27 octubre 2006

La Asamblea Nacional prohíbe aborto 'terapéutico' en Nicaragua

Triunfo histórico: La Asamblea Nacional prohíbe aborto 'terapéutico' en Nicaragua


MANAGUA, 26 Oct. 06 (ACI).- La Asamblea Nacional acordó hoy por 52 votos a favor, 9 abstenciones y 29 ausencias, reformar el Código Penal vigente para penalizar el mal llamado aborto terapéutico, una figura legal que en Nicaragua tenía más de 100 años. De esta manera, el país cuenta desde ahora con una de las legislaciones más favorables al no nacido en el continente.

La ley fue aprobada pese a las protestas de un grupo de abortistas que hizo presión hasta el momento de la votación e incluso el reclamo de algunos organismos de la ONU, la Unión Europea y varios embajadores que pidieron a los diputados postergar la votación para después de las elecciones.

Desde 1891 se permite el aborto en Nicaragua en casos de riesgo para la vida de la madre, daños irreversibles al embrión o feto, o cuando el embarazo es fruto de una violación o incesto. Para practicarlo, se necesitaba el criterio unánime de al menos tres especialistas y el consentimiento de la madre o de un familiar de ésta.

La ley, que aún debe ser ratificada por el Presidente Enrique Bolaños, establece que las mujeres, el personal médico o las parteras que practiquen el aborto terapéutico podrían ser condenadas a entre cuatro y ocho años de cárcel.

Interrogado sobre el hecho de que los representantes de la Unión Europea y de Naciones Unidas dijeron estar "preocupados" por la posible prohibición del aborto terapéutico, el diputado Carlos Wilfredo Navarro, del oficialista Partido Liberal Constitucionalista, calificó como "criminales" a todos los que se oponen a la nueva ley.

“Son personas que promueven el aborto criminal, llámense como se llamen. Nadie puede quitarle la vida a nadie, ni un abogado, ni un juez, ni un médico, ni siquiera los organismos internacionales. Solo Dios, y esa es la posición de nosotros”, declaró Navarro a BBC Mundo.

Hace unas semanas, decenas de miles de personas marcharon por las calles de Managua para defender la vida de los no nacidos y llegaron hasta la sede de la Asamblea Nacional, donde el Presidente del órgano, el sandinista René Núñez, ofreció reformar el Código Penal para prohibir todo tipo de aborto en el país.

"Nos comprometemos con ustedes, con los obispos y la Iglesia Católica de Nicaragua y con los pastores de la iglesia evangélica, a buscar el camino más rápido que en este caso sería la reforma al Código Penal vigente", sostuvo Núñez en las afueras del Congreso.

La marcha respondió a una propuesta de incluir el llamado "aborto terapéutico" en la Constitución del país.

20 octubre 2006

EEUU: se extiende la elección de escuela



La impulsan políticos de ambos partidos mediante becas, cheque escolar y deducciones fiscales

18-10-2006
111/06

En Estados Unidos, las familias tienen cada vez más posibilidades de escoger colegio. Un informe de la Fundación Heritage analiza los distintos programas existentes y concluye que con la libertad de elegir aumenta la satisfacción de los padres y en no pocos casos mejora el rendimiento académico de los alumnos.


Como se ve en el informe, doce estados, más el Distrito de Columbia, cuentan con programas que permiten a los padres elegir la escuela que desean para sus hijos, sea pública o privada. Ocho de esos estados (Arizona, Florida, Iowa, Ohio, Pensilvania, Rhode Island, Utah y Wisconsin) han puesto en marcha nuevos planes o mejorado los existentes en 2006. Los otros cuatro son Illinois, Maine, Minnesota y Vermont.

Para facilitar la elección de escuela, los estados emplean distintas fórmulas. Siete de los doce estados (Arizona, Florida, Maine, Ohio, Vermont, Utah y Wisconsin) y el Distrito de Columbia dan becas o cheques escolares que se pueden aplicar en centros privados. Los otros cinco han optado por conceder deducciones fiscales para gastos de enseñanza. Arizona y Florida ofrecen los dos sistemas. El cheque escolar está implantado en cinco estados (Florida, Maine, Ohio, Vermont y Wisconsin) y en el Distrito de Columbia.

