28 abril 2008

Seiscientos a cero: el fraude de la investigación con células madre embrionarias.

Lunes 28 de abril | Navarra



La destrucción de embriones iba a ser la solución del siglo XXI a todas las enfermedades del ser humano. Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, ha puesto número a este fraude mediante el recuento actual de protocolos terapeúticos: “hay ya cerca de 600 protocolos que utilizan células madre adultas, y no se ha presentado ninguno con células de origen embrionario”.


Realidad y propaganda.

En una reciente conferencia, pronunciada en la Academia de Medicina de Granada, la doctora Moratalla declaró que “Los últimos hallazgos sobre las posibilidades terapéuticas de las células madre adultas, ponen en entredicho abiertamente las dos grandes promesas propiciadas por la nueva ley española de biomedicina: el uso y creación de embriones para investigación y la llamada clonación terapéutica. A los graves reparos éticos ya conocidos (la destrucción indiscriminada de miles de embriones humanos), se unen evidencias científicas que cuestionan cada vez más su utilidad terapéutica”.

Fetofobia.

La falsa promesa de que la destrucción de embriones iba a traer como contrapartida la curación de todo tipo de enfermedades, más que una cuestión científica se revela ahora más que nunca como una estrategia política de más amplio calado. Una vez más,
el fin justificaría los medios. Oponerse a la destrucción de fetos humanos era oponerse cruelmente al progreso y a la curación de múltiples enfermedades. Los increíbles avances médicos de la investigación con células madre embrionarias serían el espaldarazo definitivo a la trivialización y justificación de la destrucción masiva de embriones humanos, que ya se practica con el aborto o la fecundación in vitro.

Su tumor, gracias.

Bien al contrario, como recuerda el editorial de
hispanidad.com, pronto se descubrió que la línea de investigación que daba resultados era, llamativamente, la línea ética de investigación con células madre adultas. El desarrollo incontrolable de tumores cancerosos se constituyó desde el principio como un problema insalvable para la investigación con células madre embrionarias. No sólo se habían pisoteado los más elementales principios éticos, sino que además no había servido para nada.

Seiscientos a cero.

A fecha de hoy, 600 protocolos terapeúticos avalan la investigación ética con células madre adultas. Los resultados paralelos de la investigación con células madre embrionarias son cero protocolos. La investigación con células embrionarias recibió la puntilla recientemente, al desarrollarse un procedimiento para obtener células madre en todo idénticas las embrionarias pero a partir de células madre adultas. Así termina la historia de la utilización de unos medios que ningún fin hubiera justificado, pero con los que ni siquiera se consiguió anotar un solo tanto.


Publicado en Navarra confidencial



Adopcion Espiritual

Fallece el médico Carlos Cristos, protagonista del documental «Las alas de la vida»

El médico Carlos Cristos, protagonista del documental Las alas de la vida , falleció en la madrugada del pasado sábado, a los 51 años, en su domicilio mallorquín. Aquejado de una enfermedad terminal, Cristos reflejó su lucha por la dignidad en el vivir y el morir, sin dramatismo y «si es posible, con una sonrisa», en esta producción que se alzó con el primer premio a la mejor película documental en la Seminci 2006.

«Carlos Cristos murió rodeado de los suyos y con el sosiego y la serenidad que siempre había deseado para sí y para los demás», informa en una nota la productora de la película, que, por expreso deseo de la familia, hizo pública la muerte del médico ayer, después de su incineración. El pasado día 9 de febrero Carlos Cristos recibió en su domicilio al ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria-, que le manifestó el interés de su Departamento en divulgar la película para ayudar a cumplir los objetivos de la Estrategia de Cuidados Paliativos. Una semana antes de su fallecimiento, el largometraje se exhibió en el espacio de La 2 Versión española .

Atrofia sistémica múltiple A este médico de familia le diagnosticaron AMS -atrofia sistémica múltiple-, una enfermedad mortal, rara, que entendió con la cabeza, «pero no con el corazón», confesaba en Las alas de la vida , documental dirigido por su amigo Antoni P. Canet que se estrenó en abril del año pasado. En cada pase, Las alas... generaba una corriente de emociones gracias a la humanidad, sinceridad y transparencia de este hombre que quiso que una cámara le acompañara en el final de su vida «para hablar con naturalidad del testamento vital, la muerte sin necesidades, la intimidad, la neurología del morir, los cuidados paliativos, la muerte digna...».

Publicado en Diario de León


Adopcion Espiritual

Fallece el médico Carlos Cristos, protagonista del documental «Las alas de la vida»

El médico Carlos Cristos, protagonista del documental Las alas de la vida , falleció en la madrugada del pasado sábado, a los 51 años, en su domicilio mallorquín. Aquejado de una enfermedad terminal, Cristos reflejó su lucha por la dignidad en el vivir y el morir, sin dramatismo y «si es posible, con una sonrisa», en esta producción que se alzó con el primer premio a la mejor película documental en la Seminci 2006.

«Carlos Cristos murió rodeado de los suyos y con el sosiego y la serenidad que siempre había deseado para sí y para los demás», informa en una nota la productora de la película, que, por expreso deseo de la familia, hizo pública la muerte del médico ayer, después de su incineración. El pasado día 9 de febrero Carlos Cristos recibió en su domicilio al ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria-, que le manifestó el interés de su Departamento en divulgar la película para ayudar a cumplir los objetivos de la Estrategia de Cuidados Paliativos. Una semana antes de su fallecimiento, el largometraje se exhibió en el espacio de La 2 Versión española .

