18 octubre 2007

Salvan la vida a un feto con una técnica endoscópica pionera

JANOT GUIL
BARCELONA. Lucía nació el pasado mes de agosto en el hospital del Vall d´Hebrón de Barcelona, aunque su abrazo a la vida lo hizo dos meses atrás, cuando aún estaba en el vientre de su madre y fue intervenida con una técnica de cirugía endoscópica intrauterina que es pionera. Un equipo médico del hospital barcelonés logró salvar a Lucía tras practicarle una cirugía fetoscópica, cuando todavía era un feto de 21 semanas. Con un láser embutido en una cánula endoscópica de 3 milímetros de diámetro, cortaron una brida amniótica -un apéndice fibroso que se desprende de la membrana amniótica que rodea al feto-, que estrangulaba el cordón umbilical y la parte inferior de su pequeña pierna izquierda.

De no haberse resuelto, la anomalía, que se detectó con una ecografía de control rutinaria, hubiera causado la muerte fetal por sección del cordón umbilical y, en el menos traumático de los casos, habría producido la amputación parcial de la pierna izquierda por falta de riego sanguíneo.
Este tipo de intervención se ha realizado en otras ocasiones con cirugía abierta -abriendo el útero y no perforándolo por un solo punto-, pero es más arriesgada. De hecho, lo logrado por el equipo de Vall d´Hebrón, según confirmó ayer Elena Carreras, codirectora del programa de cirugía fetal de este centro, es un hito. Es la primera vez en el mundo que se aplica la técnica fetoscópica para liberar una brida amniótica que constreñía un cordón umbilical. Y la primera vez en Europa que se utiliza para salvar una extremidad comprometida por este tipo de apéndices fibrosos, ya que hasta ahora sólo se había realizado en tres ocasiones, y en Estados Unidos.

Según explicó el doctor José Luis Peiró, codirector del programa de cirugía fetal, la operación para salvar a Lucía duró 55 minutos y requirió de anestesiaa epidural para la madre y de general para el feto. Se introdujo en el útero de la madre una cánula endoscópica que contiene un láser y una cámara y, guiados a su vez por una ecografía, se seccionó la brida amniótica.

La intervención, como suele ocurrir en cualquier cirugía intrauterina, aunque más a menudo en las cirugías abiertas, adelantó el parto, por lo que Lucía nació prematura a las 28 semanas. Su estado de salud era óptimo y su maltrecha pierna, tras una nuevo retoque quirúrgico postnatal, se recuperó y ya ha sido dada de alta. «Podrá caminar y correr», afirmó el doctor Màrius Aguirre, ortopeda pediátrico, aunque precisó que falta por comprobar si en la pierna afectada la paciente perderá un poco de sensibilidad.

El origen de la formación de las bridas o bandas amnióticas es aún un tema en investigación, pero según explicó la doctora Carreras, en uno de cada 30.000 gestaciones aparece esta anomalía. El secreto para evitar problemas, dijo Carreras, es detectarla cuando antes mejor, mediante ecografías convencionales, aunque a menudo la dificultad radica en que no se hacen claramente visibles hasta que ya están estrangulando alguna parte del feto.




Adopcion Espiritual

12 octubre 2007

La bebé operada de espina bífida por cirugía fetal abierta en Sevilla recibe hoy el alta médica

María, la pequeña operada de espina bífida por cirugía fetal abierta en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, recibirá sobre las 10.00 horas de hoy el alta médica, según informó en una nota el propio hospital, que recordó que aquella intervención, pionera en Europa, tuvo lugar a las 26 semanas de embarazo y su nacimiento a las 32 semanas de gestación.

La bebé, que nació el pasado 6 de septiembre en el centro sevillano, fue intervenida por cirugía fetal abierta para la corrección del mielomeningocele que padecía y, tras 34 días de hospitalización en la Unidad de Gestión Clínica de Neonatología, necesarios para el correcto seguimiento de la pequeña, podrá volver a casa con su familia.

La intervención de cirugía fetal abierta se realizó el pasado 31 de julio, a las 26 semanas de embarazo por un equipo de 15 profesionales y por espacio de tres horas y 20 minutos. En aquel momento, el feto pesaba 900 gramos.

Para corregir el defecto del tubo neural fue preciso abrir el útero materno, sacar al exterior la región anómala del feto para su corrección y devolverlo a la cavidad uterina para proseguir su curso natural de maduración.