En total, el informe calcula que en 2007 serán unos 150.000 los alumnos que estudien en escuelas privadas gracias a programas que financian toda o parte de la matrícula con fondos estatales.

Cuarenta estados y el Distrito de Columbia tienen leyes que regulan las "charter schools", que son centros públicos constituidos y dirigidos de modo autónomo, generalmente por iniciativa de un grupo de profesores o padres. En las 3.600 existentes hoy están escolarizados cerca de un millón de jóvenes.

Además, quince estados garantizan la elección de escuela dentro de la red pública, de modo que los chicos no tienen forzosamente que ir al centro que les corresponda por su domicilio. También ha crecido el número de padres que deciden enseñar a sus hijos en casa.

Entre las novedades de este año, Wisconsin ha duplicado el número de beneficiarios del cheque escolar, otorgándolo a 7.500 estudiantes más. Arizona ha aprobado deducciones en los impuestos a quienes contribuyan a organizaciones que otorguen becas a estudiantes con menos recursos, algo similar a lo que ocurre en Iowa. Además, Arizona ha previsto conceder becas a alumnos con necesidades especiales para que puedan acudir a centros privados; en esto sigue el ejemplo de Utah, donde durante el curso 2005-2006 unos 500 estudiantes de este tipo recibieron ayudas para estudiar en escuelas privadas.

Asunto de Estado

Estas iniciativas no responden necesariamente a una determinada corriente ideológica o política. Entre los gobiernos y parlamentos estatales que han impulsado la elección de escuela hay tanto demócratas como republicanos. Esto es bastante importante, a juicio de la Fundación Heritage, porque convierte la elección de escuela en un asunto de Estado, lo que asegura su expansión en el futuro, con independencia de los cambios políticos.

Así, Jim Doyle, gobernador demócrata de Wisconsin, ha decidido aumentar el número de cheques escolares en Milwaukee, de forma que los beneficiarios han pasado de 15.000 a 22.500. También son demócratas los gobernadores de Iowa y Arizona, donde en los últimos años se han hecho reformas significativas.

En Pensilvania es muy conocido el programa especial de asistencia educativa que su gobernador demócrata, Ed Rendell, aprobó en 2003. Ya en ese año, 46.055 estudiantes recibieron tutorías individualizadas en matemáticas y en lectura. Un año más tarde, se repartieron cheques educativos de 500 dólares para que los alumnos con peores resultados pudieran recibir clases de apoyo. Fue todo un éxito: el 66% de los beneficiarios mejoró en lectura y el 73% en matemáticas.

ACEPRENSA


Adopcion Espiritual

La campaña pro preservativos induce a los niños adolescentes al sexo


Tomo prestado de una amiga en un aporte en el foro de HO

La campaña pro preservativos induce a los niños adolescentes al sexo, y va sin acompañar de ningún tipo de educación. La pubertad y la adolescencia la hemos pasado casi todos y sabemos en qué consiste.

Una realidad que he vivido hace ya algunos años, es en una pandilla donde la mayoría venían de clase media, puede que católicos pero no practicantes, y de estudios la mayoría básicos o de formación profesional (esto es para situarse en el entorno) gente de lo más normal vaya. El caso es que hablando entre las chicas más de una contó que muchas veces lo hacía con su novio sin ganas, sólo porque él insistía tanto que parecía que no le quería si no llegaba a hacerlo. Y esto les hacía sentir como un "boquete", un "agujero" dijo una. Y el caso es que estaban convencidas de que ellos les querían... Le comenté el caso a uno de los chicos de la pandilla, uno soltero, y me dijo con todo su cariño y total tranquilidad que era normal, que los chicos tenían más necesidad que las chicas... y ¡¡¡realmente lo pensaba así!!! Me quedé a cuadros... Eso ocurría hace como 12 ó 14 años. Entre gente de lo más normal, con una educación media... si desde que están en los colegios te dedicas a venderles que las relaciones sexuales son de lo más sano, pero que hay que usar condón, sin explicarles el valor de la abstinencia (esto es un valor también fuera de la religión), si no les explicas que deben aprender a contenerse, a ser dueños de su cuerpo y de sus pasiones, entonces su cuerpo y sus pasiones se harán dueños de ellos, y eso les llevará a hacer "daño" sin casi darse ni cuenta a las personas que "quieren".