Atrofia sistémica múltiple A este médico de familia le diagnosticaron AMS -atrofia sistémica múltiple-, una enfermedad mortal, rara, que entendió con la cabeza, «pero no con el corazón», confesaba en Las alas de la vida , documental dirigido por su amigo Antoni P. Canet que se estrenó en abril del año pasado. En cada pase, Las alas... generaba una corriente de emociones gracias a la humanidad, sinceridad y transparencia de este hombre que quiso que una cámara le acompañara en el final de su vida «para hablar con naturalidad del testamento vital, la muerte sin necesidades, la intimidad, la neurología del morir, los cuidados paliativos, la muerte digna...».

Publicado en Diario de León


Adopcion Espiritual

18 abril 2008

Sonia Paz Soto Aguilar: Una vida de esperanza


Sonia Paz Soto Aguilar, más conocida como Pachi, es una de esas mujeres que da gracias por estar viva. En su camino ha debido enfrentar fuertes obstáculos, de los cuales ha sabido sobreponerse con gran valentía y mucho coraje. Hoy, en Estados Unidos y después de haber adoptados tres niños del desastre de Chernobyl, se encuentra tramitando una cuarta adopción. Y todo ello para disminuir el sufrimiento de pequeños que han estado, al igual que ella, a un paso de la muerte.

/Contacto/hijos_chernobyl/0820_pachi_joven.jpg

¿En qué trabajabas antes?
Mi marido era médico y juntos abrimos una práctica, yo manejaba una clínica. Empezamos con una práctica con dos salas de exámenes y al final terminamos con una clínica de dos pisos con doce empleados y cinco departamentos: radiografías, laboratorio y terapia física.

¿Y qué pasó con tu marido?
Mira, en realidad crecimos separados. Cada uno tomó un rumbo diferente, lo que a mí me interesaba no le interesaba a él, lo que a él le interesaba ya no me interesaba a mí. Seguimos amigos, fue un buen padre y marido. Estuvimos casados desde el 76 hasta el 89.

¿Y te enfermaste?
Sí, no hay peor cosa que ser mujer de un médico y enfermarse. Los médicos ven enfermedades todo el día y cuando la familia se enferma, tienen como una negación, como que "¡Ah! No están enfermos".

Me enfermé de post polio, que viene 30 años después del ataque inicial de polio. El virus de la poliomelitis es como un Pac Man que se come las células de la espina dorsal y dependiendo de las células que mueren, son los músculos que se atrofian, que mueren. En mi caso, después de treinta años se ha descubierto que aquellos músculos que quedaron huérfanos, fueron adoptados por células que quedaron vivas y esas células botan los músculos adoptados una vez que se cansan. Y de repente, músculos que jurabas que estaban bien, empiezan a morir. Te empiezas a cansar, se te empiezan a caer cosas de las manos, porque se te duermen, te empieza a dar dolor de cabeza, fatiga, dolores musculares.

/Contacto/hijos_chernobyl/0820_pachi2_nina.jpg

Nadie sabía lo que tenía y estaba botada. Estuve en silla de ruedas seis meses, hasta que un doctor en Santa Bárbara me dijo: "No, lo que tú tienes es un síndrome nuevo que recién se descubrió. Tienes que ir a tal hospital en Los Ángeles que se llama Rancho los Amigos". Partí para allá y me sacaron líquido de la espina dorsal, me hicieron todos los test. El problemas es que es un síndrome muscular progresivo, que avanza. La suerte mía es que desde el 90 hasta ahora me he mantenido igual. Si me canso, se me nota porque se me acaba la batería, me quedo callada, como que me desinflo.

¿Pero tu enfermedad se acabó, está en regresión o no sabes?
Está ahí, la enfermedad es progresiva. Pero no he sentido que haya avanzado, porque me he cuidado mucho.

¿No te asusta?
Claro que me asusta. Imagínate la idea que el día de mañana no pueda caminar, no pueda ir con los niños a la playa, que tenga que estar acostada conectada a un respirador, eso es lo que más miedo me da, no poder respirar.

Ahora existe el respirador, pero me daría mucha lata estar conectada, porque soy activa, me gusta andar. La doctora me preguntó: "¿Qué quieres, calidad o cantidad?". Le dije calidad, porque quiero estar activa con mis hijos ahora, no quiero que digan: "no, mi mamá no puede venir porque está enferma". No quiero ese recuerdo para ellos. Quiero que digan, "mi mamá siempre viene, mi mamá está siempre con nosotros". Si llegado el momento, ya no puedo, que me empujen; voy igual.

¿Y eso cambió la terapia, las drogas que te dieron?
Sí, trataron con cualquier cantidad. El problema es que como me gusta estar metida en la cuestión, si me daban remedios muy pesados me quedaba dormida, te juro que si tomo antiestamínico me duermo.

¿Qué pronóstico tienes?
Que de aquí a diez años más tiene que haber un cambio, pero si me cuido y mantengo el mismo peso, me acuesto temprano, tengo una buena dieta y trato de dormir siesta todos los días, mi pronóstico es bueno.