Todo ello se practicó en una compleja intervención que exigió una exhaustiva preparación y seguimiento, dentro del Programa de Medicina y Terapia Fetal del hospital, en el que participa un equipo multidisciplinar de profesionales de reconocida experiencia. Finalmente, María nació mediante cesárea a las 32 semanas de gestación, con 2,075 kilos y con una medida de 40 centímetros.

Este procedimiento, recalcó el hospital, ha vuelto a situar a la sanidad andaluza "a la cabeza en innovación y excelencia sanitaria", dando el primer paso en Europa para incorporar una nueva terapia que permite aumentar la supervivencia de los niños afectos de espina bífida y reducir el fuerte impacto de sus secuelas.


SEVILLA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -


Adopcion Espiritual

09 octubre 2007

Personas a contracorriente: La historia de una madre llamada Caroline Aigle.

Hemos visto muchas fotos de Caroline, y prácticamente en todas sonreía como en la presente.

Vivimos en una época en que la vida humana vale bien poco y donde el egoísmo es la principal ley. De forma que es normal que la gente aborte un hijo porque el parto le va a fastidiar el mes de vacaciones, o que no se tengan hijos los próximos diez años porque se está pagando una segunda casa en la costa. Por eso es más chocante la historia de Caroline, una mujer a la que le diagnostican un cáncer en el quinto mes de embarazo y prefiere renunciar al tratamiento para evitar hacer daño a su hijo, muriendo como consecuencia de su decisión. Dar la vida por un hijo, dar la vida por amor a los otros tendría que ser la norma, pero hoy dar la vida por amor no sólo no es corriente sino una excepción. Eso es lo terrible, que lo normal es quitar la vida a otro por egoísmo.

Según nos cuenta ACI, Caroline Aigle hubiera cumplido 33 años de edad el último 12 de septiembre. Y no era en Francia una mujer anónima. Fue la primera mujer piloto de caza de la Armada Francesa y futura astronauta. Murió el 21 de agosto víctima de un cáncer fulminante. Su país aún la llora y no deja de conmoverse por su valiente sacrificio: estaba embarazada de cinco meses cuando supo que padecía la enfermedad terminal y optó por postergar su tratamiento para que su hijo pudiera nacer.

Hace apenas dos meses, a mediados de julio pasado, Caroline recibió la noticia de su cáncer. Para que tuviera alguna posibilidad de vivir tendría que recibir un tratamiento muy agresivo y en consecuencia, y en primer lugar, debería abortar a su hijo. Pero, Caroline había nacido para luchar no para rendirse. Caroline pensó que lo primero era su hijo.

Caroline estaba casada con el también piloto Christophe Deketelaere. Con él tenia ya un hijo. Y juntos tomaron la decisión de darle una oportunidad a su nuevo hijo. Se llamó Gabriel porque anunciaba la vida y no la muerte. nació muy pequeñito con solo cinco meses y medio. Todavía no es seguro que viva; todavía lucha por la vida, pero tiene una oportunidad, y dada la estirpe de luchadores de la que viene es seguro que aprovechará su oportunidad.

Christopher cuenta cómo Caroline le dijo que “No podía detener la vida de un ser que había llevado consigo por cinco meses(…) Él tiene el derecho de tener posibilidades como yo’”.

Christopher cree que éste fue “su último combate y lo ganó”. Antes de morir, pudo ver a su hijo varias veces y cargarlo en sus brazos. “Fue heroica hasta el final”, aseguró.

HISTORIA DE UNA MADRE

Caroline Aigle (que significa “águila”) nació en Montauban en 1974. A los 14 años de edad ingresó en la escuela militar de Saint-Cyr. En mayo de 1999, con 25 años, se convirtió en piloto de caza y estuvo a cargo de un Mirage 2000-5 del Escuadrón de Caza Cote d'Or en Dijon. En 2005 se convirtió en comandante de escuadrilla y desde 2006 desempeñaba funciones de seguridad en vuelo en el centro de mando de Metz.

Su libro de vuelo se cierra con casi 1.600 horas, una parte de las cuales las dedicó a la aviación deportiva. La última vez que participó en una demostración deportiva fue el pasado 12 de mayo en el aeródromo de Muret-Lherm, al sur de Toulouse, con motivo del festival Air Expo del que fue directora honorífica. Allí realizó una breve exhibición a los mandos de un Cap. Muchos aficionados la vieron pasear con sus dos hijos entre el público Un hijo lo llevaba de la mano el otro dentro de ella.