Hoy en día se oye a muchos chicos quejarse de que las chicas en las discotecas cuando salen los fines de semana se comportan de forma muy estirada. Si hablas con las chicas, más de una te dirá que está harta de que le traten como un trozo de carne, que parece que no se dan cuenta de que además de un trozo de carne tiene un cerebro y un corazoncito... puede que chiquitos, pero ahí están.

Ahora es peor. Tengo un amigo ginecólogo en Barcelona, que de su experiencia de hacer guardias los fines de semana se ha percatado de que la moda ahora (hará ya un par de años) es que se emborrachan en pandilla, se drogan con lo que pillan y se dedican a hacer orgías, pasando las chicas de uno a otro, y los chicos viceversa. Mi amigo que no es en absoluto católico se quejaba de que como estaban drogados no se ponían condón y llegaba a la guardia pidiendo la píldora del día después. Lo comentaba como diciendo que le parecía muy bien que la gente disfrutara tan abiertamente del sexo... hablando de adolescentes... mi contestación fue sencilla: Si realmente disfrutan del sexo así, ¿por qué tienen que drogarse y emborracharse para hacerlo? Terminó dándome la razón, disfrutar no disfrutan... sólo se dejan llevar por lo que tienen en el ambiente. Intenta fijarte, el sexo está en todas partes. En la t.v. a cualquier hora, ríete del horario protegido, en los anuncios, en las revistas, en la calles en los carteles de las paradas de autobuses... y los niños y adolescentes son bombardeados continuamente con mensajes.

Creo que con tanto sexo en el ambiente nos estamos cargando unos principios y valores aceptados mundialmente, también fuera de la Iglesia, como son el respeto entre las personas y el derecho a la dignidad de la persona.


Adopcion Espiritual

Sida y aborto, dos caras de la misma moneda.



Abortando a gogó se tituló un artículo de opinión del escritor Juan Manuel DE PRADA, en el diario ABC. Con lenguaje llano explica el fracaso de las políticas del Ministerio de Sanidad, que parece no perseguir la sanidad sino la mortandad.

EL número de abortos en España durante el año 2002 alcanzó los 77.125; por supuesto, en tan estremecedora cantidad no se incluyen los miles de abortos clandestinos que se perpetran en condiciones de pavorosa insalubridad, tampoco los que se consuman mediante prácticas no quirúrgicas, más asépticas pero igualmente criminales (ingestión de pildoritas embrionicidas, etc.). La cifra escueta, que casi se ha duplicado en un plazo de apenas diez años, ha sido facilitada por el Ministerio de Sanidad, sin glosas que ayuden a entender la magnitud del horror. Juan Fernández-Cuesta, en la información que ayer publicaba ABC, tampoco se decidía a explicar la frialdad de los datos, aunque en algún pasaje de su artículo vinculaba el aumento de los abortos con el fenómeno de la inmigración, resaltando que son las regiones receptoras de mano de obra extranjera las que más decididamente se emplean en

Adopcion Espiritual

19 octubre 2006

Beginnings

Propuestas para revitalizar el matrimonio


Un nutrido grupo de investigadores americanos lanza un debate intelectual sobre las ventajas del matrimonio


18-10-2006
109/06

En los últimos años está presente en la sociedad civil norteamericana un fuerte movimiento a favor de revitalizar el matrimonio. Un debate que vaya más allá de los adjetivos tópicos de conservador o progresista, exige tener en cuenta lo que las ciencias sociales han revelado sobre los efectos y costes sociales de distintas formas familiares. Esto es lo que se han propuesto un nutrido grupo de profesores universitarios norteamericanos de primera fila, en un documento (1) que destaca por su análisis y sus propuestas.

