Un estudio revela que tras el aborto una pareja es tres veces más propensos a experimentar violencia en el hogar y más del doble de probabilidades de discutir sobre la posibilidad de tener futuros embarazos -hasta un 116% más-.
Adopcion Espiritual
Un estudio revela que tras el aborto una pareja es tres veces más propensos a experimentar violencia en el hogar y más del doble de probabilidades de discutir sobre la posibilidad de tener futuros embarazos -hasta un 116% más-.

La nueva norma eugenésica se aplicará a tratamientos de fertilidad con el falso argumento de evitar futuros cánceres.
REDACCION HO.- Todo indica que dentro de 40, 50 o 60 años el cáncer habrá dejado de ser una enfermedad mortal. De hecho en la actualidad ya hay muchos tipos de cáncer con índices de curación superiores al 80 e incluso al 90 por ciento.
Sin embargo la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida del Ministerio de Sanidad supone que en las próximas tres, cuatro o cinco décadas la ciencia no avanzará ni un milímetro y por ello ha decidido autorizar la destrucción de embriones con el hipotético fin de que dentro de 40 años, los niños que nazcan hoy no tengan cánceres que ya se curan hoy.
El falso científico Bernat Soria dejó los papeles sobre la mesa y la nueva ministra los acaba de firmar.
“Las autoridades sanitarias autorizan la selección de embriones en tratamientos de fertilidad, para evitar a los futuros bebés que padezcan cáncer de mayores”, dicen las notas de agencia, que en estos asuntos se mueven, como todos los medios, entre la ignorancia y la falsedad.
Las enfermedades que según la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida del Ministerio de Sanidad se van a curar con esta medida son el cáncer de mama y el cáncer de tiroides.
Según la Asociación Española Contra el Cáncer, las mujeres que no se hacen ningún tipo de prueba y no detectan el cáncer de mama a tiempo, tienen hoy un índice de curación de 60 al 70 por ciento. Aquellas que se someten a pruebas periódicas y detectan la enfermedad a tiempo, se curan en el 97% de los casos.
Para el 3 por ciento restante, y suponiendo que en las próximas décadas no se avance nada más en la curación de estas enfermedades, el Ministerio de Sanidad acaba de autorizar la destrucción de un número indeterminado de embriones humanos con el fin de seleccionar los que sean más aptos para sus fines, es decir, aquellos que no contengan ningún gen hereditario que pueda producir la enfermedad.
¿Por qué se toma una medida tan brutal para conseguir un resultado tan incierto como innecesario? Cui prodest? ¿A quién beneficia esta decisión?
Los ciudadanos costearán con sus impuestos costosísimos trabajos de investigación para resolver algo que ya está resuelto, o se va a resolver en los años inmediatos por otros procedimientos. Pero habrá laboratorios y profesionales que se beneficiarán de esas inversiones.
En cuanto a las familias cuyos descendientes serán exterminados en su fase embrionaria en cantidades no reguladas, se jugará con sus sentimientos y se les hará creer que todo es por el bien de sus futuros hijos.
En ningún caso se les informará de las características del proceso, ni del “material” que será “desechado”, ni de lo que en realidad se está haciendo para conseguir “curar” una enfermedad que en el momento de la fecundación no existe.
Jesús Poveda intenta evitar abortos en el último momento
19/04/2009 | Rosa Cuervas-Mons
Jesús Poveda, médico y activista pro vidaJesús Poveda, médico y veterano pro vida desde hace más de 20 años, inauguró el pasado 4 de abril la Escuela de Rescatadores a la Madrileña, una iniciativa que pretende enseñar a salvar vidas en el último momento, justo a las puertas de los centros abortistas.
-¿En qué consiste la Escuela de rescatadores?
-Es una escuela de rescate con unos componentes esenciales de Madrid, no porque sea exclusiva de Madrid, pero sí porque en Madrid se rescata de una manera distinta a otras ciudades, como Londres, Nueva York o París. Intentamos enseñar que los dos elementos fundamentales del rescate son el respeto a la mujer haga lo que haga, decida lo que decida, entre a abortar o salga de abortar, se pare a escucharnos o a insultarnos. El segundo ingrediente es una voluntad firme de ayuda.