/Contacto/hijos_chernobyl/0820_pachi_auto.jpg

Hice un grupo de apoyo y puse un anuncio en el diario que decía que a todos los que le haya dado polio, que llamaran a este teléfono. Llamaron como 20 personas en este pueblo. Nos juntamos después que cerraba la clínica, hacía mi grupo, tomábamos té, conversábamos, intercambiábamos ideas. Lo cancelé después de un año, porque estaba muy deprimida. De los 20, había ocho que estaban con respirador; los otros estaban en cama, dos se habían muerto y el resto estábamos súper mala onda, nos sentábamos y nos mirábamos.

Pachi como madre

¿Tuviste tres hijos?
Sí, mis embarazos ¡Qué tiempo más feliz! La cosa más linda es estar embarazada. También tuve pérdidas. Nació mi hija Pascal que pesó como cuatro kilos, tremenda guagua. Después nació Jason. Él nació prematuro, el hígado no estaba desarrollado, tenía ictericia y estuvo en la incubadora como un mes. Después, la Michelle. Ahí tuve la primera pérdida, traté de nuevo y tuve la segunda pérdida, traté de nuevo y esa vez fue pésimo porque esa vez eran mellizos, entonces perdí tres veces cuatro hijos, pero ahora los recuperé: Nikita, Tatiana, Dimitri y estamos esperando a la Ela.

¿Cuándo decidiste adoptar niños?
Empecé el 92, me moría de ganas de tener guagua. Si andaba viendo a todas las mamás con guaguas. Pero el doctor me había dicho que no, que no era buena idea, la post polio es muy difícil y el embarazo te saca mucha energía y empecé a hablar con una amiga que tiene agencia de adopción en Los Angeles y me dijo, "voy a mirar ¿qué quieres?". Le digo "quiero una niñita". Partió y de repente me llama por teléfono y me dice, "en Rusia, en un lugar que se llama Ufa, vi a tu hija". "No te puedo creer"; "Sí, es nada más rica, se parece a la Mafalda y es así bien maceteada, chica y mal genio. Pero tiene algo en la mirada esa niñita, que es tu hija". Empezamos a hacer los papeles y el 94 llegó la Tatiana... Mafalda. Tenía problemas endocrinos y no estaba creciendo, parecía una enanita. La llevamos al doctor, le hicieron unos tratamientos y ahora creció y adelgazó.

Ese mismo tiempo empecé a hacer los papeles para adoptar a Nikita. Yo quería adoptar niños con problemas, no niños sanos porque ya Dios me había dado tres hijos sanos y quería agradecerle a Dios de una manera especial, haciendo una diferencia y adoptando los niños enfermos. Pero tenía que ser una enfermedad que no me causara tanto gasto de energía. No podía ser un niño que no pudiese caminar, ponte tú, tenía que ser otro tipo de problemas.

¿Por qué estando enferma decides adoptar a un niño enfermo?
Porque la enfermedad siempre ha sido parte de mi vida, la polio, como que no es algo nuevo. A lo mejor si hubiese sido sana y cualquier día me enfermaba iba a ser una cuestión terrible; pero como lo he tenido toda mi vida es como parte de mí. Sé lo que es sufrir, sé lo que es ser diferente, y si puedo cambiarles la vida, que no crezcan solos, abandonados y enfermos; sino que crezcan enfermos pero acompañados y queridos, por qué no.

/Contacto/hijos_chernobyl/0820_identif_nikita.jpg

¿Nikita el fue el primero?
Claro, empezamos a hacer los papeleos para Nikita. Él había nacido con la vejiga afuera del cuerpo. Eso debido a que los papás fueron expuestos a Chernobyl y los médicos en Ucrania podían operarlo, pero tenían miedo de los problemas post operatorios; de que se infectara y se muriera. Entonces preferían no tocar, lo dejaban así no más. Sabían que no iba a durar más de diez años, sabían que se iba a morir. Era tan lindo y tan amoroso que todos lo querían. No podían hacer nada, porque nadie lo quería adoptar, estaba botado.

¿Qué sabías de él cuando comenzaste a hacer los papeles, tenías alguna foto?
No, lo único que sabía de él era que había nacido con la vejiga afuera y que se iba a morir, que tenía dos años y que tenía la posibilidad de que lo pudiera adoptar. El problema era que Ucrania tenía una moratoria, no dejaban adoptar a los extranjeros.

¿Cómo lograste adoptarlo?
Jodiendo a medio mundo. Le escribí una carta al Papa y él me contestó que me iba a incluir en sus oraciones. Le escribí al Presidente Clinton y me contestó en una semana -carta de la Casa Blanca que causó gran revuelo en mi casa, mis hijos se peleaban la carta para llevarla al colegio, se peleaban todos por llevar la carta de la casa blanca- que ningún problema, que de todos lados de inmigración americana estaba todo arreglado, que llamar a fulanito de tal en el Departamento de Estado y que podía traer al niño cualquier día. Que me daba una visa de huérfano urgente especial.

¿Cuánto tiempo pasó?
Siete años me demoré hasta que el Gobierno ucraniano cambió las leyes. Ahí aguantando, pensando todos los días, especialmente en invierno, que no se vaya a resfriar y cuando se enfermaba, a la distancia, preocupada.