No es nada fácil sintetizar en poco más de cuarenta páginas las ventajas que supone el matrimonio para la pareja y para la sociedad, así como identificar las tendencias que hoy lo amenazan y formular unas propuestas de reforma asequibles. Y citando en cada caso las investigaciones que avalan lo que se afirma. Los más de 70 profesores universitarios firmantes del documento "Marriage and the Public Good: Ten Principles" lo consiguen de modo brillante y sereno.

Se nota que entre los autores hay intelectuales relevantes, de universidades prestigiosas. Juristas como Mary Ann Glendon, de Harvard, o Roger P. George, de Princeton; filósofos como Ralph McInerny, de la Universidad de Notre Dame, o Daniel N. Robinson, de Georgetown; psicólogos como Paul C. Vitz o Roger Scruton; bioéticos como Leon R. Kass, de la Universidad de Chicago; expertos en política pública como James Q. Wilson o Jean Bethke Elshtain... Historiadores, economistas, biólogos, expertos familiares... Católicos, judíos, protestantes o no creyentes. Lo que les une es que tienen a sus espaldas años de docencia y abundantes publicaciones. Y su determinación de defender el matrimonio.
Argumentos racionales

No lo hacen por su apego a una tradición o por motivos estrictamente religiosos. Defienden una comprensión del matrimonio que "es el fruto trascultural de una amplia reflexión y experiencia humanas, y está apoyada en un considerable número de pruebas proporcionadas por las ciencias sociales". Pero también advierten que "una cultura matrimonial no puede florecer en una sociedad cuyas instituciones básicas –universidades, tribunales, legislaturas, religiones– no solo no defienden el matrimonio, sino que lo debilitan tanto conceptualmente como en la prática".

Su contribución sigue varios pasos. Primero, establecen "Diez principios" que sintetizan su modo de entender el papel del matrimonio y la familia en la sociedad. En segundo lugar, aportan los resultados de investigaciones en ciencias sociales y biológicas que avalan su análisis, citando siempre la bibliografía para quien quiera comprobarla; ahí predominan los datos empíricos, referidos sobre todo a EE.UU. Pero la defensa racional del matrimonio no puede basarse solo en la utilidad; por eso sigue el análisis desde el punto de vista de la filosofía política y moral. Finalmente, hacen sus propuestas sobre políticas que fortalezcan el matrimonio como institución social.
Cuatro amenazas

Estos expertos señalan cuatro tendencias que están minando los beneficiosos efectos sociales que tiene el matrimonio. El primero es el aumento de las rupturas matrimoniales:

"Desde 1960 a 2000, la tasa de divorcio en los Estados Unidos creció más del doble, pasando del 20% al 45% de todos los primeros matrimonios, aunque se aprecia un ligero descenso desde 1980. Los datos muestran que aproximadamente dos tercios de los divorcios de matrimonios con hijos tuvieron lugar en parejas con bajo nivel de conflicto, en las que la causa del divorcio no fue la violencia doméstica o el maltrato psicológico. Por desgracia, la mayor carga del divorcio de los padres recaerá sobre esos niños".

Y aquí los autores citan los abundantes estudios que han comprobado la mayor probabilidad de repercusiones sociales negativas en los hijos de divorciados (fracaso escolar, escasa relación con uno de los padres, problemas mentales, consumo de drogas, más riesgo de divorcio al llegar a adultos...).
Hijos nacidos fuera del matrimonio

"Desde 1960 a 2003, el porcentaje de hijos nacidos fuera del matrimonio creció del 5% al 35%. Aunque un creciente número de estos niños nació en parejas que cohabitaban –el 42% según una reciente estimación– la mayoría pasarán gran parte de su infancia en un hogar monoparental, entre otras cosas porque la gran mayoría de las parejas no casadas acaban separándose, también las que tienen hijos".

