21 marzo 2006

«Yo exterminé a un pueblo: 1.600 abortos en 4 años»

Un ginecólogo de Palermo, que trabajaba en una clínica abortista, cambió al nacer su hijo

En su departamento le habían puesto de mote Herodes. Apenas terminó los estudios de ginecología , le pusieron una cuchara en la mano, porque en aquel campo el puesto de trabajo se encontraba con mucha más facilidad, y comenzó a practicar interrupciones voluntarias del embarazo en un hospital público.

Pero un día de hace cuatro años, hizo por primera vez la experiencia en una sala de partos, y el primer llanto de un niño le marcó profundamente. La mirada de la madre, que observaba a su bebé recién nacido sobre su abdomen, al final de sus esfuerzos, no ha podido nunca quitárselo de la cabeza. Salvatore Piscopo, 32 años, ginecólogo en el departamento de obstetricia y ginecología del Instituto materno infantil de Palermo, ha redescubierto la emoción del nacimiento, tras tantos años dedicados a matar. En aquel período estaba yo archivando los informes sobre las "interrupciones voluntarias del embarazo", y me di cuenta de una realidad sobrecogedora —relata fijando en el vacío sus ojos verdes, como escudriñando el pasado—. En un año había practicado 400 abortos, 1.600 en cuatro años. Era como si hubiera exterminado un pueblo entero.

Hace dos años supimos que mi mujer esperaba un niño —continúa—. Fue aquel el momento en que mi concepción de la vida cambió radicalmente. ¿Cómo habría podido seguir matando a aquellos pequeños seres, si uno de ellos iba a ser mi hijo?

Pero, en realidad, su actividad abortiva nunca había sido una elección consciente. En aquellos años pensaba: "Alguien tiene que hacer este trabajo" —dice, con la conciencia de quien siempre ha intentado solidarizarse en las situaciones más difíciles—. Entonces creía que la "interrupción voluntaria del embarazo", en algunos casos, era incluso necesaria. Cuando uno se encuentra ante fetos malformados, destinados a una vida de infelicidad, o cuando los problemas económicos crean dificultades insuperables. Piensen en una madre prostituta o en un padre en la cárcel, o en el paro y con otras seis bocas que alimentar.

Sus colegas, los que antes le llamaban con disgusto Herodes, al principio no podían creérselo. Siempre lo habían estimado por su precisión y profesionalidad, pero ahora es para todos, además, un modelo, uno que ha tenido el valor de cambiar de ruta. ¿Si sería capaz otra vez de practicar abortos? —concluye—. Si lo hiciera, ya no podría volver a mirar a los ojos a mi Eugenio.



Adopcion Espiritual

18 marzo 2006

El trabajo de sonreír



Lo que parece tan fácil y agradecido
La reciente encíclica de Benedicto XVI sobre el amor ha pillado por sorpresa a los medios de comunicación internacionales. Muchos esperaban un documento en el que denunciara los graves males que aquejan a nuestra sociedad y han quedado del todo sorprendidos al encontrarse con un texto muy sugestivo y extraordinariamente cálido: "El amor es una luz —en el fondo la única— que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar. El amor es posible, y nosotros podremos ponerlo en práctica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo: a esto quisiera invitar con esta encíclica", escribe el Papa en uno de los últimos párrafos. Y poco antes explica que "el amor no se reduce a una actitud genérica y abstracta, sino que requiere mi compromiso práctico aquí y ahora". Una de las maneras de ponerlo en práctica es tomarse el trabajo de sonreír.

¡Cuánto apreciamos todos la sonrisa amable de las personas y cuántas veces nos resistimos a sonreír! Resulta un tanto enigmático que gustándonos tanto a todos el que nos atiendan con una sonrisa seamos tan roñosos a veces para sonreír a quienes solicitan nuestra atención. Los medios de comunicación presentan de ordinario rostros violentos, airados o doloridos que nos conmueven, y cuando ponen ante nuestros ojos caras sonrientes tendemos a menudo a considerarlas falsas y forzadas —"de circunstancias", decimos— porque pensamos que con su talante amable buscan el propio interés o simplemente la eficacia. De modo semejante, nos parece increíble que alguien pueda acogernos con una sonrisa afectuosa aun sin conocernos y, sin embargo, todos tenemos la maravillosa experiencia de aquella sonrisa a primera hora de la mañana que logró cambiar nuestro día.

Nada más y sólo del hombre

Es una pena minusvalorar la sonrisa, pues es uno de los rasgos más típicos del ser humano. Ludwig Wittgenstein —para muchos el filósofo más profundo del siglo XX— anotaba incidentalmente en un oscuro pasaje de las Philosophical Investigations que "una boca sonriente sonríe sólo en un rostro humano". Con estas palabras Wittgenstein afirma que para sonreír hace falta un rostro humano que otorgue significado a la sonrisa, pero quizá sugiere también que un rostro es plenamente humano cuando sonríe. Ya los escolásticos medievales advirtieron que la capacidad de sonreír era un accidente propio de los seres humanos, era una propiedad derivada necesariamente de su esencia. Omnis homo risibilis est, decían; todo hombre es capaz de reír. Tomarse el trabajo de sonreír es un modo aparentemente sencillo en el que cada uno puede hacer un poco más humano este mundo nuestro y hacer así también más humana su propia vida.

Para entender esto un poco mejor viene bien recordar la ontogenia de la sonrisa, su manera originaria de desarrollarse en el niño. Según dicen los expertos en desarrollo infantil, el reflejo espontáneo en el arco bucal del bebé satisfecho induce a la madre a pensar que su hijo le está sonriendo. La madre, emocionada al descubrir aquella aparente sonrisa de su bebé, le premia con achuchones afectuosos. El niño, entusiasmado a su vez ante esas oleadas de ternura efusiva, le corresponde imitando la expresión del rostro materno con una sonrisa cada vez más franca y abierta. Este singular proceso educativo muestra que la sonrisa no es un mero reflejo espontáneo del placer, sino que, sobre todo, es una valiosa conducta comunicativa.

