20 mayo 2010

El amanecer de un engaño diabólico: la aparición de la píldora anticonceptiva

Jenn Giroux

VHI continuación presenta la traducción al español del artículo “The Dawn of Demonic Deception” (“El amanecer del engaño diabólico”) de la Sra. Jenn Grioux, quien escribe como invitada la columna que normalmente tiene el Rev. Padre Thomas J. Euteneuer, Presidente de HLI, en su boletín electrónico semanal “Spirit and Life” (“Espíritu y Vida”), al cual pueden inscribirse (en inglés), visitando www.hli.org. Respecto de la autora, el Padre Tom dice que “es una dinámica mamá de nueve hijos, una enfermera diplomada y ex Directora Ejecutiva de [la organización provida que lucha contra la anticoncepción] One More Soul. La Sra. Giroux ha estado luchando contra la anticoncepción y la mentalidad anticoncepcionista toda su vida y, por tanto, ¡está perfectamente capacitada para la misión de HLI!”

Para conmemorar el 50 aniversario de la “Píldora”, el Wall Street Journal publicó, el pasado 20 de abril del 2010, un largo y disparatado artículo titulado “The Birth Control Riddle” (“El enigma del control de la natalidad”) de Melinda Beck. En el artículo, Beck le llama a la llegada de la píldora anticonceptiva “el amanecer de la anticoncepción confiable”, que “prendió la mecha de la revolución sexual, puso fin al boom de bebés de la post guerra y ayudó a millones de mujeres a entrar en la fuerza laboral”. Luego, la Sra. Beck procede a lamentarse de todos los “embarazos no planeados” que todavía ocurren hoy, antes de detallarnos con cuánta “seguridad” ahora se pueden usar los nuevos y más desarrollados métodos para el control de la natalidad.

Marshall McLuhan, el gran experto de los medios de comunicación, que se convirtió al catolicismo antes de morir, dijo: “Los principales medios se han involucrado en una conspiración diabólica contra la verdad”. ¡Cuán cierto! La columna de la Sra. Beck es un ejemplo paradigmático de esta conspiración, incluyendo mentiras y tergiversaciones tan vulgares como las siguientes:

“Los beneficios son mayores que los riesgos” cuando se toma la píldora,
“… mientras más tiempo una mujer usa la píldora, menos riesgo tiene de cáncer de los ovarios y del endometrio” y
“… la píldora no parece aumentar el riesgo de contraer [cáncer de mama]”.

Beck entonces procede a asegurarles a sus lectores, con fuentes como el Instituto Alan Guttmacher (el brazo investigativo de la organización abortista Paternidad Planificada) y citando a la vice-presidente de Asuntos Médicos de esta organización quien minimiza los dañinos efectos colaterales de la píldora diciendo: “Tenemos que mantener las cosas en perspectiva. Los riesgos que tiene una mujer de tener problemas cuando está embarazada son sustancialmente mayores”.

En realidad, la píldora y el uso a gran escala de otros anticonceptivos hicieron posible el “amanecer del engaño diabólico” en EEUU. Sólo necesitamos echar una mirada a algunos de los amargos frutos de la píldora para darnos cuenta del porqué.

-Un estudio de la Mayo Clinic arrojó que las mujeres que usan anticonceptivos hormonales durante un mínimo de 4 años antes de su primer embarazo completo tienen un riesgo 52% mayor de desarrollar cáncer de mama.

-Las mujeres que usan anticonceptivos hormonales durante más de 5 años son 4 veces más propensas a desarrollar cáncer cervical.

-Antes de la revolución sexual y de la píldora se sabía de 5 enfermedades de transmisión sexual; hoy hay más de 30.

-Hay más de 50 estudios que señalan que el uso de anticonceptivos orales y de la Depo-Provera aumentan el riesgo de las mujeres ante el VIH.

Al echar una mirada en derredor hoy, nos damos cuenta de cuán preciso fue el Papa Pablo VI cuando predijo lo que iba a pasar si la anticoncepción era practicada a gran escala: una degradación general de la moralidad, un aumento de la infidelidad, una mayor objetivización de la mujer y el uso de la anticoncepción como arma. Algunas de las más tristes y evidentes advertencias provenientes de la sabiduría del Papa, al reafirmar la enseñanza perenne de la Iglesia contra la anticoncepción en la Humanae vitae, son las siguientes: familias más pequeñas y desintegradas, un homosexualismo rampante, pornografía y la política coactiva del gobierno chino de un solo hijo por familia.

La denuncia de las mentiras de la anticoncepción es, sin duda, el gran reto moral de nuestros días. No se trata solamente de una batalla por la vida, sino por las propias almas.

Cuando una de las principales publicaciones le preguntó recientemente a Martha Stewart qué era lo que más lamentaba, respondió: “No haber tenido una docena de hijos”. Esta aseveración resume con exactitud “el lamento post anticonceptivo” que pesa sobremanera sobre los corazones y las almas de las mujeres que se han tragado las mentiras del negocio del aborto. Desde 1960, aún las familias católicas han disminuido su índice de natalidad de 5.5 a 2.1 hijos, rechazando en forma creciente las alegrías y los desafíos de tener familias numerosas por adquirir bienes menores como el confort material, la “libertad” y los logros profesionales.

Me viene a la memoria la historia de la era de los 1920, del niño que miraba a hurtadillas por la ventana al caer la noche a un hombre que pasaba para encender lo faros de gas ubicados en las esquinas de las calles. Su madre le preguntó: “¿Qué miras?” Y él, como si explicara lo obvio, respondió: “Estoy mirando cómo un hombre abre agujeros en la oscuridad”. (Irónicamente, esta época era la misma en la que Margaret Sanger comenzaba sus esfuerzos por legalizar la anticoncepción y el aborto en EEUU.)

Hoy, todo lo que Dios nos pide a los católicos que hemos recibido el Sacramento de la Confirmación, es mantenernos firmes como intrépidos testigos y abrir agujeros en la oscuridad espiritual que nos rodea. Al enfrentar los engaños diabólicos que nos presentan la Sra. Beck y otras personas de similar ideología, que pasan por alto la devastación causada por la anticoncepción, debemos responder con la luz de la verdad.

Nuestra fidelidad día a día al plan perfecto que Dios tiene para nuestra sexualidad y el matrimonio, por medio del rosario y los sacramentos, es la única manera de recuperar nuestra cultura y nuestra nación. Solamente por medio del uso de estos dones es que vamos a poder ayudar a que se logre el regreso contracultural de la castidad y de la familia.

VHI tiene en su portal www.vidanhumana.org, una sección completa sobre la píldora anticonceptiva en: