19 octubre 2006

Beginnings

Propuestas para revitalizar el matrimonio


Un nutrido grupo de investigadores americanos lanza un debate intelectual sobre las ventajas del matrimonio


18-10-2006
109/06

En los últimos años está presente en la sociedad civil norteamericana un fuerte movimiento a favor de revitalizar el matrimonio. Un debate que vaya más allá de los adjetivos tópicos de conservador o progresista, exige tener en cuenta lo que las ciencias sociales han revelado sobre los efectos y costes sociales de distintas formas familiares. Esto es lo que se han propuesto un nutrido grupo de profesores universitarios norteamericanos de primera fila, en un documento (1) que destaca por su análisis y sus propuestas.

No es nada fácil sintetizar en poco más de cuarenta páginas las ventajas que supone el matrimonio para la pareja y para la sociedad, así como identificar las tendencias que hoy lo amenazan y formular unas propuestas de reforma asequibles. Y citando en cada caso las investigaciones que avalan lo que se afirma. Los más de 70 profesores universitarios firmantes del documento "Marriage and the Public Good: Ten Principles" lo consiguen de modo brillante y sereno.

Se nota que entre los autores hay intelectuales relevantes, de universidades prestigiosas. Juristas como Mary Ann Glendon, de Harvard, o Roger P. George, de Princeton; filósofos como Ralph McInerny, de la Universidad de Notre Dame, o Daniel N. Robinson, de Georgetown; psicólogos como Paul C. Vitz o Roger Scruton; bioéticos como Leon R. Kass, de la Universidad de Chicago; expertos en política pública como James Q. Wilson o Jean Bethke Elshtain... Historiadores, economistas, biólogos, expertos familiares... Católicos, judíos, protestantes o no creyentes. Lo que les une es que tienen a sus espaldas años de docencia y abundantes publicaciones. Y su determinación de defender el matrimonio.
Argumentos racionales

No lo hacen por su apego a una tradición o por motivos estrictamente religiosos. Defienden una comprensión del matrimonio que "es el fruto trascultural de una amplia reflexión y experiencia humanas, y está apoyada en un considerable número de pruebas proporcionadas por las ciencias sociales". Pero también advierten que "una cultura matrimonial no puede florecer en una sociedad cuyas instituciones básicas –universidades, tribunales, legislaturas, religiones– no solo no defienden el matrimonio, sino que lo debilitan tanto conceptualmente como en la prática".

Su contribución sigue varios pasos. Primero, establecen "Diez principios" que sintetizan su modo de entender el papel del matrimonio y la familia en la sociedad. En segundo lugar, aportan los resultados de investigaciones en ciencias sociales y biológicas que avalan su análisis, citando siempre la bibliografía para quien quiera comprobarla; ahí predominan los datos empíricos, referidos sobre todo a EE.UU. Pero la defensa racional del matrimonio no puede basarse solo en la utilidad; por eso sigue el análisis desde el punto de vista de la filosofía política y moral. Finalmente, hacen sus propuestas sobre políticas que fortalezcan el matrimonio como institución social.
Cuatro amenazas

Estos expertos señalan cuatro tendencias que están minando los beneficiosos efectos sociales que tiene el matrimonio. El primero es el aumento de las rupturas matrimoniales:

"Desde 1960 a 2000, la tasa de divorcio en los Estados Unidos creció más del doble, pasando del 20% al 45% de todos los primeros matrimonios, aunque se aprecia un ligero descenso desde 1980. Los datos muestran que aproximadamente dos tercios de los divorcios de matrimonios con hijos tuvieron lugar en parejas con bajo nivel de conflicto, en las que la causa del divorcio no fue la violencia doméstica o el maltrato psicológico. Por desgracia, la mayor carga del divorcio de los padres recaerá sobre esos niños".