-¿Cómo funciona?
-Enseñamos a personas que quieren aprender a hacer rescates para ir a sus ciudades y ponerlos en marcha. Con esos dos elementos esenciales: respeto y voluntad de ayuda, trabajamos a tres niveles: asistencial (ayuda concreta a personas concretas), incomodar (no hacer cómodo a las personas que hacen abortos el ejercicio de los mismos) y el tercer plano es de formación, para que la gente de Pro Vida aprenda.
-¿Qué tiene que hacer quien quiera ser rescatador?
-Las clases son en Madrid, los sábados a las cuatro de la tarde, en Hermano Gárate, 4, donde está Dator. Empezamos ahí porque creemos que este sitio es el buque insignia del aborto en España, ya que hacen cada año más de 15.000 abortos, una cifra escalofriante. Comenzamos con una convocatoria a través de Hazte Oír, y a la primera clase (el pasado 4 de abril) asistieron 17 alumnos (madres, profesores, personas de Madrid y fuera de Madrid).
-¿Cómo se desarrollan las clases? -Cuando llegamos allí, se pone en marcha uno de los planos, el de incomodar. Y enseguida llega la Policía. Los dos días que hemos tenido clase han tardado muy poco en enviar dotaciones policiales; el último día acudieron tres coches de Policía y uno de la [Policía] secreta, en apenas diez minutos.
-¿Quién llama a la Policía?
-Dator. Les dice que hay una alteración del orden público, cuando en realidad lo que estamos haciendo es repartir fotocopias con información sobre organizaciones que ayudan a la mujer. La Policía llegó y cuando vieron lo que estábamos haciendo, se asombraron de la sencillez del grupo y de lo inofensivo de nuestra actuación. Entraron dentro de la Dator y salieron pidiéndonos una de las fotocopias que estábamos dando a las mujeres para adjuntarla al informe de su intervención, y nos dejaron seguir allí haciendo lo que estábamos haciendo. Se marcha la Policía, y la clase continúa. Poveda, que tras más de 20 años ayudando a las mujeres ha comprobado que “a veces es suficiente un ‘¿qué necesitas para no abortar?’”, seguirá allí, sábado tras sábado, reclutando “personas apasionadas por ayudar a mujeres en situación de vida o muerte para sus hijos”. “Trabajo duro, riesgo extremo”, dice él. Y termina: “Interesados, acudir los sábados a las 16:00 h a la puerta del centro abortista Dator”.
Leído en Alba Digital
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18/04/2009 | Rosa Cuervas-Mons![]()
Dator practica más de 15.000 abortos al año
A pesar de que en su página web ofrecen servicio de ginecología y de atención a la mujer con “más de 9 ginecólogos y ginecólogas para el cuidado de la salud integral de las pacientes”, y que aseguran contar con “2 quirófanos plenamente dotados para realizar intervenciones quirúrgicas con máximas garantías”, parece que el centro abortista Dator no atiende a todo el mundo.
Según relata el doctor Jesús Poveda, médico y presidente de Pro Vida Madrid a este semanario, el pasado sábado 11 de abril Dator dejó “de patitas en la calle” a una mujer que había acudido allí para someterse a un aborto.
Poveda capitaneaba un grupo de rescatadores -personas que tratan de impedir los abortos a las puertas de los centros abortistas- cuando vio salir de Dator a una mujer “llorosa”. “Nos quedamos un poco sorprendidos, nos acercamos a ella y nos contó que le habían hecho una ecografía y le habían dicho que el feto estaba muerto. Ellos no iban a hacerle el legrado”. “Le dijeron que se diera una vuelta y que en media hora volviera a por el informe, porque se tenía que ir a un hospital público”, explica a ALBA E. M., una de las rescatadoras que estaba con el doctor Poveda.
