú opinas esto, yo lo contrario y que cada uno haga lo que quiera) pues hay perjuicio de tercero. No es cuestión de ser tolerante. ¿Se puede tolerar el asalto de bancos, la esclavitud, la agresión a los hombres más débiles e indefensos? Y además, los más inocentes. Alguien tiene que defenderlos.

Por favor, haga algo: manifiéstese, proteste, aclare las ideas a sus hijos, despierte del sopor a sus amigos, saque el tema en el autobús, intervenga en la radio, publique un artículo, pegue carteles por la calle, organice una huelga, pida una audiencia a Zapatero y otra a Rajoy o a Pedro Sanz, grite por la ventana de su casa o cuelgue una pancarta, dé conferencias si sabe pero no se quede callado, o será cómplice y culpable.

Alfonso Baselga, Médico

Adopcion Espiritual

01 marzo 2006

Esta foto es de Chemita...




El sábado antepasado estaba de guardia en la Cruz Roja y llegó una niña de 17 años que seguro se había tomado algo para abortar... y dio a luz a este bebe... (No les pongo las demás fotos para que los que no son médicos no se traumen). El caso es que un amigo y yo nos quedamos cuidándolo las pocas horas que vivió... Miren el tamaño de sus manitas por favor... (La mano de abajo es la mía). La mamá tenía apenas ¡¡¡cuatro meses de embarazo!!! Pero el ya estaba perfectamente bien formadito... uñitas, deditos, orejitas, boquita, todo...



El caso y lo padre de la situación fue que como ni siquiera lo pudimos intubar (no había cánulas tan chiquitas... además le podíamos tronar los pulmoncitos) entonces tuvimos que quedarnos junto a el toooodo el tiempo calentándolo con sabanas y lámparas y echándole aire por la boquita... Llegó un momento en que nos quedamos maravillados de la fuerza que tenia ese bebe... Créanme que cuando veíamos que su corazoncito empezaba a fallar, dejábamos de darle respiraciones para que no sufriera más... y en el momento en que le quitábamos el aire, el ritmo cardiaco volvía a subir...



¡¡¡IMPRESIONANTE!!!! Nos trajo así casi 4 horas. Después de muchos intentos, cuando lo vimos que ya estaba medio mal, lo bautizamos (si, salio la educación religiosa cañón... Pero no podíamos dejar que alguien así, que había luchado tanto, se fuera sin un nombre, como si no hubiera pisado este mundo... Y como no sabíamos aún si era niño o niña, le pusimos José María... Chemita pa' los cuates...



Cuando murió, (debo confesar que lloré muchísimo) me puse a pensar en todo lo que era vivir, en todo lo que él lucho. Y, caray... ¡¡¡vivó 4 horas!!! Y yo a mis 21, casi 22 no he hecho un pepino, me da hueva despertar y ¡¡¡vivo getona!!!



El sábado fui con unos niños de prepa y secundaria y les puse la foto, les expliqué lo mismo que les digo a ustedes, etc... Y créanme... chequeen la cantidad de vidas (la mía, la de mi familia, mis amigos, los doctores y enfermeras de la Cruz, los chavos del sábado y ahora ustedes...) en las que ha influido chemita... ¡¡¡en 4 horas de vida!!!!



Ya quisiéramos muchos esas ansias de luchar por lo que queremos, por vivir... Pero la neta es que lo vemos como algo de todos los días, como algo que siempre pasa... y ya se nos hizo costumbre respirar, despertarnos, y no vemos lo increíble y la dicha que tenemos de poder cambiar a diario este mundo, hacer algo bueno por alguien...



IMAGINENSE LAS ENORMES GANAS QUE TENIA ESE CHIQUITO DE SOBREVIVIR.. Así que neto, luchen a diario por lo que quieren y acuérdense de esto en las mañanas y cuando tengamos mas flojera que nunca...



Se me hizo padre contarles esta experiencia, creo que vale muchísimo la pena... y pues si quieren o así... denle forward... a ver en cuantas vidas puede seguir influyendo alguien que vivió ¡¡¡4 horas!...


Adopcion Espiritual