Y aquí los autores citan los abundantes estudios que han comprobado la mayor probabilidad de repercusiones sociales negativas en los hijos de divorciados (fracaso escolar, escasa relación con uno de los padres, problemas mentales, consumo de drogas, más riesgo de divorcio al llegar a adultos...).
Hijos nacidos fuera del matrimonio

"Desde 1960 a 2003, el porcentaje de hijos nacidos fuera del matrimonio creció del 5% al 35%. Aunque un creciente número de estos niños nació en parejas que cohabitaban –el 42% según una reciente estimación– la mayoría pasarán gran parte de su infancia en un hogar monoparental, entre otras cosas porque la gran mayoría de las parejas no casadas acaban separándose, también las que tienen hijos".

El mayor problema de esta situación es que niega a los hijos la oportunidad de tener dos padres comprometidos diariamente con su bienestar material y psicológico. Y los niños de familias monoparentales sufren también las desventajas asociadas con los hijos del divorcio.
Cohabitación, relación débil

Los autores consideran que el crecimiento de la cohabitación es una tendencia negativa, pues las parejas que cohabitan son por regla general más débiles que los matrimonios y dan lugar a un tipo de relación más pobre. "La cohabitación no implica el mismo nivel de compromiso moral y legal que el matrimonio; estas parejas a menudo no están de acuerdo sobre el estatus de su relación; y no reciben de sus amigos y familiares el apoyo social que reciben las parejas casadas".

Citan estudios según los cuales las parejas que cohabitan presentan mayores tasas de violencia doméstica, infidelidad sexual e inestabilidad, en comparación con las parejas casadas. La mayoría de los estudios muestran que las parejas que cohabitan antes de casarse tienen mayor riesgo de divorcio, en comparación con las parejas que se casan directamente sin cohabitación previa (aunque el riesgo de divorcio no parece ser superior en las parejas que solo cohabitan después de comprometerse).

La cohabitación no es el mejor ambiente tampoco para la crianza de los hijos. Según un reciente estudio, el 50% de los hijos nacidos en parejas de hecho verán que sus padres se han separado antes de cumplir los cinco años, mientras que en las parejas casadas eso lo experimentarán el 15% de los hijos".
Hijos en parejas homosexuales

Los académicos advierten que "la actual investigación sobre los niños criados en parejas del mismo sexo es todavía inconcluyente y poco desarrollada: no tenemos estudios longitudinales, de amplia base y a largo plazo". "Sin embargo, amplia literatura científica sobre la crianza de los hijos indica que los dos sexos aportan diferentes talentos a la educación de los hijos, y que es beneficioso para los niños crecer estando a cargo de sus dos padres biológicos".

Más claro les parece que el matrimonio entre personas del mismo sexo solo puede perjudicar al concepto de matrimonio. "El matrimonio homosexual debilita más la idea de que procreación y matrimonio están conectados. Socava la idea de que los hijos necesitan un padre y una madre, debilitando aún más la norma social de que los hombres deben responsabilizarse de los hijos que engendran. Finalmente, el matrimonio homosexual corroerá probablemente las normas de la fidelidad sexual, desde el momento que los partidarios del matrimonio gay y las parejas de este tipo tienden a minusvalorar la importancia de la fidelidad sexual en su definición de matrimonio. Estudios sobre hombres que se han unido civilmente en Vermont indican que el 50% de ellos no valoran la fidelidad sexual, y que los índices de promiscuidad sexual son altos entre los varones gays".
Cambiar es posible

Los autores proponen prestar especial atención a cinco áreas.

1. Proteger la concepción pública del matrimonio como la unión de un hombre con una mujer como esposo y esposa.

"La definición legal del matrimonio es influyente. Los jueces no deberían tratar de redefinir el matrimonio imponiendo una concepción jurídica del matrimonio, o declarando falsamente que nuestra idea histórica del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer se deriva del prejuicio o la sinrazón. La ley no debería trasladar a la próxima generación el falso mensaje de que el matrimonio es irrelevante o secundario, extendiendo los beneficios del matrimonio a las parejas o individuos no casados".

Para proteger la institución del matrimonio los firmantes proponen dirigirse a los representantes electos para pedirles que voten contra cualquier ley que altere el significado del matrimonio.

Sin embargo, precisan, "no nos oponemos a que dos o más personas, tanto si son parientes como si no, lleguen a acuerdos legales para compartir la propiedad, los seguros, tomar decisiones médicas por el otro, etc.".

