25 noviembre 2009

Los hijos llegan de distinta manera, pero todos una vez que llegan son hijos




Un niño dado en adopción no es un niño no deseado que se entregó, un niño dado en adopción es un niño profundamente deseado por los padres, a los cuales llega a la familia por adopción. De veras, en serio, aquí hay que hablar con los padres y con los hijos que son padres e hijos por adopción. El deseo profundísimo de que llegue un hijo, hace de los hijos dados en adopción seres inmensamente felices, porque han sido deseados desde lo más profundo del alma. No es cierto que son hijos no deseados regalados, son hijos profundamente deseados, inmensamente deseados, de veras. De esto hay testimonios a miles, a montones, a pasto.


(Cedemos la palabra al  Doctor Traslosheros, no sin antes decirles que él es padre adoptivo, el sabe de lo que es la adopción)

Y somos legión, eh, somos legión, es una maravilla, de veras, no saben cómo se desea un hijo. Y no hay diferencia entre los biológicos y los adoptivos. Porque esa era la siguiente pregunta, no? "Es que si es biológico.. " No hay diferencia, es el mismo boleto, son hijos. Los hijos llegan de distinta manera, pero todos una vez que llegan son hijos, no hay diferencia. Y los hermanos no se hacen diferencia además. Es una cosa.. chula de bonita, para decirlo coloquialmente.

En cuanto a los derechos humanos, ¿Qué democracia queremos? esa es la pregunta que está en el fondo. Una democracia hoy en día se sustenta en los DERECHOS HUMANOS. ¿Qué democracia queremos?

Si queremos una democracia de fondo sustantiva, es decir, justa, libre y solidaria, y no nada mas una democracia de "mayoriteos" (no de mayorías, sino de "mayoriteos"), hay límites necesariamente, el límite es LA DIGNIDAD HUMANA. ¿En qué se funda la dignidad humana? (Estoy hablando de las teorías políticas de mayor relieve y más avanzada en nuestro tiempo. Le acaban de dar un honoris causa a uno de estos teóricos. O sea no estamos hablando de enchiladas ni nada, estamos hablando de algo muy profundo).
Si queremos una democracia estrictamente formal, pues que domine el "mayoriteo", no hay problema, las mayorías se imponen y entonces caeremos en lo que muchos teóricos han llamado "la tiranía de la arbitrariedad". Cuando acudimos a esta democracia estrictamente formal, se desdibujan los derechos humanos, porque cualquier cosa puede ser declarada un derecho humano. El siglo XX es elocuentísimo en este tipo de abusos. ¡Cuidado!


Si queremos una democracia de fondo, realmente sustantiva, como se da en llamar, tenemos que partir de que existe un mínimo de derechos que son inalienables, que son irrenunciables, y que pertenecen a todos por igual. Esto es una democracia sustantiva. Esos derechos son bien poquitos, y básicamente existe el consenso de que son 3 derechos: los que mencioné al principio en mi presentación, son: LA JUSTICIA, LA LIBERTAD Y LA VIDA. Estos derechos fundamentales son inalienables. Para que nos entendamos mejor: hay derechos fundamentales que son la máxima jerarquía que nadie puede tocar porque entonces la democracia se desdibuja.

La segunda condición de una democracia sustancial, es legislar siempre desde el más vulnerable de todos. ¿Qué más vulnerable en una sociedad que una mujer embarazada en estado de indefensión? ¿Qué más vulnerable queremos? Para ella hay que legislar y también para el hijo. Los dos son terriblemente vulnerables.

¿Queremos una democracia sustantiva? Respetemos los derechos fundamentales.
¿Queremos una democracia sustantiva? Demos las condiciones para que esto se realice.

Nada más que hay un asunto muy importante: los derechos fundamentales no son intercambiables, se tienen que cumplir todos y ser armónicos para desarrollar.
¿Cuál es el efecto de esto? Si yo violo uno de estos derechos fundamentales, genero políticas públicas y gubernamentales que se pervierten.


¿Qué sociedad queremos?
Nosotros queremos una sociedad democrática, de cara al siglo XXI, llena de dignidad para todas las personas. Y eso solo lo logramos con el respeto irrestricto a los derechos fundamentales.