La sonrisa y su trabajo

Esta semana pasó a visitarme una doctoranda con su hija Carmen de poco más de un año. Le dimos a la niña un juguete sencillo para que se entretuviera mientras su madre y yo hablábamos de filosofía. En un momento de la conversación en el que nos reíamos abiertamente de una broma filosófica, Carmen se unió entusiasmada a nuestra risa como si hubiera entendido algo. Con aquella risa espontánea nos dio una verdadera lección de filosofía: reír juntos, sonreírnos unos a otros, crea unos formidables espacios de comunicación.

Sonreír es reconocer al otro como persona: sonrío al bedel al entrar en el edificio en el que trabajo, pero no a la fotocopiadora que está en el pasillo. Hay personas a las que la sonrisa parece serles natural. Me viene a la memoria aquella sonrisa maravillosa de Juan Pablo I que en los breves días de su pontificado llenó de esperanza al mundo. Pero puede leerse en el libro suyo Ilustrísimos Señores, escrito unos pocos años antes: "Desgraciadamente sólo puedo vivir y repartir amor en la calderilla de la vida cotidiana. Jamás he tenido que salir huyendo de alguien que quisiera matarme. Pero sí existe quien pone el televisor demasiado alto, quien hace ruido o simplemente es un maleducado. En cualquiera de esos casos es preciso comprenderlo, mantener la calma y sonreír. En ello consistirá el verdadero amor sin retórica". Todo hace pensar que aquella sonrisa que tan natural parecía era fruto de un prolongado esfuerzo de muchos años. Algo parecido me contaba un colega de su experiencia: "Hay temporadas, días, en que es una heroicidad sonreír por lo menos para mí: días en los que no has dormido, en los que no te encuentras física o psicológicamente bien, que tienes preocupaciones u otras ocupaciones en la cabeza que te impiden ponerla en las personas que tienes a tu lado. Si te lo propones consigues dar el pego: 'tú siempre tan sonriente, qué bien te va la vida' te dicen. ¡Y cada sonrisa te cuesta un mundo!".

Parece efecto pero es causa
La sonrisa es siempre muy agradecida. Como la madre con el bebé lactante, quien sonríe cosecha muchas veces la sonrisa y el afecto de los demás. Es muy conocida aquella afirmación de William James, uno de los fundadores de la psicología contemporánea, de que no lloramos porque estamos tristes, sino que estamos tristes porque lloramos. Me parece que algo semejante puede decirse de la sonrisa. De hecho, cuando me encuentro con personas que sufren por su aislamiento, por sus dificultades de comunicación con los demás, suelo invitarles a que se empeñen en sonreír a quienes tienen a su alrededor porque —les digo— no sonreímos porque estamos contentos, sino que más bien estamos contentos porque sonreímos. No importa que en un primer momento la sonrisa sea forzada o parezca artificiosa, pues con su repetida práctica va calando por dentro hasta que alegra el corazón.

Hay quienes piensan que la guerra es el motor de la historia humana, que el conflicto y la confrontación son el motor del progreso social y científico. Lo que Benedicto XVI viene a recordarnos con su encíclica es precisamente que el motor de la historia —si es que la historia tiene motor— es el amor, el diálogo y la comunicación entre las personas y los pueblos. Lo que nos enseña es que cambiaremos el mundo a base de cariño. En este sentido, ponerse a sonreír es comenzar a cambiar el mundo, porque significa poner el amor —y no el egoísmo o el propio interés— en el centro de la vida humana. Por eso para comenzar a cambiar el mundo merece la pena tomarse en serio el trabajo de sonreír.
Jaime Nubiola
Profesor de Filosofía
Universidad de Navarra
La Gaceta de los Negocios (Madrid)

Adopcion Espiritual

Aprender a educar los sentimientos



Aprender a educar los sentimientos sigue siendo hoy una de las grandes tareas pendientes. Muchas veces se olvida que los sentimientos son una poderosa realidad humana; y que –para bien o para mal– son habitualmente lo que con más fuerza nos impulsa o nos retrae en nuestro actuar.

—¿Y por qué crees que se ha descuidado tanto esa educación?

Unas veces, por la confusa impresión de que los sentimientos son algo oscuro y misterioso, poco racional, y casi ajeno a nuestro control. Otras, porque se confunde sentimiento con sentimentalismo o sensiblería. Y siempre, porque la educación afectiva es una tarea difícil, que requiere mucho discernimiento y mucha constancia (aunque esto no debería sorprendernos, pues nada valioso ha solido ser fácil de alcanzar).

En cualquier caso, rehuir esa tarea significaría renunciar a mucho, pues los sentimientos aportan a la vida una gran parte de su riqueza.

Todos contamos con la posibilidad de conducir en bastante grado nuestros sentimientos. Sin embargo, con frecuencia actuamos como si apenas pudieran educarse, y consideramos a las personas –o a nosotros mismos– como tímidas o extrovertidas, generosas o envidiosas, tristes o alegres, cariñosas o frías, optimistas o pesimistas, como si eso fuera algo que responde a una inexorable naturaleza casi imposible de modificar.

Es cierto que las disposiciones sentimentales tienen una componente innata, cuyo alcance resulta difícil precisar. Pero está también el poderoso influjo de la familia, de la escuela, de la cultura en que se vive. Y está, sobre todo, el propio esfuerzo personal por mejorar.

Pero algo o bastante sí se puede

—¿Y los sentimientos influyen en las virtudes?

Cada estilo sentimental favorece unas acciones y entorpece otras. Por tanto, cada estilo sentimental favorece o entorpece una vida psicológicamente sana, y favorece o entorpece la práctica de las virtudes o valores que deseamos alcanzar. No puede olvidarse que la envidia, el egoísmo, la agresividad, o la pereza, son ciertamente carencias de virtud, pero también son carencias de la adecuada educación de los sentimientos que favorecen o entorpecen esa virtud. La práctica de las virtudes favorece la educación del corazón, y viceversa.