El mayor problema de esta situación es que niega a los hijos la oportunidad de tener dos padres comprometidos diariamente con su bienestar material y psicológico. Y los niños de familias monoparentales sufren también las desventajas asociadas con los hijos del divorcio.
Cohabitación, relación débil

Los autores consideran que el crecimiento de la cohabitación es una tendencia negativa, pues las parejas que cohabitan son por regla general más débiles que los matrimonios y dan lugar a un tipo de relación más pobre. "La cohabitación no implica el mismo nivel de compromiso moral y legal que el matrimonio; estas parejas a menudo no están de acuerdo sobre el estatus de su relación; y no reciben de sus amigos y familiares el apoyo social que reciben las parejas casadas".

Citan estudios según los cuales las parejas que cohabitan presentan mayores tasas de violencia doméstica, infidelidad sexual e inestabilidad, en comparación con las parejas casadas. La mayoría de los estudios muestran que las parejas que cohabitan antes de casarse tienen mayor riesgo de divorcio, en comparación con las parejas que se casan directamente sin cohabitación previa (aunque el riesgo de divorcio no parece ser superior en las parejas que solo cohabitan después de comprometerse).

La cohabitación no es el mejor ambiente tampoco para la crianza de los hijos. Según un reciente estudio, el 50% de los hijos nacidos en parejas de hecho verán que sus padres se han separado antes de cumplir los cinco años, mientras que en las parejas casadas eso lo experimentarán el 15% de los hijos".
Hijos en parejas homosexuales

Los académicos advierten que "la actual investigación sobre los niños criados en parejas del mismo sexo es todavía inconcluyente y poco desarrollada: no tenemos estudios longitudinales, de amplia base y a largo plazo". "Sin embargo, amplia literatura científica sobre la crianza de los hijos indica que los dos sexos aportan diferentes talentos a la educación de los hijos, y que es beneficioso para los niños crecer estando a cargo de sus dos padres biológicos".

Más claro les parece que el matrimonio entre personas del mismo sexo solo puede perjudicar al concepto de matrimonio. "El matrimonio homosexual debilita más la idea de que procreación y matrimonio están conectados. Socava la idea de que los hijos necesitan un padre y una madre, debilitando aún más la norma social de que los hombres deben responsabilizarse de los hijos que engendran. Finalmente, el matrimonio homosexual corroerá probablemente las normas de la fidelidad sexual, desde el momento que los partidarios del matrimonio gay y las parejas de este tipo tienden a minusvalorar la importancia de la fidelidad sexual en su definición de matrimonio. Estudios sobre hombres que se han unido civilmente en Vermont indican que el 50% de ellos no valoran la fidelidad sexual, y que los índices de promiscuidad sexual son altos entre los varones gays".
Cambiar es posible

Los autores proponen prestar especial atención a cinco áreas.

1. Proteger la concepción pública del matrimonio como la unión de un hombre con una mujer como esposo y esposa.

"La definición legal del matrimonio es influyente. Los jueces no deberían tratar de redefinir el matrimonio imponiendo una concepción jurídica del matrimonio, o declarando falsamente que nuestra idea histórica del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer se deriva del prejuicio o la sinrazón. La ley no debería trasladar a la próxima generación el falso mensaje de que el matrimonio es irrelevante o secundario, extendiendo los beneficios del matrimonio a las parejas o individuos no casados".

Para proteger la institución del matrimonio los firmantes proponen dirigirse a los representantes electos para pedirles que voten contra cualquier ley que altere el significado del matrimonio.

Sin embargo, precisan, "no nos oponemos a que dos o más personas, tanto si son parientes como si no, lleguen a acuerdos legales para compartir la propiedad, los seguros, tomar decisiones médicas por el otro, etc.".

Sí se oponen a que se dé a las parejas de hecho el mismo estatus que a las casadas. "Sería injusto e imprudente tanto imponer obligaciones maritales a gente que no quiere asumirlas como extender los beneficios del matrimonio a parejas que no están casadas".
2. Ensayar reformas en las leyes de divorcio.