Sí se oponen a que se dé a las parejas de hecho el mismo estatus que a las casadas. "Sería injusto e imprudente tanto imponer obligaciones maritales a gente que no quiere asumirlas como extender los beneficios del matrimonio a parejas que no están casadas".
2. Ensayar reformas en las leyes de divorcio.

"Bajo la actual legislación americana de divorcio, los tribunales ofrecen menos protección al contrato matrimonial que a un contrato mercantil ordinario. Algunos de nosotros apoyamos volver a un sistema de divorcio basado en la culpa, otros no. Pero todos reconocemos que el sistema actual ha fracasado, tanto en términos éticos como prácticos, y necesita una reforma profunda".

Frente a los que propugnan un divorcio fácil como medio para defender a la mujer y a los niños en caso de violencia doméstica, los autores responden que este es un falso remedio para un asunto importante: "Ya que tanto los niños como los adultos sufren un riesgo mucho mayor de violencia doméstica y malos tratos en las uniones de hecho, fomentar altas tasas de fragmentación familiar no es una buena estrategia" para protegerlos.

Como propuestas concretas para frenar las rupturas matrimoniales, sugieren:

a) Ampliar los periodos de espera para el divorcio unilateral sin culpa. Requerir a las parejas de matrimonios que no sufren violencia que reciban un asesoramiento (religioso, secular o público) que les ayude a resolver sus diferencias y a renovar su compromiso matrimonial.

b) Permitir los pactos prematrimoniales restrictivos del divorcio para aquellas parejas que prefieran un compromiso matrimonial más fuerte que el que la ley prevé ahora.

c) Desarrollar en los tribunales los programas que incluyen intervenciones para casos de divorcio, para facilitar la reconciliación y mitigar la acritud y la litigiosidad.

d) Tener en cuenta los criterios de culpa de los cónyuges a la hora de distribuir sus propiedades, cuando son compatibles con el interés de los hijos. Las propiedades no deberían distribuirse del mismo modo entre el cónyuge que ha sido infiel o abusivo y el cónyuge inocente.

e) Crear programas pilotos de educación para el matrimonio e intervenciones en casos de divorcio en comunidades de alto riesgo, con programas tanto religiosos como civiles.
3. No penalizar a los matrimonios de baja renta.

Los autores mantienen que el sistema fiscal y de asistencia social de EE.UU. trata sustancialmente mejor desde el punto de vista económico a las parejas de hecho que a las casadas. Citan los casos de las deducciones del impuesto sobre los rendimientos del trabajo y Medicaid.

4. Mejorar en el sistema fiscal las disposiciones a favor de la familia y de los hijos.

5. Proteger los intereses de los niños frente a la industria de la procreación artificial.

"Los padres que buscan descendencia merecen nuestra comprensión y apoyo. Pero no hasta el punto de crear deliberadamente toda una clase de niños privados de su derecho natural a saber sus orígenes y su profunda necesidad de un padre y una madre unidos".

Para proteger a los niños frente a los intereses de esta industria proponen:

a) Prohibir el anonimato en la donación de semen o de óvulos. "Los niños tienen derecho a conocer sus orígenes biológicos. Los adultos no deben privar a los niños de este derecho para satisfacer sus propios deseos de tener descendencia".

b) Considerar la posibilidad de que el uso de las tecnologías reproductivas se reserve a las parejas casadas.

c) Que la ley no permita crear niños legalmente huérfanos. "Exigir que los donantes de esperma (y/o las clínicas como agentes subrogados) sean responsables legal y económicamente de cualquier niño al que den origen y que no tenga padre legal".

"En definitiva, concluyen, las familias, las comunidades religiosas, las organizaciones comunitarias y los políticos deberían trabajar juntos para conseguir reforzar el matrimonio de modo que más niños sean criados por su madre y su padre en uniones duraderas y llenas de amor".
____________________

(1) El documento, titulado "Marriage and the Public Good: Ten Principles", es el resultado de debates académicos patrocinados por el Witherspoon Institute (Princeton, New Jersey). Hasta julio de 2006 había sido firmado por 71 profesores. Puede encontrarse en: http://winst.org/

ACEPRENSA

Adopción espiritual

Aborto o nacimiento

Aborto, primera causa de mortalidad

Aborto en el primer trimestre

No al aborto

Aborto

Exabortista explica el uso del isntrumental



Imagen
See for Yourself!