Está claro que, como sucede con todo empeño humano, la tarea de educar tiene sus límites, y nunca cumple más que una parte de sus propósitos. Pero eso no quita su interés. Educar los sentimientos es algo importante, seguramente más que enseñar matemáticas o inglés, pero... ¿quién se ocupa de hacerlo? Si se desentienden la familia y la escuela, y luego uno mismo tampoco sabe bien cómo avanzar en ese camino, la formación del propio estilo emocional acabará en gran parte en manos de las circunstancias, la moda o el azar.

Es la nuestra una época en la que la familia se ve sometida a una serie de problemas nuevos, sobre los que quizá hemos tenido poco tiempo de reflexionar con calma.

Es triste ver tantas vidas arruinadas
por la carcoma silenciosa e implacable
de la mezquindad afectiva
.

La pregunta es: ¿a qué modelo sentimental debemos aspirar?, ¿cómo encontrarlo, comprenderlo, y después educar y educarse en él? Es un asunto importante, cercano, atractivo y complejo.

Alfonso Aguiló

Adopcion Espiritual

12 marzo 2006

Permitir conservar la sangre del cordón umbilical no atenta contra la vida

Los Príncipes de Asturias no han atentado contra la vida por el hecho de permitir la conservación de sangre del cordón umbilical de su hija
Domingo 12 de marzo de 2006.
Existen dos tipos de células madre: las células madre “embrionarias” y las células madre de “adulto”. Las células madre “embrionarias” derivan de la masa celular interna del embrión humano, cuando el embrión tiene aún pocos días de vida. Las células madre de “adulto” derivan de tejidos humanos como la piel, el músculo cardíaco y esquelético, o de la sangre del cordón umbilical.

Las celulas madre, estaminales o troncales están en el centro del debate científico. - 9.8 KB
Las celulas madre, estaminales o troncales están en el centro del debate científico.

En España se ha generado una considerable polémica al hacerse público que sangre del cordón umbilical de la Infanta Leonor fue enviada a un banco privado de células madre del cordón umbilical de Tucson, en los Estados Unidos (cf “ABC”, 27 de Febrero de 2006). Los Príncipes de Asturias habían aceptado una propuesta en este sentido hecha por la Clínica donde había nacido su hija; una propuesta que muchos otros padres también aceptan.

No nos interesa en este artículo entrar en el debate que enfrenta a quienes defienden la existencia de bancos privados de células madre procedentes de los cordones umbilicales contra quienes, por el contrario, defienden que esos bancos han de ser públicos.

Pero el tema es sugerente y se nos presenta como una ocasión para esclarecer, en la medida de lo posible, las implicaciones éticas del uso de las células madre.

Primeramente debemos decir qué son las llamadas “células madre”. Las “células madre” (o “stem cell”, “células estaminales”) son aquellas células progenitoras, auto-renovables, capaces de regenerar uno o más tipos celulares diferenciados. En palabras sencillas, se podría decir que una célula madre es aquella célula capaz de generar “fácilmente” otras células que podrían ser empleadas para regenerar tejidos. Muchas de las enfermedades humanas se producen por la degeneración y la muerte de los tejidos que forman el cuerpo; enfermedades de este tipo son, por ejemplo, las enfermedades degenerativas (diabetes juvenil, Parkinson, esclerosis múltiple, etc.). Si fuese posible regenerar esos tejidos, se avanzaría en la curación de esos males.

Existen dos tipos de células madre: las células madre “embrionarias” y las células madre de “adulto”. Las células madre “embrionarias” derivan de la masa celular interna del embrión humano, cuando el embrión tiene aún pocos días de vida. Las células madre de “adulto” derivan de tejidos humanos como la piel, el músculo cardíaco y esquelético, o de la sangre del cordón umbilical.

Existe un gran debate entre los científicos sobre la utilidad de ambos tipos de células madre. Se han logrado importantes éxitos en orden a la curación de infartos y de otras enfermedades con el uso de células madre de adulto, procedentes del mismo paciente. Hasta la fecha, no parece que las células madre embrionarias sean tan eficaces como las de adulto, porque las células madre embrionarias tienden a producir tumores en el organismo.

Desde el punto de vista ético, dejando a parte la cuestión de la eficacia, la valoración que se puede hacer del uso de las células madre es muy diversa, dependiendo de si se trata de células “embrionarias” o bien de células de “adulto”.

No hay, en principio, ninguna objeción ética al empleo de células madre de adulto. No va en contra de la ética utilizar las células procedentes de la sangre del cordón umbilical, o de la piel, pongamos por caso, para curar una enfermedad degenerativa.

Sí hay objeciones, y muy serias, al empleo de células madre “embrionarias”; es decir, extraídas del embrión humano. Si la obtención de esas células exige la destrucción del embrión humano, resulta evidente que este recurso es éticamente inadmisible. No es lícito matar a un embrión humano para obtener células que, hipotéticamente, podrían servir para curar enfermedades. Y la razón de ello es muy clara: La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el primer momento de la concepción. “Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida” (“Catecismo de la Iglesia Católica”, 2270). El embrión humano “debe ser tratado como una persona desde la concepción” y debe “ser defendido en su integridad”, como todo ser humano (cf “Catecismo de la Iglesia Católica”, 2274).

Un fin bueno - curar una enfermedad - no justifica un medio malo - matar a un ser humano en su etapa embrionaria de existencia - . Como tampoco sería aceptable matar a una persona adulta para curar a otra. La ciencia sin conciencia termina, a la larga, volviéndose contra el hombre. También en el campo de la Medicina tiene aplicación el quinto mandamiento: “¡No matarás!”.

Los Príncipes de Asturias no han atentado contra la vida por el hecho de permitir la conservación de sangre del cordón umbilical de su hija. Porque las células que podrían extraerse de esa sangre no son células embrionarias; es decir, no se ha tenido que matar a un embrión humano para obtenerlas. Por este motivo, los Obispos españoles han recordado, con ocasión de este debate, que la crioconservación (“congelación”) del cordón umbilical es una técnica que no presenta ninguna objeción moral (cf “La Razón”, 1 de Marzo de 2006).

11 marzo 2006

La disponibilidad de la "anticoncepción de emergencia" no reduce el número de abortos.