Su funeral fue presidido por el sacerdote Pierre Demoures, un ex piloto de combate. En su homilía, el Padre Demoures recordó a Caroline como una persona que condujo a la gente a Cristo con sus “sus cualidades, amabilidad, disponibilidad, pasión” y por sus “opciones” al considerar “a su hijo como una vida que excedía la simple visión humana de la vida” y por la cual “retrasó un tratamiento que era urgente”.

El sacerdote recordó que cuando Carolina y Christopher lo buscaron para preparar su matrimonio, le pidieron un texto que no hablara del amor del uno por el otro “sino que tratara del amor que nos abre y lleva a amar a los demás”.

“La gran lección que nos dio Carolina es la urgencia de amar. No una urgencia de temer, sino la urgencia vital de saber que sólo el amor trae vida. El hombre está hecho para la vida. Esta urgencia puede hacer que el amor sea más fuerte y dar vida a un tesoro en medio de los eventos más trágicos”.



Adopcion Espiritual

lapop II


Lo que descubrí en China

Steven W. Mosher era el primer científico social americano al que se permitió que estudiar en China. Descubra lo que encontró allí en 1979.



La violencia oculta detrás del aborto

La Violencia Oculta Detrás del Aborto

Era una mañana fría, al menos para ser abril en Washington DC. Una fila de estudiantes universitarios se encontraba de pie, provistos de abrigos y sombreros, quitando de sus ojos las huellas de la mala noche. Estábamos en una acera a lo largo de la Calle 16 en Washington, DC, bajo la fría sombra de una gran construcción de concreto detrás nuestro. Frente a nosotros, al otro lado de la calle, se encontraba una clínica abortista. Empezamos a rezar.

No me siento capaz de describir cabalmente lo que se experimenta al rezar frente a una clínica de aborto y ver a mujeres adultas y adolescentes esperando ingresar, algunas de ellas aún con la inocencia de la juventud en sus rostros. Los consejeros de nuestra acera trataban de ir con ellas para darles consuelo, pero no era mucho lo que podían hacer antes de que la “seguridad de la clínica” los detuviera.

Estos “efectivos de seguridad”, cuyos rostros reflejaban el odio que sentían por nosotros, agarraban a las mujeres y prácticamente las lanzaban con fuerza a través de la puerta de la clínica. En varias ocasiones fui testigo de cómo el personal de seguridad de la clínica bloqueaba con sus cuerpos las entradas a los consejeros de nuestra acera y metían a la fuerza a las jóvenes que hubiera, prácticamente echándolas dentro de la clínica. Usted puede encontrar aquí el enlace a una nota que describe muy bien las confrontaciones que semana a semana ocurren entre pro-vidas y pro-abortos.

Reto a todas las personas que tenga dificultad en creer lo mencionado, a dirigirse a la clínica de la Calle 16 y ver por sí mismas lo que sucede.

El aborto mata a decenas de millones de bebés cada año convirtiéndose en el peor de los actos de violencia que se puede perpetrar. Sin embargo, oculta detrás de este hecho trascendental se encuentra otra realidad, una verdad más sutil que las estadísticas han demostrado una y otra vez. Esa verdad es ésta: el aborto genera una cultura de violencia contra la mujer, la misma violencia contra la cual pretenden luchar las feministas. Debajo de la fachada de “opción” y de “libertad reproductiva” se esconde una actitud retrógrada hacia los niños, una actitud de desdén hacia las mujeres y fundamentalmente una indiferencia por la dignidad de la familia humana. Esto se pone de manifiesto en los gestos de burla y en la agresión física mostrada por los efectivos de seguridad de las clínicas de abortos. El aborto genera una atmósfera de violencia que es el inicio del fin de nuestra cultura.

El aborto mata a decenas de millones de bebés cada año. Sin embargo, oculta detrás de este hecho trascendental se encuentra otra realidad: el aborto genera una cultura de violencia contra la mujer. De acuerdo con David C. Reardon, en su artículo Aborto y Violencia Doméstica, existe “una importante conexión entre la violencia en el vientre y la violencia en el hogar”.

La cultura del aborto nos conduce a una cultura de conveniencia que impulsa a convertir en objetos a las mujeres y a una devaluación de la maternidad. De esta manera las mujeres se llegan a definir por su buena disposición para aceptar la opción del aborto, y toda interacción con hombres se convierte en parte de una lucha fundamental por dominar. “El asunto de si está bien venderse o no a los hombres es un planteamiento falso”, se afirma en el libro The New Our Bodies, Ourselves. “El verdadero asunto está en cómo venderse a si mismas de forma que sea lo menos destructivo para nosotros mismos y para nuestras hijas. Las prostitutas no necesitan nuestra condescendencia, lo que necesitan es aliarse con nosotras. Y nosotras las necesitamos también”.