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Dr. Tony Levatino, a former abortionist, uses medical instruments to take you step-by-step through the most common abortion procedures. Then Dr. Byron Calhoun shows two aborted babies and explains how they died. Finally, view footage of aborted babies from inside an abortion mill.

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Adopción espiritual

Abortos forzados y eutanasia infantil contra niños norcoreanos enfermos o mestizos

También existe la venta de mujeres norcoreanas esclavas a la China rural, donde las mujeres escasean porque las niñas chinas son abortadas.

En China son comunes los abortos forzados debido a la política del "hijo único", y no por eso dejará de ser sede de los Juegos Olímpicos.
En Holanda es común la eutanasia infantil, y aunque políticos italianos la han asemejado a la eutanasia infantil nazi, Holanda no dejará de practicarla y seguirá siendo un respetable país democrático.
En cuanto a la eugenesia (eliminación de los fetos con "defectos"), Europa no puede dar lecciones a nadie, ya que se aborta sistemáticamente a miles de bebés cada año por tener síndrome de Down, enanismo, o cualquier otra enfermedad (o sin tenerla).
Con todo, las noticias que llegan de Corea del Norte aportan su propio granito de arena a la Cultura de la Muerte. Un refugiado norcoreano, el doctor Ri Kwang, ha explicado al diario británico THE TIMES que los bebés que nacen de raza mixta (chino-coreanos, sobre todo) son eliminados con regularidad por médicos de este régimen comunista y aislacionista. Se busca la pureza racial y también la salud. "No hay gente con defectos físicos en Corea del Norte", explicó el doctor Ri en un foro de derechos humanos en Seúl. (Tampoco hay muchos bebés en Occidente que a los que se deje nacer con defectos).
Abortos forzados
Recientemente, una asociación surcoreana entrevistó a 100 norcoreanos que habían conseguido escapar al sur; aproximadamente la mitad había oído hablar o eran testigos de que en Corea del Norte se fuerza a abortar a mujeres prisioneras (por ejemplo, disidentes políticas o mujeres que intentan huir a China o Corea del Sur).
En el 2005 el alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos incluyó los abortos forzados e infanticidios norcoreanos en su informe sobre violaciones de los derechos humanos.
Corea del Norte es un régimen férreo, aislado del mundo, comparado con el cual la vecina China comunista es un paraíso de libertades. De hecho, cientos de norcoreanos intentan huir a China cada día. Se ofrece un culto casi-divino al "Amado Líder" Kim Jong Il, hijo y heredero del anterior líder norcoreano, Kim Il Sung.
Venta de mujeres
La política de hijo único en China hace que diversas zonas fronterizas con Corea del Norte tengan escasez de chicas casaderas. Por ello se ha desarrollado un negocio (ilegal, por supuesto, tanto para las autoridades chinas como norcoreanas) de venta de mujeres norcoreanas en territorio chino. Algunas son secuestradas o engañadas, otras están dispuestas a todo por huir de Corea del Norte.
THE TIMES cita el caso de una norcoreana de 30 años vendida como esclava sexual a un granjero chino cerca de la Gran Muralla y atrapada por la policía china, que la devolvió a Corea, cuya policía de prisiones le obligó a abortar a su hijo; esta mujer logró huir gracias a una organización cristiana, Helping Hands Korea. Un informe de esta organización afirma que los abortos forzados son práctica común en las prisiones femeninas norcoreanas.

Adopcion Espiritual

04 octubre 2006

"Expertos" piden que las imágenes de bebés por ultrasonidos no afecten al debate sobre el aborto


P. J. Ginés

Ojos que no ven, corazón que no siente... pero con los ultrasonidos se ve mucho al bebé, demasiado para algunos "expertos" pro-aborto.