Dr. Felipe Vizcarrondo
Adolfo J. Castañeda

Una de las falsedades que difunden los que promueven la “anticoncepción de emergencia” (AE), además de negar el efecto abortivo (químico) que pueden tener las píldoras “anticonceptivas” y otros métodos de AE1, es decir que una mayor disponibilidad de estos métodos reduce el número de abortos quirúrgicos. Pero las mismas fuentes de estos promotores del aborto químico han confesado que esa segunda aseveración también es falsa.

La revista Contraception, que está a favor de la anticoncepción, incluyendo la que es abortiva y de la AE, publicó un artículo en el año 2004 en el cual se afirma lo siguiente2:

“Un cierto número de estudios breves han demostrado que ha habido un aumento del uso de la anticoncepción de emergencia (AE), cuando las mujeres tienen un suministro disponible en casa. Se ha dicho que el uso a gran escala de la AE podría reducir las tasas de abortos [quirúrgicos].

“Llevamos a cabo un estudio de intervención en la comunidad, para determinar si el proporcionar por adelantado suministros de la AE a un gran número de mujeres afectaría las tasas de abortos. A través de los servicios de salud, se les ofreció cinco paquetes de AE sin costo alguno a todas las mujeres entre las edades de 16 a 29 años que viven en Lothian, Escocia.

“De un grupo de aproxidamente 85.000 mujeres de esas edades, el estudio arrojó que un estimado de 17.800 mujeres llevaron a casa el suministro de AE y más de 4.500 de ellas le dieron por lo menos un paquete a una amiga. El estudio también arrojó que casi la mitad (el 45%) de las mujeres que tuvieron un suministro de AE en casa utilizaron por lo menos un paquete durante los 28 meses que duró el estudio. En total, se utilizaron aproximadamente 8.801 paquetes de AE. En el 75% de los casos, la AE fue utilizada dentro de las 24 horas posteriores a las relaciones sexuales.

“Luego se comparó la tasa de abortos en Lothian con las de otras tres áreas de Escocia, donde existen servicios de salud. El suministro por adelantado de la AE no tuvo efecto alguno en las tasas de abortos. “Los resultados de este estudio indican que la distribución por adelantado y a gran escala de suministros de AE por medio de los servicios de salud, puede no ser una manera eficaz de reducir la tasa de los embarazos no intencionales en el Reino Unido.”

Escocia no es el único país donde se ha demostrado que una mayor disponibilidad de la AE no reduce el número de abortos quirúrgicos. En lo que constituye otro caso de inevitable ironía, los mismos centros de abortos en Bélgica se han encargado también de desmentir que el uso de las píldoras “del día siguiente” (como también se les llama a las píldoras “anticonceptivas” utilizadas como AE), tengan un impacto significativo en el número de abortos3. Los diarios flamencos que han reportado lo que dicen los portavoces de estos centros, también han informado que no hay indicios de que las tasas de abortos vayan a disminuir en el futuro3. “No tenemos cifras recientes, pero estimo que el número de abortos ha aumentado, a pesar de la píldora del día siguiente,” dijo Lucie Van Crombrugge, de la plataforma de los centros de abortos de habla holandesa. Lo más significativo que enfatizó esta portavoz a la prensa belga fue que “la experiencia de otros países muestra que la píldora del día siguiente tiene muy poco impacto en el número de abortos”3.

Los gobiernos y los funcionarios de salud pública de los países latinoamericanos que estén pensando en aprobar el uso de la AE, con el objeto de reducir las tasas de abortos (legales o ilegales), o por cualquier otro motivo, se engañan si creen que la AE es la “solución”.

El Dr. Felipe Vizcarrondo es pediatra y miembro de la junta directiva del American College of Pediatricians (Colegio de Pediatras de EEUU), http://www.acpeds.org . Adolfo J. Castañeda es director de programas educativos de VHI.

Notas:

1. Véanse, en el portal de VHI, http://www.vidahumana.org , las siguientes secciones: “Anticoncepción”, http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/anticon_index.html y “Anticoncepción de emergencia”, http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/emergencia_index.html .

2. Glassier et al, “Advanced Provision of Emergency Contraception Does Not Reduce Abortion Rates,” Contraception 69 (2004): 361. Se puede bajar este artículo en formato PDF del portal del grupo provida Concern Women for America: http://www.cwfa.org/images/content/scotland0905.pdf .

3. “Abortions ‘Rise’ Despite Morning After Pill,” Expatica’s Belgian News in English, 27 de agosto del 2004, http://www.expatica.com/source/site_article.asp?subchannel_id=48&story_id=11175

Adopcion Espiritual

09 marzo 2006

Apoyar a la mujer embarazada y no dejarla sola, ayudarle a encauzar su maternidad en lugar de eliminarla


Juan Gaisse, abogado, miembro de la Plataforma Ciudadana “Hazte Oír”

“Ante los embarazos imprevistos lo primero es apoyar a la mujer embarazada y no dejarla sola, ayudarle a encauzar su maternidad en lugar de eliminarla”

“En Vigo, desde hace meses, nos concentramos ante el Centro Abortista Gelme, en la calle Condesa de Casa Bárcena, los días 11 de cada mes, a las 20.30 h.”
Miércoles 8 de marzo de 2006.

"Las listas de adopción en España son interminables. Una pareja que quiera adoptar a un bebé debe esperar una media de siete años. ¿Por qué? Porque el Estado prefiere fomentar el aborto antes que la adopción. Es una manifestación clara de la cultura de la muerte".

Juan Gaisse, abogado, miembro de "Hazte Oír", ha querido contestar amablemente a nuestras preguntas sobre las actividades de Hazte Oír, en especial sobre la iniciativa de los "11-V", Veladas por la Vida.

Pregunta: ¿Qué es "Hazte Oír”?

Respuesta: “Hazte Oír” es una plataforma ciudadana de participación social, que intenta facilitar a los ciudadanos su intervención en los asuntos públicos. Utiliza como herramienta fundamental Internet, medio fabuloso que permite a los ciudadanos llegar a sus gobernantes sin pedir audiencia ni esperar antesala.

