09 mayo 2010

UNFPA y militantes abortistas impulsarán «derechos reproductivos» en órganos de la ONU

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By Samantha Singson

(NUEVA YORK - C-FAM) Esta semana, el Centro de Derechos Reproductivos (CDR) y Amnistía Internacional (AI), militantes abortistas, se unirán al Fondo de Población de la ONU (UNFPA, por sus siglas en inglés) para llevar a cabo las «primeras» reuniones informativas sobre «derechos reproductivos» destinadas a los comités responsables de supervisar el cumplimiento de la Convención contra la Tortura y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Según lo publicado en el sitio de Internet del CDR, la información que se suministrará al Comité contra la Tortura estará centrada en «violaciones a los derechos reproductivos» tales como la «negación de servicios de atención de la salud reproductiva, que incluyen el aborto y los cuidados post-aborto».

Los críticos indican que el término «derechos reproductivos» jamás fue incluido en ningún tratado vinculante de la ONU, y que, además, las delegaciones formularon explícitas declaraciones por las que excluyeron al aborto de dicha expresión cada vez que se la introdujo en documentos resultantes y resoluciones de conferencias no vinculantes de rango inferior.

Los observadores de la ONU vieron cómo los comités de cumplimiento, especialmente el órgano de vigilancia de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), excedieron los límites de sus mandatos en más de cien oportunidades a lo largo de los años al interpretar erróneamente las provisiones de los tratados y presionar a los países para que despenalicen o liberalicen el aborto.

La reunión informativa con el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, que será copatrocinada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, tratará el problema de la mortalidad materna «como una cuestión de derechos humanos». El CDR anuncia esta reunión como parte de su «militancia en curso» con este comité de la ONU «mientras elabora su nuevo comentario general sobre los derechos de salud sexual y reproductiva».

En el informe de C-FAM titulado «Rights By Stealth» («Derechos furtivos»), los autores Susan Yoshihara y Douglas Sylva explican que los comentarios generales «son las interpretaciones individuales de los miembros de los órganos creados en virtud de tratados respecto de los artículos de las convenciones» y que «una vez creados, actúan como la interpretación oficial de los comités». A pesar de que los Estados jamás acordaron disposición alguna sobre el aborto, una nueva recomendación general sobre los «derechos reproductivos» y la «salud sexual y reproductiva» indica que el comité buscará extender el tratado más allá de los límites establecidos por quienes negociaron cuidadosamente su terminología.

En tiempos recientes, el UNFPA ha estado realizando reuniones para trabajar sobre un Comentario General del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Aminata Toure, del UNFPA, expresó: «debemos definir el significado de este derecho [a la salud sexual y reproductiva] y las acciones necesarias que los Estados deben efectuar para hacerlo realidad». Luz Angela Melo, del mismo organismo, añadió: «Un Comentario General sobre el derecho a la salud sexual y reproductiva puede ser muy útil a la labor de militancia del UNFPA».

Los Estados han comenzado a oponer resistencia a las malas interpretaciones por parte de los órganos de supervisión de tratados. Precisamente el año pasado, durante la Asamblea General, los Estados presentaron objeciones a una referencia sobre un nuevo comentario general del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales referente a la «orientación sexual». Irak, en representación del grupo árabe, encabezó la exitosa oposición al Comentario General 20 y observó que era «primordial dejar en claro que los acuerdos internacionales no deben ser interpretados de manera extraña».

Las reuniones informativas del CDR están programadas para el 7 y 10 de mayo en Ginebra.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano
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