Es bien sabido que el debate sobre el aborto apenas se basa en la argumentación racional, sino que está construido sobre razones muy emocionales. En el campo de lo emocional, lo que se ve impacta más que lo que no se ve, y los bebés tienen la mala suerte de que no se les ve. "Si el vientre de las madres fuese trasparente como una pecera nadie permitiría el aborto", decía un prestigioso médico sexólogo catalán y defensor de la vida.

Con la nueva generación de ultrasonidos en 4 dimensiones (es decir, con profundidad y movimiento) se han obtenido impresionantes imágenes de la actividad de bebés muy pequeños, que con apenas 12 semanas de gestación se desperezan, dan patadas, saltan y se chupan los pulgares. Con 15 semanas hacen movimientos intrincados con los dedos, abren los ojos con 18 semanas, bostezan con 20 semanas... y esto se ha filmado. La víctima principal del aborto ya no es invisible, no es un concepto. Es un niño que hace "cositas".

El creador de estas imágenes, el profesor de ginecología Stuart Campbell, del King's College de Londres, incluso dice que ha visto un bebé de 18 meses con un rostro "lloroso", lo cual podría significar que un bebé puede sentir dolor. Y esto ha levantado revuelo, porque a nuestra sociedad no le importa matar niños en el vientre materno, pero en cambio le preocupa mucho causar dolor, porque causar dolor es muy impopular.

¿Anestesiar al bebé antes de matarlo?

En EEUU los debates sobre "anestesiar" al bebé antes de matarlo -el derecho del bebé a una "muerte digna", ya que no le permiten el derecho a la vida- han hecho que mucha gente que era pro-aborto empezase a pensar en el bebé como "paciente con derechos y sensaciones". Este debate, que apoya la visión pro-vida al centrar la atención en el niño, preocupa en círculos abortistas. Y por eso no extraña que tres "expertos" en medicina neofetal aparezcan en el TIMES ONLINE pidiendo que no se preste atención a las imágenes por ultrasonidos de bebés, que sería -dicen- "peligroso". Pero ¿peligroso para quién?

"La tentación es asociar los movimientos fetales con movimientos adultos, como que se chupa el pulgar porque está contento; que camina porque va a algún sitio", dice Donald Peebles, experto en medicina neofetal del University College London. "Este es un paso extraordinariamente peligroso, no creo que en términos científicos aporte luz nueva al debate".

"Personificar al feto a esa edad es peligroso", dice también el neurobiólogo Huseyin Mehmet, quizá sin pensar que despersonalizarlo es más peligroso, tan peligroso que lo matan. "Me preocupó ver esas imágenes; sugerir que un feto joven en el útero tiene ese tipo de cualidades humanas, como moverse y chuparse el pulgar es muy difícil", comenta. Sin embargo, moverse y chupar el dedo no le deben parecer una cualidad humana si lo hace una cría de chimpancé.

John Wyatt, profesor de pediatría neonatal también en el University College dijo al TIMES que "nunca sabremos cuando empieza la conciencia fetal" y declaró que las imágenes en cuatro dimensiones no afectarán al desarrollo de las neurociencias.

Observando ¿no se aprende?

Sin embargo, parece lógico que la neurociencia puede aprender cosas acerca de la mente de un paciente observando al paciente... y las imágenes permiten eso, observar. Reaccionar llamando "peligrosas" a las imágenes, decir que es "peligroso" que se pueda ver no parece un criterio científico, sino ideológico, una categoría moral, no médica.

Y, en cualquier caso, se debería imponer el principio básico de prudencia: si no sabes cuando empieza la conciencia fetal no te arriesgues y no lo mates. O al menos el antiguo juramento del médico griego Hipócrates: "no administraré abortivos". Pero los médicos de la época de Hipócrates eran moralmente mucho más avanzados que mucha gente en la clase médica o para-médica del s.XXI.

Mientras tanto, ya están aquí las imágenes de los bebés... y en la sociedad de la imagen, eso es un punto de no retorno para la Cultura de la Muerte.


Adopcion Espiritual