P: ¿Qué actividades desarrolla Hazte Oír?

R: Son variadísimas. Muchas son estrictamente internáuticas, y consisten en facilitar a cualquiera la posibilidad de felicitar o protestar ante políticos, empresarios, medios de comunicación; hacer llegar cartas a la prensa de toda España, abrir foros de debate en los que puede participar cualquiera... Además, hay un activismo callejero: Hazte Oír ha intervenido de forma decisiva en diversas manifestaciones a favor de la familia o la libertad de enseñanza. Y hay una iniciativa muy genuina de Hazte Oír que es el 11-V.

P: ¿Podría explicar en qué consiste el 11-V?

R: Todos los días 11 de cada mes, desde hace más de un año, se celebran en muchas ciudades concentraciones ante los centros abortistas para homenajear a los miles de niños que nunca llegan a nacer porque son sacrificados en esos centros. La “V” de 11-V significa “vida”. En esas concentraciones nos limitamos a hacer acto de presencia y a leer un manifiesto a favor de la vida.

P: ¿Tienen lugar en Vigo esas concentraciones?

R: Sí, en Vigo desde hace meses nos concentramos ante el centro abortista GELME, en la calle Condesa de Casa Bárcena, los días 11 de cada mes, a las 20.30 h.

P: ¿Con qué respuesta?

R: Cada vez es mayor el número de asistentes. Al principio éramos cuatro o cinco. En febrero nos reunimos más de cuarenta personas.

P: ¿Se hace eco la prensa de estas iniciativas?

R: De momento han tenido poca repercusión en los medios. Es normal, porque somos pocos, y el tema no es de los que gustan a los medios. Pero pronto será inevitable que hablen de esta iniciativa, porque somos cada vez más.

P: ¿Qué piensa de la Ley de Reproducción Humana Asistida?

R: Es una ley que ataca gravemente a la vida humana. Abre la puerta a un sinfín de barbaridades, de las que algún día nos lamentaremos. Es una ley muy irresponsable y ha sido promovida con argumentos demagógicos.

P: ¿Por qué la sociedad calla ante el fenómeno del aumento del recurso al aborto?

R: En gran medida por ignorancia. Mucha gente de la calle desconoce las graves consecuencias del aborto sobre las mujeres, y no se dan a conocer las alternativas existentes. Pero los gobernantes y las empresas que están detrás son gravemente culpables de lo que ocurre.

P: ¿Qué alternativas se pueden ofrecer a las madres en dificultades?

R: Primero está la prevención: Una adecuada educación sexual basada en la responsabilidad y el respeto es el mejor remedio al problema global del aborto. Pero, ante los embarazos imprevistos, lo primero es apoyar a la mujer embarazada y no dejarla sola, ayudarle a encauzar su maternidad en lugar de eliminarla. Además, hay que ofrecerle alternativas. Hay instituciones y personas dispuestas a hacerse cargo de los niños cuyas madres no puedan mantenerlos. Las listas de adopción en España son interminables. Una pareja que quiera adoptar a un bebé debe esperar una media de siete años. ¿Por qué? Porque el Estado prefiere fomentar el aborto antes que la adopción. Es una manifestación clara de la cultura de la muerte.

P: ¿Cómo colaborar con iniciativas como Hazte Oír?

R: Sirviéndose de ellas. Todo el que lo desee puede acceder a HazteOir.org y desde allí enviar alertas, escribir cartas a los medios de comunicación, intervenir en foros... Además, puede suscribirse a un boletín gratuito por correo electrónico. Y si encima quiere ayudar económicamente, puede hacerse socio o hacer un donativo. Falta nos hace, ya que estas iniciativas son de por sí deficitarias y se mantienen gracias a la generosidad de mucha gente.

Guillermo Juan Morado.

Adopcion Espiritual

08 marzo 2006

Apoyar a la mujer embarazada y no dejarla sola, ayudarle a encauzar su maternidad en lugar de eliminarla

TuiBaionaSalvaterraAs NevesTomiñoArboGondomarOiaO RosalSalceda
Juan Gaisse, abogado, miembro de la Plataforma Ciudadana “Hazte Oír”

“Ante los embarazos imprevistos lo primero es apoyar a la mujer embarazada y no dejarla sola, ayudarle a encauzar su maternidad en lugar de eliminarla”

“En Vigo, desde hace meses, nos concentramos ante el Centro Abortista Gelme, en la calle Condesa de Casa Bárcena, los días 11 de cada mes, a las 20.30 h.”

"Las listas de adopción en España son interminables. Una pareja que quiera adoptar a un bebé debe esperar una media de siete años. ¿Por qué? Porque el Estado prefiere fomentar el aborto antes que la adopción. Es una manifestación clara de la cultura de la muerte".

Juan Gaisse, abogado, miembro de "Hazte Oír", ha querido contestar amablemente a nuestras preguntas sobre las actividades de Hazte Oír, en especial sobre la iniciativa de los "11-V", Veladas por la Vida.

Pregunta: ¿Qué es "Hazte Oír”?

Respuesta: “Hazte Oír” es una plataforma ciudadana de participación social, que intenta facilitar a los ciudadanos su intervención en los asuntos públicos. Utiliza como herramienta fundamental Internet, medio fabuloso que permite a los ciudadanos llegar a sus gobernantes sin pedir audiencia ni esperar antesala.

P: ¿Qué actividades desarrolla Hazte Oír?

R: Son variadísimas. Muchas son estrictamente internáuticas, y consisten en facilitar a cualquiera la posibilidad de felicitar o protestar ante políticos, empresarios, medios de comunicación; hacer llegar cartas a la prensa de toda España, abrir foros de debate en los que puede participar cualquiera... Además, hay un activismo callejero: Hazte Oír ha intervenido de forma decisiva en diversas manifestaciones a favor de la familia o la libertad de enseñanza. Y hay una iniciativa muy genuina de Hazte Oír que es el 11-V.

P: ¿Podría explicar en qué consiste el 11-V?