¿Cómo tenías contacto con él?
Todos los domingos hablábamos por teléfono. Llamaba a Ucrania, le escribía cartas, para la Pascua le mandaba regalos, para el cumpleaños, fotos de nosotros. Él sabía que tenía una mamá y hermanos y hermanas esperándolo en California. Se sentaba en la ventana esperando que lo fueran a buscar todos los días, por siete años. Hasta que me llamaron por teléfono un día y me dijeron "tienes doce días para ir a buscar a Ucrania al niño", y partí.

¿Qué sentías?
Estaba súper entusiasmada, anticipando ver a mi hijo. No tenía susto. Tenía ansiedad. Compré dulces, bolsas y bolsas de dulces y después vi unas cajas de mandarinas y compré 200 mandarinas. Llegamos al orfanatorio. Todos los niñitos en las ventanas mirando. Nos bajamos con las mandarinas y les dimos a cada niño. Los pusieron a todos en línea, en las sillas de ruedas, los niñitos sin pierna, sin brazos, qué sé yo. Todos los olían, imagínate, era invierno, no había fruta, no había nada, todos con sus mandarinas. Y ese orfanatorio, que olía a orina y a humedad, se llenó de olor de mandarina. Todos los niñitos pelando su mandarina.

/Contacto/hijos_chernobyl/0820_nino_orfanato1.jpg

Me trajeron a Nikita y cuando me vio y yo llorando, abrazando a mi hijo, mirándole su carita, sus ojitos, besándolo y todos los niñitos mirando, "ah qué suerte tiene Nikita, tiene mamá". Él andaba pegado a mí, como mono, para todas partes. A todo esto, viene la doctora y me dice, "oye, hay otro niñito que tiene el mismo problema que Nikita. Se llama Dimitri, es más chiquitito. Te lo vamos a mostrar". Y llega Dimitri y me lo muestran, imagínate, ¿cómo lo voy a dejar? No puedo.

¿Qué te movió a llevarte a Dimitri?
No podía dejar al Dimitri, se iba a morir. Era lo mismo que había luchado siete años para lograr llevarme a Nikita y ahora estaba el otro ahí al lado. Cómo decir sí a ti te salvo, pero tú te tienes que morir. No puedo. En eso, estaba con los dos haciendo los papeles, tomándole las fotos de pasaporte y me tiran la ropa. Me miró una chiquitita con unos ojos inmensos verdes y me dice, "yo me llamo Ela y yo soy muy amiga de Nikita y de Dimitri, somos como hermanos, hemos crecido juntos y también me quiero ir, quiero que tú seas mi mamá, quiero que me lleves". ¿Qué haces? Decir, no mijita no puedo, con dos basta y sobra, no puedo. Dije, "Ela ahora no puedo, realmente no puedo. Pero vuelvo, te prometo que vuelvo, en cuanto ellos estén operados y estén bien, vuelvo". Me dijo, "lo único que tengo son mis manos que están mal". Tiene los deditos pegados y las manitos deformadas y los pies también. Verla con sus patitas malas, yo que crecí con mi patita mala, olvídate. Yo vuelvo a buscarla como en tres años más, más o menos. Me dijo, "te espero", y le dije a la directora que iba a volver por la Ela.

¿Ella te está esperando?
Ela me está esperando. Le he escrito, le he mandado fotos, le he mandado regalos. Le mandé una muñeca. Dicen que estaba pero chocha, que duerme con la muñeca, que mi mamá me mandó la muñeca. Y la Tatiana, mi hija, está chocha, que va a tener a su hermanita de la misma edad y otra rusa, feliz.

Adopcion Espiritual



14 abril 2008

EEUU: LA IPPF RECIBE DINERO PARA MATAR A BEBÉS DE LA RAZA NEGRA

En un comunicado del 6 de marzo del 2008, Eve Sánchez Silver, líder de una organización provida en EEUU, denunció las prácticas abortistas y racistas de la asociación miembro de la IPPF en ese país, Planned Parenthood (Paternidad Planificada).

IPPF son las siglas del nombre en inglés de la Federación Internacional de Planificación de la Familia, nombre eufemístico que encubre las verdaderas intenciones del conglomerado de organizaciones no gubernamentales (ONGs) más abortista del mundo entero [1].

Silver preside a Cinta Latina, una organización provida hispana cuya sede se encuentra en Nueva Jersey, EEUU. Esta noble entidad se dedica a informar al público acerca de la conexión entre el aborto, la píldora anticonceptiva y el cáncer de mama [2], así como a denunciar las prácticas racistas y abortistas de Paternidad Planificada. Según lo ampliamente demostrado por las investigaciones de Silver, Paternidad Planificada ha hecho de las minorías en EEUU, especialmente las comunidades hispanas y afro-estadounidenses, el blanco preferido de sus prácticas abortistas.

En su comunicado, Silver da a conocer un vídeo, publicado en inglés en YouTube, que muestra a recepcionistas de centros abortistas de Paternidad Planificada aceptando con entusiasmo los donativos de personas con intenciones explícitamente racistas. Los donantes de Paternidad Planificada llaman y dicen que quieren que su dinero vaya específicamente al financiamiento de los “servicios” de abortos para mujeres de la raza negra. Al otro lado de la línea se escucha la voz de la recepcionista que acepta llena de entusiasmo el donativo ofrecido para ese propósito concreto. Hay un donante que incluso llega a decir que no quiere que su hijo encuentre obstáculos financieros para ir a la universidad, debido a los subsidios educativos que el gobierno otorga a las minorías que sufren desventajas sociales, como las personas afro-estadounidenses. El donante en cuestión dice sin ambages que quiere que su donativo financie el aborto de bebés negros, y la recepcionista acepta gustosamente el donativo y la razón por la cual lo da.