Esta actitud cínica aparenta defender casi exclusivamente al sexo femenino, pero en realidad, hacen todo lo contrario. Reducen a las mujeres a una simple opción reproductiva; un objeto que tiene como único propósito luchar contra su naturaleza. Recientes estudios muestran que las mujeres, cansadas de ser constantemente blanco de los proveedores de abortos, se han rebelado contra el estereotipo que impone que su principal prioridad es siempre la salud reproductiva. Las mujeres son seres humanos, no máquinas de hacer bebés. Quienes defienden el aborto deberían aprender ésto.

La violencia generada por el aborto lleva a los hombres a tener una actitud despreocupada acerca de la sexualidad y psicología femenina, y frecuentemente conducen a la violencia. Esto produce en las mujeres sentimientos de culpa y horror increíbles que con frecuencia conducen a la división del hogar y a la alienación de los esposos.

La violencia producida por este monstruoso ciclo es inhumana y profundamente destructiva. Lleva a los hombres a tener una actitud despreocupada acerca de la sexualidad y psicología femenina, y frecuentemente conducen a la violencia. Esto produce en las mujeres sentimientos de culpa y horror increíbles. Ambos sentimientos con frecuencia llevan a la división en el hogar y a la alienación de los esposos, deshaciendo el hogar y con frecuencia poniendo al esposo contra la esposa. De acuerdo con David C. Reardon, en su artículo Aborto y Violencia Doméstica, existe “una importante conexión entre la violencia en el vientre y la violencia en el hogar”. De acuerdo a este reporte especializado, “la evidencia apoya una correlación entre el aborto y la violencia entre mujeres y hombres, al menos en algunas parejas. Es tan claramente indiscutible que va más lejos… pues la violencia engendra violencia”.

La UNFPA llama a la violencia contra la mujer “el más dominante y aún menos reconocido abuso de los derechos humanos en el mundo”. Los que conformamos el PRI estamos de acuerdo. Sin embargo, percibimos que organizaciones como la UNFPA y Planned Parenthood son los perpetradores de esta violencia.

Creemos que el aborto produce una cultura de desprecio por las mujeres, desprecio por la familia y desprecio por el valor de la vida humana. La verdadera violencia se halla escondida ahí y en las palabras de la Madre Teresa, “cualquier país que acepta el aborto no está enseñando a su gente a amar, mas bien les está enseñando a hacer uso de la violencia para conseguir lo que ellos quieran”.

Colin Mason es el Director para Producción de Publicaciones del PRI


Adopcion Espiritual

26 septiembre 2007

Una nana a la vida: Marcela, la bebé brasileña que nació sin cerebro, cumple diez meses de vida


Martes 25 de septiembre | Iberoamérica


Marcela de Jesús Galante Ferreira, nacida en la localidad brasileña de en Patrocinio Paulista -una población de 15.000 habitantes del estado de San Pablo-, acaba de cumplir diez meses de vida. Su peculiaridad es que no tiene cerebro. Sin embargo, ha batido ya todos los récord de supervivencia y conmueve a todos cuando, por ejemplo, llora al no estar en brazos de su madre o la ven crecer: ya pesa 11,2 kilos, algo más de la media de su edad. El caso de Marcela de Jesús no pudo ser más oportuno. Nació el 20 de noviembre pasado en medio de un debate para despenalizar el aborto en casos de anencefalia, malformación congénita que implica la ausencia parcial o total de cerebro en el concebido y supone una muerte pronta tras el nacimiento. Un testimonio que echa por tierra la tesis de los grupos feministas que defienden la legalización del aborto. La naturaleza va siempre por delante de los pronósticos.

REDACCIÓN HO.- "Se trata de un caso extraordinario. De ordinario, los bebés con anencefalia suelen morir poco después de nacer, pero Marcela ya se ha convertido en la bebé anencéfala con más tiempo de vida en el mundo", comenta el director de la Oficina Internacional de Fundación Vida www.fundacionvida.net, José Antonio Retamar.