R: Todos los días 11 de cada mes, desde hace más de un año, se celebran en muchas ciudades concentraciones ante los centros abortistas para homenajear a los miles de niños que nunca llegan a nacer porque son sacrificados en esos centros. La “V” de 11-V significa “vida”. En esas concentraciones nos limitamos a hacer acto de presencia y a leer un manifiesto a favor de la vida.

P: ¿Tienen lugar en Vigo esas concentraciones?

R: Sí, en Vigo desde hace meses nos concentramos ante el centro abortista GELME, en la calle Condesa de Casa Bárcena, los días 11 de cada mes, a las 20.30 h.

P: ¿Con qué respuesta?

R: Cada vez es mayor el número de asistentes. Al principio éramos cuatro o cinco. En febrero nos reunimos más de cuarenta personas.

P: ¿Se hace eco la prensa de estas iniciativas?

R: De momento han tenido poca repercusión en los medios. Es normal, porque somos pocos, y el tema no es de los que gustan a los medios. Pero pronto será inevitable que hablen de esta iniciativa, porque somos cada vez más.

P: ¿Qué piensa de la Ley de Reproducción Humana Asistida?

R: Es una ley que ataca gravemente a la vida humana. Abre la puerta a un sinfín de barbaridades, de las que algún día nos lamentaremos. Es una ley muy irresponsable y ha sido promovida con argumentos demagógicos.

P: ¿Por qué la sociedad calla ante el fenómeno del aumento del recurso al aborto?

R: En gran medida por ignorancia. Mucha gente de la calle desconoce las graves consecuencias del aborto sobre las mujeres, y no se dan a conocer las alternativas existentes. Pero los gobernantes y las empresas que están detrás son gravemente culpables de lo que ocurre.

P: ¿Qué alternativas se pueden ofrecer a las madres en dificultades?

R: Primero está la prevención: Una adecuada educación sexual basada en la responsabilidad y el respeto es el mejor remedio al problema global del aborto. Pero, ante los embarazos imprevistos, lo primero es apoyar a la mujer embarazada y no dejarla sola, ayudarle a encauzar su maternidad en lugar de eliminarla. Además, hay que ofrecerle alternativas. Hay instituciones y personas dispuestas a hacerse cargo de los niños cuyas madres no puedan mantenerlos. Las listas de adopción en España son interminables. Una pareja que quiera adoptar a un bebé debe esperar una media de siete años. ¿Por qué? Porque el Estado prefiere fomentar el aborto antes que la adopción. Es una manifestación clara de la cultura de la muerte.

P: ¿Cómo colaborar con iniciativas como Hazte Oír?

R: Sirviéndose de ellas. Todo el que lo desee puede acceder a HazteOir.org y desde allí enviar alertas, escribir cartas a los medios de comunicación, intervenir en foros... Además, puede suscribirse a un boletín gratuito por correo electrónico. Y si encima quiere ayudar económicamente, puede hacerse socio o hacer un donativo. Falta nos hace, ya que estas iniciativas son de por sí deficitarias y se mantienen gracias a la generosidad de mucha gente.

Guillermo Juan Morado.


Adopcion Espiritual

Asociaciones Pro-Vida apuntan que el aborto es el problema más grave para la salud de la mujer en España



Con motivo del Día de la Mujer, la plataforma científica Hay Alternativas, el Foro Español de la Familia, el Instituto de Política Familiar y la Asociación de Víctimas del Aborto, lanzan el manifiesto del Programa Red Madre por la mujer y la infancia



”El aborto es el problema más grave para la salud de la mujer en España”. Con estas palabras, la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) alertó ayer de que la mujer no puede verse desamparada ante el abandono de su pareja, su familia o que por causa de alguna presión laboral tengan que abortar a su propio hijo.

Sólo el pasado año, se asesinaron en España 85.000 embriones. Diversos estudios corroboran que las secuelas de esta intervención suponen una gravedad para la mujer. Esperanza Puente, presidenta de AVA, denunció que “nunca informan del síndrome post-aborto en los centros de realización de abortos”.

Esperanza Puente, que se sometió a un aborto en el centro Dátor hace 11 años señaló que “existe una falta de apoyo social a la mujer embarazada, especialmente si ésta es inmigrante”. Los datos del Ministerio de Sanidad ponían de manifiesto que superaban el millón las mujeres víctimas del aborto en nuestro país.

Por este motivo, AVA reclama “alternativas dignas y eficaces para las mujeres inmigrantes y españolas”. Así, argumentó que es “inadmisible” que el abandono de la pareja suponga “el motivo fundamental para abortar en más del 85% de las mujeres”.

El Manifiesto “Programa Red Madre” está promovido por las asociaciones Pro-Vida Hay Alternativas, el Foro Español de la Familia, el Instituto de Política Familiar y la Asociación de Víctimas del Aborto. En él, recuerdan que se produce en España un aborto cada 6,2 segundos y que es la principal causa de mortalidad en España.

Exigen la puesta en marcha de una “mesa de expertos”, una red de apoyo a la mujer embarazada, un programa específico para las adolescentes embarazadas y que se informe de las futuras secuelas de la operación.




Adopcion Espiritual

Acoger a un niño condenado a morir: trisomía 18


Un hijo para la eternidad

El testimonio de una madre de familia ante la muerte de su recién nacido. ¿Qué hubiera hecho yo en su lugar? ¿Qué me dice este testimonio?

PARÍS, miércoles, 2 marzo 2005 (ZENIT.org).- ¿Qué sucede cuando una madre sabe que el hijo que lleva en sus entrañas está enfermo y morirá con toda probabilidad poco después de nacer?

A esta dramática pregunta responde en el libro «Un hijo para la eternidad» (Edicioines Rialp, 2005 Isabelle de Mézerac, madre de otros cuatro hijos.

La contraportada del libro dice: «Nuestro Emmanuel nació a las 11.18. Su corazón dejó de latir a las 12.30. ¡Cuánta emoción en una vida tan corta! ¡Qué intensidad en esos minutos que tienen valor de eternidad!».