Alertamos, sin embargo, a nuestros lectores, que el vídeo tiene una breve pero inapropiada escena de una pareja en una cama. Consideramos esa escena no apta para menores de edad u otras personas moralmente vulnerables a ese tema, y pedimos encarecidamente que se ejerza el discernimiento al decidir ver el vídeo, el cual se encuentra en:

http://www.youtube.com/watch?v=Eygv8qEkiFE

En su comunicado, Silver también denuncia a la Susan G. Komen Breast Cancer Foundation (Fundación Susan G. Komen para el Cáncer de Mama), entidad sin fines de lucro que aunque recauda fondos para luchar contra el cáncer mama, desgraciadamente al mismo tiempo dona dinero a Paternidad Planificada.

Para obtener el comunicado de Silver y para conocer más acerca de Cinta Latina, diríjase a:

Eve Sánchez Silver

silver (arroba) cintalatina.org

silver (arroba) learresearch.org

http://www.stopabortionbreastcancer.org/

http://www.cintalatina.org/

http://www.blackabc.org/

http://www.nativelife.us/

Notas de VHI:

[1]. Para obtener más información acerca del mito de la IPPF y de Paternidad Planificada, visite, en el portal de VHI, http://www.vidahumana.org, el siguiente enlace:

http://www.vidahumana.org/vidafam/ippf/ippf_index.html.

[2]. VHI también tiene abundante información sobre este tema en:

http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/cancer.html.




Adopcion Espiritual

26 febrero 2008

Fallece Fr. Jim Whalen, el Director Nacional de Sacerdotes por la Vida

 Fr. Jim Whalen

Fr. Jim Whalen, el Director Nacional de Sacerdotes por la Vida, Canadá, falleció en la Parroquia Santísimo Rosario en Thorold, Ontario, el domingo 24 de un ataque al corazón.

Manifestamos nuestra más sincera condolencia y rogamos oraciones.

Adopcion Espiritual

Fallece Fr. Jim Whalen, el Director Nacional de Sacerdotes por la Vida

 Fr. Jim Whalen

Fr. Jim Whalen, el Director Nacional de Sacerdotes por la Vida, Canadá, falleció en la Parroquia Santísimo Rosario en Thorold, Ontario, el domingo 24 de un ataque al corazón.

Manifestamos nuestra más sincera condolencia y rogamos oraciones.

Adopcion Espiritual

23 febrero 2008

Carta de una madre


Mi querido niño, mi tesoro, mi pequeño regalito de Dios, ya sabes el poco tiempo que estuvimos juntos y cómo te echo de menos. Te escribo para decirte que te quiero, que me duele profundamente no haberte querido lo suficiente para impedir que te arrancaran de mis entrañas, y por eso te pido perdón; por haber tenido la debilidad de acercarme a una clínica, cuando había tenido tantas veces anteriormente la fortaleza de no ir, aunque tuviera pedida cita.
Sé que te quería, porque la primera vez que pedí cita fue por teléfono. Era más fácil, y después lloré. Como ya te he contado me movían el egoísmo y la cobardía, pero ahora sé que no hay razón suficientemente importante.

Aquel fatídico último día fui a la clínica diciendo que tenía dudas, porque sentía pena por ti. Pedí que me hicieran una ecografía para seguir adelante, a pesar de todo, si eras niña. Me dijeron que no lo eras y, casi sin tiempo de reaccionar, ya me habían puesto algo para dilatar el cuello del útero. Cuando me incorporé de la camilla y vi tu carita congelada en el monitor del ecógrafo, comencé a llorar y ya no he parado desde entonces. Me pregunto ahora por qué no salí corriendo a pedir ayuda para no perder a mi niño, en lugar de quedarme allí llorando, esperando a pasar al quirófano, como oveja al matadero; pero supongo que los dos valiums y la inyección que me pusieron ayudaron a ello. Así que allí me quedé, y pasé a un quirófano en el que no te di a luz, aunque dolió tanto como un parto sin epidural, sino que te di a la oscuridad; donde dejó de latir tu corazoncito; y donde no se oyó tu llanto, después de llenarse de aire tus pulmones, sino el ruido infernal de un aspirador y la voz del ginecólogo que decía: «Ya no estás embarazada». En ese momento hubiera deseado volver a llorar, pero entonces el dolor no me dejaba, sólo podía apretar los dientes y los puños para intentar soportarlo, y quedarme muy quieta porque me habían dicho que, si no lo hacía, corría peligro mi vida.
No se oyó más llanto que el mío, cuando me incorporé y le pregunté al ginecólogo qué harían contigo. Y así me volví a casa, dejándote allí, en un congelador, sin el calor de mis entrañas, y sintiéndome vacía y con un terrible dolor y remordimiento.

Ahora, que he encontrado a unas personas profundamente buenas y religiosas que me han ayudado, y que Dios, en su infinito amor y misericordia, me ha perdonado, sólo necesito acabar de perdonarme a mí misma y que me perdones tú.