En su corta vida, Marcela ya es todo un símbolo de los defensores de la vida humana en Brasil. El 68% de la población es contraria al aborto; y la legislación brasileña protege la vida del no nacido, excepto cuando hay riesgo de muerte para la madre y gestación por violencia sexual. Sin embargo, desde hace algo más de una década, parlamentarios del PC do B (Partido Comunista de Brasil) y del PT (Partido de los Trabajadores) están intentando liberalizarlo; de hecho, está en estudio un proyecto para ampliar los supuestos de aborto a casos de anencefalia - proyecto de ley 4.403, de 2004, presentado por la diputada Jandira Feghali, del PC do B-, aunque en este último caso no están regulados los mecanismos para obtener el permiso.

"Cada segundo de su vida es precioso para mí"

El argumento de la diputada Feghali es muy conocido: "Es una situación perversa: una mujer embarazada contemplando una cuna vacía y sabiendo que nunca va a ser ocupada, o que va a serlo por poquísimo tiempo" (O Estado de São Paulo, 29 de noviembre). Sin embargo, la madre de Marcela, una humilde campesina llamada Casilda, declaró en el mismo periódico: "Sufrir, todos sufrimos; pero ella no me pertenece: es de Dios y yo cuido de ella aquí. Cada segundo de su vida es precioso para mi".

Mientras que los defensores del aborto piensan sólo en los problemas que causa un bebé anancefálico, Cacilda vive su maternidad amamantando y cuidando a su hija en el hospital: "Considero que su vida es un milagro muy grande; yo continuaré a su lado hasta que Dios decida que es su hora de partir".

"Los abortos de fetos con anencefalia son tan inhumanos como cualquier otro. Lo normal es que el recién nacido muera pronto, y al nacer habremos respetado su dignidad. Así la madre recordará la felicidad de haberle dado la vida y todos los recuerdos de esa convivencia", añade Retamar.

Llora cuando no está en sus brazos de su madre

La pediatra Múrcia Beani ha explicado que, a pesar de carecer de cerebro, la bebé distingue a la madre y llora cuando no está en sus brazos, una labradora que ha recibido ayudas del gobierno municipal. Marcela se alimenta por sonda, pero en algunas ocasiones se le retira para darle sopas y puré.

Diversos colectivos, incluidas organizaciones católicas y evangélicas entre otras, se han movilizado en varias ciudades en protestas anti-aborto que tienen a Marcela como estandarte. "La Justicia de Brasil ha evitado pronunciarse al respecto, pero diversos juristas consideran que basta un sólo caso como el de Marcela, para que se tenga que modificar la legislación", comenta el director de la Oficina Internacional de Fundación Vida.

En 2006, un tribunal ya autorizó en Brasil el aborto de una niña anencefálica. La juez del proceso, Elba Aparecida Nicolli Bastos, declaró que "no se puede exigir que la madre cargue con el niño anencefálico, cuando la vida es imposible". "La historia de Marcela pone en tela de juicio esta afirmación -declara José Antonio Retamar-. Tal vez los legisladores tengan en cuenta las palabras de Cacilda: Nadie tiene derecho a quitar una vida, principalmente de un bebé indefenso".


Adopcion Espiritual

19 septiembre 2007

Testimonios de embarazadas que han contactado con la Fundación


Yolanda y su hija, felices tras apostar por su felicidad

Yolanda, de Barcelona

Esta madre valiente supo anteponer su felicidad y la de su hija no nacida, a su trabajo. “Optar por ser madre es la mejor decisión que he tomado en toda mi vida”. Pincha sobre su foto para escucharla.


Marta es una joven madre que apoya la Fundación

Marta y Daniel, de Valencia

Estos dos jóvenes valientes que han sabido acoger a su hija con gran alegría, a pesar de lo inesperado. "Vale la pena", dicen ambos. Pincha sobre su foto para verles.



Comprometidos con la mujer embarazada en riesgo de violencia y exclusión social
© LAM-Mujer 2007

15 septiembre 2007

TESTIMONIOS DE NICKY

Desarrollo embrionario




Primer día


Primera foto



En la trompa de Falopio: 4 días



Se produce la implantación: 8 días



Se desarrollan diversos órganos 17 días



La madre sospecah de su existencia 28 días



El aspecto y el corazón de un ser humano días 35 a 40



Cerebro y rasgos identificativos al completo día 49

Todos los sistemas del cuerpo funcionando día 56



En plenitud días 63 a 70



Formación muy completa día 70



Sigue el ritmo de la madre de 71 a 90





la movilidad de manifiesto semana 16



Los rasgos continuan definiéndose semana 20



Sale del seno materno. día 266



Me presento en sociedad.




Imágenes cortesía de Arbil