05 enero 2009

"El aborto es un problema de la humanidad, como nos muestra la ciencia"


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El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, manifiesta que la legislación actual sobre aborto en España es "injusta" y añadió que "debe ser modificada para proteger la vida del ser humano".

EUROPA PRESS.- En una entrevista publicada por Europa Press publicada este domingo, monseñor Martínez Camino señala, sobre una posible ley de plazos, que la legislación "no debe hacerse más injusta todavía". "No se puede dar una licencia más amplia para matar a los hijos, es lo contrario al concepto de derecho", agrega el prelado. Además, señala como culpables del aborto, no a las mujeres, sino "a quienes no las apoyan, a quienes las presionan o maltratan".

Según afirma Martínez Camino, se trata de justificar "sutilmente y de modo absurdo" el aborto como un derecho y añadió que hacerlo "pone en la picota todos los derechos, porque quedan degradados". "Si tenemos derecho a quitar la vida a nuestros hijos es que hemos perdido el sentido de los que significa el derecho", apuntó.

"No es un problema solamente católico o religioso"

En este sentido, añade que el aborto no es un problema "simplemente católico o religioso", sino "de la humanidad", sobre todo, "cuando la ciencia nos han enseñado todo el proceso de desarrollo embrionario". "Una sociedad que no es amiga de sus hijos no puede ser amiga de nadie, una sociedad que no es solidaria con sus propios hijos no puede ser solidaria con los pobres porque la solidaridad es indivisible", argumenta.

Para el prelado, el amor a la vida "es indivisible" y, en su opinión, el número de abortos que se practican en Europa y España indica que "hay que avanzar mucho en el camino del cultivo del amor". "Siempre ha habido debilidades y pecados en la humanidad, pero el reconocimiento social de un crimen resulta llamativo y extraño y nos debería conmover", añade. Con palabras de Julián Marías, Camino afirmó que el reconocimiento social del aborto "ha sido uno de los problemas más graves del siglo XX".

Apoyaría manifestaciones contra el aborto

Sobre si apoyaría manifestaciones contra una ley de plazos, el secretario general de la CEE afirma que "hay que apoyar todo lo que sea posible para que los legisladores sepan que los católicos no quieren eso". "Es contradictorio con la conciencia humana y cristiana promover leyes que den licencia para matar", declara.

Martínez Camino insiste en que el aborto "no es un derecho", y, por lo tanto, "ningún legislador debería promover ese tipo de leyes". Frente a esto, recomienda que fomenten "la asistencia y las condiciones legales para que no haya excusa ninguna para quitar la vida de las personas, tanto por parte de católicos como de los no católicos".

En este sentido, recalca que todos los diputados y legisladores que sepan lo que es el derecho "no pueden pensar en proponer una ley que permita a los ciudadanos matar a un ser humano" y añadió que el pecado de excomunión "no es sólo para las mujeres, sino para todos aquellos cuya colaboración directa haya sido necesaria para la ejecución de un aborto".

Terrorismo y laicismo

Por otra parte, Martínez Camino asegura que la Iglesia tiene la tarea de "hacer desaparecer el terrorismo, con un papel adecuado a la fe cristiana". En su opinión, el terror "crece donde la conciencia moral se debilita" y apuntó que la Iglesia "tiene como misión el fortalecimiento de la conciencia moral". "La vivencia de la fe, que llega consigo el fortalecimiento de la razón moral, es fundamental", agrega.

Sobre la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid en 2011, señala que será "una ocasión extraordinaria y única de acoger a centenares de miles de jóvenes católicos de todo el mundo y España". "Madrid va a se la capital joven de la fe en Cristo y este evento actuará como dinamizador de la sociedad española", dijo. En esta línea, monseñor Martínez Camino confió en que la JMJ de Madrid en 2011, convocada por el Papa en Sidney el pasado mes de julio, "pueda ser el comienzo de una transformación del cristianismo en España".