Me han dicho que ahora eres un angelito que velas por nosotros desde el cielo. La verdad es que esa idea no me consuela mucho, más bien me hace llorar; pero pienso que, si es así, eso significa que algún día podremos volver a vernos, y entonces podré darte todos los besos y abrazos que no pude darte aquí, y tú tal vez puedas decirme como me decía uno de tus hermanos: Uno beso, mamá.
Te quiero, mi pequeño regalito de Dios. Perdóname por no haberte querido lo suficiente.

Diez minutos de debilidad...

Esto quiere ser también una carta de denuncia hacia la sociedad que muchas veces empuja a la mujer a abortar, y sin embargo vive de espaldas a esa realidad y desconoce el enorme dolor físico y psíquico que sufre la mujer que aborta y del que nadie le informa antes de tomar esa decisión. Una denuncia de lo terriblemente fácil que es abortar en España; sólo se necesita pensar que tu embarazo es un problema, y un día, acaso diez minutos de debilidad, encontrarás a unos médicos dispuestos a certificar que tu salud psíquica corre peligro y arrancar a ese niño de tus entrañas a cambio de unos cuantos euros, mintiéndote sobre cómo será el proceso y sin informarte sobre las secuelas físicas y psicológicas.

Ésa es la realidad a la que espero que poco a poco hagamos frente. Será difícil, porque parece que lo progresista es ayudar a la mujer a abortar, cuando lo progresista sería informarle adecuadamente, y ofrecerle otras soluciones cuando piensa que ésa es la única. Porque esa vida que crece en nuestras entrañas no nos pertenece a nosotras, sino a Dios, y eso lo digo ahora, yo, que era de las que estaba a favor del aborto... He tenido que pasar por esa terrible experiencia para cambiar de idea. Hagamos que el menor número posible de mujeres tengan que pasar por esa experiencia.
Una madre

Adopcion Espiritual

Orar por los sacerdotes


Read this doc on Scribd: Oración por los sacerdotes

Adopcion Espiritual

28 enero 2008

Mejor evitar que reducir riesgos



Jokin de Irala / Aceprensa

Los adolescentes pueden vivir peligrosamente, y, en la actualidad, la sociedad les brinda muchas oportunidades para hacerlo. Como consecuencia, nos encontramos ante una ola de borracheras juveniles, enfermedades mentales inducidas por drogas, e infecciones de transmisión sexual, por mencionar solamente tres de los excesos a los que los jóvenes pueden verse involucrados.

El gobierno está intensificando sus esfuerzos para educar a los jóvenes en lo referente a los daños derivados del consumo de alcohol y de cocaína. Dado que, cuanto más joven se empieza con el abuso de substancias, mayor es el daño, la mejor elección para los adolescentes es, claramente, no ingerir alcohol ni fumar ni consumir ningún otro tipo de drogas.

Pero ¿qué sucede con el sexo? ¿Es la abstinencia la mejor elección para los adolescentes, y deberíamos hacer todo lo posible por persuadirles de que se abstengan de la experimentación sexual? ¿O es una meta inalcanzable para la mayoría de los jóvenes, basada en ideales sobre el amor y el sexo que son simplemente un residuo de épocas pasadas? ¿Hacemos todo lo posible cuando decimos que “está bien no mantener relaciones sexuales”, y, luego, nos pasamos el día explicando a los chavales cómo protegerse si lo hacen?

Dos modos de enfocar la educación

Estas cuestiones reflejan dos modos de enfocar la educación de los más jóvenes sobre el sexo que, actualmente, parecen estar en conflicto frontal, sobre todo en Estados Unidos, donde el futuro de la financiación gubernamental para los programas de ‘sólo abstinencia’ pende de un hilo.
Como consecuencia, las conclusiones de las investigaciones del entorno, muy politizadas, pueden ser críticas. Dos estudios publicados recientemente sobre el programa de ‘sólo abstinencia’ en Estados Unidos han dado lugar a una serie de titulares que manifiestan que “la educación en la abstinencia no funciona”. El más reciente de los dos1, publicado en la influyente revista British Medical Journal, es el realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford, que revisaron 13 estudios científicos en los que se valoraban los programas de abstinencia. Estos investigadores llegaron a la conclusión de que dichos programas “no eran eficaces”2.
Los educadores en la abstinencia no deberían desanimarse ante tales resultados. Lo que Kristen Underhill y sus colegas hicieron fue buscar estudios que tratasen sobre el tema de la prevención de la infección por VIH –el punto fundamental en la educación sexual–, y que estuvieran, más o menos, bien diseñados. Sin embargo, dichos estudios constituían una mezcla muy heterogénea, y, aunque los investigadores realizaron un gran trabajo de síntesis del material examinado, sus conclusiones pasaron por alto problemas metodológicos muy serios3.
Por ejemplo, ¿cómo comparar programas que oscilan en duración entre 1 sesión y 720 sesiones, o evaluar resultados de forma fiable cuando hay tasas de abandono del 5 al 45%? Dados estos problemas, el número total de jóvenes con los que se llevaron a cabo los estudios revisados –15.940– no tiene especial relevancia, aunque se haga referencia a dicho número para dotar de más autoridad al análisis.

¿Eficaces o no?