"Bajo la actual legislación americana de divorcio, los tribunales ofrecen menos protección al contrato matrimonial que a un contrato mercantil ordinario. Algunos de nosotros apoyamos volver a un sistema de divorcio basado en la culpa, otros no. Pero todos reconocemos que el sistema actual ha fracasado, tanto en términos éticos como prácticos, y necesita una reforma profunda".

Frente a los que propugnan un divorcio fácil como medio para defender a la mujer y a los niños en caso de violencia doméstica, los autores responden que este es un falso remedio para un asunto importante: "Ya que tanto los niños como los adultos sufren un riesgo mucho mayor de violencia doméstica y malos tratos en las uniones de hecho, fomentar altas tasas de fragmentación familiar no es una buena estrategia" para protegerlos.

Como propuestas concretas para frenar las rupturas matrimoniales, sugieren:

a) Ampliar los periodos de espera para el divorcio unilateral sin culpa. Requerir a las parejas de matrimonios que no sufren violencia que reciban un asesoramiento (religioso, secular o público) que les ayude a resolver sus diferencias y a renovar su compromiso matrimonial.

b) Permitir los pactos prematrimoniales restrictivos del divorcio para aquellas parejas que prefieran un compromiso matrimonial más fuerte que el que la ley prevé ahora.

c) Desarrollar en los tribunales los programas que incluyen intervenciones para casos de divorcio, para facilitar la reconciliación y mitigar la acritud y la litigiosidad.

d) Tener en cuenta los criterios de culpa de los cónyuges a la hora de distribuir sus propiedades, cuando son compatibles con el interés de los hijos. Las propiedades no deberían distribuirse del mismo modo entre el cónyuge que ha sido infiel o abusivo y el cónyuge inocente.

e) Crear programas pilotos de educación para el matrimonio e intervenciones en casos de divorcio en comunidades de alto riesgo, con programas tanto religiosos como civiles.
3. No penalizar a los matrimonios de baja renta.

Los autores mantienen que el sistema fiscal y de asistencia social de EE.UU. trata sustancialmente mejor desde el punto de vista económico a las parejas de hecho que a las casadas. Citan los casos de las deducciones del impuesto sobre los rendimientos del trabajo y Medicaid.

4. Mejorar en el sistema fiscal las disposiciones a favor de la familia y de los hijos.

5. Proteger los intereses de los niños frente a la industria de la procreación artificial.

"Los padres que buscan descendencia merecen nuestra comprensión y apoyo. Pero no hasta el punto de crear deliberadamente toda una clase de niños privados de su derecho natural a saber sus orígenes y su profunda necesidad de un padre y una madre unidos".

Para proteger a los niños frente a los intereses de esta industria proponen:

a) Prohibir el anonimato en la donación de semen o de óvulos. "Los niños tienen derecho a conocer sus orígenes biológicos. Los adultos no deben privar a los niños de este derecho para satisfacer sus propios deseos de tener descendencia".

b) Considerar la posibilidad de que el uso de las tecnologías reproductivas se reserve a las parejas casadas.

c) Que la ley no permita crear niños legalmente huérfanos. "Exigir que los donantes de esperma (y/o las clínicas como agentes subrogados) sean responsables legal y económicamente de cualquier niño al que den origen y que no tenga padre legal".

"En definitiva, concluyen, las familias, las comunidades religiosas, las organizaciones comunitarias y los políticos deberían trabajar juntos para conseguir reforzar el matrimonio de modo que más niños sean criados por su madre y su padre en uniones duraderas y llenas de amor".
____________________

(1) El documento, titulado "Marriage and the Public Good: Ten Principles", es el resultado de debates académicos patrocinados por el Witherspoon Institute (Princeton, New Jersey). Hasta julio de 2006 había sido firmado por 71 profesores. Puede encontrarse en: http://winst.org/

ACEPRENSA

Adopción espiritual

Aborto o nacimiento

Aborto, primera causa de mortalidad

Aborto en el primer trimestre

No al aborto