--¿Por qué ha decidido publicar un libro sobre su experiencia?

--Isabelle de Mézerac: He aceptado escribir la historia de nuestro pequeño Emmanuel a petición de los médicos del Hospital Universitario de Lille, donde fui atendida. Sin su insistencia, nunca hubiera sacado esta historia de nuestro círculo familiar. Junto al médico que me ha acompañado durante el embarazo y que ha participado en el libro, el doctor Jean-Philippe Lucot, queremos mostrar que hay otro camino que el del aborto en caso de enfermedad letal diagnosticada a un bebé que todavía no ha nacido. Es la opción de acompañar esta pequeña vida hasta su ocaso natural. En este contexto de fin de vida, ciertamente es un camino doloroso, pero puede vivirse serenamente, tomándose el tiempo de amar a este pequeñito y construir recuerdos juntos.

--¿Ha conocido otros casos como el suyo, en los que las madres han decidido dar a luz a su hijo?

--Isabelle de Mézerac: Tras la publicación del libro, me he encontrado con numerosas mamás que han hecho o están haciendo la misma opción: todas me confirman que experimentan los mismos sentimientos descritos en el libro, independientemente de su edad o situación personal. No soportamos el que se piense que hemos hecho esta opción porque somos católicos: es simplemente la expresión de nuestro amor maternal por los pequeños. De hecho, me he encontrado con mamás ateas que no han tenido la posibilidad de tomar esta opción y que les hubiera gustado hacerlo, para poder escoger el vivir este acompañamiento hasta el final.

Para mí fue una prueba de fe, pues vivía en mi propia carne la confrontación con la muerte, con el más allá, con la eternidad… ¿Qué sentido tienen estas palabras? ¿Qué es la fe?

--¿Por qué piensa usted que este quinto niño llegó tan tarde, teniendo usted 45 años, cuatro hijos y después de dos embarazos fracasados?

--Isabelle de Mézerac: No sé cómo responder a su pregunta. La llegada de Emmanuel, justo antes de que fuera demasiado tarde para mí, sigue siendo algo totalmente incomprensible, incluso misterioso. Esperamos durante mucho tiempo a este quinto hijo… Me ha enseñado a no decir nunca «jamás»…

--El nombre Emmanuel («Dios con nosotros»), ¿fue decidido antes de su nacimiento?

--Isabelle de Mézerac: El nombre de Emmanuel fue escogido unos meses antes de su nacimiento, después de que tuvimos conocimiento de la terrible enfermedad que le aquejaba. ¡Varios de la familia tuvimos la misma intuición por este nombre!

Para mí no significaba «Dios con nosotros», sino que representaba más bien al hombre más pequeño entre los pequeños, el más pobre entre los pobres, como era el caso de mi bebé por nacer, pues estaba enfermo e iba a morir. Entonces pensé en el Emmanuel, nacido hace dos mil años en un establo, entre los más pobres…

--¿Qué testimonio les ha dejado el pequeño Emmanuel?

--Isabelle de Mézerac: Al hacerme vivir una extraordinaria historia de amor, Emmanuel me ha enseñado la belleza de la vida y la posibilidad que representa. Me ha enseñado la potencia de este amor gratuito, entregado de todo corazón y sin pedir nada a cambio: me ha permitido descubrir la plenitud y esto me ha hecho profundamente feliz, a pesar de que todavía hoy sigo llorando por su ausencia.

Gracias a él, he descubierto los límites de nuestro mundo, mi fragilidad y la inmensa necesidad que tenemos de los demás: la vida es relación con los demás, nos hace responsables de esta relación, sobre todo cuando el otro se acerca a las orillas de la muerte.


Reseña del libro

Acoger a un niño condenado a morir

«Un hijo para la eternidad» describe la aventura emocionante de una madre enfrentada al diagnóstico prenatal de la trisomía 18, que decide continuar con su embarazo y acoger a su hijo condenado a morir a partir de su nacimiento. Es muy duro seguir paso a paso a esta madre que quiere con toda su alma al hijo que lleva en su interior y que está condenada a llorar su muerte inexorablemente anunciada. Estamos destrozados, como ella, su marido y sus hijos, ante la tormenta de sentimientos contradictorios a los que se enfrentan penosamente a lo largo de esta espera. Este camino conduce a un sentimiento asombroso de plenitud a pesar de la pena. "Plenitud de este amor gratuito, completamente entregado." Plenitud de este camino realizado en verdad. Plenitud de esta relación conducida hasta el final. "
"Ir lo más lejos posible en la relación con el que va a morir, incluso si se trata de un niño que va a nacer, nos ha dejado tiempo para dar todo, decirlo todo y nos autoriza a reanudar la vida". Isabelle de Mézerac da el siguiente testimonio: "aceptar los límites de la medicina, sin engañar, observar nuestro sufrimiento de frente, sin pretender esquivarlo, afrontar la muerte a su hora, sin querer anticiparla, es todo lo que aprendí con Emmanuel, es por eso que reanudo la vida!". También nos confía la reflexión de uno de sus hijos, la noche de la muerte de su hermano pequeño: "me miró intensamente, a través de sus lágrimas y me garantizó que ahora sabía que yo le habría amado y a mi, hasta el final, si hubiera tenido una minusvalía".

Malestar en torno al diagnóstico prenatal

La lectura de este libro nos causa una impresión violenta del malestar que rodea la práctica y el anuncio del diagnóstico prenatal. Ante el conocimiento de una malformación grave de su bebé antes del nacimiento, los padres se encuentran completamente vulnerables, pierden su libertad de elección y se encuentran en manos de los cuidadores, quienes generalmente les proponen el aborto. Isabelle de Mézerac habla de un engranaje infernal, de un juego de billar que se ha convertido en una locura, y dice que antes de la intervención de una amiga genetista, ni siquiera sabía si era médicamente posible proseguir el embarazo. En caso de malformación mortal, el aborto es lo normal, la continuación del embarazo una alternativa que se propone raramente...

