07 enero 2009

Morir, vivir y luchar

«En un estado que encarcela injustamente, el lugar del hombre justo es la cárcel (David Thoreau). ¿Me acompañas?».

Me opongo a la práctica del aborto por Objeción de Ciencia; la Objeción de Conciencia la dejo para cuestiones éticas. Me siento pacíficamente delante de un establecimiento abortista cada 28 de diciembre, sin autorización de la Delegación del Gobierno. Y lo hago por Desobediencia Civil.

Se lo escuché a mi padre y lo puse en práctica cuando falleció: «En Madrid, si no te mueres en el ABC, no te has muerto para todos». Por eso no dudamos en publicar su esquela, el día 16 de noviembre de 1994, consiguiendo «reventar el funeral», oficiado por uno de sus más aventajados alumnos: el cardenal D. Carlos Amigo. Y si cumples años en el ABC es que sigues vivo. Me alegró poder comprobarlo el 23 de diciembre de este año, cuando el ABC me confirmó que cumplía cincuenta y uno, el mismo día que otras personas, como Carla Bruni...

Pues bien, el día 29 de diciembre el ABC titulaba: «Han detenido al doctor Poveda», junto a una fotografía que no dejaba lugar a dudas. En efecto, si luchas en el ABC es que estás en guerra. En mi caso, una guerra por la Vida, donde pretendo que ninguna mujer aborte en España sin conocer alternativas, como casas de acogida, ayudas económicas, apoyo psicológico, atención medica, asesoramiento jurídico, posibilidad de que su hijo pueda ser adoptado... Todo, -todo-, lo que necesiten antes de que la mujer se vea abocada al aborto.

La fotografía y el comentario a pie de foto en el periódico han hecho que familiares, amigos, conocidos, periodistas y personas que hacía años que no veía me pidieran que les dedicara la fotografía. Y la dedicatoria es certera como una saeta lanzada por una ballesta: «Que las esposas no te impidan ver la dictadura de la cultura de la muerte».

Jesús Poveda de Agustín. Madrid

Adopcion Espiritual