De Dator a La Paz
“Le dijimos que nosotros lo que hacemos es ayudar a las mujeres -porque nuestra intención es la de respetar y ayudar- y la trajimos a La Paz“, continúa Poveda. “Yo tengo la suerte de haber trabajado unos cuantos años en este hospital y cuando llegamos, la médico de Urgencias de la Maternidad había sido alumna mía. Le conté el caso y se quedó un poco sobrecogida; comprobó que, en efecto, el latido fetal había desaparecido, que el feto estaba muerto, y programó un legrado. Esta persona nos agradeció mucho que le hubiéramos ayudado”. Y mientras tanto… "Dator se limitó a hacer un informe: feto muerto, no nos interesa. Nos sobrecogió la frialdad de esta gente porque podrían haberla atendido ahí, pero tristemente, la dejaron en la calle”, añade el presidente de Pro Vida Madrid.
La historia que narra Poveda es una más de las muchas que viven quienes dedican varias horas cada semana a rescatar vidas. Su misión: informar a las mujeres de que hay ayudas, maneras de seguir adelante con un embarazo sin caer en el horror que supone el aborto. Su actitud: de respeto absoluto a la mujer, “haga lo que haga”. En el caso de la chica atendida en La Paz, E. M. explica que “estaba en una situación muy difícil y pasándolo muy mal. Nos dijo que tenía una hipoteca de 1.300 euros, un sueldo de 1.200, dos niños, su pareja en paro y un contrato que tenían que renovarle en seis meses y que como la vieran embarazada no le renovaban, pero ella no quería abortar, sabía que era su hijo”. Y es que, al contrario de quienes sostienen que el aborto es un ‘derecho’ de la mujer, que lo elige voluntariamente, quienes tratan día a día con mujeres que han abortado y conocen el ‘después’ del aborto señalan que la mayoría recurre a él porque cree que es la única salida.
En el último momento
Belén [nombre falso] lleva más de una década rescatando niños: “Nosotros actuamos en el último momento, a las puertas de los centros. Más decidido imposible”. “Les ofrecemos teléfonos, alternativas, que sepan que hay gente que ayuda, como la Fundación Madrina, Red Madre, la Fundación Vida… Lo que más triste me pone es ver a niñas muy jovencitas que entran llorando porque van presionadas por adultos“, reconoce. Belén, al igual que Poveda, vuelve a insistir en el respeto a la mujer, haga lo que haga: “La experiencia que tengo es que la mujer es otra víctima. El niño, por supuesto; pero la mujer también. Cuando veo a una mujer que aborta, como conozco el después, me da tanta pena lo que va a pasar…; por eso siempre, aunque decida abortar, le decimos que no dude en llamarnos si necesita nuestra ayuda”. ¿Y cómo es ese después? “Yo siempre digo que una mujer, cuando está embarazada y está pasándolo mal, está en un túnel oscuro. La mujer que decide seguir adelante con el embarazo sale del túnel; la que aborta, no sale nunca. El túnel se prolonga y se hace mucho más oscuro”.
“Me asombro de lo que soy capaz de hacer por dinero”
La frase es de Guillermo Sánchez Andrés, presidente del Consejo de Administración de la clínica Dator. Fue la respuesta que ofreció a Jesús Poveda cuando, hace ya tiempo, Jesús le reprochó que practicara abortos. “Fue una frase muy auténtica y estremecedora”, recuerda Poveda.
Pero hay más sentencias literarias que reflejan qué es un centro abortista. La que sigue la protagoniza el hijo de una de las trabajadoras de Dator: “Mamá, ¿por qué trabajas en un sitio donde se matan niños?”. Así mismo lo contó la propia trabajadora a algunos pro vida.
Y otra historia más, que recuerda Poveda: “Nos acercamos a una pareja de jóvenes que iba a abortar, les dimos la información que siempre damos y ellos nos escucharon, pero nos dijeron que, como tenían hora en la Dator, iban a entrar igualmente. Nosotros nos miramos con cara de ‘qué pena’. A los pocos minutos salieron y se acercaron. Nos preguntaron que si las señas del folleto que les habíamos dado eran reales. Les dijimos que por supuesto que sí, y decidieron ir a verlos porque habían cambiado de opinión. Les preguntamos que por qué el cambio de opinión. La respuesta fue: ‘Por la cara’. ‘Porque la cara de los de dentro no nos gusta nada, y la vuestra sí‘. Les atendimos y, cosas de la vida, el niño que salvamos va a hacer la primera comunión ahora en mayo y yo soy el padrino”.
Leído en albadigital.es
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