28 diciembre 2005

Carta de una madre que abortó a su hijo


Por María Esperanza Puente Moreno

Hoy es un día liberador para mí por una razón: es la primera vez que vuelvo al lugar donde aborté a mi hijo después de 11 años. Es el centro Dátor de abortos en Madrid.

Cuántos inocentes como mi hijo han desaparecido en lugares como éste... aquí entramos dos y salí sola, humillada y destrozada, como las casi 85.000 mujeres del año 2004. Aquí dejé el cuerpecito roto de mi hijo, aquí dejé parte de mí, y no podré recuperar a mi hijo jamás.

Pero ahora vuelvo a sonreír y mi hijo me da la fuerza para volver un día como hoy 28 de diciembre al centro Dátor de Madrid a decirle a quien me quiera escuchar la verdad de lo que ocurre en estos centros y falsas "clínicas" y la verdad de lo que nos pasa a todas las mujeres que hemos abortado.

Hemos sido sometidas a la más miserable manipulación: la no información de lo que le va a pasar a nuestro hijo y a nosotras tras el aborto o interrupción del embarazo. Me gustaría que este día se conmemorara de verdad por los millones de inocentes en el mundo a los que se les ha negado ver la luz, a los que no hemos dejado sonreír y llorar, sufrir y ser felices, vivir y morir como cualquiera de nosotros. No hay derecho al aborto: interrumpir el embarazo te destroza la vida. Te lo aseguro.

María Esperanza Puente Moreno. Presidenta de la Asociación de Víctimas del Aborto

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