Cuidados paliativos en maternidad

Con su experiencia y el reconocimiento hacia los médicos que le ayudaron, Isabelle de Mézerac completa su interesantísimo relato de reflexiones de médicos y juristas sobre la introducción de los cuidados paliativos en maternidad y el acompañamiento del embarazo y el luto del niño. Profesionales del entorno médico recuerdan que se perturbó la imagen mental del bebé enfermo hasta destruirla mediante las imágenes médicas que sólo mostraban sus malformaciones y de la importancia del papel del médico en reintroducir en la mirada de los padres una visión más global de la existencia de su hijo. Paradójicamente, la ecografía, anticipando la imagen de su bebé a la madre, permite, más allá de una posible desventaja, reintroducir su humanidad. ¡Rindamos homenaje con humildad a los profesionales que, a través de estas líneas llenas de esperanza, nos presentan el respeto a la vida como una nueva idea!

Unas palabras respecto al prólogo del Pr. Jean-François Mattei para decir que los más bonitos prólogos del mundo no compensarán nunca los efectos nocivos de las malas leyes. Para ser sincero y fértil, el amor necesita pruebas más que palabras. En política, inscribir el bien común en la ley es una exigencia absoluta de caridad para los que están responsabilizados de hacerlo. Es deseable que quien realiza el prefacio tenga la convicción del ministro.

Isabelle de Mézerac, Un hijo para la eternidad E. Rialp



Adopcion Espiritual

07 marzo 2006

Parejas que recurren a la FIV muchas veces ignoran el número de embriones que engendran y el destino que les espera



- Expertos de la Universidad de Navarra explican aspectos de la reproducción asistida y la clonación terapéutica

"La información sobre el número de embriones que se crean durante los procesos de reproducción asistida no forma parte -al menos en nuestro país- de la información que se proporciona a las parejas durante el proceso de consentimiento informado, de modo que habitualmente no son conscientes del número de embriones que engendran ni del destino que les espera", explicó el profesor Javier Novo. El director del departamento de Genética de la Universidad de Navarra participó el miércoles, junto a Luis Montuenga, director del departamento de Histología y Anatomía Patológica, y María Iraburu, profesora del departamento de Bioquímica y Biología Molecular en una conferencia-coloquio sobre "Reproducción asistida, clonación terapéutica y células madre".

Javier Novo se refirió al caso del niño Adam Nash, concebido por fecundación in vitro para poder servir de donante a su hermana Molly, que sufría una enfermedad hereditaria mortal. "La mayoría de los casos, como el del niño Adam Nash, se presentan sin dar toda la información que el público debería conocer. Por ejemplo, al informar sobre el caso de Adam habitualmente no se ha dicho que se crearon otros 14 embriones, hermanos de Adam y de Molly, ninguno de los cuales tendrá la posibilidad de nacer", señaló.

"En general, éste es un problema inherente a las técnicas de reproducción asistida, con las que se están originando miles de embriones que nunca serán implantados. Lo dramático del asunto es que se ha llegado a esta situación por la limitada tasa de éxitos de la propia técnica de FIVET (Fecundación in vitro y transferencia del embrión)", declaró Javier Novo. "En este sentido, llama la atención que no se haya avanzado más en mejorar la tecnología de FIVET para crear sólo los embriones que se vayan a implantar, lo que -al menos- evitaría el serio problema de los embriones criopreservados condenados a ser destruidos pasado el plazo legal determinado en cada país".

Crear y destruir una vida humana para salvar a otra


Por su parte, la profesora María Iraburu habló sobre la propuesta de clonación humana con fines terapéuticos. "Las dos técnicas que confluyen en este planteamiento son: la clonación, mediante el método por el que se obtuvo Dolly, y la obtención de células madre a partir de embriones humanos", explicó la profesora Iraburu.

María Iraburu, profesora del departamento de Bioquímica y Biología Molecular
Foto: Manuel Castells. "La información sobre el número de embriones que se crean durante los procesos de reproducción asistida no forma parte -al menos en nuestro país- de la información que se proporciona a las parejas durante el proceso de consentimiento informado, de modo que habitualmente no son conscientes del número de embriones que engendran ni del destino que les espera", explicó el profesor Javier Novo. El director del departamento de Genética de la Universidad de Navarra participó el miércoles, junto a Luis Montuenga, director del departamento de Histología y Anatomía Patológica, y María Iraburu, profesora del departamento de Bioquímica y Biología Molecular en una conferencia-coloquio sobre "Reproducción asistida, clonación terapéutica y células madre".

"Combinando estas dos técnicas podrían crearse embriones idénticos a las personas enfermas, destruirlos y utilizar sus células para transplantarlas al órgano o tejido afectado, de modo que no haya rechazo. Hay que resaltar que esos embriones obtenidos por clonación serían verdaderos embriones, de modo que darían lugar a un niño si se implantaran en un útero. Por tanto, puede decirse que la clonación humana con fines terapéuticos consiste en crear y destruir una vida humana para salvar a otra, y eso es éticamente inadmisible", destacó.

La utilización de células madre de adultos
El profesor Luis Montuenga, director del departamento de Histología y Anatomía Patológica observó que "el uso de células madre pluripotenciales a partir de embriones sobrantes de fecundación in vitro requiere la destrucción de esos embriones". En palabras de este experto de la Universidad de Navarra, "la alternativa de las células madre procedentes de adultos no requiere esa destrucción. Datos publicados en los últimos meses indican que las células madre de adultos tienen también una gran plasticidad, y pueden ser un material igualmente eficaz para terapia de reemplazo celular".

"Estamos muy al principio de estas técnicas. Se necesita que la sociedad apoye decididamente la investigación básica, dando prioridad a aquellas líneas -como las que estudian las células madre de adultos- que permiten evitar la destrucción de embriones. Hace falta estimular, no sólo el compromiso del Gobierno y las partidas presupuestarias oficiales, sino sobre todo la generosidad de la sociedad a través del mecenazgo para sacar adelante este objetivo del impulso de la investigación básica, de la que depende el óptimo y rápido desarrollo de las técnicas de reemplazo y terapia celular", declaró Luis Montuenga.
Adopcion Espiritual