Y termino con algo. Hay una terrible confusión entre derechos fundamentales y derechos patrimoniales. Los derechos patrimoniales en la jerarquía de los derechos humanos son los menos importantes, porque las posesiones, los patrimonios, los tiro, los regalo, los cambio, me los quitan, y mi dignidad no se altera. (Hay que defenderlos, por supuesto). La vida de un ser humano (sobre todo de OTRO SER HUMANO, como es este niño), la libertad, y la justicia para la mujer, no son patrimoniales, no son intercambiables, le pertenecen sustancialmente. Porque queremos una sociedad de una democracia realmente sustantiva. Gracias.

En cuanto al aborto clandestino las estadísticas nadie las puede saber (porque es clandestino, son simples estimaciones), entonces hay que saber a partir de un momento.

Hay una cuestión muy importante aquí. Jurídicamente, ¿cómo se soluciona una duda? La duda siempre debe operar en razón de justicia en beneficio de aquél que puede sufrir las consecuencias de la acción. (En los programas norteamericanos le llaman "la duda razonable") En realidad es un principio muy antiguo de justicia, que es "la duda beneficia al que puede sufrir las consecuencias de la acción". Si hubiera (suponiendo sin conceder) dudas o afirmación de sí y no (que eso es la duda) sobre la humanidad plena del embrión y del feto, debe operar la ley a favor de él, porque la duda debe fundarse en justicia en beneficio de quien puede sufrir la consecuencia. Entonces, efectivamente lo que nos demuestra este debate en la comunidad científica es que tenemos razón. La duda, en el peor de los casos, la duda, debe operar siempre en beneficio en este caso del embrión, del feto, y por supuesto en beneficio también de la mujer, montando, ahora sí, políticas públicas y políticas gubernamentales en beneficio de los dos. Creo que es muy razonable esto, es muy razonable.

La solución debe pasar entonces por el respeto a los derechos fundamentales de todos. Debemos respetar, tanto de la mujer y del niño, sus derechos fundamentales. Debemos responsabilizar a los hombres (porque todos sabemos que el embarazo pues es parte de dos, por lo menos no?) Entonces lo que necesitamos hacer es promover la responsabilidad del hombre que embarazó, la responsabilidad del Estado para salvar el interés común de la mujer y del niño, y legislar en esa función.
Es decir, ¿cuál es el problema con la despenalización? 1ro) que es una medida demasiado limitada para la dimensión del problema, y 2do) que acaba por violar los derechos fundamentales de las partes, entonces resulta demasiado limitada y no soluciona realmente el problema.

Lo que necesitamos entonces, es respetando los derechos fundamentales, para construir una democracia sustantiva, del siglo XXI, centrada en la dignidad humana, (los invito a que vean las últimas declaraciones de los 50 años de la Unión Europea, cómo ellos centran todo en la dignidad humana, eso es importantísimo, es donde queremos llegar nosotros, respetando los derechos fundamentales) Esto es más difícil de hacer, pero es donde todos ganamos, sobre todo la mujer en estado de indefensión y el niño. Lo que queremos construir entonces son los espacios donde todos salgan ganando.

Yo entiendo que aquí hay un abanico, hay elementos donde no podemos estar de acuerdo en ciertos extremos, pero ¿quién podría estar en contra de que se cree toda una política pública y gubernamental en favor de la mujer embarazada? En eso todos estaríamos de acuerdo.

Decíamos en las reflexiones, que el gran debate que tenemos es por la cultura.
Queremos construir una sociedad, insisto, moderna, del siglo XXI, centrada en la dignidad, democrática, justa, libre y solidaria. Este es tan solo el principio de un muy largo camino.
¿Qué le vamos a decir a la ciudadanía? Que vamos a seguir adelante, es decir, que la construcción de una democracia sustantiva realmente nunca termina. Que es importante ponernos en camino. Hay otros espacios donde hay más acuerdo, hay otros donde menos, pero este es un aspecto de esta sociedad profundamente humana, profundamente democrática, que respete los derechos fundamentales.

Esa es la invitación que vamos a hacer, a ser razonables, a ser respetuosos y a seguir avanzando a través de la razón, en respeto a una sociedad que quiere una democracia respetuosa, sustantiva, respetuosa de los derechos sustantivos. Esa es la invitación, a ser razonables.


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