A pesar de estas deficiencias, sin embargo, los científicos de Oxford afirman rotundamente que “la evidencia del análisis sugiere que los programas de ‘sólo abstinencia’ que intentan prevenir la infección por VIH no son eficaces”. Y esta afirmación es corroborada por una editorial amiga4 en el BMJ que, con relación a los 13 estudios examinados, considera que son “notablemente consistentes” cuando sugieren que los programas de ‘sólo abstinencia’ no aumentaron ni la abstinencia sexual primaria ni la secundaria.
Incluso, los editorialistas van más allá, diciendo que: “En contraste con los programas de ‘sólo abstinencia’, aquéllos otros que promueven el uso de condones reducen enormemente el riesgo de contraer el VIH”. Y, para apoyar dicha afirmación, citan tres artículos, dos de los cuales datan de finales de los 90. El editorial termina argumentando que el dinero no debería ser gastado en programas de ‘solo abstinencia’, sino más bien en programas que promuevan el uso del condón.
Desconozco bajo qué criterios se excluyeron otros trabajos que mostraban lo contrario, antes de realizar estas afirmaciones. Por ejemplo, los resultados de un ensayo que se realizó en Uganda señalaban un aumento en las conductas de riesgo para el VIH en el grupo de intervención, donde se promovía el uso y el suministro del condón5. Y DiCenso y colaboradores6 llevaron a cabo un meta-análisis, en el que se reflejaba que diversos programas, incluidos algunos de centros de planificación familiar, no resultaban muy eficaces ni a la hora de mejorar el uso de los anticonceptivos, ni de posponer el comienzo de relaciones sexuales, ni de evitar los embarazos imprevistos. Pero, entonces, nadie solicitó que se eliminase la financiación de los centros de planificación familiar.
A la luz de los problemas con los que se topó el equipo de Oxford, quizás habría sido más prudente decir que no había evidencia de que los 13 programas concretos de ‘sólo abstinencia’ que ellos revisaron hubiesen dado mejores resultados que las alternativas evaluadas. Esto no significa que “la promoción de la abstinencia no funciona”, que es lo que algunos medios están intentando transmitir a la gente.

Mensajes contradictorios

En cualquier caso, la verdadera cuestión no es si esos programas son eficaces o no. Lo que realmente importa es saber si nos estamos planteando las preguntas correctas con relación a estos programas. ¿Cree alguien, realmente, que es posible cambiar cualquier conducta humana con una docena de clases en la escuela si los padres, en casa, los programas de la televisión, las películas, las revistas para jóvenes, las autoridades sanitarias y educativas, y la sociedad en general, transmiten el mensaje contrario?7
Pensemos en la llamada violencia de género, el sexismo, la discriminación, el fracaso escolar, la falta de ejercicio, la comida basura, el problema de la bebida y de la conducción, del tabaco y de otro tipo de drogas. ¿Cambiarían estas conductas una docena de clases impartidas en 2º y 3º de la E.S.O. si en todas partes el mensaje fuese diferente?
La pregunta para estas cuestiones es “cómo” podemos transmitir los mensajes correctos, y no “si” deberíamos transmitirlos. Si un programa cuya finalidad es prevenir la violencia de género no tiene éxito, sería un gran error concluir que “la educación contra la violencia no es eficaz”. Dado que ese programa concreto ha fallado, lo que tendríamos que pensar, más bien, es en la manera de hacerlo mejor, o, al menos, en cómo podríamos conseguir que dicho programa tuviese éxito.
No olvidemos que muchos programas anti-tabaco tienen poco éxito, y, sin embargo, nadie duda que debemos prevenir el tabaquismo en los jóvenes. ¿Esperamos, realmente, que la ‘promoción de la abstinencia’ a lo largo de unas pocas clases pueda resultar eficaz en una sociedad en la que muchos medios de comunicación están transmitiendo exactamente el mensaje contrario? La cuestión es: ¿creemos, realmente, que la abstinencia es una buena elección para nuestros jóvenes, y queremos, realmente, fomentar la abstinencia?

