01 diciembre 2010

La abortista HRW promueve anticonceptivo en menores de 13 años

La abortista HRW promueve anticonceptivo en menores de 13 años

Matthew Cullinan Hoffman

BUENOS AIRES Notifam – Reforzada con una reciente donación de 100 millones de dólares por parte del izquierdista multimillonario George Soros, el grupo de presión abortista Human Rights Watch (HRW) está fijando su mirada en Argentina, donde espera presionar al gobierno para remover los “obstáculos” al aborto y a la esterilización, y permitir la distribución de anticonceptivos a niñas de tan sólo 13 años de edad, sin autorización de los padres.

Tras la publicación de un nuevo informe detallando sus demandas, Marianne Mollmann de Human Rights Watch testificó ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados argentina, ayer a las 16:00 horas. Las organizaciones pro-vida no fueron invitadas a testificar.

HRW denuncia que el número de abortos realizados en el país no se ha alterado durante años, y que el gobierno no está cumpliendo con su deber, al no despedir a los médicos y enfermeras que se niegan a brindar los “servicios de salud reproductiva”, los cuales incluyen abortos, esterilizaciones y la distribución de anticonceptivos, inclusive a jóvenes menores de edad.

“El Ministerio [de Salud] tiene además la facultad de apartar de instituciones financiadas por el Estado al personal médico y de otro tipo que no implemente cabalmente las normas y políticas vigentes; sin embargo, los médicos y enfermeros que se niegan a brindar servicios o maltratan a las mujeres conservan sus puestos”, afirma la organización.

Control de la natalidad para las niñas menores de 14 años… inclusive sin sus padres

Human Rights Watch está especialmente preocupada por el hecho que muchos empleados del gobierno se niegan a proveer control de la natalidad a adolescentes sin la presencia de los padres, y a veces se niegan a dar anticonceptivos a niñas de 13 años de edad, porque suponen que a esa edad no deben tener relaciones sexuales.

“Varios funcionarios de ONG señalaron a Human Rights Watch que muchas adolescentes, independientemente de su edad o la supervisión de adultos, se enfrentan a serios obstáculos al intentar acceder a los servicios de salud reproductiva que necesitan. Muchos centros de salud son renuentes a prestar servicios incluso a jóvenes mayores de 14 años sin la presencia de un padre”, se lamenta el grupo, y añade que “algunas jóvenes menores de 13 años tampoco recibían métodos anticonceptivos, incluso con la supervisión de los padres”.

La organización pro-aborto pone de manifiesto en el informe que quiere que las niñas menores de 14 años de edad puedan recibir anticonceptivos, aunque estén acompañados por un adulto que no sea su padre.

“Algunas de las inquietudes se relacionaban con una interpretación excesivamente amplia de la cláusula que exige la supervisión de un adulto cuando las adolescentes menores de 14 años de edad visitan centros de salud”, escribe Human Rights Watch. “La reglamentación dispone que no es necesario que el adulto sea uno de los padres del menor, y que su presencia sólo se requiere cuando se indiquen anticonceptivos que no sean preservativos”.

Sin embargo, HRW se queja porque “los profesionales de la salud y los usuarios de la atención de la salud entrevistados por Human Rights Watch se mostraron confundidos en este aspecto. Una trabajadora social de la Provincia de Buenos Aires con más de una década de experiencia en salud sexual y reproductiva explicó a Human Rights Watch que, en su experiencia, la mayoría de las adolescentes argentinas no quieren pedir ayuda a sus padres para conseguir métodos anticonceptivos y, por lo tanto, no acuden a centros de salud. Comentó que las jóvenes menores de 14 años se encontraban desprotegidas debido a la creencia que la ley exige la presencia de los padres. ‘Al no haber una ley que proteja al médico [en la provisión de servicios a jóvenes de menos de 14 años sin la presencia de los padres], siempre va a haber un problema”.

La organización pro-abortista culpa por los “obstáculos” que impiden alcanzar sus objetivos a los “intereses nacionalistas combinados con un discurso católico ortodoxo sobre los valores familiares”, y añade despectivamente que “los mensajes contra el aborto y los métodos anticonceptivos aún tienen peso político en un país cuyo gobierno, en el año 1999, declaró la celebración anual del ‘Día del Niño por Nacer’, que algunas personas aún celebran”.

¿Más para 2011?

Jorge Nicolás Lafferriere, director del Centro de Bioética, Persona y Familia, dijo a LifeSiteNews que las audiencias de mañana parecen poco más que una oferta para publicidad de HRW, dado que está llegando al final del año, sin posibilidad de una votación durante el actual período legislativo. No obstante ello, le preocupa que HRW pueda estar preparando el momento para impulsar legislativamente el tema el próximo año.

“Hay varios proyectos de ley [a favor del aborto] en el Congreso, uno de los cuales cuenta con 47 diputados como co-firmantes”, dijo Lafferriere. Añadió que, si bien las próximas elecciones presidenciales podrían retrasar el tratamiento de esos proyectos de ley, “tememos que esto podría producirse por presiones internacionales y por presiones de grupos abortistas de izquierda”.

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