La educación del carácter

No soy, necesariamente, un defensor de los programas de ‘sólo abstinencia’. Al menos, no para los adolescentes mayores. Personalmente, creo que la verdad es lo mejor que podemos dar a nuestros jóvenes para ayudarles a que elijan mejor y de manera más saludable. Pero deberíamos fortalecerlos también para que puedan hacer las mejores elecciones, y, en lo que se refiere a las conductas, la educación del carácter es fundamental.
No podemos limitarnos a darles información y eslóganes; debemos ayudarles a interiorizar los buenos valores, así como a desarrollar las aptitudes, o las costumbres, que se corresponden con éstos. Y éste no es el trabajo de un programa concreto.
Siempre es mejor “evitar riesgos” que “reducir riesgos”, y los mensajes deberían adecuarse a los grupos específicos a los que van dirigidos. Existe una evidencia epidemiológica firme en favor de la estrategia de prevención ABC –Abstinencia, Basarse en la fidelidad, y uso del Condón–. La abstinencia y la monogamia mutua son mejor para evitar el riesgo, mientras que los condones pueden reducir, aunque nunca eliminar del todo, el riesgo en aquellas personas que eligen no evitar riesgos con ‘A’ y ‘B’.
Un documento de consenso publicado por The Lancet en 20048 hacía hincapié en la importancia de priorizar mensajes de llamamiento a posponer la iniciación sexual en los jóvenes, o a la vuelta a la abstinencia para los que mantenían relaciones esporádicas. En el caso de que se optase por mantener relaciones sexuales, el consenso priorizaba el mensaje de la monogamia mutua. Y, para aquellos que elegían no aceptar ‘A’ ni ‘B’, el documento señalaba que se les debía informar de que, con la opción C, se reducía el riesgo de infección, aunque nunca se eliminaba totalmente.
Los firmantes del consenso Lancet consideraban que no era acertado que las políticas de salud pública diesen el mismo tipo de prioridad a un mensaje (el uso del condón) a adolescentes que no han empezado a ser sexualmente activos y a personas que se dedicaban al comercio del sexo. Se debe transmitir toda la verdad, pero los programas llamados de ‘abstinencia plus’, porque añaden información sobre el preservativo, tienen que estar ‘centrados en la abstinencia’, y no ser solamente programas que ponen la información sobre el condón y la promoción de la abstinencia en el mismo nivel. Hay evidencias que muestran que los programas “centrados en la abstinencia’ son útiles9.
Por otro lado, si la promoción del uso del condón (reducción de riesgo) no se lleva a cabo de forma cautelosa, en realidad, puede fomentar una falsa sensación de seguridad en los jóvenes, así como, paradójicamente, conducir a un aumento de las conductas de riesgo y su vulnerabilidad: por ejemplo, iniciación sexual a una edad temprana, mayor número de parejas sexuales. Este fenómeno se conoce como “compensación de riesgo”10,11. En ningún país africano se ha conseguido reducir la incidencia del VIH con programas basados exclusivamente en la promoción del condón, mientras que aquellos países que han integrado ‘A’ y ‘B’ en programas nacionales integrales han logrado reducir la incidencia del VIH12.

¿Qué queremos transmitir?

Nuestro principal problema consiste en decidir qué queremos transmitir a nuestros jóvenes. Es poco probable que un programa ayude a cambiar las conductas de riesgo, a menos que se dé información verdadera a los jóvenes, y a menos también que se les fortalezca con habilidades necesarias para la vida, como sucede a través de la educación del carácter. Pero difícilmente podremos conseguirlo si la sociedad en general, y, especialmente, las autoridades educativas y sanitarias no realizan un verdadero esfuerzo para transmitir mensajes coherentes a los grupos específicos a los que van dirigidos, ayudando, de ese modo, a que los padres puedan realizar también su tarea educativa en el hogar.
¿Estamos preparados para transmitir lo que es mejor para nuestros hijos, así como para confiar en su capacidad para tomar la decisión correcta? ¿O deberíamos decidir por ellos, de manera pesimista y condescendiente, que no pueden conseguir evitar riesgos, y que no tienen otra elección que reducir riesgos?
------------------------------------------------
Jokin de Irala es profesor titular de Salud Pública en la Universidad de Navarra y Doctor en Salud Pública (Universidad de Massachusetts).


NOTAS
(1) Underhill K, Montgomery P, Operando D., Sexual abstinence only programs to prevent HIV infection in high income countries: systematic review, BMJ2007;335:248.
(2) Http://www.bmj.com/cgi/content/abstract/bmj.39245.446586.BEv1.
(3) Http://www.bmj.com/cgi/eletters/335/7613/248).
(4) Hawes S, Sow PS, Kiviat NB, Is there a role for abstinence only programs for HIV prevention in high income countries?, BMJ 2007;335:217-218.
(5) Kajubi P, Kamya MR, Kamya S, Chen S, McFarland W, Hearst N., Increasing condom use without reducing HIV risk: results of a controlled community trial in Uganda, J Acquir Immune Defic Syndr 2005; 40: 77-82.
(6) DiCenso A, Guyatt G, Willan A, GriffithL, Interventions to reduce unintended pregnancies among adolescents: systematic review of randomised controlled trials, BMJ 2002;324:1426-1435.
(7) Collins RL, Elliott MN, Berry SH, Kanouse DE, Kunkel D, Hunter SB, Miu A., Watching sex on television predicts adolescent initiation of sexual behaviour, Pediatrics 2004;114:280.
(8) Haleprin D, Steiner M, Cassel M, Green E, Hearts N, Kirby D, et al., The time has come for common ground on preventing sexual transmission of HIV, Lancet 2004; 364: 1913-1915.
(9) Cabezon C, Vigil P, Rojas I, Leiva ME, Riquelme R, Aranda W, Garcia C., Adolescent pregnancy prevention: An abstinence-centered randomized controlled intervention in a Chilean public high school, J Adolesc Health. 2005;36:64.
(10) De Irala J, Alonso A., Changes in sexual behaviours to prevent HIV. Lancet. 2006;368:1749-50.
(11) Cassell MM, Halperin DT, Shelton JD, Stanton D., Risk compensation: the Achilles’ heel of innovations in HIV prevention?, BMJ 2006; 332: 605-7.
(12) Stoneburner RL, Green T, Hearst N, McIlhaney J., Evidence that Demands Action; Comparing Risk Avoidance and Risk Reduction Strategies for HIV Prevention. Patricia Thickstun KH, editor: The Medical Institute, 2004.

.



Adopcion Espiritual